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Sandra Monfort (Fira Trovam!-Pro Weekend): "Exteriorizando tu forma de ver el mundo ya estás apostando por un cambio"

Pajarillos verdes, liebres, aceituneros y niños reptilianos angelicales pueblan las historias del disco debut de Sandra Monfort. La artista de Pedreguer aplica las enseñanzas de su formación musical clásica y otros proyectos (Marala) en un trabajo en el que la poesía, la tradición y la tecnología conviven con la naturaleza. El 4 de noviembre en el Trovam-Pro Weekend.
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El concierto de Sandra Monfort tendrá lugar el jueves 4 a las 20:30 en la Sala Sinfónica del Auditori de Castelló. Foto: Elena Silvestre.

Tras su participación en grupos como Xaluq y Marala o la colaboración con artistas de varias disciplinas artísticas (Efrén López, Ciudad Jara, Pep Gimeno 'Botifarra', Txarango, ZOO, Carles Caselles, Clàudia Cabero, Guillem Roma, Jonatan Penalba y Sol Picó), Sandra Monfort inicia su andadura personal con su disco debut Niño Reptil Ángel (Hidden Track Records, 2021). Un álbum en el que la música tradicional se viste de autotune, voces moduladas y elementos electrónicos sin perder su esencia. La cantante de Pedreguer forma parte de los artistas que podremos ver del 3 al 7 de noviembre en la Fira Trovam!-Pro Weekend de Castelló.

>Niño Reptil Ángel es el inicio de tu proyecto en solitario, pero además formas parte del grupo Marala, colaboras con artistas como Pep Gimeno ‘Botifarra’ o incluso has realizado trabajos vinculados con la danza o las artes escénicas. ¿Es fácil adaptarse a la variedad de proyectos de los que formas parte?
Estudié guitarra clásica, así que esa es mi especialidad y mi instrumento. En primer momento, mi intención era utilizar la guitarra como herramienta de trabajo. En los proyectos en los que me he involucrado no solo acompaño a cantautores, sino también pongo música a espectáculos de danza, teatro… todo lo que sale porque si eres músico y quieres vivir de la música o tienes un proyecto que funcione realmente bien o debes ir de un sitio a otro.

>En muchas ocasiones has destacado cómo fue decisivo tu abandono del frenético ritmo de vida de Barcelona para la composición de tu disco...
Compongo cuando estoy inspirada o en calma conmigo misma. O, al menos, cuando dispongo de un espacio tranquilo para hacerlo. Es importante rodearse de espacios donde quepa el reposo. Es como un canal para exteriorizar todo lo que me perturba por dentro y, como no sé explicarlo demasiado bien, invento historias para poner un nombre o lenguaje a una emoción.  Empecé a componer las canciones de Niño Reptil Ángel hará unos tres o cuatro años en un momento en el que volví a mi pueblo después de siete años viviendo en Barcelona. Me sorprendió ver cómo respiraba la vida en mi regreso. Vivía en una casa de campo y disponía de mucho tiempo libre así que escribí fábulas o cuentos protagonizados por liebres o niños reptiles. Todo el imaginario del disco está inspirado por la naturaleza que me envolvía, en la que vi reflejada lo que estaba sintiendo en ese momento.

"Todavía hay gente que no entiende que te dediques solamente a la música. (...) Somos unos currantes y hacemos muchas horas que no se ven"

>Me ha llamado la atención que, en Metal Magazine, defines Niño Reptil Ángel como si fuera un cuento. En cambio, también comentas en otras entrevistas que no había una idea conceptual anterior a la producción...
Creo que ahora lo haría diferente. Si quisiera componer un segundo disco, pensaría primero un concepto y luego escribiría las canciones. Pero en aquel momento creé a partir de la propia exploración, de probar a hacer canciones para ver qué salía. Así que el concepto salió después. Seleccioné las canciones que tenían más en común para crear un hilo narrativo conductor y una imagen o concepto que pudieran englobar las composiciones como en un librillo.

>Las canciones de Niño Reptil Ángel giran alrededor de la figura del personaje que da nombre al álbum. ¿Cuál es su historia?
Es un niño prematuro que nace sin vida. Sus manitas y su cuerpo aún no están del todo formados y por tanto tienen un aspecto reptiliano. Cuando fallece se transforma en un ángel de la guarda y desde la Luna nos protege y con sus lágrimas llena los pozos y los ríos de agua dulce para que podamos beber y todo siga su camino natural en la tierra. Me interesó el concepto para reflexionar dónde poníamos la belleza, ya que es un ser que no encaja en los cánones que tenemos concebidos. También me gustaba por su vinculación con lo divino y aquello que se aleja de nuestra comprensión.

>Además de su riqueza conceptual, Niño Reptil Ángel también destaca a nivel musical por la unión de la música popular y los elementos electrónicos. ¿Por qué se optó por combinar ambos estilos?
Mi formación musical se basa en la música clásica y he bebido mucho de esa influencia. También de la música tradicional. Me interesa cómo se explica la música popular, cómo se canta, el bagaje histórico y cultural de cada canción y cómo se han creado. Por otro lado, hay un paralelismo entre la música clásica y la electrónica. Aunque entendemos la música electrónica como más festiva o bailable, depende de cómo se traten sus elementos puede ser muy cercana a lo clásico. Hay mucha sutileza, sensibilidad… es como un instrumento más. Se debe elaborar con mucha precisión y decidir cómo tratar y transformar el sonido, la voz o la guitarra. Parecen dos ríos muy diferentes, pero tienen mucho en común y ambos desembocan en el mismo mar. He intentado que se mezclaran entre ellos y se fusionaran de manera orgánica.

>Anteriormente has comentado que empezaste a componer Niño Reptil Ángel hace unos tres o cuatro años. ¿Qué factores han provocado que su producción haya sido tan extensa?
Muchas veces hablamos de que un disco cuesta trabajo de producir, pero no se suele mencionar la economía. Me bloqueó mucho no tener dinero para desarrollar todas mis ideas. Seguramente, si hubiera tenido desde el primer momento una discográfica desde la que impulsarlo o que me hubiera acompañado durante todo el proceso, todo habría sido mucho más rápido. Cuando empecé a pensar en el álbum no tenía ahorros y fue una gran inversión de la que no disponía. Hacer un disco cuesta mucho dinero y no somos conscientes de todo ello. Más avanzada la producción empecé a trabajar con Hidden Track Records que me han tratado muy bien y han permitido que el disco pueda volar. Si no tienes un equipo detrás te sientes muy sola porque hay muchas cosas que no puedes llegar a hacer. Necesitas encontrar gente que quiera amparar tu proyecto, conseguir todo el dinero que necesitas para grabar y producir, pagar las promociones y videoclips… Es mucho trabajo y no es nada fácil.

"Aunque entendemos la música electrónica como más festiva o bailable, depende de cómo se traten sus elementos puede ser muy cercana a lo clásico."

>En muchas ocasiones has denunciado la falta de un circuito musical a nivel valenciano. Ahora que estamos volviendo a los directos con mayor aforo e incluso de pie, ¿crees que se resolverá la situación o se mantendrá el panorama anterior al virus?
Pasa en el País Valencià, pero también en muchos otros sitios... Es un problema que atraviesa muchas franjas del sistema. ¿Por qué la gente no consume cultura “de butaca”? Es un problema del sistema y tiene que ver con las clases y las economías de las familias, sus trabajos y la explotación a la que están sometidas, las redes sociales…

>Niño Reptil Ángel es un disco con mucha complejidad musical. ¿Cómo serán sus directos de presentación?
Esa es otra cosa que se debe trabajar y elaborar mucho, ya que una cosa es lanzar el disco y otra pensar en cómo montar los directos. Aún no he terminado de cerrar cómo será la forma definitiva de las actuaciones. Se necesita más inversión económica para las luces, atrezzo, vestuario y todo lo que sea necesario para acercarse a cómo quieres que sean. Estoy trabajándolo y de momento tengo preparado un espectáculo a trío con un diseño de luces para que quede acogedor y bonito. Intento que sea un espectáculo íntimo y poético, que es la manera en la que mejor me expreso y más cómoda me siento. Y con un puntito picante de reivindicación porque pienso que los músicos debemos aprovechar nuestro altavoz para reivindicar aquellas cosas que deseamos que cambien y se transformen.

>En Marala reivindicáis el cuidado y el mantenimiento del patrimonio popular y la riqueza tradicional, pero lo hacéis desde las emociones y no desde la reivindicación política. ¿Dónde estaría la distinción?
El espacio íntimo también es político. Cuando haces poesía hay reivindicación, aunque no sea explícita. Cualquier acción que realizas encima de un escenario se transforma en política, e incluso debajo del escenario según cómo te expreses o con quién te relaciones en tu día a día. En Marala no nos sentimos cómodas con un discurso político al uso, sino que mostramos nuestra forma de ser, de entendernos y de relacionarnos. Exteriorizando tu forma de ver el mundo ya estás apostando por un cambio. Nadie tiene la verdad absoluta y preferimos expresarnos desde un lenguaje de debate con el público que con un fin dogmático.

>En Crazy Minds decías que tu primera intención era hacer un disco recopilatorio que tus padres pudieran escuchar en el coche. Ahora que Niño Reptil Ángel es un proyecto finalizado, ¿qué les parece a tus padres?
Están muy contentos. Puede que no sea la música que más les guste escuchar, porque entiendo que no sea un disco que a todo el mundo reproduzca en casa por ser más contemplativo que de entretenimiento o de baile. Pero se saben las canciones y las cantan en los conciertos, sonríen, se emocionan y lo valoro mucho. Es un privilegio que tus padres y la gente que quieres se sienta orgullosa de tu trabajo.

>También has comentado varias veces que tus padres habían tratado de protegerte del oficio de músico. ¿Cuál es su opinión ahora que te dedicas profesionalmente a la música?
No ha sido nada fácil. Entiendo que mis padres no confiaran en que un músico pudiera vivir de su trabajo y trataran de protegerme de ello. Porque la música funciona así y no es nada fácil dedicarte a este mundo porque no hay estabilidad. Tu situación cambia constantemente y a nivel legal tampoco está conducido para que te sientas tranquila. Los músicos no estamos amparados en ese sentido. Fue una lucha bastante intensa con mis padres porque su mentalidad les llevaba a aconsejarme que hiciera oposiciones, trabajara en una escuela y consiguiera un trabajo seguro que me permitiera hacer conciertos en mi tiempo libre. Pero eso habría sido muy difícil. Si haces directos, todo tu tiempo se dedica a preparar los ensayos. Hay muchas cosas que no podría hacer si me dedicara a otra cosa. Ahora mis padres ya están tranquilos.

>¿Los músicos siguen estigmatizados socialmente?
Se está tomando consciencia de lo que la cultura ofrece, de su poder de transformación. Pero todavía hay gente que no entiende que te dediques solamente a la música. O que te ven como una hippie que va con la caravana y la guitarra de un lado a otro. Lo entiendo y es normal, pero los músicos no nos pasamos el día tocándonos la nariz y haciendo rumbas con la guitarra. Somos unos currantes y hacemos muchas horas que no se ven, ni se contabilizan económicamente, ni se valoran por nadie. Por culpa de las presiones sociales he desarrollado una actitud de tener que demostrar constantemente que puedo hacer las cosas. Hacer ver que soy más fuerte de lo que realmente soy. Y eso me ha llevado a malos momentos porque no puedo intentar validarme todo el tiempo. Lo hacía por demostrar al mundo y a mis padres que aquello que quería conseguir lo he logrado finalmente. Ha sido agotador y estoy intentando dejar esa toxicidad atrás.

"Si no tienes un equipo detrás te sientes muy sola porque hay muchas cosas que no puedes llegar a hacer. Necesitas encontrar gente que quiera amparar tu proyecto"

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