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La artista argentina Fio Silva estrecha la mano de la propietaria de la vivienda cuyo mural ha pintado en la zona del parking. Foto: Carme Ripollès.
Varias de las imágenes tomadas por Carme Ripollès para ilustrar este texto reflejan convivencia. El vínculo que durante una semana al año se establece entre dos mundos -a priori- tan alejados como el bohemio del artista mural y el tradicional del habitante de un pueblo pequeño. Esa es la filosofía con la que MIAU Fanzara nació en septiembre de 2014. Una línea base que mantiene once años después y que casi todo el mundo parece aceptar. Sirva por ejemplo la reunión convocada por la Asociación MIAU el 13 de febrero de 2024 para conocer la opinión de los vecinos en plena pugna con el Ayuntamiento de Fanzara por el intento municipal de imponer un control previo a las obras a realizarse. "Censura" fue el calificativo de MIAU, Hubo un "sí" unánime a la continuidad del Museo Inacabado de Arte Urbano, pero con esa ordenanza del Ayuntamiento no habría MIAU. Y no lo hubo en 2014.
Sí ha habido edición -la novena- en este 2025 (entre el 3 y el 6 de julio), una vez anulada la ordenanza por presión popular y legislativa. Y la fiesta del arte urbano que proporciona notoria y positiva publicidad a la provincia de Castellón ha vuelto a las calles... "a pecho descubierto". Sin ninguna subvención de organismos públicos (y sin poder usar algunos espacios municipales de almacenaje de material), con el dinero obtenido en las actividades realizadas durante el año y con remanentes de otras ediciones... más el compromiso de artistas, de buena parte de los vecinos de la localidad del castellonense Alt Millars y de los visitantes que gustan de disfrutar de esta "gran escultura de arte por la que poder pasear", como la ha definido la artista invitada, Lluïsa Penella i Pons.
Está claro que la brecha de división -por ideologías e intereses contrarios entre vecinos- está abierta entre defensores de las ideas del Ayuntamiento (PP) y las de la Asociación MIAU (surgida durante el mandato del PSOE), pero no cabe duda de que la edición de 2025 se ha saldado con éxito de participación y asistencia. La duda es si habrá décima edición -durante dos años no se celebró por la pandemia-, y eso es algo que depende de los recursos y subvenciones, porque ganas y aceptación las hay.
Hombrelópez y Román
Hombrelópez y Román nunca se hubiesen conocido de no ser por MIAU Fanzara. El primero ha vivido en Aragón, Miami, Barcelona, ahora en Menorca. Artista y activista cultural y de la fiesta. Va dejando su huella multidisciplinar por donde le llaman o por dónde él considera que debe pasar. En Fanzara ha encontrado muchos amigos y el hogar de Román, quien cuando se descuida se da cuenta de que su invitado se ha bebido las cervezas de la nevera. A cambio, Hombrelópez le cuenta divertidas historias y le deja como recuerdo material una creación en la puerta de su garaje, un acceso a otro mundo (mental), siguiendo su línea actual de abstracción psicotrópica. El domingo, a última hora de la tarde, artista y vecino van a descubrir la obra conjuntamente. "¿Hemos de quitar tirica a tirica?", pregunta alamardo Román. "No, hombre. Se tira de una y ya salen todas", responde Hombrelópez. Pero el sol ha calentado el material y sí.... hay que descubrirlo tirica a tirica. Un buen número de voluntarios se apresta a ayudar. Una imagen de lo que es, y quiere ser, MIAU Fanzara, un festival que busca atraer pero sin perder la esencia de tranquilo pueblo.

Digo Diego (izquierda), Hombrelópez (centro) y Roman, en su hogar. Foto: Carme Ripollès.
Justo al lado de la casa de Roman ha trabajado el madrileño Digo Diego, quien se ha sentido muy bien acogido durante estos días en Fanzara, comiendo y durmiendo en casa de unos vecinos a los que de otro modo no hubiese conocido. En realidad ha tenido un hogar de día y otro de noche. Y ambos los ha disfrutado. Para el bilbaíno-canario Iker Muro/MurOne esta semana ha resultado muy especial, siendo muy bien acogido "y comiendo mucho" (risas). La argentina Fío Silva tuvo que pintar en un mural al que le daba todo el día el sol, "pero he podido aguantarlo bien gracias a los vecinos". Y así cada uno de los artistas participantes en este 2025. Porque MIAU demuestra que convivir también es un arte.

Vecinas de Fanzara en plena elaboración de la comida para los artistas participantes en MIAU 2025. Foto: Carme Ripollès.
Recorrido por los nuevos murales
Santa Gross, el colombiano Julián Santamaría, se ha encargado de cubrir el primer gran mural que se hizo en Fanzara, en la parte alta del pueblo (la mujer gata creada en la edición inaugural por Deih: The visitor). Le incomodaba, le provocaba presión esa "responsabilidad". Y así, entre timidez y alegría, se lo explicó a los cientos de espectadores que participaron en la ronda de artistas del domingo. Sobre su creación, señala que "siempre he querido representar las labores hechas a mano, Me parece muy bello. Es mi homenaje al trabajo artesano. Quise hablar un poco sobre el concepto del amor a partir de lo bueno y de lo que puede ser negativo. He plasmado el rostro de un gato, porque representa el amor que podemor sentir por una mascota y a la vez se idenfica con el MIAU".

El mural de Santa Gross, en el lugar de la emblemática pintura de Dei. Foto: Carme Ripollès.
Esta edición de 2025 ha tenido una mirada hacia Palestina a través de la participación de la asociación Unrwa, plasmada gráficamente en el rostro rojo de una mujer sobre un fondo verde con la firma de la valenciana Iris Serrano. "Estoy muy vinculada a Palestina y hago todos los viajes que puedo hasta alli para pintar. Cuando vas a regresar te piden que cuentes lo que has visto.... pero no solo desde el 7 de octubre, sino lo ocurrido desde 1948. Es lo que hago con mi pintura. Parece una ilustración blandita, pero uso los colores de la bandera palestina y las amapolas tiene que ver con la memoria de las personas que han muerto, porque en los sitios donde han ocurrido masacres han brotado muchas de estas flores. Es una manera de honrar a los palestinos y palestinas que están muriendo desde el año 1948, y especialmente a la población que ahora mismo está sufriendo este genocidio tan bestial. El color rojo es un modo de sacar la rabia, la ira, indignación ante los cuatro que toman decisiones. Estoy segura de que el pueblo palestino volverá a levantarse, porque tiene algo que otrros no tienen: saber que su causa es justa".

Iris Serrano, con su mirada a Palestina. Foto: Carme Ripollès.
En una de las calles estrechas de Fanzara se puede apreciar el bodegón de color ocre .-muy de la tierra- titulado Arrels, con la firma de Laura Merayo. Vengo de un pueblo de Zamora, Morales del Vino, y me he criado en otro más pequeño, Albares de la Ribera, en El Bierzo. Sé lo que es vivir en lugares como Fanzara. En mi obra reivindico la problemática del medio rural: la despoblación, la falta de recusos, de Sanidad... A la gente mayor le cuesta cada vez más vivir en esos pueblos donde se han criado. Los jóvenes nos vamos a la gran ciudad en busca de oportunidades, pero nos encontramos que la calidad de vida no es la misma. Como soy de la filosofía de "allá donde fueres, haz lo que vieres", he decidido plasmar carxofes, espardenyes y un botijo".

Laura Merayo, en plena creación de 'Arrels'. Foto: Carme Ripollès.
La mayoría de los artistas se inspiran en lo que ven en Fanzara para sus murales. Lluïsa Penella i Pons también, pero de un modo diferente, ya que ha plasmado cartográficamente la localidad. "Es una vista aérea un poco expandida y también abstraída, con una armonía cromática buscando la estética. Mi línea de trabajo va muy vinculada al territorio, su representación y puesta en valor, especialmente aquellos espacios que están amenazados, como la huerta. Este mapa se llama Territori d'art, porque para mí el pueblo de Fanzara se ha convertido en una gran obra de arte, como si fuese una escultura gigante por la que todos podemos transitar",

Lluïsa Penella i Pons califica Fanzara como un 'Territori d'art'. Foto: Carme Ripollès.
No ha tenido que desplazarse María Otal Palacín. Aunque zaragozana, lleva diez años residiendo en Fanzara, y en este 2025 se ha estrenado en el MIAU por la petición de unos vecinos que le pidieron que pintase uno de sus gatos. y lo ha hecho de un modo muy realista. Casi el mismo caso es el de Costi, un joven de Fanzara al que una vecina le pidió el dibujo de una libélula. Entre el realismo y la abstracción (en la rama sobre la que se sostiene), ahí queda resuelto el encargo.

El actor valenciano Josep Manuel Casany (ahora vecino de Fanzara) ante el gato pintado por María Otal Palacín, también residente en la localidad del Alt Millars. Foto: Carme Ripollès.
Uno de los murales más complejos es de la brasileña Mariê Balbinot, tanto por su gran tamaño como por el gran número de elementos de la fachada. De hecho, junto al de Santa Gross, fueron los únicos que no estuvieron finalizados en la ronda de clausura. "En mi trabajo siempre aparecen personajes femeninos, que transmiten confianza, fuerza y autoestima. Se aprecia que esta mujer es muy poderosa".

El mural de la brasileña Mariê Balbinot es de los más complejos por los elementos de la fachada. Foto: Carme Ripollès.
Por la zona de bares puede verse la creación fotográfica del italiano Bífido, dando visibilidad a una adolescente. Fue el único artista que se había marchado antes de la tarde del domingo.

El italiano Bífido refleja la adolescencia con una imagen fotográfica. Foto: Carme Ripollès.
Al otro lado del río, en unas viviendas valladas, pero muy fácil de visualizar, aparece el gran mural de Iker Muro/MurOne. El artista bilbaíno-canario dará la bienvenida -o la despedida- a quienes visiten Fanzara durante este año con una colorista creación que surge sin premeditación. "Trabajo con formas abstractas y tal como voy pintando, voy construyendo, eliminando y volviendo a crear. Es una especie de combate conmigo mismo. Eventos como MIAU nos lleva a investigar y crecer en la profesión. Para mí, el arte define a la persona y ese mural es muy intenso, como lo soy yo".

Mural de MurOne en la ronda del domingo, en la entrada/salida de Fanzara.
En la zona de parking aparece uno de los murales que más llama la atención: un halcón y una serpiente. Lo firma la argentina Fío (de Fiorella) Silva. "He estado cuatro días haciendo este mural. Acostumbro a pintar animales, adaptándome a la estructura de la pared. Me gusta la naturaleza, seres vivos, dinámicos. Tomo una foto como rerferencia y luego me dejo llevar en busca de un realismo ilustrativo, muy colorista".

El halcón y la serpiente de Fio Silva, en la zona del parking. Foto: Carme Ripollès.
Al lado de uno de los bares se puede observar la naturaleza muerta/bodegón de plasmación un poco abstracta del australiano James Reka/Reka One. Vegetales, carne y pescado que, desde su punto de vista, refleja lo que es un hogar de Fanzara.
Justo al lado del mural de la polémica pintado en 2023 por Elías Taño, se puede observar la azulada creación del madrileño Digo Diego, Una obra con dos partes, jugando la estructura de la pared de la vivienda y el solar adyacente. Lo titula Menú del día. "Entiendo el arte como una herramienta social y pongo el foco en las brechas del sistema en el que vivimos, que nos genera posiciones de vulnerabilidad. Utilizo objetos cotidianos, por lo que simbolizan, y juego con ellos para transmitir mensajes de conciencia social. Busco reflexionar, denunciar... Este mural habla sobre la normalizacion de la guerra desde países donde lo vemos como espectadores a través de sobreexposición por los medios y lo terminamos normalizando, sin generar ningún tipo de posición. Actuamos desde el silencio y eso nos convierte en cómplices, como el genocidio actual, En este caso me parecia muy interesante jugar con la arquitectura del propio soporte, con la tapia, que nos impide ver las cosas, si no queremos verlas". Una iinstalación que se completa asomándose por el muro de la tapia, tal como se hizo con la ayuda de escaleras en esta ronda de artistas que cerró MIAU Fanzara 2025.

Digo Diego, pintando el 'Menú del día'. Foto: Carme Ripollès.
Además del recuerdo, al menos por un año de los murales, la fiesta del MIAU está abierta a diversas artes, como se ha comprobado en estos cuatro días. Desde la música de los grupos Texicana y Antiguos Astronautas, junto a las pinchadas de los dj Pegue y Pasquman. La actuación teatral del actor valenciano Josep Manuel Casany (Unió Musical DaCapo, L'Alqueria Blanca), la improvisación de Art Teatre Onda y Focus de Castelló. la charla de MC Alberto sobre su libro Un viatge per les parets de Borriana a Vinaròs. Orígens del grafiti a Castelló, danza con Ana Lola Cosín Torada y Lucas García y una performance a partir de poesías, más los habituales talleres. Aunque las actividades más especiales tuvieron que ver con Palestina, a cargo de la ONG Unrwa, incluyendo una charla con la refugiada Rawaa Abu Abodou, junto con Sara Gimeno y la artista Iris Serrano, seguida por una sobrecogedora pieza corta de danza-teatro por la compañía Fil d'Arena.
















Si tenéis las ubicaciones de los murales del MIAU 2025 os agradecería que me las enviarais.
MIAU, ni puñetero caso cuando se la he pedido.
Saludos.
Hola, Salvador. En la web de MIAU aparece un mapa con las localizaciones de los murales. Están en el apartado "Consigue tu mapa". https://miau32.wixsite.com/miaufanzara-2016/about