Fira Trovam-ProWeekend 2021. En busca de la luz al final del túnel

Albert Pla cerró el Trovam!-Pro Weekend 2021 en el Teatro Principal. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

"La luz al final del túnel". Ha sido la frase más repetida en las mesas de debate durante la celebración de Trovam-ProWeekend, la Fira Valenciana de la Música, que ha tenido lugar en Castelló entre el 3 y el 11 de noviembre. Una novena edición centrada en la planificación del futuro después de un año en que lo primordial era sobrevivir a la crisis del sector musical a causa de la pandemia provocada por la covid. Ahora se trata de trazar un futuro para permitir a corto plazo la recuperación de un ramo todavía alejado de importantes objetivos colectivos. Con esa finalidad se presentó el Plan Estratégico de Cultura 2021-23 diseñado por la conselleria de la Generalitat Valenciana, que contempla, entre otras medidas, el aumento del 30% en la inversión en el sector de la música, según anunció la secretaria autonómica, Raquel Tamarit. Asimismo, se recordó la llegada de los Fondos Europeos de Recuperación.

En la parte de actuaciones en directo, Albert Pla, Sidonie, La Fúmiga y Samantha fueron los nombres principales, congregando menos público que en otras ediciones, aunque hay que apuntar que el concierto que tenía todas sus entradas vendidas en la Sala Simfónica del Auditori, el de Zoo, tuvo que ser suspendido por el positivo en covid de su cantante. Según las cifras de los organizadores -Valencian Music Association (VAM!)-, han sido 6.000 asistentes al total de la programación, con 600 inscritos en el área profesional.

Las charlas profesionales forman la parte de análisis de la Fira Valenciana de la Música. Foto: Trovam-ProWeekend.

Como feria, que no festival (aunque una parte de ella pueda remitir a esa idea), los resultados reales se observarán con el paso del tiempo. Las medidas administrativas, las contrataciones de artistas.... quedan pendientes de su formalización, y al menos la primera parte es un proceso lento. De hecho, algunos temas se repiten edición tras edición, quedando siempre como asuntos pendientes o en los que se siguen dando pasos. Eso sí, desde que arrancó el Trovam-ProWeekend se han observado avances sectoriales, como el aumento de asociaciones profesionales. Aunque al mismo tiempo se eternizan cuestiones como la casi siempre tratada de qué hacer para el aumento de la asistencia a salas, algo que pareció ocurrir justo después de superada la fase más dura de la pandemia, aunque ese pequeño fulgor parece haber dado paso a un descenso en número de asistentes. En cuanto a la relación festivales-turismo, se advirtió de la semejanza de carteles y se apuntó la necesidad de buscar eventos diferenciales que atraigan por sus características únicas.

Rozalén, en una charla del Trovam-ProWeekend. Foto: Carme Ripollès (ACF).

En esta novena edición se han reducido el número de mesas de debate, al tiempo que han aumentado los talleres y los encuentros directos con profesionales del sector (promotores, asociaciones, sellos discográficos..., principalmente de la Comunitat Valenciana. Aunque se echó en falta una mayor presencia de estos profesionales en las actuaciones en directo desarrolladas en diferentes espacios del Auditori, Teatre Principal, Teatre del Raval, Pub Terra y Hotel del Golf (Feria Internacional del Disco). Siguiendo el camino de las más recientes ediciones, hubo charlas públicas con personajes importantes del mundo de la música, como han sido Rozalén y Santiago Auserón.

Santiago Auserón, en el Trovam-ProWeekend. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

Conciertos

Caído del cartel Zoo por cuestiones sanitarias, el concierto de Sidonie se trasladó el viernes desde el Principal a la sala grande del Auditori para convertirse en el más emotivo de este 9º Trovam-ProWeekend. El trío barcelonés cerró la gira El regreso de ABBA cien conciertos después, lo que se tradujo en brindis y diversos discursos de agradecimiento y recordatorios de este complicado tour. Especialmente emotivas fueron las palabras del batería, Axel Pi, casi al borde del llanto. Antes habían sonado clásicos de Sidonie, temas nuevos, Marc Ros había cantado entre el público "Verano del amor"... y se notaba que lo habían disfrutado tanto músicos como espectadores. La nota curiosa: en esta gira interpretan la versión de "Riders on the storm" de los Doors, intercalando un poema de un autor de la zona, que este caso fue "Ara" de Josep Porcar. Con anterioridad había actúado el dúo alcoyano Júlia -esta vez trío- con motivo de su disco Casa, aunque tal vez su propuesta de dream pop encaje mejor en la Sala de Cambra.

Sidonie celebró el final de la gira 'El regreso de ABBA'. Foto: Trovam-ProWeekend.

Los conciertos de Ferran Palau y Sandra Monfort recibieron una moderada recepción por parte del público en esa misma sala en la noche del jueves. Frente a la veteranía y soltura de Palau, que presentaba su quinto disco en solitario, destacó positivamente la intervención la cantante de Pedreguer. Su directo a trío supuso una buena adaptación de su complejo debut Niño Reptil Ángel a los escenarios, afirmando más aún su posición como una de las principales revelaciones de este 2021. La jornada del jueves prosiguió en un Pub Terra invadido por los asistentes profesionales en el que Aina Palmer avanzó tres de las canciones de su próximo trabajo. Temas inéditos en los que la cantante de Burriana (Aina Monferrer) deja de lado su guitarra punk para acompañar a su pareja artística, Jordi Palau, en una desacomplejada apuesta más cercana al hip hop más enérgico.

Sandra Monfort, en el Trovam-ProWeekend. Foto: Carme Ripollès (ACF).

Dos nombres destacaron en la programación vespertina del viernes en el Auditori: Tanxugueiras y La Otra. La formación polifónica gallega hizo gala de su aproximación contemporánea al folclore del norte peninsular en una Sala de Cambra repleta de asistentes. Una de las grandes sorpresas en la Fira 2021. Simultáneamente, la cantautora madrileña La Otra presentó temas de su reciente Incendio entre un sólido formato de banda, interpretaciones en acústico y dedicatorias a Víctor Jara. La sorpresa de la tarde fue la actuación de Esther en el patio del Auditori (el Escenari Túria). Pese a la baja altura del mercurio en el exterior, la vinarocense defendió los cuatro cortes de su debut Les teues ales, así como próximos lanzamientos y versiones en un directo enérgico y cercano, cálido, que permitió olvidar la baja temperatura por momentos.

La decepción se la llevó Annacrusa en el Teatre Principal. Como es habitual en el grupo castellonense preparó el concierto con detalle, e incluso algo más en esta ocasión, ya que era una teórica buena oportunidad para convencer a programadores. El problema fue que su actuación -primera mitad muy potente y segunda de relejada sonoridad- se desarrolló ante un público habitual, que en cantidad discreta disfrutó -y mucho- con temas de su disco Duelo y algunos nuevos. Antes había actuado Nereu i les Bésties Marines, grupo CS con solo tres actuaciones en su haber que ofrece una poética y relajada propuesta con La remor de les onades. Mayor cantidad de asistentes en el cartel integrado por Ovidi 4 y Toti Soler.

Platea del Principal durante la actuación de Ovidi4. Foto: Carme Ripollès (ACF).

El sábado se apreció una afluencia bastante menor en relación a otros años. Sin embargo, con la cercanía del concierto de Samantha fue llegando un público joven que dio vitalidad a la sala Simfònica, aunque sin acercarse a cifras de otras ocasiones. Las televisiones la han empujado a ser el actual fenómeno valenciano dentro del sector joven de la música valenciana, con gran recepción de cada una de sus canciones, como el festivo "Say Hi!". Y acto seguido, como ocurre en estudio, colaboró con La Fúmiga en el tema "Ja no fa mal", una actuación que confirma que a pesar de las constantes visitas del nutrido grupo de Alzira, el público no se cansa de bailar -sin abandonar su metro cuadrado- al festivo ritmo.

La Fúmiga, un imán para el público que busca la diversión. Foto: Trovam-ProWeekend.

Cierre con Albert Pla

¿Quién podría cagarse en la cara de un banquero en un Teatro Principal lleno? Pues la misma persona que es capaz de dar forma a historias absolutamente irrealistas, pero a la vez cotidianas y contarlas con tanta crudeza brillantez como lo hace Albert Pla . Y así se despidió la Fira Trovam!-Pro Weekend el domingo 7.

Puesta en escena sencilla (sobre todo si lo comparamos con la última vez que le vimos en el Principal, con "Miedo"). Solo Pla con su guitarra, un Marshall y el mando para activar la máquina de humo. Y para qué más, si precisamente Albert Pla es sus canciones, su forma de explicar con todo detalle cómo nos podríamos cagar en la cara de un banquero de la forma más específica posible y sus paseos entre el público (gracias a un micro de diadema). Capaz de ridiculizar y de ironizar sobre cómo vivimos los momentos más duros de la pandemia ("¿Os acordáis?"). No faltó ese Albert Pla de "El lado más bestia de la vida" o de "La sequia" de su disco de debut, Ho sento molt (1989), ese en el que puso las bases de su estilo inconfundible, hecho de nanas envenenadas, tan aparentemente tiernas como iconoclastas, siempre desconcertantes.

De "El lado más bestia de la vida" al "¿Os acordáis?". Foto: Ángel Sánchez (ACF).

Además, en esta Fira se ha podido escuchar, entre otros (solo referencias a actuaciones vistas por redactores de Nomepierdoniuna), el spoken de Versonautas (con la castellonense Ana Sanahuja) repasando Astro azul, con la idea de lanzar un segundo disco. Los valencianos Aretha y los Franklin han aportado versiones soul. Nacho Mañó y la cantante Gisela Renes entregaron unas músicas bien relajadas que en realidad no se alejan en exceso de Presuntos Implicados. Muy buena respuesta la recibida por el joven grupo Mafalda y por la potencia de Bulego, en la Magic Box, donde sorprendió que grupos bailables como Mo'Roots, Xanguito y Maluks no obtuviesen mayores respuestas un sábado por la tarde, y más como antesala de Samantha. En esa jornada, dentro de la Sala de Cambra, Wild Alkman (el castellonense Alberto Pérez, de The Cutting Fingers) presentó su proyecto de folk norteamericano; mientras que la pop (con ecos de musical) Sierra Leona (Ainoa Cabanes, el día de su aniversario) y la jazzística Viktorija Pilatovic protagonizaron dos actuaciones con la voz como reclamo principal.  Y como cierre, una de las sorpresas en positivo: la dura descarga del cuarteto vasco Liher, con atractivas oscilaciones en su repertorio, provocando que una parte del público -mayoría de miembros del colectivo Underground Revolution- se situase junto a ellos en un lateral del escenario.

Nacho Mañó y Gisela Renes. Foto: Carme Ripollès (ACF).

La peor parte se la han llevado quienes han actuado en el patio del Auditori, tomado por la climatología otoñal, que no invitaba a permanecer allí durante mucho tiempo. Aun así, el joven grupo pop madrileño Vaho -con insertos rap- dejó muy buen sabor. Y a Black Bullet no le importó la baja temperatura nocturna para descargar su incendiario "Fuck you" y alborotar a todo el personal.

La zona al aire libre del Auditori pone a prueba la resistencia al frío otoñal. Foto: Carme Ripollès (ACF).

 

El Paranimf de la UJI homenajea a Berlanga

'Bienvenido, Míster Marshall' o 'La vaquilla' son algunas de las películas que se podrán ver en el ciclo 'En pantalla gran'.

Luis García Berlanga fue una de las mejores mentes del cine europeo de la segunda mitad del S. XX. Y tal distinción fue conseguida gracias a la capacidad de poder denunciar las sombras del régimen franquista burlando toda clase de censura y contando solamente con dos elementos: la comedia y grandes dosis de ingenio. Si su figura ha sido tan reivindicada y celebrada en este 2021 (el “Año Berlanga”, coincidiendo con el centenario del nacimiento del director) a nivel estatal y valenciano, también merece su reconocimiento en Castellón; sobre todo teniendo en cuenta su gran vinculación con la provincia. Porque Berlanga no solo eligió las ciudades y algunas de las costas castellonenses como escenarios de sus satíricas películas, convirtiendo Peníscola en la ficticia Calabuch y uno de los espacios de París-Tombuctú (1999) o rodando íntegramente Novio a la vista (1954) en Benicàssim; también es conocido su apego por las playas de Orpesa, que convirtió en su residencia de verano.

Tal fijación del director por la provincia, además de por su valor autoral, está siendo reconocida en varios de los municipios mediante iniciativas culturales. Peníscola, probablemente la ciudad más berlanguiana de Castelló, prepara la programación Un puente hacia Berlanga en la que se incluye la producción de un documental con presencia de vecinos y vecinas que participaron en sus rodajes. Y el Teatre del Raval de Castelló, por su parte, acoge el ciclo “El Berlanga desconegut” en el que serán proyectadas las películas menos populares del director como su primer film Esa pareja feliz (1951) o proyectos inconclusos como Se vende un tranvía (1959), episodio piloto de la serie Los pícaros que no vio la luz finalmente por sus problemas con la censura.

Otro de los espacios que tampoco ha perdido su oportunidad de homenajear al creador valenciano es el Paranimf de la Universitat Jaume I, que le dedica la edición otoñal de su ciclo En pantalla gran. Esto quiere decir que durante el último trimestre de 2021 podremos ver una selección de siete de sus películas, entre las que se encuentran algunas de las más destacables: Bienvenido Mister Marshall, Plácido y El Verdugo. Las proyecciones contarán con copias en 35mm de los films, ofreciendo una mejor versión y experiencia del cine de Berlanga.

Bienvenido, Míster Marshall (Luis García Berlanga, España, 1953). 18 y 19 de septiembre.

El ciclo se inicia con la primera gran película del director y segunda de su filmografía: Bienvenido, Míster Marshall (Luis García Berlanga, 1953). Una sátira sobre el intento del régimen franquista por acercarse al gobierno estadounidense y poder beneficiarse del Plan Marshall. En el film, la localidad Villar del Río recibe simultáneamente a la cantante folclórica Carmen Vargas (interpretada por Lolita Sevilla) y un comité de Estados Unidos, que recibirán un tratamiento muy especial por parte de los habitantes del pueblo. Bienvenido, Míster Marshall fue reconocida en el Festival de Cannes con el Premio Internacional y una mención especial a su guion.

Calabuch (Luis García Berlanga, España, 1956). 2 y 3 de octubre.

Calabuch (1956) tomará el relevo dejado por Bienvenido, Míster Marshall en el ciclo dedicado a Berlanga. La película, premiada en el Festival de Venecia de ese mismo año, narra las inquietudes del profesor Hamilton: un físico nuclear estadounidense que en plena Guerra Fría huye de su país para no seguir colaborando con la fabricación de bombas atómicas. El destino de su viaje será el pueblo de la costa mediterránea Calabuch (versión alternativa de Peñíscola), del que se quedará maravillado por el estilo de vida de sus habitantes.

Los jueves, milagro (Luis García Berlanga, España, 1957). 16 y 17 de octubre.

Los jueves, milagro (1957) es otro de los mayores exponentes de la filmografía de Berlanga. La quinta película del valenciano ubica al espectador en Fontecilla: un pueblo cuyos mejores años quedaron atrás debido al descenso de turistas interesados en su balneario. La precaria situación económica incentivará a que varios vecinos de la localidad se decidan a organizar una aparición mariana, como la de otros pueblos como Lourdes, que permita atraer nuevamente al turismo y los devotos.

Plácido (Luis García Berlanga, España, 1961). 30 y 31 de octubre.

Una de las comedias más amargas de la filmografía de la filmografía de Berlanga es Plácido (1961). La película se sitúa en una ciudad de provincias en la que la pequeña burguesía del lugar ha decidido realizar la iniciativa “Siente a un pobre en su mesa”, con tal de dar cobijo y compartir la cena de Nochebuena con las personas sin hogar de la urbe. Ese mismo día, la primera letra del vehículo de Plácido vence, perdiendo así su único medio de vida. Plácido fue muy reconocida en su momento internacionalmente, siendo nominada a Mejor película de habla no inglesa en los Premios Oscar y a la Palma de Oro del Festival de Cannes.

El verdugo (Luis García Berlanga, España, 1963). 13 y 14 de noviembre.

Considerada la mejor película de Luis García Berlanga, El verdugo (1963) narra la historia de José Luis: empleado de una funeraria que, pese a sus aspiraciones de emigrar a Alemania, se ve obligado a casarse con la hija de un verdugo. Pronto, su suegro, Amadeo, le convence para que solicite la plaza que va a quedar vacante con su próxima jubilación. José Luis acepta la propuesta de su suegro convencido de que nunca tendrá que ejercer las implicaciones de su nuevo oficio. Reconocida con el Premio FIPRESCI (asociación internacional de críticos de cine y periodistas cinematográficos) en el Festival de Venecia.

La escopeta nacional (Luis García Berlanga, España, 1978). 27 y 28 de noviembre.

La escopeta nacional (1978) es la primera entrega de la trilogía “Nacional”, única saga de la filmografía de Berlanga, seguida por Patrimonio nacional (1981) y Nacional III (1982). El film retrata nuevamente el tráfico de influencias y la corrupción política del franquismo mediante la sátira, narrando las peripecias a las que se enfrenta un fabricante catalán sin escrúpulos durante una caza en Madrid rodeado de la alta sociedad española.

La vaquilla (Luis García Berlanga, España, 1985). 11 y 12 de diciembre.

La película encargada de cerrar el ciclo dedicado a Berlanga en el Paranimf será La vaquilla (1985): proyecto concebido durante años por el propio director mucho antes de poder llevarlo a cabo. En el film, cinco soldados del bando republicano se deciden a robar una vaquilla que sería exhibida en un pueblo de dominio nacional durante unas fiestas populares con la intención de arruinarle la fiesta a sus enemigos.

Junior Mackenzie: "Key in the sea"

Muchas, quizá demasiadas, son las ocasiones en las que perdemos el control de nuestra propia vida y decisiones. Junior Mackenzie (uno de los alter egos musicales de Juan Fortea) parece ser plenamente consciente de ello, o así lo describe en el estribillo de su último lanzamiento “Key in the sea”: “We have lost control once again”. Otra oportunidad en la que, dejando espacio para la esperanza, deberá tratar de reconstruirse alejando de sí los comportamientos, actitudes y compañías más tóxicas: “I walk alone trying to avoid my mistakes” o “I walk alone avoiding people not worried about me” declara en su último tema el castellonense.

“Key in the sea” es el octavo sencillo del álbum Now that we are dead, cuyos cortes han sido desvelados mensualmente para quien no tenga la copia física en su poder. Se trata de una de las canciones más atmosféricas del elepé, dedicada a la necesidad de reconducir nuestras vidas en momentos de flaqueza (“This heart is locked, go find its key in the sea trying not to get lost”).

Y pese al bache vital que Junior Mackenzie relata en “Key in the sea”, su situación a nivel musical pasa por un buen momento. Prueba de ello es la nominación de Now that we are dead a los IV Premis Carles Santos de la Música Valenciana en la categoría de Mejor disco de rock. El anuncio, revelado en el marco de la Fira Trovam!-Pro Weekend, postula el último trabajo de Junior MacKenzie como uno de los posibles galardonados en el próximo viernes 26 de noviembre en el Teatre Principal de Castelló.

Tres son las canciones que faltan por publicar de Now that we are dead en las plataformas. Mientras llega el momento de disfrutar del álbum en dichos espacios digitales, el trabajo de Junior Mackenzie ya se puede comprar en formato físico (CD, vinilo y tarjeta de descarga digital) en su web. Además, el último elepé de Fortea ya ha sido presentado en directos como su sesión en el ciclo Raval de MusiCS del Teatre del Raval (el pasado 15 de abril) o su intervención en el ciclo Torna a l’Espai! del Espai de la Música Mestre Vila de Benicàssim (15 de mayo), en el que estuvo acompañado por Ben Wirjo (batería), Lucía Zambudio (guitarra), Pablo Barrios (teclados) y Mauricio Bedoya (bajo y contrabajo).

Junior Mackenzie seguirá presentando su nuevo Now that we are dead el próximo 12 de noviembre en la Sala Euterpe de San Juan (Alicante) y el día 13 en la Sala Revólver en Murcia.

La banda de Junior Mackenzie (desde la izquierda): Mauricio Bedoya, Lucía Zambudio, Ben Wirjo, Junior Mackenzie y Pablo Barrios.

 

Titoyaya Dansa pone en marcha la 'premiada' tercera semana de la Mostra Reclam

'Animal social', de Titoyaya Dansa, abre la tercera semana de Reclam.

La tercera semana de la Mostra Reclam d'Arts Escèniques muestra su carácter multidisciplinar dentro de una oferta con diez espectáculos, varios galardones incluidos. Dos premios Feten en el cartel: Ikimilikiliklik-Mi pequeña, de Marie de Jongh (Teatre Principal de Castelló) y Nautilus, de La Negra (sala Carles Pons, de Vilafranca). Se podría añadir Titoyaya Dansa, que ha comenzado la semana con la distinción del Premi de les Arts Valencianes, aunque por Soledad y no por Social animal, la obra que se podrá ver en el Teatre del Raval de Castelló.

Aunque ya se representó la pasada semana, llega el estreno oficial de Masovers. Entre l'espasa i la paret, en el Paranimf de l'UJI, con el regreso a la escena del veterano actor Valentí Piñot, y en el mismo espacio, Classe. Activa semana también en el Teatre Principal, ya que además de la citada obra familiar, albergará Entusiastas (de la castellonense Paz Palau) y La lengua en pedazos, con la firma de Juan Mayorga. La compañía portuguesa We We Tum presentará en Benicarló dos versiones de Crassh Babies. Mientras que la memoria histórica de la Transición llegará al Teatre del Raval de Castelló con Atocha, el revés de la luz, sobre el asesinato de los abogados ocurrido en Madrid 44 años atrás.

Bajo la dirección de Antoni Valesa, Reclam está organizado desde el Aula de Teatre de la Universitat Jaume I (vicerectora Carmen Lázaro), la Diputació de Castelló (diputada Ruth Sanz y el gestor Juanjo Clausell), el Institut Valencià de Cultura (gestión de Alfonso Ribes), la Fundació Caixa Castelló (presidente José Antonio Llopis y gestor Alfredo Llopico) y los ayuntamientos de Almassora (concejal Javier Mollá), Benicarló (concejal Pedro Manchón y técnico Rafa Sánchez), Benicàssim (Javier Alonso y José Antonio Portillo), Betxí (Núria Meneu y Enric Sorribes), Burriana (Vicent Granel y Rafa Marañón), Castelló de la Plana (Verònica Ruiz y Cristina García), Orpesa (Gonçal Tamborero y Aitana García), Sant Mateu (Iván Cristóbal Esteller y Tomàs Segarra), Vilafranca (Óscar Tena y Ana Querol) y Vila-real (Rosario Royo y Manolo Torner).

PROGRAMACIÓN DE LA TERCERA SEMANA DE RECLAM

>Social animal, de Titoyaya Dansa. Martes 9. 19:30. Teatre del Raval. Castelló. 3 euros.
Con versión en calle y en sala, la compañía valenciana Titoyaya Dansa, fundada y dirigida por Gustavo Ramírez Sansano, trae al Teatre del Raval la producción Social Animal, escrita por Xavi Puchades. Cinco bailarines invitan a los asistentes a formar parte de la obra desde su mismo inicio. La idea a transmitir: la empatía entre espectador e intérprete ante la mirada del observador. Aunque el inicial ambiente festivo irá dejando espacio a la habilidad de los bailarines. El día antes de esta puesta en escena, Titotaya recibe el Premi de les Artes Valencianes 2021 en la categoría de danza por Soledad.

>Masovers. Entre l’espasa i la paret, de Factoria d’històries & Valentí Piñot. Miércoles 10. 19:30. Paranimf UJI. Castelló. 6/8 euros.
Después del estreno, la semana anterior, en Sant Mateu y Orpesa, Masovers. Entre l'espasa i la paret, llega al Paranimf. Supone el regreso a las tablas del veterano actor Valentí Piñot, quien regresa de su jubilación cinco años después. Bajo la dirección de Joan Font y con la música de Panchi Vivó, Valentí pone en escena una idea personal en torno a los maquis. Producida por Factoria d'històries, el actor castellonense rinde su homenaje als masovers, una manera de vivir que se acaba debido al abandono generalizado que sufren las zonas rurales. Lo hace a través de un viudo de avanzada edad que va a vender su mas, lo que le da pie a recordar episodios de su vida. También dentro del ciclo Escenaris d'EnRaonaMents

>Entusiastas, de Punctum Compañía. Jueves 11. 19.30. Teatre Principal. Castelló. 6 euros.
Entusiastas será la segunda obra en este trimestre del ciclo Els dijous al Principal... En ella, un grupo de artistas ensaya La gavina de Chéjov, pero tal como avanzan las sesiones asoma el desencanto y el temor a exponerse en público. Una demostración de que teatro y vida son lo mismo. Una producción de Punctum a partir del texto de la castellonense Paz Palau creado durante la estancia en la residencia artística El Pavón Teatro Kamikaze y dirigida por Gabriel Fuentes.

>Classe, de Focus..Viernes 12. 19.30 . Paranimf UJI. Castelló. 8/10 euros.
Classe es una comedia a tres (Pol López, Carlota Olcina y Pau Roca) sobre cómo afrontamos las dificultades que se nos presentan. Lo hace a través de un niño de quien su maestro dice que le cuesta aprender y aconseja a sus padres separados que lo envíen a un psicólogo, pero a ellos no les ha gustado nunca la escuela ni los profesores. Una producción de Focus dirigida por Pau Carrió

>Crassh Babies, de Cia. We We Tum. Sábado 13. 17:30 y 19:00. Mucbe. Benicarló.
Espectáculo de percusión pensado para bebés, niñxs y familias. A través de los sonidos producidos por objetos de uso cotidiano, el movimiento y la comedia visual, el objetivo es producir sonido con energía contagiosa. Los dos personajes de la compañía portuguesa We We Tum incluso inventan un lenguaje vocal, Crasshones, entendible hasta por los bebés.

>IKIMILIKILIKLIK – Mi pequeña, de GREC 2020 Festival de Barcelona. Sábado 13. 18:00. Teatre Principal. Castelló. 4 euros.
Producción familiar con Premio Feten 2020 (al mejor espacio escénico): Ikimilikiliklik-Mi pequeña, de Marie de Jongh. Una historia de brujas sin bruja, tal como ha llegado a ser Martirio, quien de niña sentía pavor al ver a alguien desprotegido y a las brujas. Una obra que trata sobre superar miedos interiores. Una historia para niños, pero también para mayores.

>Atocha, el revés de la luz, de Javier Durán, I.N.K. Producciones. Sábado 13. 19:00. Teatre del Raval. Castelló.
Esta obra reflexiona sobre el asesinato de los abogados de Atocha, a la vez que homenajea a las víctimas del atentado ocurrido 44 años atrás. Javier Durán se basa en las vivencias de Alejandro Ruiz-Huerta, el único superviviente del crimen, a partir de unas memorias en las que se remonta por diversos momentos de su vida hasta llegar al día del fatídico suceso (24 de enero de 1977), uno de los episodios más negros de la Transición.

>Nautilus, de La Negra. Sábado 13. 19:00. Sala Carles Pons. Vilafranca.
Nautilus es una producción familiar a cargo de La Negra que obtuvo el Premio Fetén 2020 por su propuesta a favor de la sensibilización medioambiental, además del Premio al Mejor Espectáculo de Titeremurcia. Muestra los esfuerzos del capitán Nemo a bordo de su famoso submarino por salvar la vida marina ante la contaminación que la pone en peligro. Para tal cometido contará con el profesor Aronax. Se trata de una versión del clásico 20.000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne.

>Crassh Babies 2.0, de Cia. We We Tum. Domingo 14. 11:00 y 12:00. Mucbe. Benicarló.
En la versión 2.0, Crassh Babies explora el ambiente y rutinas de los bebés y sus papás en el cuarto de baño, manteniendose fiel a su combinación de percusión, movimiento y comedia visual, donde todo es pretexto para producir sonido, siempre con una energía contagiosa.

>La lengua en pedazos, de Õctubre Producciones. Domingo 14. 19:00. Teatre Principal. Castelló. De 3 a 20 euros.
Juan Mayorga es uno de los grandes nombres del teatro actual gracias a sus trabajos en el Centro Dramático Nacional y la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Fundador de la Academia de las Artes Escénicas de España, Premio Nacional de Teatro 2017, Premio Nacional de Literatura Dramática en 2013 y miembro de la Real Academia Española de la Lengua desde 2018. A lo largo de su carrera ha escrito y dirigido una larga retahíla de obras teatrales. Esta vez se pone al frente de La lengua en pedazos (Premio del Público en el Festival de Teatro Ciudad de Palencia), a partir del libro de la vida de Santa Teresa de Jesús. En esta obra de Octubre Producciones afronta el cara a cara con un inquisidor, mostrando la modernidad de una mujer avanzada a su tiempo (siglo XVI). En el reparto, Clara Sanchis (Amar en tiempos revueltosIsabel) y Daniel Albadalejo (Camera CaféLa visita de la vieja dama).

La Feria del Disco del Hotel del Golf bate récord en su sexta edición

Feria del Disco 2021

La sexta edición de la Feria Internacional del Disco del Hotel del Golf (6 y 7 de noviembre) ha sido la más exitosa en cuanto a asistencia de público de las celebradas hasta la fecha. Y era bien ostensible. Según los datos de los organizadores, han sido cerca de 2.000 asistentes a esta cita anual con el vinilo en las instalaciones del espacio hostelero del Grau de Castelló. Los motivos de esta mayor afluencia no pueden apuntarse con claridad, pero sí pueden surgir de la combinación de ser la primera feria con las señas prepandémicas -traducible en unas mayores ganas de escarbar en las cubetas-, los soleados dos días, las actividades extras -como ese concierto de Los Franelas que acumuló una llamativa cifra de espectadores- y que se diesen cita en buen número los amantes del vinilo, con muchos rostros conocidos del circuito musical, además de visitantes de otras procedencias fuera de Castellón.

"La respuesta del público ha sido increíble", apunta el director del Hotel del Golf, Alexis de Pablo, quien añade otro factor para explicar la  elevada presencia de público: "Ya no es solo un evento de melómanos, sino que cada vez más familias acuden a disfrutar del buen ambiente y las actividades complementarias para todos los públicos". Desde primera del sábado se percibió el interés, a diferencia de otros años, en los que la respuesta inicial ha sido más tibia. "A las 10:00 del sábado ya había cola a la puerta del hotel. La venta de entradas y de discos fue todo un éxito, con visitas a las exposiciones de Juan Vitoria", apunta la responsable de eventos, María Andrés.

El vinilo ha sido -cómo no- el gran protagonista, conservando el cd un tímido espacio, junto con otros elementos habituales en la cultura pop y rock (revistas, cómics, posters...). Para uno de los habituales en la feria, Arquimax (Valencia), con Gabriel y Edy, "esta es la mejor feria de la Comunitat Valenciana. La gente sabe que existe y está esperando que lleguen las fechas para venir. Ya que además de la feria en sí, suma las actividades extras, el buen ambiente, el clima... El sábado ha sido espectacular. El domingo, menos gente, pero con buena asistencia". Sobre sus ventas, un género en especial: el heavy metal. "Tal vez Sepultura el que más". Sobre sus compradores: "Principalmente gente que ha crecido escuchando música en vinilo, aunque en realidad de todas las edades y gustos".

Junto a los doce expositores donde aguardaban discos de rock, pop, punk, jazz -los estilos dominantes en la segunda mitad del siglo XX, la era dorada del vinilo-, la feria ha contado con el regreso de la música en vivo, a cargo de Gitano de Palo con su flamenco apócrifo y el power pop y rock and roll clásico de los castellonenses Los Franelas, además de las habituales sesiones de dj, con la presencia de Rocío, la primera adolescente que ha formado parte del cartel (junto a su tío, dj Mesías).

Protagonismo para el valenciano Juan Vitoria (propietario de Discos Amsterdam e "ideólogo musical", quien avanzó para Nomepierdoniuna una selección de diez de Los discos emblemáticos de pop de la Comunitat Valenciana (1963-2018), cuyas portadas se exhibieron durante la feria, además del avance de la muestra Rock, cómics e ilustración’. Habló también sobre 50 años desde 1971, el mejor momento de la historia de los discosPor otra parte, se podrá contemplar la muestra de AFDEM Castellón, El vinilo hecho arte. Además, el fotógrafo valenciano Liberto Peiró, responsable de la edición valenciana de la revista Mondo Sonoro. presentó la primera parte del fotolibro Grandes festivales.

El Paranimf de l'UJI se rinde ante la danza emocional de Maduixa y su 'Migrare'

Maduixa Teatre asombra con su danza sobre zancos. Foto: Àlex Pérez.

'Migrare', de Maduixa Teatre. Intérpretes: Laia Sorribes, Melissa Usina, Sara Canet y Paula Quiles  Idea y dirección: Joan Santacreu. Dirección coreográfica: Cristina Fernández. Lugar: Paranimf de l'UJI de Castelló. Ciclo: XXIX Mostra Reclam d'arts escèniques. Fecha: Viernes 5 de noviembre (19:35-20:20). Entradas: 6/8 euros. Espectadores: 280.

La fuerza de la danza contemporánea de Maduixa Teatre rompe la invisible barrera del escenario y emociona al espectador. Un logro ya continuado con cada una de las producciones de la compañía de Sueca -Mulïer, - que garantiza la fidelidad de un sector del público de Castelló. Con cada obra ha ido forjando una magnética imagen de marca que conduce a una instintiva asistencia a cada una de sus visitas. Migrare es el más reciente ejemplo. Con su seña de identidad -danza sobre zancos-, las cuatro protagonistas (Laia Sorribes, Melissa Usina, Sara Canet y Paula Quiles) mantienen una pugna constante con la ley de la gravedad, en el límite del equilibrio, de la que salen triunfadoras. Además, en este caso, transmiten con facilidad el mensaje narrativo ideado y dirigido por Joan Santacreu. Durante algo menos de intensos tres cuartos de hora aciertan a trasladar hasta el espectador el drama de la migración, de la búsqueda de una nueva tierra en la que vivir, de la llegada y del rechazo.

'Migrare' arranca en la puerta de la sala Carles Santos del Auditori. Foto: Àlex Pérez.

Las voces evocadores, el sonido de violines y las percusiones marcan sonoramente diferentes períodos del camino de cuatro mujeres desde el abandono de su desértica tierra hasta la llegada a las orillas marítimas de otra zona en la que intentar vivir. El lenguaje facial de las bailarinas refuerza un mensaje diáfano, transmitido por los movimientos casi siempre al unísono de las cuatro. Para aumentar la dificultad, en la parte final de Migrare se despojan de uno de los zancos, desenvolviéndose con idéntica maestría.

Uno de los méritos de Migrare es que logra epatar por su dinamismo y al mismo tiempo conmover por su historia. Uno y otra van unidos. El escenario está vacío, vestido únicamente por las luces sobre el negro, pero son capaces de hacer imaginar los obstáculos que se encuentran en su camino hacia una vida nueva. El premio del largo aplauso final, con la mitad del aforo puesto en pie constata que Maduixa vuelve a  vencer y convencer, asegurándose para su próxima visita el interés de gran parte de los presentes.

Las expresiones faciales tienen gran importancia en esta producción de la compañía valenciana Maduixa Teatre. Foto: Àlex Pérez.

Un hecho muy visible es que la edad media del público asistente al Paranimf de l'UJI se reduce cuando llegan compañías de danza contemporáneo. Jóvenes alumnas del Aula de Danza Carles Pons y del Conservatori Professional de Dansa de Castelló se han convertido en asiduas dentro de ese recorrido hasta convertirse en protagonistas sobre el escenario.

Sandra Monfort (Fira Trovam!-Pro Weekend): "Exteriorizando tu forma de ver el mundo ya estás apostando por un cambio"

El concierto de Sandra Monfort tendrá lugar el jueves 4 a las 20:30 en la Sala Sinfónica del Auditori de Castelló. Foto: Elena Silvestre.

Tras su participación en grupos como Xaluq y Marala o la colaboración con artistas de varias disciplinas artísticas (Efrén López, Ciudad Jara, Pep Gimeno 'Botifarra', Txarango, ZOO, Carles Caselles, Clàudia Cabero, Guillem Roma, Jonatan Penalba y Sol Picó), Sandra Monfort inicia su andadura personal con su disco debut Niño Reptil Ángel (Hidden Track Records, 2021). Un álbum en el que la música tradicional se viste de autotune, voces moduladas y elementos electrónicos sin perder su esencia. La cantante de Pedreguer forma parte de los artistas que podremos ver del 3 al 7 de noviembre en la Fira Trovam!-Pro Weekend de Castelló.

>Niño Reptil Ángel es el inicio de tu proyecto en solitario, pero además formas parte del grupo Marala, colaboras con artistas como Pep Gimeno ‘Botifarra’ o incluso has realizado trabajos vinculados con la danza o las artes escénicas. ¿Es fácil adaptarse a la variedad de proyectos de los que formas parte?
Estudié guitarra clásica, así que esa es mi especialidad y mi instrumento. En primer momento, mi intención era utilizar la guitarra como herramienta de trabajo. En los proyectos en los que me he involucrado no solo acompaño a cantautores, sino también pongo música a espectáculos de danza, teatro… todo lo que sale porque si eres músico y quieres vivir de la música o tienes un proyecto que funcione realmente bien o debes ir de un sitio a otro.

>En muchas ocasiones has destacado cómo fue decisivo tu abandono del frenético ritmo de vida de Barcelona para la composición de tu disco...
Compongo cuando estoy inspirada o en calma conmigo misma. O, al menos, cuando dispongo de un espacio tranquilo para hacerlo. Es importante rodearse de espacios donde quepa el reposo. Es como un canal para exteriorizar todo lo que me perturba por dentro y, como no sé explicarlo demasiado bien, invento historias para poner un nombre o lenguaje a una emoción.  Empecé a componer las canciones de Niño Reptil Ángel hará unos tres o cuatro años en un momento en el que volví a mi pueblo después de siete años viviendo en Barcelona. Me sorprendió ver cómo respiraba la vida en mi regreso. Vivía en una casa de campo y disponía de mucho tiempo libre así que escribí fábulas o cuentos protagonizados por liebres o niños reptiles. Todo el imaginario del disco está inspirado por la naturaleza que me envolvía, en la que vi reflejada lo que estaba sintiendo en ese momento.

"Todavía hay gente que no entiende que te dediques solamente a la música. (...) Somos unos currantes y hacemos muchas horas que no se ven"

>Me ha llamado la atención que, en Metal Magazine, defines Niño Reptil Ángel como si fuera un cuento. En cambio, también comentas en otras entrevistas que no había una idea conceptual anterior a la producción...
Creo que ahora lo haría diferente. Si quisiera componer un segundo disco, pensaría primero un concepto y luego escribiría las canciones. Pero en aquel momento creé a partir de la propia exploración, de probar a hacer canciones para ver qué salía. Así que el concepto salió después. Seleccioné las canciones que tenían más en común para crear un hilo narrativo conductor y una imagen o concepto que pudieran englobar las composiciones como en un librillo.

>Las canciones de Niño Reptil Ángel giran alrededor de la figura del personaje que da nombre al álbum. ¿Cuál es su historia?
Es un niño prematuro que nace sin vida. Sus manitas y su cuerpo aún no están del todo formados y por tanto tienen un aspecto reptiliano. Cuando fallece se transforma en un ángel de la guarda y desde la Luna nos protege y con sus lágrimas llena los pozos y los ríos de agua dulce para que podamos beber y todo siga su camino natural en la tierra. Me interesó el concepto para reflexionar dónde poníamos la belleza, ya que es un ser que no encaja en los cánones que tenemos concebidos. También me gustaba por su vinculación con lo divino y aquello que se aleja de nuestra comprensión.

>Además de su riqueza conceptual, Niño Reptil Ángel también destaca a nivel musical por la unión de la música popular y los elementos electrónicos. ¿Por qué se optó por combinar ambos estilos?
Mi formación musical se basa en la música clásica y he bebido mucho de esa influencia. También de la música tradicional. Me interesa cómo se explica la música popular, cómo se canta, el bagaje histórico y cultural de cada canción y cómo se han creado. Por otro lado, hay un paralelismo entre la música clásica y la electrónica. Aunque entendemos la música electrónica como más festiva o bailable, depende de cómo se traten sus elementos puede ser muy cercana a lo clásico. Hay mucha sutileza, sensibilidad… es como un instrumento más. Se debe elaborar con mucha precisión y decidir cómo tratar y transformar el sonido, la voz o la guitarra. Parecen dos ríos muy diferentes, pero tienen mucho en común y ambos desembocan en el mismo mar. He intentado que se mezclaran entre ellos y se fusionaran de manera orgánica.

>Anteriormente has comentado que empezaste a componer Niño Reptil Ángel hace unos tres o cuatro años. ¿Qué factores han provocado que su producción haya sido tan extensa?
Muchas veces hablamos de que un disco cuesta trabajo de producir, pero no se suele mencionar la economía. Me bloqueó mucho no tener dinero para desarrollar todas mis ideas. Seguramente, si hubiera tenido desde el primer momento una discográfica desde la que impulsarlo o que me hubiera acompañado durante todo el proceso, todo habría sido mucho más rápido. Cuando empecé a pensar en el álbum no tenía ahorros y fue una gran inversión de la que no disponía. Hacer un disco cuesta mucho dinero y no somos conscientes de todo ello. Más avanzada la producción empecé a trabajar con Hidden Track Records que me han tratado muy bien y han permitido que el disco pueda volar. Si no tienes un equipo detrás te sientes muy sola porque hay muchas cosas que no puedes llegar a hacer. Necesitas encontrar gente que quiera amparar tu proyecto, conseguir todo el dinero que necesitas para grabar y producir, pagar las promociones y videoclips… Es mucho trabajo y no es nada fácil.

"Aunque entendemos la música electrónica como más festiva o bailable, depende de cómo se traten sus elementos puede ser muy cercana a lo clásico."

>En muchas ocasiones has denunciado la falta de un circuito musical a nivel valenciano. Ahora que estamos volviendo a los directos con mayor aforo e incluso de pie, ¿crees que se resolverá la situación o se mantendrá el panorama anterior al virus?
Pasa en el País Valencià, pero también en muchos otros sitios... Es un problema que atraviesa muchas franjas del sistema. ¿Por qué la gente no consume cultura “de butaca”? Es un problema del sistema y tiene que ver con las clases y las economías de las familias, sus trabajos y la explotación a la que están sometidas, las redes sociales…

>Niño Reptil Ángel es un disco con mucha complejidad musical. ¿Cómo serán sus directos de presentación?
Esa es otra cosa que se debe trabajar y elaborar mucho, ya que una cosa es lanzar el disco y otra pensar en cómo montar los directos. Aún no he terminado de cerrar cómo será la forma definitiva de las actuaciones. Se necesita más inversión económica para las luces, atrezzo, vestuario y todo lo que sea necesario para acercarse a cómo quieres que sean. Estoy trabajándolo y de momento tengo preparado un espectáculo a trío con un diseño de luces para que quede acogedor y bonito. Intento que sea un espectáculo íntimo y poético, que es la manera en la que mejor me expreso y más cómoda me siento. Y con un puntito picante de reivindicación porque pienso que los músicos debemos aprovechar nuestro altavoz para reivindicar aquellas cosas que deseamos que cambien y se transformen.

>En Marala reivindicáis el cuidado y el mantenimiento del patrimonio popular y la riqueza tradicional, pero lo hacéis desde las emociones y no desde la reivindicación política. ¿Dónde estaría la distinción?
El espacio íntimo también es político. Cuando haces poesía hay reivindicación, aunque no sea explícita. Cualquier acción que realizas encima de un escenario se transforma en política, e incluso debajo del escenario según cómo te expreses o con quién te relaciones en tu día a día. En Marala no nos sentimos cómodas con un discurso político al uso, sino que mostramos nuestra forma de ser, de entendernos y de relacionarnos. Exteriorizando tu forma de ver el mundo ya estás apostando por un cambio. Nadie tiene la verdad absoluta y preferimos expresarnos desde un lenguaje de debate con el público que con un fin dogmático.

>En Crazy Minds decías que tu primera intención era hacer un disco recopilatorio que tus padres pudieran escuchar en el coche. Ahora que Niño Reptil Ángel es un proyecto finalizado, ¿qué les parece a tus padres?
Están muy contentos. Puede que no sea la música que más les guste escuchar, porque entiendo que no sea un disco que a todo el mundo reproduzca en casa por ser más contemplativo que de entretenimiento o de baile. Pero se saben las canciones y las cantan en los conciertos, sonríen, se emocionan y lo valoro mucho. Es un privilegio que tus padres y la gente que quieres se sienta orgullosa de tu trabajo.

>También has comentado varias veces que tus padres habían tratado de protegerte del oficio de músico. ¿Cuál es su opinión ahora que te dedicas profesionalmente a la música?
No ha sido nada fácil. Entiendo que mis padres no confiaran en que un músico pudiera vivir de su trabajo y trataran de protegerme de ello. Porque la música funciona así y no es nada fácil dedicarte a este mundo porque no hay estabilidad. Tu situación cambia constantemente y a nivel legal tampoco está conducido para que te sientas tranquila. Los músicos no estamos amparados en ese sentido. Fue una lucha bastante intensa con mis padres porque su mentalidad les llevaba a aconsejarme que hiciera oposiciones, trabajara en una escuela y consiguiera un trabajo seguro que me permitiera hacer conciertos en mi tiempo libre. Pero eso habría sido muy difícil. Si haces directos, todo tu tiempo se dedica a preparar los ensayos. Hay muchas cosas que no podría hacer si me dedicara a otra cosa. Ahora mis padres ya están tranquilos.

>¿Los músicos siguen estigmatizados socialmente?
Se está tomando consciencia de lo que la cultura ofrece, de su poder de transformación. Pero todavía hay gente que no entiende que te dediques solamente a la música. O que te ven como una hippie que va con la caravana y la guitarra de un lado a otro. Lo entiendo y es normal, pero los músicos no nos pasamos el día tocándonos la nariz y haciendo rumbas con la guitarra. Somos unos currantes y hacemos muchas horas que no se ven, ni se contabilizan económicamente, ni se valoran por nadie. Por culpa de las presiones sociales he desarrollado una actitud de tener que demostrar constantemente que puedo hacer las cosas. Hacer ver que soy más fuerte de lo que realmente soy. Y eso me ha llevado a malos momentos porque no puedo intentar validarme todo el tiempo. Lo hacía por demostrar al mundo y a mis padres que aquello que quería conseguir lo he logrado finalmente. Ha sido agotador y estoy intentando dejar esa toxicidad atrás.

"Si no tienes un equipo detrás te sientes muy sola porque hay muchas cosas que no puedes llegar a hacer. Necesitas encontrar gente que quiera amparar tu proyecto"

Marc Ros (Sidonie en el Trovam-Pro Weekend): "La gente necesita que le cuenten cuentos, que le canten; el elemento cultural para su mente"

Sidonie (desde la izquierda): Axel Pi, Marc Ros y Jes Senra.

El Trovam-ProWeekend no es un festival. Es la Fira Valenciana de la Música. Eso sí, a nivel de gran público, el foco de interés se sitúa en el cartel de grupos y solistas más que en las charlas y talleres. En el cartel de este 2021, uno de los nombres en letras grandes es el de Sidonie, que actuará en la Sala Simfònica del Auditori de Castelló el viernes 5 de noviembre (22:00), después del dúo alcoyano Júlia y antes de Las Bajas Pasiones (16/20 euros los tres conciertos). Será una actuación especial para el trío barcelonés, ya que 100 conciertos después, Marc Ros (voz, guitarra y compositor), Jes Senra (bajo) y Axel Pi (batería) cierran la gira del disco El regreso de ABBA (Sony Music, 2020), un álbum distinto a lo más habitual, puesto que nace de la novela con el mismo nombre que ha escrito Marc. El parlanchín y dicharachero vocalista atiende telefónicamente a Nomepierdoniuna para hablar de este concierto especial, de una gira complicada y de una carrera entre el pop y el rock que ya supera los veinte años.

>Vuestra actuación en el Trovam-ProWeekend va a ser la última de la gira El regreso de ABBA. Según os he leído, han sido cien actuaciones. Si tenemos en cuenta que han tenido lugar en medio de las restrictivas condiciones provocadas por la pandemia, me parece una cifra digna de un récord.
Sí. Entre conciertos, actos promocionales y presentaciones del libro, en las que también íbamos el grupo, ha sido cien. Aún no hemos hecho el cálculo, pero es posible que hayamos dado la vuelta al mundo si sumamos los kilómetros. Casi seguro que somos la banda que más conciertos ha hecho durante la pandemia.

>Claro, es que en tu caso has tenido también todo el proceso posterior a la publicación de una novela. O sea, que todavía mayor actividad.
Coincidió el lanzamiento de la novela con la pandemia. Entonces, tuve que dedicarme a hacer la promoción desde casa a través de cosas tan simpáticas como el zoom, algo que no me gusta nada. Y a continuación ya llegó la presentación del disco. Para mi psique ha sido positivo mantenerme activo y tener el contacto con los otros miembros del grupo.

>Pero imagino que dudas sobre qué hacer sí habéis tenido.
Sí, sí. Hubo dudas sobre cómo publicar el libro. La editorial -SUMA- me propuso lanzarlo primero en digital, y teníamos dudas; luego en físico, y pasó lo mismo. Con el disco igual..., que si primero debíamos lanzar un single.... Desde la perspectiva, vemos ahora que sufríamos por cosas que no se han producido. Nos han salido bien, pero ha habido dudas. En cuanto a girar, decidimos que sí lo haríamos, al tiempo que otras bandas decidían quedarse en casa. Y estamos contentos de haber actuado así. Hemos visto de todo durante todo este tiempo, algunas cosas tremendas, pero como banda nos ha hecho fuertes haberlo vivido.

“Hemos visto de todo durante todo este tiempo de pandemia, algunas cosas tremendas, pero como banda nos ha hecho fuertes haberlo vivido”

>Por referencias, creo que habéis salido triunfadores de prácticamente todos los conciertos. Al menos, así ocurrió en Castelló. Agotasteis con bastante anticipación las entradas para dos conciertos en La Bohemia, y creo que os compraron todo el merchandising.
Sí, sí. Y es bonito vivirlo. Leí a este famoso filósofo surcoreano que vive en Alemania, y cuyo nombre no recuerdo ahora mismo -Byung Chul Han- decir que vivimos en la época de las no cosas, de lo digital. Lo vemos todo a través de pantallas. Y creo que tenemos la necesidad de tocarlas realmente, porque para eso tenemos manos y dedos.. Es bonito ver hay gente que se lleva a casa cosas que poder tocar, y que le harán recordar, más allá de las fotografías y stories que haya podido hacer con el móvil.

>Existía la duda sobre cómo reaccionaría la gente cuando volviese a tener la oportunidad de volver a vivir la música en vivo. Por ahora parece que, como mínimo, se mantienen las ganas de antes de la pandemia.
Espero que sí. Lo he vivido como público, en conciertos en Barcelona o en los pocos festivales que se han hecho. He visto a los grupos que han actuado antes que nosotros y he notado una gran excitación. Creo que necesitamos que nos expliquen cuentos, que nos canten. Espero que sea así y se refleje en la música, el teatro, la danza... La gente necesita el elemento cultural para su mente.

>Sidonie es un grupo muy interactivo en sus directos, y vuestro público se presta a ese juego divertido que le proponéis, rompiendo la barrera del escenario. Habéis tenido que cambiar vuestro concepto. ¿Cómo habéis vivido la experiencia de salir y encontraros con público sentado y con mascarillas?
Ha sido muy complicado para un grupo tan físico como es Sidonie. Nos dimos cuenta de que teníamos que aprender una nueva manera de actuar en el escenario, de tocar, de cantar... Eso lo han experimentado todos los grupos que han salido de gira en este tiempo. Sufrí una tendinitis por la presión que me creaba la situación. No sabía si iba a gustar lo que hacíamos en esta gira o no. Se hacía muy extraño no ver las expresiones de la gente a causa de las mascarillas.

>Después de tantos años en la carretera, un concierto de fin de gira, como el de Castelló, ¿os provoca un sentimiento especial?
Siempre lo es. El último concierto es especial. Y ahora, después de lo que hemos pasado, nosotros tres y la docena de personas del equipo que viaja siempre con nosotros. Nos hemos sentido como exploradores en medio de una aventura, en la que hemos trabajado mucho y hemos creído en nosotros. Así que será aún más especial. Montaremos una gran fiesta en Castelló.

>Imagino que no tenéis ni idea de las veces que habéis tocado ya en Castelló, ni en ningún otro lado, porque sois de los fijos en giras y festivales. Pero, ¿hay algún recuerdo especial de algún concierto en Castelló?
No, no lo sé, no (risas). Soy superdesmemoriado, pero la última vez que estuvimos en Castelló nos dio tiempo para hacer una visita cultural por Castelló. Fue bonito, porque nos quedamos solos, en una época en la que solo podías desplazarte por motivos de trabajo, y descubrimos un Castelló diferente al nocturno, que es el que conocíamos de principios de este siglo. Fuimos, por ejemplo, al Museu de Belles Arts (creo que es su nombre). Estábamos solos y fue muy agradable.

>¿Cerrar la gira de El regreso de ABBA conlleva que ya tenéis listo el siguiente capítulo en la vida de Sidonie?
No, no. Ahora necesitamos descansar y respirar; estar en casa o viajar, no sé, pero estar tranquilos. La verdad es que Sidonie es un grupo trabajador y no puede estarse quieto mucho tiempo. Mi mente no para de pensar en canciones, letras. Pero en este momento, no tengo claro cuál será el siguiente paso. Y esa incógnita de no saber qué tendremos delante resulta excitante. Como decía Ringo (Starr; batería de los Beatles): "Tomorrow never knows" (Nunca se sabe el mañana).

“Ha sido muy complicado para un grupo tan físico como es Sidonie. Nos dimos cuenta de que teníamos que aprender una nueva manera de actuar en el escenario, de tocar, de cantar”

>La canción "Mi vida es la música" te define, os define.
Sí. Además del amor a la música también es la historia de la amistad que hay en Sidonie. Queda un poco pomposo y ñoño decir que la música nos ha salvado, pero en nuestro caso es así. Cuando teníamos 15 años no sabíamos qué hacer, íbamos perdidos por la vida. Quien más claro lo tenía era Axel -Pi, el batería-, con su idea de hacer una carrera, pero también era un adolescente que iba perdido. La pasión por la música nos hizo encontrarnos. Además, teníamos muchos complejos, y la música y los escenarios nos los fueron sacando poco a poco.

>En esa canción habláis del disco Revolver de los Beatles, que a su vez tiene que ver con la frase de Ringo a la que hacías referencia antes. Es como el punto de partida de Sidonie.
Sí. Aunque cada uno de nosotros tenga sus gustos, es Revolver el disco común. De hecho, cuando Jes -Senra- hizo la prueba para entrar como bajista en Sidonie, la hizo con "Rain", una canción de las sesiones de Revolver, aunque no entró en el disco. Aunque no lo parezca, en cada álbum de Sidonie hay algo de Revolver. Los Beatles era un grupo con ganas de experimentar, de no transitar por caminos trillados, incluso por los ya recorridos por ellos mismos. Admiro su valentía dentro de su historia tan increíble. Además, experimentaban sin perder su capacidad para hacer buenas canciones, conservando el arte de hacer buenas melodías, con buenas letras.

>Buenas melodías y buenas letras. Lo que intenta hacer Sidonie en cada disco.
Sí, sí, sí. Además de poner mucho mimo en la producción y los arreglos. Hoy en día que se compone con tablets y aparatos digitales, ya va todo unido. El productor Mark Ronson comentaba que su trabajo consiste en conseguir a través de su sonido que las buenas canciones se conviertan en icónicas. Que una canción se convierta en icónica tiene que ver con la producción y los arreglos, con un sonido. Ponemos mucho cuidado, horas y trabajo en las armonías vocales. Eso es culpa de Brian Wilson, de los Beach Boys, y de otros grupos vocales que nos encantan. Con la ayuda de Floren, uno de nuestros productores, lo trabajamos muchísimo.

>¿Cuál es la canción de Sidonie que se acerca más a la perfección que ya cuando comenzabais decíais estar buscando?
(Duda) Es difícil. Tenemos mucho repertorio. Ahora bien, si me preguntas "¿qué canción le pondrías a unos extraterrestres que viniesen a la Tierra y quisieran conocer a Sidonie"? Te respondería que "Me llamo ABBA". Sigue la tradición de composiciones de canciones de Sidonie, con acordes menores que transmiten una sensación de melancolía, más un estribillo. Siempre decimos en broma que una canción sin estribillo es como tener sexo sin alcanzar el orgasmo. Además, tiene ese toque francés que siempre hemos tenido dentro, tal vez por veranear en el Alt Ampordà, cerca de Francia, y mirar siempre hacia arriba, descubriendo qué se hacía allí, sobre todo la canción francesa de los 60.

“Queda un poco pomposo y ñoño decir que la música nos ha salvado, pero en nuestro caso es así (...) Además, teníamos muchos complejos, y la música y los escenarios nos los fueron sacando poco a poco”

>En realidad, aunque sois un grupo con querencia anglo, siempre ha habido algo de esa influencia francesa en Sidonie.
Sí. De hecho, el nombre del grupo proviene de un poema de Charles Cros que Brigitte Bardot cantó en la película Una vida privada, de Louis Malle. Nuestras influencias principales vienen de Inglaterra y Estados Unidos, pero parte de mi familia, por la Guerra Civil, vive en Francia, y desde siempre he oído hablar francés en casa y también he oído muchos discos de música francesa, de Brassains, Moustaki...

>Habéis incluido por primera vez un tema en catalán, "Portlligat". En algunos sectores de este país cuesta aceptar que un grupo cante en otro idioma oficial que no sea el castellano, cuando se acepta sin problemas canciones en inglés. En realidad, una canción puede emocionar con independencia de su idioma.
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Te diría que no entiendo la letra del 60% de la música que escucho habitualmente, pero si me interesa, la busco. Puedo escuchar un grupo senegalés, no entender nada, y sin embargo, vibrarme todas las fibras. La música no tiene idioma. En el caso de "Portlligat", ha sido bien recibida, y es que mola mucho esta canción. Nos gusta mucho tocarla en directo.

>Un grupo como Manel sí ha roto esa barrera mental, pero no son muchos los grupos que con canciones en catalán han triunfado en España.
Sí, el caso de Manel es paradigmático, pero creo que aún deberían triunfar mucho más. Igual que grupos que canten en gallego o en euskera. Pero aún existe ese punto de frialdad que hace que algunos sectores musicales escojan lo que escuchan por el idioma, aunque no debería ser así, porque como te comentaba, la música no tiene idioma. Por ejemplo, no tengo ni idea de portugués, pero no podría vivir sin la bossa nova. La música te cala las moléculas, las partículas... O te entra o no te entra.

>Dejemos atrás el tópico de que el más reciente disco es el mejor. Por el entusiasmo con el que te refieres habitualmente a él, creo que en tu opinión El regreso de ABBA es el mejor disco de Sidonie.
Ha pasado un año desde su publicó, y eso da una perspectiva más objetiva. Es un disco muy bien hecho, muy trabajado, muy ambicioso. Se diferencia de los otros discos de Sidonie porque cuenta una historia que viene de una novela, y es difícil compararlos. Si nos centramos solo en el disco, toca muchos palos musicales, y eso es muy bonito. Hay música latina, reguetón combinado con música india, homenajes a Syd Barrett, Grateful Dead, Serge Gainsbourg, pasajes instrumentales... Muy variado. Le tengo mucho amor.

>Dentro de ese vínculo literario, en vuestros directos incluís una versión de Riders on the storm de los Doors con la particularidad que le añadís un poema de un autor de la zona en la que estáis.
Exacto. Y nos encanta. Me lleva a un trabajo de búsqueda y me ha permitido conocer poesía muy buena de autores que desconocía y que en algunos casos son difíciles de encontrar. Una labor muy gratificante, que me ha enriquecido. Resulta chocante mezclar la poesía de, por ejemplo, Maria Mercè Marçal, quien fue profesora mía, con la música de los Doors. Me dejo aconsejar, y eso me ha permitido entrar en contacto con pequeñas editoriales muy interesantes. Y ahora voy a buscar en Castelló, donde será la última vez que lo haremos. Supone un bajón de tempo y pulsaciones en el ritmo del concierto, como una pausa, que algunos aprovechan para irse a tomar una copa o al lavabo, pero me gusta compartir ese momento con quienes se quedan a escucharlo. También hay alguna parte del público que solo quiere escuchar las canciones que conoce, mientras que otros prefieren descubrir y dejarse sorprender.

>Vuestros conciertos arrancan con "On the sofa", una canción de vuestro segundo disco, Shell kids (2003), el último que cantasteis en inglés. Veinte años después, ¿qué queda de aquellos Sidonie?
No acostumbro a escuchar nuestros discos anteriores, pero al recuperar "On the sofa" me puse con Shell Kids y pensé "qué bien hecho está". Aprovecho para reivindicarnos, ya que en aquel momento ningún otro grupo sonaba como Sidonie en España, gracias al trabajo de nuestros productores, Santos y Floren. Es un disco muy importante para Sidonie. Había muchas carencias, claro. Por ejemplo, en la parte vocal, algo en lo que he mejorado. Dejamos el inglés para pasar al castellano y al catalán, y me alegro de haberlo hecho. Me parece un disco con cosas interesantísimas, que disfruté mucho.

>Y a nivel de escena musical en general, ¿qué ha cambiado?
Se ha eliminado cierto esnobismo. Veníamos de una escena elitista, la de Barcelona de los 90, en la que si no vestías de determinada manera o hacías cierto tipo de música no eras bien recibido. Sobrevivimos a estos prejudicios y a otros que vinieron después. Ahora me llama la atención que jóvenes de 20 años nos tratan con respeto. Son hijos de quienes nos seguían y nos escuchan por ellos. Creo que ya no existen los prejuicios por los que podíamos ser atacados. En otros grupos he visto detalles de Sidonie en los directos, y me he siento orgulloso.

>Ahora resulta que eres también adivino. Anunciaste antes que nadie El regreso de ABBA, al titular así tu novela.
(risas) Bueno, te he de decir que ahí jugué con algo de ventaja. Antes de poner el título a la novela, ya se rumoreaba el posible regreso del grupo sueco ABBA. Entonces, en algún momento, pensé en ponerle ese nombre a la protagonista. Además, es un nombre que me encanta, ya que me lleva a lugares que me gustan mucho.

>Y ya que estamos con el tema ABBA, ¿qué te ha parecido su regreso?
Me encantan las dos canciones que he escuchado. Ahora bien, lo de la gira con hologramas... No sé. Eso sí, en cuestión de canciones se nota que quien tuvo retuvo. Hay un talento enorme en esta gente para hacer canciones e interpretarlas.

>Y ya que lo has comentado, ¿qué te parece que saque de gira a artistas ya fallecidos a través de hologramas?
Creo que los artistas lo deberían dejar por escrito. Si dan su permiso para que se utilice su voz y su imagen, me parece maravilloso.

“las canciones se hacen para abrir ventanas y no para cerrarlas. Aunque lo he hecho, no me quiero esconder detrás de letras crípticas y metáforas mal hechas, perdiendo la oportunidad de convertir una canción en una pequeña historia, en una conversación, algo que se está perdiendo”

>Una canción vuestra que siempre me ha llamado la atención es "Carreteras infinitas", donde apeláis a la unión de los músicos, algo que no siempre ocurre en un mundo bastante individualista, rodeado por el haterismo. Además, nombráis a otros grupos nacionales, dentro de un listado que se alarga en las interpretaciones en directo.
Intento ser lo más sincero posible en los textos, y sobre todo en ese disco, El peor grupo del mundo. Lo que cuento ahí es la traducción de una conversación normal de viaje en furgoneta o de camerino, donde empleamos el 90% del tiempo hablando de música. Uno de los grupos que más nos gusta es Lori Meyers, que acabó estando presente en el estribillo de la canción. Creo que las canciones se hacen para abrir ventanas y no para cerrarlas. Aunque lo he hecho, no me quiero esconder detrás de letras crípticas y metáforas mal hechas, perdiendo la oportunidad de convertir una canción en una pequeña historia, en una conversación, algo que se está perdiendo. El arte perdido de las conversaciones. Preferimos las pantallas.

>Ya que has nombrado el disco El peor grupo del mundo, no sé si sois el peor, el mejor, el que hace 10 o el 100, pero sí sois el grupo más delgado del mundo. Estáis igual ahora que hace veinte años.
(risas) No hemos de hacer nada para lograrlo. Nuestras madres se preocupan por si comemos bien en las giras. Y sí, comemos bien. De hecho, a veces nos hacemos unos homenajes increíbles. Los tres estábamos acomplejados por la delgadez de nuestros cuerpos, con espaldas que son una mierda, flojos, que no aguantan. Te comparas con la gente de tu edad y piensas que eres un piltrafilla. En un concierto, que ni yo ni la gente queremos recordar, tomamos la determinación de desnudarnos por completo para superar ese complejo de esmirriados. No seguimos ninguna dieta, no.

>Imagínate que no existiese la música. ¿A qué te dedicarías?
(Duda extendida) Creo que a algo relacionado con la literatura. En casa leo más que escucho música. Trataría de tener un trabajo que me permitiese estar cerca de los libros.

>¿Qué te ha dejado últimamente "Fascinado"?
Muchas cosas. Por ejemplo, el último disco de Ángel Stanich, que nos cita en su canción "La valla". Pero no me gusta por el hecho de que nos cite, sino porque fue la primera canción que escuché de su disco y me conmovió. Una gran canción, con un gran letra y esa voz tan personal que tiene, y es algo que se agradece, ya que hacía tiempo que no escuchábamos una voz tan diferente y personal, porque parece que muchos cantantes vienen de un mismo patrón. En cuanto a la poesía, me ha conmovido muy profundamente un libro de la editorial Renacimiento, Rojo dolor, una antología de mujeres poetas que te hace entender muchas cosas del dolor y de las mujeres. Se lo recomiendo a todo el mundo.

Feria del Disco del Hotel del Golf: 10 discos valencianos emblemáticos, por Juan Vitoria

Juan Vitoria, ideólogo musical, además de propietario de la tienda Discos Amsterdam de València.

***Texto de Juan Vitoria. Propietario de la tienda Discos Amsterdam (València) desde su inauguración en 1982. Autor de libros, articulista en diversas publicaciones, dj... Se define como "ideólogo musical, pero en realidad soy un apasionado por el arte, especialmente el arte sónico y, concretamente, el sonido eléctrico, desde el rock al soul, pasando por todas las vertientes que usan la adrenalina como vehículo de expansión". En la Feria del Disco del Hotel del Golf del Grau de Castelló (6 y 7 de noviembre) se encarga de las exposiciones Los discos emblemáticos del pop de la Comunitat Valenciana (1963-2018) -motivo de este artículo elaborado por el propio Juan- y Rock, cómics e Ilustración. Además, el sábado 6 de noviembre protagonizará la charla Cincuenta años desde 1971, el mejor momento de la historia de los discos (12:00-13:00).

Los discos que se han ido publicando fuera de las órbitas que circulan alrededor de las grandes urbes españolas han sido ignominiosamente relegados a un segundo plano, pese a que muchos de ellos son joyas de la cultura sónica española.

En la Comunitat Valenciana la tradición musical ha estado vinculada a los pueblos, grandes y pequeñas localidades donde se ha vibrado con los sonidos y, desde bien niños, muchos de sus pobladores saben expresarse en uno o varios instrumentos. En el rock ocurre exactamente lo mismo, desde el norte de la provincia de Castelló hasta el sur alicantino encontramos muestras que ejemplifican el nivel creativo de un pueblo que siempre ha vivido con música en sus arterias.

Sería pueril evitar la sinceridad diciendo que, cuando en Barcelona se vivía la experiencia de la progresía, en València ya se hacían performances con grupos tremendamente innovadores y corrosivos, que cuando en Madrid explotó el movimiento pop de los ochenta, en esta parte del Mediterráneo ya encontrábamos grupos a puñados, y todos ellos excitantes y febriles. Muchos de ellos superaban aquellos de esas dos capitales centrales.

Aquí tenéis una muestra de algunos de esos discos que siguen dando la razón a quién se acerca al pop valenciano para dejarse seducir por sus increíbles propuestas. Desde el beat de herencia cincuentera que comenzó a surgir a principios de los 60, con figuras que nunca han tenido las otras dos ciudades capitalinas del estado, Bruno Lomas, sin ir más lejos. Creadores de espacios hipnóticos con discos que rayan lo sobresaliente, caso de Pep Laguarda con su Tapineria. Power-pop, punk con Interterror, Seguridad Social o La Resistencia. Edificadores de canciones de rango sublime, como Los Auténticos y Los Brujos. Arquetipos de nueva ola sensual con actitud, Glamour o Betty Troupe. Nuevas tendencias que cristalizan en la década de los 90 con sorprendentes discos, La Habitación Roja, Señor Mostaza, Wau y los Arrrghs!!! La algarabía de los dos mil, con Sokolov, Polock. Las actitudes alternativas de La Gossa Sorda, Obrint Pas… Voces en valenciano, castellano, inglés, la lengua es lo de menos, la comunicación eléctrica es lo importante, la tensión, la fiebre.

En esta muestra hay muchos más discos de los que cito en este pequeño preámbulo, puede que incluso falte alguno que haya quedado escondido en una esquina de nuestra memoria, pero la idea es exponer un abanico de discos emocionantes del pop rock manufacturado en un territorio cambiante y ávido de sugerencias sonoras, discos emblemáticos de nuestra tierra, caracterizada por una identidad inequívocamente valenciana.

DIEZ DISCOS VALENCIANOS EMBLEMÁTICOS

>Los Huracanes: Los Huracanes (1966)
Uno de los grandes discos del garage hispano. Víctor Ortiz venía de Los Pantalones Azules y configuró con sus nuevos compañeros un disco rebosante de himnos beat, rock and roll excitante y ritmos trepidantes, con gloriosos momentos como "Esta tarde a las siete", "Aún" y "Ocho días cayendo lluvia". Totalmente atemporal.

>Los Brujos: Sin ver el sol (1998)
El inmenso talento de Miguel Ángel Villanueva ha permanecido injustamente sepultado y no hay forma de que salga a la luz, pese a tener algunos de los instantes más cristalinos del pop mediterráneo. Desde Los Auténticos, con un single fulminante y totémico, hasta este Lp como Los Brujos, regado de pura inspiración que juega con el power-pop, la psicodelia dulce y muchos arreglos orquestales tan diáfanos como esculturales.

>Senior i El Cor Brutal: El poder del voler (2014)
Sonido americana en un trabajo de guitarras cargado de tensión, entre Wilco y Neil Young, con textos en valenciano y mucha actitud. Historias reflexivas sobre angustias cotidianas trasladadas a unas excepcionales cargas anímicas con electricidad desbordante.

>Glamour: Imágenes (1981)
A pesar de que la producción del disco les hizo un flaco favor, aunque su intención fue la de conseguir vender más, este grupo fue una conexión entre la vanguardia de finales de los 70 con las propuestas que fueron inmediatamente encuadradas como nuevos románticos. Nada que ver con eso. Glamour fue siempre un grupo de rock más cercano al ideario berlinés de Bowie o a los primeros tiempos de Roxy Music. En realidad eran mucho más glam que nueva ola.

>Bruno Lomas: Cara y cruz (1968)
Un torbellino hecho voz. Su presencia era de tales dimensiones que eclipsaba a todo lo que se le acercaba. Intérprete por encima de todo, pero también magnífico compositor, Bruno era un animal escénico que capturaba la atención casi sin pretenderlo. Su gigantesca figura es hoy lo más recordado de un privilegiado cantante que dejó su impronta de aquí a la eternidad.

>Pep Laguarda & Tapineria: Brossa d'ahir (1977)
Probablemente sea mi disco predilecto del pop español, a pesar de presentar una psicodelia folk tardía, en plena eclosión punk. Pep grabó este disco rodeado de personajes del hippismo isleño balear, con amigos como Daevid Allen de Gong, Kevin Ayers y Pau Riba alternando sustancias placenteras con climáticos paisajes oníricos. Sin parangón.

>Wau Y Los Arrrghs!!!: ¡¡¡Viven!!! (2009)
La exigua discografía de esta banda de irreverente pulso garagero hace de ellos una rara avis en el panorama español. Sus discos son reverenciados fuera del país y han acabado siendo referente de la febril recuperación de un género establecido especialmente durante la primera mitad de los 60. Juanito Wau es una bestia parda, un ejemplar de fiereza contrastada que se sustentaba con unos músicos brutales que sabían sacar chispas de cada instrumento. Sin aliento.

>La Habitación Roja: Radio (2001)
Hechos a sí mismos, auténticos en todos los sentidos y prototipo de grupo indie que ha sabido salirse por los afluentes del genio. Elegir un solo disco de ellos es absurdo, ya que tienen verdaderas maravillas, pero quizá este Lp muestra ese radiante estado de forma que emplearán en sus siguientes trabajos. Grandes letristas sobre las relaciones, lo cotidiano y la felicidad que se escapa entre nuestros dedos, no dejan de hacer pequeñas maravillas día tras día.

>Las Máquinas: Las Máquinas (1992)
Irrumpieron en plena efervescencia del sonido Madchester, influenciados por las raves, el segundo verano del amor, aquél del éxtasis, pero en realidad escondían gemas de pop fulminante en estribillos implacables. Debieron tener más suerte, algo que solo han conseguido post-mortem. Considerado hoy como un referente en la música valenciana de principios de los 90. Inolvidables.

>Sokolov: La merienda campestre (2011)
Propuestas como las de este grupo no se encuentran con facilidad; artistas completos, diseñadores, actores, irreverentes, seductores y sórdidos, con letras demasiado provocadoras para considerarse un producto pop. Sus canciones están cargadas de sexo malsano, de enfermizos personajes y hasta son capaces de hacer una oda a la morcilla que ebulle. Tras tres obras cumbre, gloriosas, casi asfixiantes y también muy melódicas, Sokolov son una apuesta de enormes proporciones creativas.

Del SanSan al "SinSin". La redención dos años y una pandemia después (pero con lluvia)

Según la organización, 20.000 personas acudieron a cada jornada de un festival protagonizado por nombres como Vetusta Morla o Leiva. Foto: Cristian Lorente.

"Gorras, canas y crestas en nuestras fiestas" rapea Kase.O en "Trabajos manuales". Si tuviésemos que hacer la radiografía de la fiesta del SanSan Festival habría que cambiarlo por: paraguas, capuchas y chubasqueros. También pocas mascarillas, para qué nos vamos a engañar. Pero es que 20.000 personas, según datos de la organización, llenaron cada día el recinto de Benicàssim del 29 al 31 de octubre en el que ha sido algo así como el primer reencuentro con los festivales con 'normalidad'. Y eso que la lluvia del viernes 29 casi que nos recordaba a aquel SanSan del 2019 que nunca fue (luego, llegó una pandemia), pero a la tercera sí que ha sido la vencida. Ni la lluvia pudo con la euforia y las ganas de reencontrarnos con la experiencia casi completa de volver a pisar un festival de música.

La lluvia empezó a caer en las primeras horas de la noche de manera ininterrumpida hasta el final de la primera jornada. Foto: Cristian Lorente.

"Podrían haber renombrado al SanSan por SinSin: sin sillas, sin distancia y sin mascarillas", espetaba Pucho, vocalista de Vetusta Morla, en los primeros minutos de su intervención. Pero es que hasta el propio Pucho acabó cayendo: "A ver las voces sin mascarillas". También con cierta polémica en redes sociales por la ausencia de control a la hora de pedir el certificado Covid o resultados negativos de PCR/antígenos. Aunque en nuestro caso, y por lo que pudimos ver, el control de acceso al recinto se realizó según la normativa.

Pucho (Vetusta Morla). Foto: Cristian Lorente.

"Cuántas caras de alegría y muestras de amor veo en primera fila", destacaba Arco sobre el escenario de un SanSan que estaba de doble celebración: volver a ser posible tras dos ediciones canceladas y devolvernos un trozo de normalidad. Ya lo decía Eva Amaral: "Un reencuentro". Un abrazo entre el público y el festival capaz de parar el tiempo, como ese momento en la "Serie telemática" de Xoel López (que paradójicamente arrancaba su concierto con "Here comes the sun").

La aparición de Amaral con una bola de luces sobre su cabeza fue uno de los momentos más memorables de la noche. Foto: Cristian Lorente.

Es cierto que el sábado 30 se podía leer en las pantallas del recinto "Recuerda, usa la mascarilla y continuemos el baile", "Recuerda, ponte la mascarilla y que siga la fiesta". Los anhelos de normalidad también protagonizaron la segunda jornada: "Después de tantos conciertos con el público sentado y la mascarilla puesta no sabéis la alegría que nos provoca pediros: ¿SanSan, bailamos?" preguntó Marc Gili, vocalista de Dorian, a unos asistentes entregados. Y bailaron.

SanSan Festival 2021

También durante el concierto de Love of Lesbian: "Queremos que cantéis, ya que podemos volver a veros las caras a muchos de vosotros" (Santi Balmes). En la recta final de un concierto reinado por "Sesenta memorias perdidas", "Club de fans de John Boy" y "Allí donde solíamos gritar", Balmes afirmó que “está volviendo la vida social de compartir sudor, abrazos y besos. Esta puta mierda de año se está acabando”. Y esperemos que razón no le falte.

La música en directo y la libre circulación por el recinto permitieron revivir momentos anteriores a marzo de 2020. Foto: Cristian Lorente.