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El feCStival florece en Rafalafena

El otoño se transformó en primavera en la cuarta edición del feCStival, que acentúa la línea ascendente tras su traslado al Parque Rafalafena y registra 3.100 asistentes según la organización. La apuesta por más bandas foráneas para propiciar que les acompañen de gira las locales obtiene el beneplácito del público.
  
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Imagen del público en el Parc Rafalafena. Foto: Nerea Coll.

La tercera edición marcó un punto de inflexión en la aún corta historia del feCStival. Por encima del cartel en sí se apuntó como mayor éxito el traslado desde La Pèrgola al Parque Rafalafena. Hubo unanimidad sobre lo adecuado del nuevo recinto y del buen ambiente que se respiró a lo largo de la jornada. Animados por el éxito obtenido en 2015, los organizadores (MusiCas) apostaron por el mismo espacio pero dándole una nueva vuelta al evento, situando en el cartel un mayor número de grupos foráneos (Iseo, Nunatak, Kitai, Sexy Zebras y los padrinos The Unfinished Sympathy) con el compromiso de que se lleven de teloneros por otras provincias a la representación castellonense, inferior en cuanto a número a la de años anteriores (Nadia Sheikh, Dandy Wolf, Skizophonic y el 25% de los murcianos Claim, más Rocket DJ). Una apuesta con riesgo que recibió el beneplácito a través de las redes sociales de un amplio número de potenciales espectadores. Pero la prueba definitiva, la real, llegaba el 8 de octubre, el Día M en Castellón, el sábado de la treintena de opciones musicales, con dos grandes festivales 100% solapados en horarios. Y el resultado ha superado las previsiones de MusiCas. Según las cifras de la organización, un total de 3.100 personas (incluidos 500 niños y niñas) pasaron por el recinto a lo largo de sus 15 horas de actividades.

La afluencia desbordó las previsiones y a los propios organizadores, quienes individualmente se tuvieron que multiplicar para dar abasto a todas las necesidades del festival. Una estampa habitual fue verles moviéndose con prisas de un lado a otro del parque para cubrir eventualidades como la necesidad de más bebida, las colas por momentos en la entrada, el doble papel de organizador-músico e incluso para ayudar al protagonista del susto de día, Alexander, cantante de Kitai, quien abandonó el recinto en ambulancia por un accidente con un plato de la batería.

La matinal reunió a gran cantidad de público familiar. Foto: Nerea Coll.

Uno de los aciertos es haber incorporado el apartado KIDS, que además de convertir a los más jóvenes en protagonistas durante unas horas, asegura la presencia de familias enteras y, más un día tan placentero -demasiado caluroso incluso hasta media tarde- desde el punto de vista climatológico como el de este sábado, hasta bien entrada la tarde. Un ambiente muy agradable con presencia de muchos de los habituales del circuito de directos y también de músicos ajenos a las bandas participantes.

A diferencia del año pasado, el feCStival amaneció con un sol radiante y un ambiente familiar que impregnó toda la zona más verde y sombría del Parque Rafalafena. Pintura libre en paneles, cuentacuentos en inglés, talleres de instrumentos con material reutilizado, robótica y galletas, pintacaras… La gran afluencia de público durante las primeras horas del festival hizo, incluso, que algunas de las actividades se vieran desbordadas. Pero eso tampoco propició que hubiera mucho trasvase de asistentes a la zona del escenario principal, donde caía un sol de justicia.

La alcorina Nadia Sheikh actuó por primera vez en Castellón con su banda londinense. Foto: Cristian Lorente.

Nadia Sheikh abrió los conciertos con retraso –cerca de las 13:00- y ante un público algo disperso, que fue acudiendo en mayor número hacia la hora de comer. La jovencísima compositora alcorina se hizo acompañar por primera vez en Castellón por los músicos británicos con los que se ha aliado durante su estancia formativa en Londres para presentar las nuevas canciones de su segundo disco largo. Le tomaron el relevo los cartagineses Nunatak y su rica instrumentación para defender su previsible cancionero folk-pop antes de las actuaciones de los combos de niños y niñas de las escuelas Mondorítmic y The Session.

Iseo abrió la tarde con varios centenares de espectadores, más de lo esperado a esas horas. Foto: Nerea Coll.

La primera hora de la tarde resulta siempre complicada y, muy avispados, los responsables del feCStival ofrecieron un atractivo gancho: cerveza gratuita de 17:00 a 18:00. Ese imán, junto con la todavía abundante presencia de niños y niñas, provocó que Iseo actuase para varios centenares de espectadores. La pamplonica es una de las más recientes revelaciones con el impulso que le ha concedido el triunfo en el Proyecto Demo 2016, puerta de acceso al FIB. Castellón ha sido el punto de partida de su gira de otoño-invierno basada en su primer disco, Last night, unas composiciones sobre base acústica electrificadas por su banda, aunque con la principal baza de su suave y limpia voz. Gustó por mayoría.

Joan Fort, de Dandy Wolf, con las manos de Pedro Saura (Señor Presidente). Foto: Cristian Lorente.

Pablo Serrano cambió su papel de organizador por su puesto en Dandy Wolf, esta vez el único guitarrista del habitualmente quinteto, por la ausencia de Dani Campos. Pero los lobos unieron a su manada a varios invitados especiales, como Pedro Saura y Pablo Ponz (Señor Presidente), en la versión de “Save rock and roll” de Fall Out Boy; Ferdy Borja (ex Viva Retrato) y las voces de Paula Piqueres y Ana Madrid. Es uno de los nuevos grupos castellonenses con mayor tirón popular a base de su vitalista propuesta de rock alternativo con Joan Fort en constante movimiento al frente. Su final, con el escenario repleto de invitados, fue espectacular,  demostrando que “Give Me Minor” es su tema más celebrado entre los espectadores.

Como en cada concierto, Claim se bajó del escenario durante su actuación. Foto: Nerea Coll.

El siguiente cambio de organizador a guitarrista fue el de Gonzalo Magaña. En el Parque Rafalafena se reunió con sus otros tres compañeros de Claim, quienes por la mañana habían protagonizado dos acústicos en Murcia dentro del festival Big Up! Con las letras de Adrián Riquelme, interpretadas con una voz que sorprende por su solemnidad, los murciano-castellonenses desarrollan un set ya conocido en Castellón, y bien preparado (con la habitual bajada del escenario) que incluye “La cena y el baile” y “Sería un detalle” como temas más conocidos de su EP Barbados, a los que unen canciones que se quedaron fuera, como “Barcos” o “Cómo viajar con un desconocido”.

Alex, de Kitai, protagonista del susto del día. Foto: Cristian Lorente.

El susto de la jornada se lo llevó Kitai, y más en concreto su cantante, Alex. Tras haber finalizado una actuación muy enérgica, un plato de la batería golpeó su cuello, provocándole unas molestias que aconsejaron su traslado a un centro hospitalario para ser observado. El susto se quedó en eso, en “Sientes el golpe”, uno de los títulos incluidos en su disco Que vienen, y el domingo por la mañana el grupo regresaba con normalidad a Madrid. Era ya su quinta vez en Castellón y volvieron a mostrar ese sonido poderoso del que sobresale el ritmo del bajo, situado incluso por encima de la voz. Su único momento relajado fue el inicio de “Kitai”. Su actuación coincidió con la hora de la cena y ello provocó que ante el escenario hubiese un mayor vacío que en el resto de actuaciones.

Fue una noche de estrenos para Skizophonic. Foto: Nerea Coll.

Sonó la reconocible sintonía de Informe Semanal (compuesta por el vila-realense Rafael Beltrán) con ese latigazo y aparecieron en escena Skizophonic, en un concierto muy importante para ellos, ya que por primera vez iban a tocar temas de su nueva etapa, la que se verá reflejada a partir de noviembre en el disco que han grabado a velocidad de la luz en Madrid con Guille Mostaza. Y nada más empezar, problemas con la batería de Carlos Cruz. A partir de ahí, temas repescados de la anterior etapa, como “Queen of photosphop”, dos versiones de grupos con los que crecieron en el FIB, Franz Ferdinand y Blur, y nuevos temas. Canciones en las que ellos confían pero que les sitúan a la espera de la respuesta del público, ya que el cambio es importante, con letras en castellano y sin los teclados de Eloy Alcaide, tan protagonistas hasta ahora en el grupo, ni los efectos guitarreros de Dan Alcaide. El estilo a las seis cuerdas de Fede Trillo es más directo, y salvo las partes grabadas de sintetizador, ahora mandarán más que nunca las guitarras. Sorprendieron con una especie de medio tiempo rockero clásico, “Lejos de ti”, y recuperaron ese sonido brit en “Mierda”, tal vez la mejor recibida. Estaban algo tensos, y se les notó, hasta el punto de olvidarse de saludar al final. En noviembre, en Benicàssim, será distinto.

Sexy Zebras lo dieron todo sobre el escenario. Foto: Nerea Coll.

A quienes se les veía increíblemente cómodos sobre el escenario del feCStival fue a José Luna, Gabriel Montes y Samuel Río o, lo que es lo mismo, a los putos Sexy Zebras. Su actitud, esa seguridad de que están haciendo lo que quieren en el momento que quieren, no sólo se plasma en sus canciones, sino también en su directo. Estribillos cómodos y que no tardaron en calar en el público (“El semental”), acertadas puntillas entre canciones y una energía que palpitaba entre esos tres músicos, a los que parecía que poco les importaba lo que sucediese lejos de sus guitarras. Pero cuajó. Y cuajó tan bien que probablemente fue uno de los directos más enérgicos del feCStival (“Hijo de puta”). Tal vez a eso se refieren cuando hablan de un directo “muy sexy” (aunque no les hizo falta salir desnudos).

The Unfinished Sympathy puso la veteranía en la cuarta edición del feCStival. Foto: Nerea Coll

Puede que a The Unfinished Sympathy le costase coger el ritmo y el contacto con el público que había marcado previamente Sexy Zebras, pero no hubo duda de que era uno de los directos que más expectación despertaba. Y no es para menos teniendo en cuenta que, además de haberse convertido en los padrinos de esta cuarta edición (siguiendo la estela de Dinero, Grises y Nothink), hasta hace poco más de un año volver a ver a la banda barcelonesa sobre un escenario habría sido imposible.

Sus canciones y guitarras siguen empapando al público, en una justa y acertada medida, como a fuego lento para acabar hirviendo, como queriendo derribar la barrera entre escenario y público. Y viéndoles en directo cuesta pensar que hubiese un momento en el que la banda llegó a disolverse. Tenían que volver a los escenarios y a Castellón, porque su último recuerdo, como compartieron con el público no podía ser del ya desaparecido Ricoamor (referencias que despertaron gestos de añoranza y complicidad entre el público). Y, sobre todo, porque fue el broche final perfecto de los conciertos.

Aunque, eso sí, el encargado de cerrar la cuarta edición del feCStival fue Rocket Dj, quien, tras no haber podido pinchar en la pasada edición por motivos de horario, consiguió resarcirse este 2016.

Kitai hicieron ponerse en cuclillas a las primeras filas. Foto: Nerea Coll.

VALORACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN DEL FECSTIVAL:

Gonzalo Magaña (dirección de producción): “Estamos muy contentos con la asistencia. Creemos que ha sido fruto de nuestra campaña de comunicación, en la que hemos centrado este año la mayoría de nuestros esfuerzos debido a la competencia que teníamos. Por contra, no esperábamos tanta asistencia y nos hemos visto desbordados logísticamente. Vamos a poner mas atención en este aspecto el próximo año”.

 

  1. Pingback: 5º feCStival: un escalón más cada año | nomepierdoniuna

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