La Fura dels Baus, uno de los avances más destacados de la programación del IVC en Castellón para 2018.
“Prometí un cambio de 180 grados”. Pero no es el único propósito con el que Alfonso Ribes se convertía en el coordinador del Institut Valencià de Cultura (IVC) en Castellón. Ribes apuntaba a una nueva programación de calidad y que se acercaría a todos los públicos, que pudiese ir de la mano con el resto de programaciones culturales de la ciudad. Y parece que, con la programación de los meses de octubre, noviembre y diciembre en la mano, y especialmente con los avances de 2018, ese giro de 180 grados está tomando forma.
El IVC presenta un nuevo trimestre con casi 150 espectáculos, eventos y actividades repartidas entre el Teatro Principal, el Auditori i Palau de Congressos de Castellón, el Museu de Belles Arts y el Espai d’Art Contemporani de Castellón (EACC) en el que ya se pueden vislumbrar las características del cambio: “En lo que más hemos incidido ha sido en el Teatro Principal y en el Auditori”, explicaba Alfonso Ribes el 29 de septiembre durante la presentación de la programación del cuarto trimestre de 2017, la primera que lleva su impronta. Junto a él, el director general del IVC, Abel Gurinos, y el secretario autonómico de Cultura y Deporte, Albert Girona: “El propósito es dar normalidad a la programación”, destacaba Girona, “manteniendo la voluntad de vertebrar un discurso cultural”. El discurso cultural al que hace referencia el secretario autonómico de Cultura y Deporte crece sobre las bases, como él mismo destacó, de crear una programación territorial, en la que todos los espacios son relevantes y de la misma calidad, en donde exista una democratización del acceso a la cultura y crear una programación colaborativa.
¿Qué marca el rumbo de la programación del IVC en Castellón?
La Fura del Baus, James Rhodes, Josep Maria Pou, Silvia Pérez Cruz, Calígula de Mario Gas o Mobi Dick, son algunos de los nombres ya confirmados en la programación del IVC para 2018. Y es que, según han anunciado Alfonso Ribes y Albert Girona, el propósito del IVC es el de crear programaciones anuales y no trimestrales, como se ha estado haciendo hasta ahora.
Pero antes de todo esto, Alfonso Ribes empieza a destapar algunas de las líneas que seguirán las programaciones de cada espacio. En este caso, las del Teatro Principal (puedes consultar su programación en este enlace) y el Auditori. En cuanto al primero, el objetivo del IVC es claro: “El Teatro Principal ha de ser principal. Castellón tiene la suerte de tener otros teatros para otro tipo de producciones”, explicaba un vehemente Alfonso Ribes, “tenemos que crear la marca Teatro Principal”, en referencia indirecta a la salida de gran parte de las producciones amateurs locales.
Silvia Pérez Cruz.
En cuanto al Auditori i Palau de Congressos de Castellón, además de la música clásica y de cámara, Ribes anuncia la aparición de tres nuevos ciclos de música: Auditori Jazz Club, con distintas propuestas dentro del género, Territorio CS, con una programación protagonizada por bandas y artistas locales, y Un mundo de música, dirigido a músicas de otras culturas.
Estos nuevos ciclos responden a uno de los grandes objetivos que se marcó Ribes como gestor cultural, abrir la programación a todo tipo de público: “Se apoya a la música clásica y a otras que hasta ahora no han tenido espacio. Queremos darle una vuelta a lo que se venía programando”. Lo que ya ha levantado alguna que otra ampolla. Desde que fue nombrado coordinador del IVC en Castellón, han surgido varios rumores y polémicas sobre las nuevas líneas que se iban a desarrollar; entre ellas, las marcadas en el Auditori: “Noto un ensañamiento hacia mi trabajo”, explica Alfonso Ribes, “no odiamos la lírica, ni mucho menos”.
El pianista James Rhodes actuará en el Auditori de Castellón en 2018.
En cuanto al EACC y al Museu, por el momento no sufren variaciones. Aunque todo parece apuntar a que el próximo objetivo de Ribes será el Museu de Belles Arts de Castellón: “Vamos a intentar crear una guía mucho más atractiva con el objetivo de captar al público”, explicaba, “hay que hacer que la gente conecte con el Museu, porque hay un problema de distancia”, lamenta.
La MotxiLla Cultural del IVC
Una de las señas más características de la programación del IVC marcada por Alfonso Ribes es la de impulsar una parte didáctica. Por esta razón, además de los espectáculos que aparecen en la programación, también se le ha dado especial protagonismo dentro de la misma a todas aquellas actividades didácticas dirigidas, en su mayoría, al público infantil y familiar con la idea de crear nuevos públicos. Además, estas actividades también consiguen conectar unos espacios con otros, de lo que informarán próximamente nuestros compañeros de Espai Menut.
Todas las músicas, todos los estilos y bailes quedan retratados por Adela Arrufat en 'Homo Sapiens'.
¿Por qué bailamos? ¿Por qué cantamos? Probablemente mientras lees estas líneas estás escuchando música, o lo has estado haciendo antes o lo harás después. Cuando las canciones sirven para convertirse en cápsulas eternas de algún momento. Cuando un ritmo despierta nuestro cuerpo. La banda sonora del camino al trabajo, a clase, al gimnasio o a por el pan. La música que escuchamos a través de nuestros cascos o a todo volumen dentro del coche, e incluso la propia banda sonora que nos da la calle. La última canción que nos ha pasado algún amigo y aquella viejuna que nos recuerda que el tiempo pasa, excepto cuando pulsamos el play. La música, de la forma que sea (o de la forma que le queramos dar) forma parte de nuestro día a día desde que tenemos nuestro primer contacto con el mundo. De forma constante. Precisamente sobre esta idea se desarrolla la exposición Homo Sapiens, propuesta de óleos que la artista castellonense Adela Arrufat ha llevado hasta NuevaYork, concretamente hasta La Nacional.
No es la primera vez que la también batería de Lula expone en La Gran Manzana: “La primera exposición que hice en Nueva York, en La Nacional (Manhattan), en 2012 fue una gran experiencia. Una especie de bautismo artístico que me hizo crecer mucho”, nos explica la propia Adela desde Nueva York, “y con la segunda, en 2013 en Pensilvania, en Crary Art Gallery Museum, disfruté mucho. De hecho, volveré a exponer tan pronto como pueda allí. Fue en un museo, en medio de una zona de bosques y paisajes increíbles donde la gente acude a todos los eventos culturales y los museos y las galerías siempre tienen visitas”. De todas ellas ha extraído un balance más que positivo: “En todas las exposiciones que he hecho en Nueva York he podido compartir opiniones y técnicas con otros artistas y con el público en general”.
Adela vuelve a Nueva York, esta vez con una propuesta en la que la música juega el papel protagonista: “Quería mostrar cómo el arte, en este caso la música, está en nosotros y en muchísimas cosas de nuestra vida”. Desde las emociones que provoca hasta la forma con la que reaccionamos a través de ella: “Somos seres racionales e inteligentes, pero a la vez totalmente irracionales. Supuestamente con el Homo Sapiens llega el arte, la pintura y la música. Nosotros en la actualidad, en momentos importantes usamos la música; en bodas, triunfos deportivos, funerales, himnos… Estamos rodeados de esos rituales y no sabemos de dónde viene esta necesidad”, explica Adela.
Adela Arrufat combina su faceta como pintora y músico.
“Tenemos una parte muy especial y primitiva dentro”, y precisamente Homo Sapiens ha sido la forma que ha encontrado Adela para plasmar, a través de sus pinturas, aquellas emociones y reacciones que nos provoca la música desde que nacemos, y lo hace creando imágenes de diferentes tipos de música, bailes y estilos, plasmando “el sentimiento que hay en esas personas”.
Durante la inauguración de Homo Sapiens, que tuvo lugar el pasado 18 de septiembre, Adela tuvo la oportunidad de compartir con los asistentes su percepción de la música. Contagiar ese carácter primitivo e irrefrenable que nos despierta a los seres humanos la música. Pero, ¿veremos exponer a Adela en Castellón?: “Por primera vez voy a decir que sí. No quiero que sea una exposición típica, me gustaría hacer algo distinto”.
El irrefrenable hechizo que provoca la música en el ser humano, aquello que nos recuerda que somo primitivos, somo 'Homo Sapiens'. Obra de Adela Arrufat expuesta en Nueva York.
Laetitia Sadier, escoltada por el castellonense Xavi Muñoz (izquierda) y Emmanuel Mario.
El otoño musical en Castellón no llega al 100% hasta que regresa el ciclo Sons. Y eso será el lunes 16 de octubre en el Teatre del Raval de Castellón. Un cartel de tres conciertos que comenzará con Laetitia Sadier Source Ensemble, la nueva denominación del proyecto de la compositora y cantante francesa ex Stereolab, que engloba al bajista y corista castellonense Xavi Muñoz, al batería Emmanuel Mario (quien también actuará con su proyecto en solitario Astrobal) y a la recién incorporada Nina Savary, con su voz y teclados. La actuación forma parte de su gira europea de presentación del nuevo disco, Find me finding you, en el que demuestra que es posible transmitir mensajes de compromiso social utilizando texturas musicales suaves. La actuación comenzará a las 20:00 y será con entrada voluntaria, pagando cada asistente la cantidad que considere oportuna a su término. Los otros dos conciertos del otoño de Sons los protagonizarán Christian Kjellvander (6 de noviembre) y Thor Harris & Friends (11 de diciembre), ambos en el Raval.
Antes de comenzar esta gira europea, Laetitia Sadier, residente en Londres, desde donde vive los acontecimientos sociales y políticos que se están desarrollando, atiende a Nomepierdoniuna, colaborador en el ciclo Sons con la promotora Born! al frente.
>En el disco Find me finding you has añadido a tu nombre el acompañamiento de Source Ensemble, que incluye a los músicos con los que trabajas habitualmente. ¿Significa que lo consideras más un álbum de grupo que de Laetitia Sadier con músicos de acompañamiento?
La idea que hay detrás de Source Ensemble viene un poco como reacción contra la ideología individualista extrema del sistema capitalista. Es una forma de activismo para afirmar que cualquier cosa que tenemos o la experiencia conseguida es el resultado de aportaciones y acciones de al menos un millar de personas. Es muy poco realista pensar que estamos solos y que somos el centro de este mundo. De hecho, hay mucha más gente que puebla el planeta, por lo que es aconsejable empezar a pensar y actuar en un nivel más colectivo y reorganizar el modo de funcionamiento para el interés de la mayoría.
>¿Cuál es el sentido exacto del título Find me finding you?
Tiene un significado muy abierto y no quiero cerrarlo. Pero hay una idea de reflexividad: me encontraré en ti y tú brillarás en mí. La conexión crea el significado.
>Como canta Patti Smith… ¿la idea general de este álbum podría ser “People have the power”?
¡Muy bien! Necesitamos aceptar el poder que tenemos, usarlo. Es algo muy personal. No entregarlo a nuestros padres/Iglesia/políticos inadecuados/juegos de ordenador/porno/esposa/jefe/TV/Jesús/gatos/perros… Ser responsables de nuestro poder, de nuestra energía, usarlo creativamente para nosotros y para los demás, para el colectivo ¡Imagina la fuerza que eso tiene!
>Eres francesa, pero llevas años viviendo en Londres. He leído que no estás a favor del Brexit y que estás pensando seriamente dónde vas a vivir.
Bien, se dio el caso que se decidió dejar la Unión Europea. Es una manera ambivalente de autoridad en la que se cruzan los buenos y los malos flujos. Era una opción en la que había que obrar con cautela. Ahora la situación parece idónea para que los políticos de extrema derecha tengan más poder ellos y sus amigos corporativistas… a costa de servicios públicos y democracia.
>Ahora mismo se vive en Catalunya un intento de independencia que no es aceptado por el Gobierno de España. Como observadora, ¿qué opinión tienes de lo que está sucediendo?
Entiendo que Catalunya haya sufrido la represión de las autoridades desde Madrid. Aun así, no creo que la separación sea una solución válida a largo plazo para solucionar sus problemas. Parece que lo que está creando es una mayor división entre la gente. Es un momento en el que necesitamos aprender a identificar el enemigo real –las terribles políticas económicas- y unirnos.
>Alguna vez te has referido a la canción “Heart of glass” de Blondie como uno de tus temas favoritos cuando eras joven. Aunque no tienen similitudes, la primera canción del nuevo disco, “Undying love of humanity” sí me trae a la memoria aquel clásico por esas percusiones iniciales y un ritmo tropical.
Gracias por la comparación. ¡Es un cumplido!
>No te gusta vivir anclada en el pasado. Prefieres explorar nuevas vías en tu música. Pero el nombre de Stereolab siempre te acompañará. ¿Qué significa para ti el grupo en el que te diste a conocer?
Amo la música de Stereolab. Y yo soy -al menos la mitad- Stereolab. Vive en mí.
>Dentro de esa diversidad que buscas, ¿qué es lo más atrevido a lo que te has expuesto?
Recientemente he trabajado con Nova Materia –abstractos, escultores de sonido- en una pieza escrita por el autor francés Tristan García llamada “From the point of view of the stones/rocks-Du point de vue des pierres”. Nos hemos expresado a través del sonido, usando micros sobre piedras, efectos, la madera, procesos de voz, incluyendo textos… tratando de trasmitir cómo se formaron las rocas en el universo y en la Tierra. Una pieza que fue muy divertida de poner en marcha. Nunca antes había hecho algo tan abstracto. Este verano estuve con mis amigos Batsch explorando las energías de nuestros chakras y cómo se manifestaban a través de la música. También resultó una gran aventura.
>Xavi Muñoz ha estado trabajando contigo estos últimos años. ¿Qué aporta a tu proyecto?
Aporta su gran y único talento a la banda. Su contribución va más allá de tocar el bajo.
>Ahora se ha incorporado Nina Savary con su voz y teclados al trío que formabais con Xavi Muñoz y Emmanuel Mario. ¿Por qué has decidido convertiros en cuarteto?
El sonido de Find me finding you se prestaba para ganar riqueza si ampliábamos el trío. Nina es el nuevo miembro perfecto para mejorar y hacer que nuestro sonido avance. Ha habido un largo trayecto hasta obtener lo que tenemos ahora. Siento que hemos alcanzado la estabilidad para la que hemos estado trabajando todo este tiempo.
>No paras de girar. Acabáis de finalizar una larga gira por Norteamérica y ya empezáis otra por Europa. Una trabajadora de la música ¿qué prefiere: la grabación en estudio o la experiencia del directo?
Son dos experiencias muy diferentes que no se pueden comparar. Me gusta la proximidad y la conexión que se puede conseguir con el público en una actuación en directo. Es divertido y excitante, a la vez que hace que valga la pena las muchas horas conduciendo.
>Nueve fechas en España, y de nuevo una ciudad que conoces por haber actuado en ella, Castellón, dentro del ciclo Sons. ¿Te gusta la ciudad y su público?
Ya tengo ganas de actuar en este ciclo casi mítico. He oído tantas cosas buenas sobre él. Tengo mucho interés.
>¿Qué podemos esperar de tu concierto en el ciclo Sons?, ¿un repertorio lleno de canciones nuevas?
No esperes nada en concreto. Acude con el corazón y la mente abiertos… el resto irá fluyendo.
'Maddona as Nilo', una de las piezas de 'Reencarnaciones' de Manuel Sáez.
Desde el proyecto de mosaico para el Ágora de la Universitat Jaume I en 2003, Castellón no ha vuelto a albergar una de las exposiciones del artista castellonense Manuel Sáez. Pero esta no es la única razón por la que una exposición firmada por Sáez genera tanta expectación, sino también porque también se trata de la primera exposición firmada por un artista local que alberga el Espai d’Art Contemporani de Castellón (EACC). Y lo hará con Ideologíaen reposo, que se inaugurará el viernes 6 de octubre a las 20.00 y permanecerá activa hasta el 14 de enero.
Formado siendo parte de la generación de artistas plásticos de los 80, Manuel Sáez se sumergió en el mundo del arte a través del expresionismo, aunque pronto sus inquietudes le llevaron a realizar un giro en su trabajo y a centrarse en la investigación de las imágenes cotidianas, del color, las figuras, la naturaleza y el mundo de los objetos de filiación pop-art. En su prácticamente interminable currículum se encuentran exposiciones en numerosas galerías, tanto nacionales como internacionales, y en espacios tan representativos como el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el IVAM, Centre del Carme de Valencia o el Museo Rufino Tamayo de México. Resultado de su particular visión del dibujo como una forma sutil de la pintura, Manuel Sáez da forma a un dibujo depurado y trabajado hasta el último detalle y con el que consigue evocar una aproximación sensual y psicológica al mundo del objeto, el paisaje, la figura y el retrato.
Ideología en reposo es una de esas exposiciones que merecen ser disfrutadas con calma, pero que permiten múltiples puntos de vista. El propósito de Manuel Sáez es que ésta sea entendida como un puzle, el cual podemos leer en su conjunto pero en el que cada una de sus piezas puede tener un significado propio. Es decir, la fuerza de la individualidad de cada obra junto a la fuerza del conjunto. Será el espectador quién decida qué lectura realiza y de qué manera se enfrenta a la exposición. La oportunidad perfecta para ver de qué manera, a través del dibujo, Manuel Sáez utiliza el retrato como documento social y paisaje psicológico.
Y cuando decimos que Ideología en reposo es un puzle, no es solo en el todo que forman sus piezas, sino que la exposición que Manuel Sáez lleva hasta el EACC se traduce en un perfecto puzle de su técnica y de su trayectoria. El artista castellonense presentará por primera vez la serie Reencarnaciones, que inició en 2012. Encontraremos obras realizadas para este proyecto, como Pentagrama, Ni contigo ni con él, Tramoya, Anatomía de la influencia o Rear window (realizadas entre 2016 y 2017). Pero Ideología en reposo también mostrará una serie de obras inéditas del artista, como Dios lo ve (2009), Dime la verdad (2010), No seas idiota (2011), El turista del espacio (2013-2014), Mon oncle (2015) y Tomoe (1999-2015).
Completan la exposición las piezas solitariasLa noche de las cien cabezas, Antonio y P.D., todas ellas realizadas este último año. Además, aprovechando la exposición de Sáez en el EACC, se ha editado un catálogo con reproducciones de la obra expuesta acompañadas por los textos inéditos de Pablo Llorca, María Sáez y Rosa Ulpiano.
'Mon oncle', de Manuel Sáez, es una de las piezas que se expondrán en el EACC.
Más EACC en octubre, noviembre y diciembre
Además de la exposición de Manuel Sáez, el EACC continúa con su ya habitual programación de música, cine y talleres. El EspaiSonor* propone el avant-garde rock del cuarteto estadounidense HorseLords para el 11 de octubre. Se les conoce como uno de los nombres del nuevo rock americano, al que dan forma a través de un groove muy hipnótico y que deja marcas tan destacadas como su largo Interventions (2016). También la electrónica experimental de OrfeónGagarin el 17 de noviembre, proyecto de Miguel Ángel Ruiz, pionero en la experimentación de la música electrónica, y los extraños artilugios de Noisegg el 15 de diciembre y su folk industrial.
Mientras, el EspaiDidàctic recibirá el 1 de diciembre (de 16.00 a 19.00; inscripciones hasta el 30 de noviembre) al cineasta venezolano AndrésDuque, encargado del mini taller El autorretrato: formas peligrosas, cine de ensayo y nuevas narrativas, con el que realizará un repaso histórico al cine de ensayo. El EspaiCinema** también continúa con sus propuestas cinematográficas, y este trimestre lo hace con un ciclo dedicado a distintas películas de culto de la subcultura dark.
*Todos los conciertos son a las 21.00 y con entrada libre. **Martes y jueves a las 20.00; entrada libre.
Lluís Homar es toda una obra, al menos los cuatro protagonistas de Terra baixa, pieza escrita por Ángel Guimerà y un clásico de teatro catalán -y traducido a varios idiomas- desde su estreno en 1896 en Madrid. Todo un reto que el veterano actor asume a sus 57 años como un recuerdo al inicio de su carrera, ya que siendo un adolescente (16 años) se estrenó con esta obra en un grupo de teatro aficionado del barcelonés barrio de Horta. En aquel entonces se puso en la piel del pastor Manelic y tras vivir esa primera experiencia decidió que quería ser actor. Años después repitió papel bajo la dirección de Fabià Puigserver. Y ahora, es de nuevo Manelic, pero también el amo Sebastià, la futura esposa Marta y a la amiga de ésta, Nuri, dentro de una trama de pureza y corrupción, dirigida por Pau Miró. Así se comprobará el viernes 6 de octubre en el Auditori Municipal Francesc Tárrega de Benicàssim, en función que comenzará a las 22:30, con entradas a 15 euros, y en la que se podrá escuchar una canción de Silvia Pérez Cruz. Un Premio Max en 2014 a causa de estas interpretaciones avala su múltiple labor en escena.
Lluís Homar (Barcelona, 1957) es uno de los actores -también director- de carrera más longeva y activa desde que accedió al mundo del teatro en 1974, cofundando dos años después la sociedad cooperativa del Teatre Lliure. En el cine debutó en 1982 en La plaza del diamante, y en su listado figuran, entre otras, La mala educación, Los abrazos rotos o EVA, que le valió un Premio Goya. En el apartado teatral destacan sus interpretaciones en Hamlet, Solness, el constructor, Taurons, L'home de teatre o Valentín. En la televisión figura con papeles destacados en Hispania, la leyenda o 23-F: el día más difícil del Rey, todos ellos premiados, dentro de un largo listado de galardones.
Dentro de este mes de octubre se podrá contemplar también las exposiciones Una mirada discreta de Teresa Canga en el propio teatro y Fragmentos de identidad de Laura Beltrán, en el Centro Melchor Zapata. Y para el público infantil, para el sábado 14 se ha programado Las tres cerditas, un musical que dará de aullar. Todos los fines de semana, cartelera cinematográfica.
PROGRAMACIÓN DEL MES DE OCTUBRE EN BENICÀSSIM
Teatro Municipal Francesc Tárrega
Viernes 6. Terra baixa, con Lluís Homar. Teatro. 22:30. 15 euros.
Viernes 6. Una mirada discreta, de Teresa Canga. Exposición. Hasta el 15 de octubre.
Sábado 7-lunes 9. Tadeo Jones 2: el secret del Rei Midas. Cine. 18:30. 2 euros.
Entrevistamos a Martí Perarnau, compositor y cantante de Mucho, antes de su concierto en el feCStival.
>Te pillo en el estudio… Y el 7 de octubre te pillaremos en el FeCStival*. No es la primera vez que aterrizáis por Castellón, ¿hay amor por la terreta?
Sí, sí. Tengo la sensación de que, como hemos tocado en Castellón muchas veces, tanto en festivales, fiestas o en el mítico forsi, y también con Sunday Drivers, hay como una relación establecida. Aunque no tengo muy claro si realmente gustamos (risas).
>¿Por qué?
No lo sé, no lo sé. Estas cosas nunca las sabes –ríe-. Pero el FeCStival va a ser una buena oportunidad para averiguarlo.
>Se suele decir que el público de Castellón es muy exigente…
Sí, sí. Además es que lo he notado. Castellón tiene una tradición musical muy cañón. Ahora se ha perdido un poco, pero hubo una época gloriosa de Castellón con el Ricoamor y todo aquello, es como que hay una gran tradición de power pop y de sabiduría popular de la música. Sí que hay un público entendido, y da un poco de respeto. Pero os vamos a convencer –ríe-.
"Castellón tiene una tradición muy cañón de power pop y de sabiduría popular de la música"
>No sé si conocéis la historia del FeCStival, pero nació con el objetivo de impulsar la escena local. Empezó siendo únicamente de bandas locales y poco a poco ha dado forma un cartel en el que se combinan las bandas nacionales y locales. ¿Conoces algunas de las bandas con las que compartís cartel?
Sé que tocamos con Smile, que son viejos conocidos, amigos de toda la vida. Cala Vento también los conocemos y con deBigote hemos tocado, igual que con Los Amantes. ¡Qué guay!
>Hemos visto a Mucho en varios carteles de festivales, ¿cómo se vive la experiencia festival frente a la de la sala?
Es una maravilla tocar en los festivales, sobre todo porque es como una gran fiesta, una gran congregación de público, tocas poco rato y es más una gran celebración. Hay menos sensación de concierto y más de fiesta. Hemos tocado en casi todos y nos lo gozamos de la vida, la verdad. Es verdad que hay un poco de peligro en el tema de los festivales, en el sentido de que se descuide el circuito de salas y que, de alguna manera, sea más difícil para las bandas que están empezando darse a conocer si no intentamos trabajar un poco que la gente vaya a las salas. Si no hay una labor pedagógica que diga: “Los festivales están bien, pero no olvidéis que en las salas es donde empiezan las bandas y donde hay que ir a apoyar”. Porque da la sensación de que el público solo va a los festivales y se ha olvidado de ir a las salas. Es un poco esa dicotomía de que habría que hacer labor pedagógica entre todos, los medios, los grupos e incluso los propios festivales a la hora de que las salas están abiertas y van grupos a tocar, hay que ir a apoyarlos y no es ningún sufrimiento pagar 10 euros de entrada.
>También es otra forma de consumir a un mismo grupo…
Y muy diferente. Cuando un grupo hace un concierto él solo ofrece una visión artística mucho más profunda y más extendida, tanto en el tiempo como en lo artístico; y en un festival al final es un concierto de una hora como mucho y es una versión festiva del grupo. Y a veces la música no es solo fiesta, también es un poco de reflexión y de… patata –ríe-.
>Además en los festivales te enfrentas a un público que le puedes gustar o no, e incluso que le guste otro estilo, porque los carteles de los festivales cada vez son más eclécticos. ¿Percibís esta tendencia?
Sí. A mí me da la sensación de que vamos hacia un sitio más variado, y es una gran ventaja. Por ejemplo, yo soy un gran fan del rap y no entiendo que de repente parece que hacemos pequeñas minorías, cuando la música es algo muy amplio. No tiene sentido que hagamos festivales de rap o de indie, cuando los guiris, por ejemplo, tienen una mente mucho más abierta y no les importa que Kenrick Lamar o Interpol estén en el mismo cartel. Sería muy sano que fuésemos hacia ese modelo, que un mismo festival tuviera a Bunbury, Kase.O y nosotros, por ejemplo. Que pudiese haber esa versatilidad y apertura de miras en la música. La música es música, y da igual de qué género sea.
"Mis mayores influencias en la música son gente que siempre ha ido hacia sitios nuevos y han querido cambiar, abrazar todos los géneros posibles"
>¿Y esto ha tenido algo que ver con el giro sonoro que se puede apreciar en Pidiendo en las Puertas del Infierno (2016)? Parece que os alejáis de la etiqueta que ya os habían puesto de indie pop-rock.
Nos encasquillaron allí porque realmente es verdad que veníamos de eso, pero es que mis mayores influencias en la música son gente que siempre ha ido hacia sitios nuevos y han querido cambiar, abrazar todos los géneros posibles. No es que de repente vayamos a abrazar la polka tirolesa –ríe-, pero que seguro que hay algo que aprender de la polka tirolesa. Todos los géneros aportan cosas nuevas a la música, y la música me parece que es algo muy bonito y muy grande como para encerrarse en ideas concretas. Hay que ser abierto y no tener prejuicios. A nosotros nos influyen muchas cosas, yo ahora por ejemplo estoy loca con la electrónica y el techno; mientras que en el disco anterior estaba loco con el rap. Todo va sumando y te lleva a algún sitio especial que al final es la búsqueda de tu propio sonido, pero con influencias muy variadas.
>Cada disco responde a una necesidad…
Por supuesto. No hay otra explicación. Yo soy un poco obsesivo y voy por fases en mi vida. No lo he estudiado todavía –ríe-, pero cada tiempo me vuelvo loco por un estilo y unos artistas en concreto, y se trata de ir explorando esos nuevos caminos que te llevan a descubrirte un poco más a ti mismo. La música es un río muy grande y a medida que vas abriendo influencias, el caudal de ese río es todavía más grande. Y es flipante, es donde se mantiene la excitación por la música. En la repetición y en el aburrimiento no hay nada.
>El Apocalipsis Según Mucho (2013), ahora Pidiendo en las Puertas del Infierno. ¿Todo un poco diabólico, no?
Lo que tenemos es un gran problema con el país en el que vivimos y como hacen las cosas los políticos.
>Con un buen guiño en la portada…
Claro –ríe-. No podemos evitar hablar de los temas que nos tocan de cerca y si parece un poco negativo o apocalíptico es porque realmente son ellos los que nos llevan a ese sitio.
Portada del disco 'Pidiendo en las Puertas del Infierno' (2016) de Mucho. ¿Quién será?
>¿Le da a veces miedo a la música indie-pop mojarse en estos temas?
No quieren enfadar a su discográfica ni a su público, no quieren enfadar a nadie. Y el hecho de no querer enfadar a nadie ya es censurarte a ti mismo. Creo que este es uno de los problemas que tiene el pop español, y que creo que deberíamos ir solventando. No pasa nada por empezar a decir las cosas como son. Si tenemos un presidente que es corrupto y que tiene miedo a los idiomas, no pasa nada por decirlo. Una de las cosas que tiene la música es que tienes que expresar lo que llevas dentro, y lo que llevamos dentro es lo que nos pasa día a día. Y lo que te pasa día a día es lo que están haciendo estos. Es una cuestión de sinceridad y de honestidad y de que tus letras hablen de lo que te afecta, y lo que nos afecta está clarísimo –ríe-.
"Si tenemos un presidente que es corrupto y que tiene miedo a los idiomas, no pasa nada por decirlo. Una de las cosas que tiene la música es que tienes que expresar lo que llevas dentro, y lo que llevamos dentro es lo que nos pasa día a día. Y lo que te pasa día a día es lo que están haciendo estos."
>Así lo hacéis vosotros. Pero no solo sois críticos en vuestras letras, en las redes sociales también; solo hay que ver vuestra página de Facebook…
Soy un poco bocazas, pero a la vez es la manera que tengo de ser. Y creo que cuanto más honesto sea, más honesta será mi música y si hay alguien que se enfada por nuestra honestidad… Que escuche grupos que no dicen nada.
>No puede ser, ¡pero si estamos en la era de la felicidad en redes sociales! Hay que ser feliz, viajar a lugares paradisiacos,…
-Ríe- y hacerse fotos de lo que desayunas todos los días. Yo es que tengo una relación muy negativa con las redes, es más, estoy abandonándolas. Solo las mantengo por el grupo. Y lo estoy haciendo para vivir la vida real y no fiarme mucho de lo que pone Facebook o de lo que se dice ahí, porque realmente… Es la opinión de mierda de alguien –ríe-. Y creo que nadie merece leer mi opinión de mierda ni los demás merecemos leer las opiniones de mierda de nadie. Estoy en un momento de hastío total con las redes sociales, y cuando escribo algo para el público es simplemente contar lo que pienso, sin ningún tipo de tabú.
>Se acaba creando una balsa…
Es frío y no es real. Parece que todos los grupos tienen éxito y llenan salas, cuando no es la realidad. La realidad es otra. La realidad es que solo Vetusta Morla y Lori Meyers triunfan en este país. Realmente nos hacemos daño a nosotros mismo con toda esa mandanga de que todos llenamos salas, porque no es la realidad. Habría que empezar a afrontar las cosas, y no entiendo por qué todos vendemos una realidad que no es y ponemos desayunos que no tomamos en Instagram –ríe-. No aporta nada, lo interesante sería mejorar la realidad que tenemos desde la realidad y no en la red.
"Realmente nos hacemos daño a nosotros mismo con toda esa mandanga de que todos llenamos salas, porque no es la realidad"
>Y la forma de hacerlo de Mucho es descargando la rabia con la música…
Descargando rabia o las cosas que pensamos. A veces no es rabia y es desolación, tristeza, rabia enfocada a la alegría, porque aunque no lo parezca yo soy muy optimista –ríe-. Simplemente es mostrarte tal y como eres en las letras, no tiene más misterio.
>¿Tenéis algún método de trabajo?
Básicamente yo hago las canciones en casa y, por ejemplo en Pidiendo en las Puertas del Infierno, lo que hicimos fue que el grupo solo entrara a tocar en el estudio, sin saberse las canciones para tener algo más fresco, con incertidumbre y sensación de precipicio. Les hice la putada de que llegaran al estudio y se encontraran con el percal.
>¿Te siguen hablando?
Sí, sí, se lo tomaron bien. Al final fue un disfrute –ríe-. Es como un ejercicio artístico. Pero en el próximo lo haré diferente, ya no les haré más putadas. A ver qué pasa…
>Hablando del próximo… Cuando te he llamado me has dicho que estás en el estudio, ¿preparando cosas nuevas?
Estoy haciendo canciones nuevas y, también me dedico a la producción, y justo esta semana estoy grabando un disco.
>Y mientras piensas en esas canciones nuevas, ¿qué balance hacéis de Pidiendo en las Puertas del Infierno?
No nos han dejado entrar todavía al infierno –ríe-. El balance es muy positivo porque hemos hecho un disco en el que hemos encontrado muchas cosas, hemos avanzado artísticamente y nos pone en un sitio muy excitante para hacer otro disco. Estamos muy felices. Hay que seguir haciendo discos e intentar que la situación de la música en España sea un poco menos precaria para los que hacemos canciones desde la visión puramente artística de las cosas.
"Hemos hecho un disco en el que hemos encontrado muchas cosas, hemos avanzado artísticamente y nos pone en un sitio muy excitante para hacer otro"
>Habrá mucho Mucho aún…
Sí –ríe-. Aún nos quedan muchas cosas por decir.
>Por cierto, ¿por qué Mucho?
Es una expresión que teníamos entre nosotros. Es una expresión que se usa en Euskadi, en pelota vasca, aunque también se grita en los conciertos. Es una expresión de ánimo y de fuerza y que usamos entre nosotros cuando alguien se hacía un solo guay. Lo usábamos para reír y decidimos llamar al grupo así, y ahora es un auténtico drama –ríe-.
>#SaveMucho…
-Ríe- lo usamos para explicar realmente cuál es la situación musical en España y que la gente vea que a un grupo que le va bien como a nosotros, no puede vivir de su propia música. Es una forma de vocear la realidad, cómo son las cosas y justo lo que hablábamos antes de que los grupos muestran una falsa realidad de éxito.
*El feCStival celebra su quinta edición el 7 de octubre en el Parque Rafalafena. Consulta toda la información aquí.
Hablamos con John Franks (centro) de Smile, uno de los grupos nacionales del cartel de la quinta edición del feCStival.
Smile tiene una referencia intrínseca en su nombre, quizá involuntaria pero muy significativa, que pasa desapercibida: Brian Wilson, de los Beach Boys, compuso un disco que llevaba justo ese nombre mientras grababa el famosísimo Pet Sounds(1966), álbum cumbre de la banda. Ese disco, que se resumió de forma voraz en el hit "Good vibrations", quedó incompleto. Casi cuarenta años después, Wilson lo arregló y publicó como Brian Wilson Presents Smile (2004).
La música de los Beach Boys tenía una base alegre, más festiva en sus comienzos, pese a que las temáticas que se entonaban en las letras fuesen más densas y emocionales. John Franks, compositor, cantante y guitarrista de Smile, ve en los Beach Boys y en otras referencias de los 60s una conexión con el bienestar, unas melodías afables con mayor trasfondo del que suele percibir un público masivo. Tras pasar por la facultad de Bellas Artes, John veía las propuestas artísticas de sus compañeros orientadas hacia lo oscuro, y ya entonces se propuso buscar la parte luminosa del arte. Esa luz, esas buenas vibraciones que persigue esta banda vizcaína llegan a Castellón el 7 de octubre, ya que Smile es uno de los nombres con más peso y más esperados del 5º feCStival.
>Las letras, la música, los vídeos, incluso el propio nombre de la banda nos lleva a un mismo sitio: optimismo, disfrutar de los buenos momentos, ahuyentar los malos… Sabemos que no os mola que se quede la imagen de que esto es superficial. ¿Cuál es la filosofía de la banda? Sí, es una propuesta optimista, que ve la botella medio llena. Lo que pasa es que somos perfectamente conscientes de que la vida tiene episodios oscuros. A mí no me gusta la idea de hacer una banda en la que todo sea alegría y felicidad banal, por eso sí que procuro compensar entre las letras y la música. Yo sí que intento que las melodías sean muy optimistas pero profundizo en los otros aspectos en las letras. Sin embargo, en cuanto la melodía tiene un toque alegre, la gente ya no se para a pensar qué es lo que está diciendo la letra.
>¿Cuál es vuestra actitud a la hora de escribir una canción? ¿Qué es lo que os mueve lo suficiente como para dedicarle un espacio en vuestro disco?
A nivel compositivo, tú lo que haces es atrapar melodías que te vienen a la cabeza de una manera aleatoria y es cuestión de destreza ver que te sale algo interesante para empezar a trabajar sobre ello. Cuando cojo la guitarra y empiezo a tocar y empiezo a frasear encima, esas primeras frases guían el resto de la canción, de qué quiero hablar.
>Al escucharos, no puedo dejar de imaginarme una pandilla de amigos alrededor de una hoguera en una acampada, riendo, tomando cerveza, compartiendo historias. Quizá sea la instrumentación, porque la inclusión del ukelele lleva a esos derroteros…
«Como artista, estás en tu propio universo y puedes no darte cuenta de algunas cosas. Mis canciones favoritas nunca coinciden con las canciones favoritas de la gente»
Sí que hay una intención clara de que nuestra música te lleva a lugares así o a un bienestar. Yo ya no tengo veinte años, y la gente que tiene mi edad generalmente lleva muchos años en el mismo trabajo, en la misma casa, con la misma pareja. Nosotros intentamos animar a que esa monotonía no te atrape y a hacer cosas, porque si no la vida se puede volver algo muy aburrido.
>Vuestro Happyaccidents (2017) celebra diez años de carrera discográfica, desde Painting the sun one color (2007). ¿Cómo ha sido el cambio de estilo, desde algo más folk, acústico y reposado, a la base más bailonga y fresca de las últimas referencias?
Fue con "City girl", en el disco anterior. Fue el single, la canción más escuchada con diferencia y era la más diferente dentro de ese disco. Yo le decía al mánager que no podía salir como single porque no representaba al disco, pero la gente se detuvo a escucharla más que al resto. Además, a nivel creativo me apetecía plantearme un reto diferente, y eso es fundamental también a nivel artístico.
>Tiene eso también un poco de ensayo-error, de tantear a vuestro público y enfocaros hacia algo que pueda funcionar.
Tú mismo, como artista, estás en tu propio universo y puedes no darte cuenta de algunas cosas. Mis canciones favoritas nunca coinciden con las canciones favoritas de la gente, así que voy a hacer caso de lo que me dicen y voy a mirar dentro de mi subconsciente a ver si encuentro más City girl’s -ríe-.
>¿Cómo percibís esas preferencias, más allá de los números que pueda alcanzar una canción en Spotify o en YouTube?
Al público se le ve en seguida cuando una canción le entra o cuando no. Generalmente, y más en este país, la gente reacciona mucho mejor a las canciones más movidas que a las más lentas, eso es evidente. Y ahora mismo, pues no sé si es porque los festivales se han convertido en un evento social, de divertimento, pero por ejemplo noto mucho que en este disco "Light you up", el segundo single que presentamos, en directo funciona como un cañón; y es la canción más movida también del repertorio. Ahí lo percibes: la gente se pone a bailar y entra al trapo, y recibir esa energía es también uno de los motivos por los que hemos hecho un disco así. Mi subconsciente me lleva muchas veces a hacer canciones movidas también por eso, pero hay que encontrar el equilibrio. Puedes dejar de ser quien eres.
>Aterrizáis en Castellón para tocar en feCStival, uno de los festivales que más fuerza ha ido cogiendo en esta ciudad en los últimos años. Hemos visto que estuvisteis por aquí hace unos años, cuando presentabais Out of season(2013). ¿Recuerdas la acogida del público castellonense?
Nos flipa Castellón, nos tratáis genial allí. Siempre hemos tocado en la misma sala, en el Four Seasons, que son gente alucinante y nos lo hemos pasado pipa allí. De hecho hicimos sold out en el Four Seasons. Luego volvimos y no lo petamos tanto, no sé qué pasó ahí -ríe-. Pero fue una gozada, notamos que se nos conocían. Siempre vamos con muchas ganas, y con este festi nos pasa lo mismo.
>Ahora que has estado mencionado los festivales y las salas, ¿qué es lo que un concierto de festival aporta al público, antes que un concierto en una sala?
El público de festival está ahí muchas veces de rebote y el que se cree ahí una hermandad es mucho más complicado. Porque en una sala, cuando tocas tus canciones y la gente ha pagado por verte es porque las conoce, la conexión es más fácil. Y en el festival, la gente que no te conoce, recibe estímulos de la música y es donde tienes que hacer el esfuerzo y tener la capacidad de hacer que la gente entre.
>Puede ser que estés convenciendo a alguien que no te conoce.
Sí, los festivales tienen precisamente eso de bueno: sorprender y atrapar a gente que de otra manera no te hubiesen visto. Eso siempre es bueno, claro.
"Mi subconsciente me lleva muchas veces a hacer canciones movidas, pero hay que encontrar el equilibrio. Puedes dejar de ser quien eres"
>¿Consideráis que hacéis música indie, tal y como se conoce? ¿Cómo entendéis este término? Indie es “independiente”. La definición ya no es lo que era…
>Ahora es un estilo.
Exacto, ahora es un estilo. Lo que se sale del mainstream, lo que escucha la gran masa o lo que se supone como radiofórmula se considera indie. Sí que es verdad que es una palabra muy difícil de definir, porque realmente indie hay muy poca gente. Pero yo no sé si me considero indie o no…
>Bueno, ahora mismo estáis en Warner.
Sí, pero yo hago lo que yo quiero. No hay nadie que me rija, que me diga que este disco tiene que ser así, que tengo que cambiar este estribillo… Pero me imagino que también pasará con grandes artistas que están en grandísimas multinacionales y que no permiten que esa multinacional les dirija.
>Menos mal que todavía hay libertad dentro de las multinacionales. ¿Se ha demonizado la imagen de la gran multinacional?
Totalmente. Yo creo que las multinacionales trabajan por sus artistas y evidentemente se llevan un pedazo del pastel, entonces interesa que ese artista tenga más éxito. Pero también es verdad que apoyan a sus artistas y les dan facilidades y opciones que ellos de manera independiente no tendrían. Y además, como decía antes, muchas veces su opinión frente a lo que tú estás haciendo puede ser positiva. Alguien desde fuera lo ve más claro que desde dentro, como si estás viendo un partido de fútbol.
En La Plana se programan tres de los festivales más grandes de España (FIB, Arenal Sound y Rototom Sunsplash), pero en la capital no había una que la pusiera en el mapa en el circuito nacional. Esta afirmación, sin embargo, valdría para el año 2012, pues en el transcurso de los últimos cinco años FeCStival ha evolucionado hasta convertirse en un evento local cada vez con más repercusión fuera.
Lo que empezó como un festival de bandas locales y alguna referencia nacional, con Dinero, Grises y Nothink convertidos en padrinos de las tres primeras ediciones del festival, ha llegado a su quinto aniversario equilibrando su cartel con bandas de dentro y fuera de la provincia, entre las que destacan Mucho y Smile. Otra de las singularidades del feCStival es su localización, alejándose del habitual concepto de recinto de conciertos para, tras pasar sus primeros años de vida en La Pérgola, convertir, desde la edición de 2015, el Parque Rafalafena, en donde este año habrá aforo hasta para 5.000 personas, en el lugar perfecto para que un festival cobre vida.
Esto no ha sido siempre así, ni las cifras ni el espacio. Gonzalo Magaña, uno de los principales organizadores, recuerda una fría segunda edición con 700 personas en La Pérgola. Dicha edición dio pie a un tweet & talk, una especie de asamblea retransmitida por Twitter en la que el público –física y digitalmente- podía aportar y criticar a fin de mejorar el siguiente FeCStival: "En esa reunión la pregunta era muy clara: ¿Qué estamos haciendo mal?", señala Gonzalo. Tras distintos debates y lluvias de ideas entre todos los participantes al tweet & talk, entre los que se encontraba Nomepierdoniuna, desde la organización del FeCStival se tomó una decisión que, desde entonces, marcaría el rumbo del festival. Cambiaron de recinto, de precio y de enfoque musical: "A veces el eclecticismo está muy bien, pero meter en una segunda edición a Lèpoka, El Chamuyo, deBigote y Puk*2 era algo variado y atractivo, pero no el enfoque definitivo", cuenta el organizador.
The Soca en el feCStival 2015. Foto: Pau Bellido.
Así, con el “menos es más” por bandera, se movieron al Parque Rafalafena, un espacio que Gonzalo considera "desaprovechado" para ubicar conciertos; tan sólo tuvieron que preguntar al Ayuntamiento si lo que querían hacer era posible. La tercera edición contó con 1.800 asistentes según la organización, y la cuarta, con 3.100.
Pero no solo cambiaba el lugar, también aumentaban la presencia de bandas nacionales en el cartel, apuntando a un estilo ecléctico dentro del indie rock. Pero hay un mantra bien interiorizado en el FeCStival: "Los grupos de Castellón no son menos a nivel musical que los grupos de fuera, al menos en casa".
Dandy Wolf con Señor Presidente en el FeCStival 2016. Foto: Nerea Coll.
"A mí me encantaba trabajar solo con bandas de Castellón, pero al final eso tiene una caducidad", continúa Gonzalo. Y las bandas responden a lo que ya llaman “el festival de Castellón”, como dice Antonio Sánchez, bajista de Maculy, una de las bandas locales confirmadas para la próxima cita del FeCStival el 7 de octubre.
De los grupos de La Plana, Maculy destaca por haber acompañado al crecimiento del evento año tras año, de una forma u otra. No son los únicos, pero cuando su guitarrista, Alejandro Calero, vuelve del extranjero a propósito para la fecha, esa conexión se manifiesta. Esta será la tercera actuación de Maculy en el FeCStival , la primera en el nuevo recinto, tras tocar un par de veces gracias al concurso de bandas del festival.
“Año tras año ha ido consolidándose”, apunta Vicente Varella, vocalista de la banda. Hasta el punto de afirmar rotundamente que, para Maculy, "el FeCStival es el día de la música en Castellón”. Ellos también han cambiado, y mirando atrás, se ven con mucho más rodaje que en sus anteriores actuaciones en el festival; han sacado su segundo EP y hay una intensa gira nacional que les avala. “Es el día de estar en familia”, retoma Antonio, porque el apoyo de los músicos entre sí fortalece un evento de estas características.
Para este quinto aniversario, las expectativas son ambiciosas. Salvando algunos factores -como la lluvia o que el puente del 9 de octubre coincida ese fin de semana- el aumento de conciertos y actividades durante todo el día y para toda la familia bajo el nombre del FeCStival KIDS juega a favor de la organización. El optimismo se refleja en el aumento del aforo, de 3.100 a 5.000 personas: "Dile tú al FIB que duplique el aforo", bromea Emilio Martínez, conocido en la escena como Rocket DJ, que también ha visto y vivido más de un FeCStival (y de un festival).
Talleres del feCStival Kids 2015. Foto: Pau Bellido.
Aunque aparece en tres de sus carteles, Rocket DJ actuó únicamente en el cuarto FeCStival, ya que en el tercero no pudo hacerlo por desajustes horarios. La organización le devolvió la fecha al año siguiente, y Emilio disfrutó de la experiencia de feCStival completa. Rockete Dj vuelve este año a ofrecer su set en Rafalafena, jugando con lo clásico y lo moderno, tirando de su bagaje mezclado y su paladar independiente.
“Los grandes festivales tendrían que haber empezado así”, dice Emilio, “con mucho buen rollo, amigos y gente conocida”. Rocket DJ se llevó la impresión de que a la organización le importaba más que el público y los artistas estuviesen bien cuidados que el dinero. Además, según la organización, lo que percibe económicamente el feCStival cada año se invierte en la siguiente edición, por lo que no es una empresa, sino una asociación. “Hay muchísimas bandas de aquí que se merecen estar en el FIB o en el Arenal y que no van porque sencillamente no tienen nombre, pero que son mucho mejores que otros”, sentencia Emilio en tono de reprimenda, "en el feCStival luchan mucho para que artistas de Castellón sean conocidos fuera”. Y lo consigue a través de proyectos como el FeCStival Trades.
Cada vez más asentado, con perspectivas de mejora y la pasión como eterno motor. El feCStival se ve dentro de unos años aún más grande, mejor y con nuevos horizontes hacia los que dirigirse. Este año, las ampliaciones de aforo, conciertos, facilidades y una programación propia dentro del FeCStival Kids dan más opciones para disfrutar del que ya es el día dedicado a los artistas que más de una vez nos hemos cruzamos por la calle.
deBigote actuará en la quinta edición del feCStival con nuevo disco.
El FeCStivalpresentó el pasado viernes en Benicàssim su quinta edición cargada de importantes novedades con las que seguir creciendo, y convertirse así en el festival de referencia de las las mejores bandas castellonenses. De esta forma, la quinta cita de este evento se celebrará el sábado 7 de octubre en el Parque de Rafalafena de Castellón, en el que también tendrán hueco algunos grupos de alcance nacional como es habitual desde sus inicios.
La presentación se celebró en la Plaza de la Constitución, frente al pub Las Osas. El acto fue un éxito, pues la plaza estuvo abarrotada, incluso, desde antes del comienzo de los conciertos de Ferdy Borja y Anna Millo, encargados de amenizar la tarde. Entre ambas actuaciones se anunciaron las principales novedades con las que contará el FeCStival las cuales vienen precedidas este año por unaumento del presupuesto respecto a las ediciones anteriores. Los más rápidos ya pudieron comprar sus entradas a 5 euros, promoción que ya ha colgado el cartel de AGOTADAS.
Por ello, a partir de ahora, las entradas se podrán adquirir por dos vías: o bien a través de la página web por el precio de 2 euros para los niños de 3 a 12 años (los menores de 3 años no pagan entrada en ningún caso), y por 10 euros para los adultos, o bien en taquilla por el precio de 5 euros para los menores de 3 a 12 años, y por 15 euros para los adultos.
Actuación de Anna Millo en la Presentación del FeCStival 2017.
Además, los más pequeños tendrán este año el Escenario Kid, en el que actuarán grupos dirigidos a un público más familiar, junto con los talleres y diferentes actividades de las que ya pudieron disfrutar en anteriores ediciones.
Por otro lado, FeCStival dará la bienvenida a Impulso, iniciativa de unos alumnos de la Universitat Jaume I de Castellón (UJI), que consistirá en un micro abierto en el que tanto integrantes de los grupos participantes como cualquier miembro del público podrá compartir sus propias creaciones en directo con el resto del mundo a través de las redes sociales. Todo ello acompañado de la posibilidad de pagar en las barras a través del móvil mediante la aplicación Verse, sin necesidad de llevar efectivo.
Y por supuesto, no podrían faltar los grupos que participarán en esta quinta edición. Con la promesa de nuevas confirmaciones –tanto de Castellón como para el Escenario Kid y algún que otro Dj- a medida que se vaya acercando el 7 de octubre, de momento ocho son las formaciones que ya tienen una plaza reservada en el escenario del FeCStival 2017.
El primero de los cabezas de cartel es Mucho, banda festivalera por antonomasia que se va ganando, directo a directo, una gran cantidad de fans, desde sus inicios como banda ex Sunday Drivers hasta su último disco, Pidiendo en las puertas del infierno (2016), con un sonido más electrónico y una personalidad mucho más marcada. Fiesta asegurada para la noche del FeCStival en Rafalafena.
Formada en 2014 a raíz de la fusión de Ruth Baker y The Electric Ones, y con el respaldo de anteriores proyectos como Los Búhos, Ultimabala o Skizophonic, Ruth Baker Band lanzó su primer largo en mayo de 2016: Changing my Way. Gracias al rock-soul, las guitarras afiladas, una imponente base rítmica y una voz que derrocha una gran fuerza consiguieron que este grupo castellonense destacara desde el momento en el que se subió a los escenarios. Como demuestra en cada actuación, como la última en Arrankapins.
También desde la escena castellonense, tocará deBigote. Aunque mantienen su escencia pop, este año estrenan nuevo disco, Telescopia (2017), en el que han querido ir un poco más allá y, con los ocho temas que lo componen, acercarse a un sonido mucho más próximo a la electrónica soft.
Y Smile, grupo vasco de pop rock que la pasada primavera lanzaron su cuarto álbum, Happy Accidents (2017), tras año y medio de silencio sin novedades. Ahora, con más ritmo y energía que en sus anteriores trabajos, se deciden por el sonido electrónico y unas letras más bailables.
Completando el cartel estarán Cala Vento, un grupo muy joven que en 2016 sacaron su primer disco homónimo demostrando que tenían muy claro hacia dónde querían dirigirse. Fruto Panorama (2017) es su segundo largo, el cual supone un giro respecto al primero puesto que presentan nuevos ritmos, pero siempre sin perder de vista el espíritu de la banda.
Los murcianos Noise Box, con una larga trayectoria en los escenarios, comenzaron son un sonido mucho más cercano al alt-rock y el indie de los noventa. Sin embargo, en los últimos años su música ha virado hacia nuevas texturas y atmósferas, pero sin perder la intensidad de que tanto les caracteriza, algo que se hace patente en su último disco: Every picture of you is when you were younger (2016).
Alice Wonder, artista madrileña que comenzó haciendo versiones para después colgarlas en las redes sociales. Poco a poco se han ido haciendo tan popular que el 25 de abril sacó un trabajo, Take off, compuesto por tres canciones. Un muy buen adelanto de lo que será su primer largo, el cual veremos próximamente.
Y Maculy, puro rock alternativo de Castellón que en marzo de este año dio como resultado su primer trabajo de nombre homónimo en el que se evidencian sus influencias como Billy Talent, Biffy Clyro o Foo Fighters.
DeBigote (desde la izquierda): Raúl Iserte, Víctor Ballester, José Gahs, Juan Buonamisis, Alberto Rico y Sergio Navarro. Foto: Tere Towers.
>Todavía no ha aparecido vuestro segundo largo, Telescopia, y ya habéis protagonizado una actuación en Coves de Vinromà y tenéis por delante tres citas que por idiosincrasia y espacios son muy diferentes entre sí: Museu de Belles Arts de Castelló, dentro de Nits al Claustre (17 de agosto), Benicàssim Electronic Fest (BEF), en el recinto de festivales (26 de agosto) y feCStival, en el Parc Rafalafena de Castelló (7 de octubre). ¿Qué caras de deBigote se podrá ver en cada una de ellas y qué es lo que atrae de cada cita?
En las tres citas se podrán ver prácticamente las mismas caras, aunque es posible que en la del 17 de agosto incluyamos más amabilidad y medios tiempos. No es lo mismo tocar en un museo, solos, que en dos festivales acompañados por más bandas.
>Ya contáis con varias experiencias en festivales, incluidos FIB (escenario principal) y Arenal Sound. ¿Preferencia por festivales medianos, macrofestivales o salas? Pros y contras…
Personalmente prefiero tocar en salas y solos, aunque lo de los festivales tiene su punto por el contexto y porque las actuaciones suelen ir acompañadas de otros conciertos a los que asistes como espectador. Actuar en una sala hace que te preocupes más por atraer a público. Si tocas en un macrofestival, esa no es la principal preocupación. En los festivales rezas para poder probar sonido con garantías y que te den las suficientes invitaciones para amigos, novios, amantes, enemigos, clientes, etc.
>¿Cambió algo en la trayectoria del grupo tras pasar por esos dos macrofestivales? Sé que de ahí surgió la gira con Tripulante y Crucero y DeLocksley, por ejemplo...
No, no cambió demasiado, la verdad.
>Poco sabemos por ahora de Telescopia, un disco que hasta después del verano sólo se podrá descubrir en vuestros directos. Empezando por el nombre… ¿a qué se refiere exactamente?
Telescopia es un instrumento óptico transgénero que permite observar objetos lejanos con mucho más detalle que a simple vista. También es un fantástico nombre propio.
>Primer single, “Itziar” (Canción de la Semana en Nomepierdoniuna), tema que nace a partir de Devenir perra de Itziar Ziga, referente comunicativo del movimiento cuir. No es una elección casual…
Sí, ese libro estaba en mis manos durante el proceso de grabación de la canción y me sirvió de inspiración para la letra. Estoy cursando doctorado en género y, concretamente, en producción cuir… Así que me vino de perlas para generar casi toda la temática del disco.
>¿Este single es representativo del resto del material grabado?
En cuanto a las letras, el disco fluye por esa temática, sí, pero también hay ciencia ficción, muerte… Ligerito, ligerito. En cuanto a la música creo que “Itziar” representa muy bien el sonido que Remi Carreres (productor) le quiso dar a las canciones. Un acierto.
>Cambio en el grupo: salida de Andrés y entrada de José Gahs, guitarrista que se mueve habitualmente por terrenos experimentales. ¿Qué aporta su incorporación?
Cuando Andrés marchó intentamos suplirlo con máquinas y bases rítmicas pero no funcionó, entre otras cosas porque hacerlo bien requiere un tiempo que no teníamos y porque Andrés llevaba mucho peso en las canciones (era una pieza fundamental del grupo). Sin él las canciones no galopaban, así que tuvimos que integrar a alguien que supiera hacer lo que hacía Andrés y aportar su propia visión de las canciones. José era perfecto. Una suerte que estuviera ahí disponible.
>En la producción, todo un clásico del pop valenciano, Remi Carreres. ¿Hasta qué punto ha moldeado las ideas con las que deBigote entró en el estudio?
Remi quería darle un aire sintético a la banda y jugar con diferentes sonoridades, efectos, arreglos de sintetizadores, etc. Esto no ha hecho más que mejorar nuestro sonido que, de alguna manera, seguía “verde”. Algunas canciones han terminado bastante parecidas a las maquetas, como “Familia feliz”, pero otras no tienen absolutamente nada que ver, como “Tot Sants”. Para mí fue muy interesante trabajar con alguien que sabe tanto de música, que tiene muchas ideas para mejorar las canciones y llevarlas a un terreno que no esperas. No quiero olvidarme del gran trabajo de Carlos Ortigosa en el estudio y de lo fantástico que fue trabajar con Xavi Muñoz para la producción de “Cosmos”, canción que también está en el disco.
“Remi quería darle un aire sintético a la banda y jugar con diferentes sonoridades. Esto no ha hecho más que mejorar nuestro sonido que, de alguna manera, seguía “verde””
>Oí unos meses atrás que estabas escribiendo letras en valenciano. ¿Cuál es su presencia dentro del disco?
Llevo años queriendo cantar cosas que tengo escritas en la lengua con la que más cómodo me siento hablando. Esta vez propuse al grupo meter dos canciones en valenciano y no hubo mayor problema. Son “Desig” y la mencionada “Tot Sants”.
>Skizophonic han cambiado del inglés al castellano y aunque comentan que el poso de los temas es el mismo con el que han crecido, el uso de otro idioma sí altera la manera de desarrollar las composiciones. ¿Os pasa lo mismo?, ¿el idioma condiciona el resultado final en cuanto a la parte instrumental, las cadencias, los estribillos…?
No es lo mismo cambiar de inglés a castellano que de castellano a valenciano. La primera es una transición más traumática, la segunda no tiene mayor problema; en todo caso es un alivio porque hay palabras con menos sílabas, más fáciles de meter.
>¿Qué vínculo existe entre David Bowie y Telescopia?
Dos. La primera que Bowie murió el primer día de grabación del disco. La segunda que Remi Carreres es el mayor fan de Bowie que he conocido… Aunque quizás Loles, su amiga, lo sea todavía más.
>Desde fuera de Castellón, algunos de los habituales que escriben sobre música y conocen la escena CS apuntan que uno de los problemas que observan es que falta algo más de riesgo, de huir de propuestas ya conocidas. ¿Desde dentro observáis una perspectiva similar?
Claro. Hay que ofrecer cosas nuevas constantemente para generar la necesaria curiosidad en un mundo lleno de propuestas interesantes que van por otros derroteros que se alejan del pop-rock al uso. Castellón siempre ha sido tierra de rock, metal y power pop. Pero independientemente de esto, no hay nada de malo en hacer ejercicios de estilo si hay buenas canciones y propuestas. Por ejemplo, nada han descubierto Biznaga y mira dónde están este verano, en todos los festivales, con un estilo muy conocido por todos, como el punk, pero detrás hay actitud, buenos temas y ganas.
>El periodista cultural valenciano Carlos Pérez de Ziriza (El País, Mondo Sonoro, Efe Eme, Cartelera Turia, El Hype, Beat Valencia) os apunta como uno de los grupos castellonenses, si no el que más, con más opciones de hacerse con un hueco a nivel nacional. En vuestro lado de red os dejo la pelota…
Carlos es una persona con mucho talento para escribir y con un gusto exquisito por la música popular (risas enlatadas). Me alegra que diga eso de nosotros. Supongo que lo que quiere decir es que deBigote responde a un estilo que podría encajar en ciertos circuitos musicales de este, nuestro querido país.
>Sois seis personas con sus gustos diferenciados. ¿Hay coincidencia en algunos nombres concretos a la hora de hablar de referentes?
No me atrevo a darte un nombre que nos guste a los seis.
>¿Cuál sería el cartel de un deBigote Fest?
Yo puedo hablar por mí, no por el resto de mis compañeros. Así que ahora mismo, y por el día que hace, mis tres cabezas de cartel serían Marianne Faithfull, Roisin Murphy y Kate Tempest. Tres buenas perras con un talento descomunal.