El folk y el vino se reencuentran por primavera

Diane Cluck -en primer plano- estará acompañada por la chelista Isabel Castellvi, el sábado 24 de mayo en el Principal. Foto: John Rogers.

En octubre de 2012 se estrenó con éxito gracias a las notables actuaciones de Daniel Martin Moore & Joan Shelley y House of Wolves en el Casino Antiguo. Esta semana regresa, esta vez por primavera, para proponer una forma diferente de disfrutar de la música en directo, acompañada de buen vino. El ciclo Días de Vino & Folk nos convoca en el descansillo de la segunda planta del Teatro Principal de Castellón, donde el festival Tanned Tin suele celebrar sus acústicos, el jueves 22 a las 22:00 y el sábado 24 de mayo a las 12:00 para disfrutar de cerca de dos de los músicos folk más inspirados de la actual escena neoyorquina, Zachary Cale y Will Stratton, y del retorno tras ocho años de silencio de Diane Cluck, admirada por figuras como Devendra Banhart y Cocorosie. Para acompañar, dos tintos jóvenes especiales, perfectamente alineados con la propuesta musical, ambos surgidos de viñedos de Les Useres (Castellón): L’Equip de Vinya Natura y Flor de Taronger de Bodega Vicente Flors.

La entrada es con suscripción previa con aforo limitado escribiendo a info@bornmusic.org con dos posibilidades: el abono de 20 € incluye las tres actuaciones, la degustación de dos vinos y dos botellas de regalo, una de cada bodega participante; la entrada simple para el jueves 22 (Zachary Cale) o para el sábado 24 (Will Stratton y Diane Cluck) cuesta 12 € y también incluye la degustación de vino y una botella de vino. Días de Vino & Folk es una iniciativa sin ánimo de lucro del colectivo Septiembre Recuerdos y la promotora Born! Music con la colaboración de Nomepierdoniuna.

Jueves 22. 22:00. Zachary Cale + degustación de ‘L’Equip’ de Vinya Natura

Zachary Cale.

Representante de la mejor y más genuina tradición musical norteamericana, repleta de belleza serena, tan familiar como atemporal, que ha dado un salto de gigante con su nuevo disco, Blue Rider, unánimemente aplaudido por la prensa especializada (un 7,9 en Pitchfork nada menos), en la onda del mejor Kurt Vile. Zachary Cale es un artista originario de Enon, una pequeña ciudad rural de Louisiana, aunque actualmente reside en el neoyorquino barrio de Brooklyn. Uno de esos corredores de fondo que mezclan talento con constancia, sacando brillo a sus canciones en un eterno peregrinar por escenarios. En el descansillo de la segunda planta del Principal de Castellón actuará en formato dúo para sonar como un clásico básico, de radiante presente y esplendoroso futuro.

Tras la actuación, Vinya Natura presentará su nuevo vino, L’Equip, un homenaje de los creadores del Barranc de l’Infern al propio equipo de la bodega. El pelirrojo, el moreno y la rubia de la etiqueta son los esforzados impulsores de este joven proyecto, que con L’Equip proponen un vino tinto fresco y elegante. Un Cabernet Sauvingnon y Tempranillo elaborado a partir de uva seleccionada de sus viñas ubicadas en Les Useres y mantenido tres meses en barrica. Tras su estreno en la Feria del Vino de la Asociación de Sumilleres de Castellón el pasado mes de marzo, Vinya Natura repite en Días de Vino & Folk tras la buena experiencia en la primera edición.

Sábado 24. 12:00. Will Stratton + Diane Cluck + degustación de ‘Flor de Taronger’ de Vicente Flors

Will Stratton.

Will Stratton abrirá al mediodía la matinal del sábado en el Teatro Principal para presentar en formato acústico el emocionante Gray Lodge Wisdom, un álbum gestado en medio de su batalla contra el cáncer, repleto de canciones luminosas como la que lo abre y da nombre o “Wild Rose”. Con tan solo 27 años este californiano afincado en Brooklyn ya cuenta con cinco discos largos publicados, en los que ha puesto en liza todas sus virtudes: guitarrista sobresaliente, sutil pianista (empezó a recibir clases a los 4 años), compositor ambicioso y suntuoso arreglista. Un músico consagrado a su obra que llega a Castellón en medio de una intensa y extensa gira europea.

Las canciones de Will Stratton darán paso a la degustación del vino Flor de Taronger de Bodega Vicente Flors. Hacia las 12.50 los asistentes a Días de Vino & Folk podrán conocer este nuevo tempranillo que, a pesar de ser un vino joven, tiene un paso de boca largo, potente y sabroso. Un proyecto familiar que también recupera la tradición vitivinícola de Les Useres, realizando la vendimia a mano y conocido por su tinto Clotàs.

La segunda edición del ciclo de vino y folk la cerrará a las 13.30 la actuación de Diane Cluck, arropada por la chelista Isabel Castellvi. Única, inimitable, la norteamericana es una artista ajena a modas, esclava de sus instintos. Emergió apabullante, entregando media docena de discos sobresalientes en el albor del presente siglo, para inmediatamente desaparecer. Una voz salvaje, domada con una técnica vocal deslumbrante, y su carácter de virtuosa multiinstrumentista al servicio de unas canciones que transcienden el folk, sumados a ocho años de silencio y la admiración incondicional que le profesan Antony Hegarty, Devendra Banhart, Cocorosie o Sharon Van Etten la elevaron al estatus de artista de culto. Su regreso con esa elegante destilación de su esencia que es Boneset no hace más que agrandarlo. Tiene todas papeletas para convertirse en un concierto muy especial.

De la ciudad al campo en pantalla grande. Ciclo de primavera en el EspaiCinema del EACC

Escribo esto desde Berlín donde, como muchos otros jóvenes españoles que me encuentro a diario por la calle, nos estamos intentando ganar la vida. Sinceramente, no me puedo quejar del tiempo que estoy pasando aquí. Pero si hay una cosa que hecho realmente de menos cada semana, es el ciclo de cine del Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC). Y cuando veo programaciones como la de este trimestre me entran ganas de subirme al avión para poder ver en pantalla grande las últimas películas de Víctor Erice, Claude Lanzmann, Carlos Reygadas o Albert Serra. Id los que podáis, de lunes a jueves (a las 20:00, salvo los miércoles a las 22:00) y de manera gratuita, a degustar el mejor cine de autor.

Estos meses de abril a junio, el ciclo EspaiCinema ha decidido sacarnos del centro de la ciudad para llevarnos al extrarradio o al campo. Lugares llenos de conflictos, misterios y vida. Donde la naturaleza, la luz y la sombra, se fusionan con la naturaleza humana. ¿Y qué mejor ejemplo que el castillo del conde Drácula?

Del 21 al 24 de abril, Albert Serra nos contará la historia de cómo Casanova se encontró con Drácula, y su biografía pasó a llamarse Història de la meva mort (2013). El film, estrenado en Catalunya como una superproducción norteamericana después de haberse llevado el máximo galardón en Locarno 2013, sigue mostrando al Albert Serra de siempre, aunque pretenda ser lo opuesto (por exceso) a sus anteriores largos: Honor de cavalleria (2006) y El cant dels ocells (2008). Puede ser una película aburrida, tediosa, pretenciosa… pero no cabe ninguna duda de que estamos ante la que, visualmente, sea una de las propuestas más potentes de nuestro último cine. Aunque sólo sea para contemplar un trabajo de caracterización deslumbrante, y poder criticar al “senyó” Serra después, hay que acercarse a ver este encuentro tan mítico (por la condición de sus protagonistas).

De la siniestra Transilvania viajaremos a la campiña francesa, del 28 de abril al 1 de mayo, para visitar junto al oso Ernest la casa de la rata Célestine. Ernest et Célestine (Stéphane Aubier, Vincent Patar i Benjamin Renner, 2012) es una propuesta de animación para el público infantil. Algo que echábamos de menos en las proyecciones del EACC. Pero no es una película de dibujos cualquiera. Nominada al Oscar a mejor película de animación, y reconocida como la mejor película en la Quincena de realizadores de Cannes, esta fábula en la que uno oso que no quiere ser notario y una rata que no quiere ser dentista, habla del valor de la amistad y el apoyo entre unos y otros para hacer de este mundo algo mejor.

Escena de 'Centro histórico'.

Quizás el cuento de Ernest y Célestine lo podría haber escrito Marko, el protagonista de Was bleibt (Hans-Christian Schmid, 2012), que podremos ver del 5 al 8 de mayo, si su vida no fuera tan solitaria y dramática. Marko vive en Berlín, alejado de sus padres, está en los treinta y acaba de publicar su primera novela. Como cada año acudirá a su hogar para pasar un fin de semana con su familia. Pero en esta ocasión, su madre, que sufre trastorno bipolar y es maniacodepresiva, le hará cambiar de planes cuando decida dejar de tomarse la medicación. Una película profundamente psicológica cuya intención, más que entretener, es comprender. Schmid opta por la observación y la sutilidad para acercarse a esta historia sobre padres, hijos y madurez.

A mitad de ciclo, entre el 12 y el 15 de mayo, llegará una de las películas más esperadas por los cinéfilos de Castellón. La última intervención de Víctor Erice en el cine. Y en esta ocasión viene acompañado de otros tres grandes nombres: Aki Kaurismáki, Pedro Costa y Manoel de Oliveira. Todos ellos se ponen tras las cámara de Centro histórico (2012). Film por capítulos en el que cada realizador nos muestra, desde su particular visión, la historia que esconde el pueblo de Guimarães en Portugal. Un film irregular, donde Erice destaca y nos ofrece una pieza maravillosa e inolvidable.

Dentro del terreno documental, dos radiografías de personajes muy diferentes seguirán con la programación del EACC. Del 19 al 22 de mayo, Ventura Pons dirige a Ignasi M. (2013), un reputado museólogo que vive una complicada vida en la que su empresa ha quebrado, es gay seropositivo, su padre ha intentado suicidarse, su exmujer discapacitada ha descubierto que es lesbiana y su hijos viven de okupas en Londres. Pons realiza un perfilado trabajo de caracterización de personajes, con mucho humor (ácido). Todo lo contrario que Claude Lanzmann, realizador de Shoah (1985), quien ahora nos muestra a El último de los injustos (Le dernier des injustes, 2013), del 26 al 29. La memoria sobre el holocausto expresada por Benjamin Murmelstein, el último presidente del Consejo Judío del campo de concentración de Theresienstadt. Un film valioso para la Historia y capaz de hacer reflexionar al espectador.

Y desde Venezuela nos llega la última ganadora del Festival de San Sebastián: Pelo Malo (Mariana Rondón, 2013). Una historia entre un hijo que quiere alisarse el pelo para salir bien en la foto del colegio para que su madre esté orgullosa, y una madre que rechaza a su hijo porque no se acepta a sí mismo tal como es. Partiendo de esta sutil metáfora, el film nos habla de la marginalidad, la pobreza, la crisis, los sueños… de la situación en la que cada día más personas se encuentra en el mundo. Del 2 al 5 de junio.

Escena de 'Pelo malo'.

Seguimos dando la vuelta al mundo. Del 9 al 12 hacemos transbordo en la Antártida para escuchar la historia de Josefina Castellví y Els records glaçats (Albert Solé, 2013). Después de 25 años sin haber pisado el lugar, Josefina regresa a su paraíso perdido para verlo por última vez. Los recuerdos de esta pionera abren grandes interrogantes sobre el futuro del continente helado. Y volviendo a España, a las montañas de la Serra Cavallera, el realizador Christophe Farnarier nos cuenta como sucede allí La primavera (2012), donde durante miles de años la montaña ha sido el refugio natural de los hombres. Pero la vida es difícil, lenta, repetitiva, silenciosa y solitaria. Película contemplativa y que destila pureza y sinceridad, una de las imprescindibles de este ciclo. Del 16 al 19 de junio.

Un ciclo que se cerrará con la mexicana Post Tenebras Lux (2012), de Carlos Reygadas. Ganadora del premio a la mejor dirección en Cannes 2012. El film, que podrá versé del 23 al 26 de junio, pondrá el broche final a este ir y venir de la ciudad al campo que habremos recorrido a lo largo de los meses. Juan y su familia urbana viven en el campo mexicano, donde ellos disfrutan y sufren un mundo aparte. Y nadie sabe si estos dos mundos son complementarios o si se esfuerzan por eliminar el uno al otro.

Más artículos de Adrián Tomás Samit, en su blog de cine Anuncios para coches.

DeBigote: “Modular”

Volver a grabar “Comprarte un continente” y “No os lo perdáis” -por cierto, no dejes de escuchar la remezcla de Conga!-, pertenecientes a su anterior EP (Insular), para incluirlas en su disco largo de debut es ponerle el listón muy alto al resto de canciones. Pero “Modular”, una de las seis nuevas, logra franquearlo. Es una de las canciones más luminosas de Estuario, el disco que deBigote presenta este viernes 16 de mayo a las 19.00 en la sala Four Seasons de Castellón, con entradas a 6 euros, que serán 10 € con el CD.

En “Modular” se reproducen las principales virtudes de la banda castellonense, empezando por un ritmo vivo que lo lleva todo en volandas y por la voz de Víctor Ballester, un cantante con personalidad y gusto exquisito, tanto en el estudio como, sobre todo, sobre el escenario. Una canción con gancho, con una atmósfera brillante y envolvente, en la que tienen mucho que ver las guitarras de Raúl Iserte y Andrés Amores y el teclado de Alberto Rico. Y que se va descomponiendo hacia el final, donde se incluye un diálogo de la película Amor de Michael Haneke en su versión original en francés. En la letra, Vic Ballester mezcla superficialidad y profundidad con mucho acierto. Pop con vistas.

Raúl Iserte (guitarras), Víctor Ballester (voz), Andrés Amores (guitarras), Albert Rico (teclados), Sergio Navarro (bajo) y Juan Buonamisis (batería), de izquierda a derecha y de arriba a abajo, son deBigote. Foto: Paco y Manolo.

Santiago Delgado y Los Runaway Lovers transportan su rock’n’roll puro en ‘Monovolumen’ hasta el 'Forsi'

Ellos mismos se definen como un grupo que canta rock, baila twist y suena a surf; y así es. Llegan desde Bilbao y, además, lo hacen con nuevo trabajo: Monovolumen (2014). Son Santiago Delgado y Los Runaway Lovers, esencia rockabilly el próximo sábado 17 de mayo a las 19.00 en Four Seasons Sixties Club. Llegan de la mano de No Tomorrow Records, inconfundible sello de calidad. El precio de la entrada es de 8 euros, que ya puedes adquirir en Spoonful, en Four Seasons, en la página web de la propia sala o en taquilla ese mismo día.

Un directo de estos bilbaínos es como volver a los años 50 y 60’s. Todo ello a base de golpes de swing, twist y rockabilly llevado a cabo con elegancia, clasicismo y con el único propósito de que lo pases bien a través de su rock fresco y minimalista.

Santiago Delgado y Los Runaway Lovers, en Four Seasons el 17 de mayo. Foto: Silvia Encinas.

Su trabajo Monovolumen es un claro homenaje al buen gusto por el rock’n’roll de antaño en el que podrás encontrar distintas versiones de algunos temas de bandas como Nat King Col y Los Pistones, entre otras, además de temas propios del grupo compuestos por el propio Santiago. La esencia de la banda reside en la forma que tienen de hacer rock a través de un sonido acústico y monoaural, con el que eliminan cualquier sensación espacial y cada tema queda empaquetado en un directo básico y acústico.

La irreverencia de El Chivi en Veneno Stereo el sábado 17.

Mientras, este mismo fin de semana, la sala Veneno Stereo se prepara para recibir a un buen número de artistas y grupos de distinto pelaje a partir de las 19.30: el jueves 15 distintas formas de ver el rock de la mano de las formaciones locales Maculy junto al hard rock de Outlaw (con entrada libre); el viernes 16 el blues de Art & Beauty (el precio de la entrada será de 5 euros); y el sábado 17 el pornoautor más irrevenrente, El Chivi, José Córdoba, que presenta su nuevo álbum, 15 sombras de Chivi (con entrada anticipada por 8 euros, 10 euros en taquilla).

La crudeza de The Kendolls para desperezar el domingo en El Gat Penat

http://youtu.be/9-3TR6rPEk0

¿Qué el domingo es día de descanso? Pues parece que este 18 de mayo no va a ser posible porque El Gat Penat se ha propuesto que cierres la semana al ritmo más salvaje y enérgico del punk-rock más garagero de la mano de los suecos The Kendolls, que presentan nuevo trabajo, acompañados de los castellonenses The Cutting Fingers. Dosis extras de rock a las 19.00, con entrada a 10 euros.

La última vez que estuvieron en Castellón fue en 2013 en la Sala Japan de Vila-real y ahora vuelven con motivo de su gira de presentación de su reciente EP, Diablo Gringo (2014), pero lo hacen con el mismo directo intenso y caótico. The Kendolls son la actitud punk y la fuerza del rock, todo ello con la suciedad del garage. Arrasan con su potencia y la agresividad de sus directos, ganando adeptos a base de kilómetros y mucha furgoneta. La dosis perfecta de actitud salvaje, rabia y fuerza incontrolada que harán que acabes la semana con sobredosis de energía. Además, con este nuevo trabajo aparecen con un sonido más duro, crudo y, si aún era posible, más contundente.

El intenso directo de The Kendolls, en El Gat Penat el 18 de mayo.

Y junto a los suecos, el rock con espíritu grunge de los castellonenses The Cutting Fingers. A la banda de Alberto Pérez y Miguel Ángel Borja le ha bastado con su primer EP, The Cutting Fingers (Rockaway, 2013) para no parar de pisar escenarios con sus directos, ganando público en cada uno de ellos.

Víctor Trescolí Sanz explora las posibilidades de un piano de juguete en el Espai d'Art Contemporani

Explorar todas las posibilidades de un piano de juguete para convertirlo en un instrumento igual de válido que cualquier otro. Esto mismo es lo que se ha propuesto el intérprete y compositor Víctor Trescolí Sanz a través de un proyecto que combina el uso de la electrónica y un piano de juguete, Toy Piano Project, y que mostrará en el Espai Sonor del Espai d’Art Contemporani de Castellón el sábado 17 de mayo a las 20.30, con entrada gratuita.

Convertir un juguete en un instrumento ha sido algo que siempre la ha parecido sorprendente a Víctor Trescolí. Estudios y proyectos que siempre ha dirigido hacia esta cuestión y que culminaron en su primer álbum, que también le permitió desarrollar su faceta como compositor, Sons Petits (Gadgad Music, 2013), un trabajo en el que Trescolí crea y da forma a distintos temas compuestos para ser interpretados por pianos de juguete.

Víctor Trescolí Sanz y su piano de juguete.

Toy Piano Project lleva por título la iniciativa que está llevando a cabo y que se podrá disfrutar en el EACC. El compositor interpretará una serie de piezas musicales originales a través de la fusión entre elementos externos, electrónica y su inseparable piano de juguete. Un poco de todo para que, a través de este juguete convertido en instrumento, junto a la modificación de los sonidos, el público sentir el olor a hierba mojada o el viento en la cara, un piano de juguete que adquiere un carácter ritual y al que se le transforman las frecuencias de su sonido para darles un nuevo significado. Y todo esto será posible gracias a una cuidada selección de piezas.

‘Estuario’. Pop de elegantes orillas con deBigote

Raúl Iserte (guitarras), Albert Rico (teclados), Andrés Amores (guitarras), Juan Buonamisis (batería), Sergio Navarro (bajo) y Víctor Ballester (voz), de izquierda a derecha, son deBigote. Foto: Paco y Manolo.

El uso de mayúsculas se tiende a relacionar con una expresividad grandilocuente, gritona, histriónica en algunos casos. A deBigote no le gusta el sonido ofensivo por su volumen. Prefiere la elegancia del pop de medio tiempo, dejando que cada instrumento se exprese sin pisar a ninguno de sus acompañantes y situando ligeramente por encima la voz de Víctor Ballester, Vic Ballester, quien canta con una tonalidad sin estridencias. Tal vez por todo ello gusta de definirse como “un grupo de música pop en minúsculas y alguna que otra mayúscula”... aunque el referente de dEUS -de los que Raúl Iserte siempre ha sido fan declarado- también tiene que ver con su manera de nombrar el grupo. Sus primeras canciones, lanzadas a través de los EPs Comprarte un continente e Insular, se introducían en el oído del oyente sin pretender molestar y cuando éste se daba cuenta, estaba dejándose llevar por un baile inconsciente provocado por un paulatino in crescendo rítmico de rampas suaves. En Estuario se aprecia una base rítmica más marcada e incluso en el tema Modular, uno de los más brillantes del disco, se apuesta por la evolución contraria: un arranque animado que da paso en su parte final a un descenso, con voz intimista disimulada por una guitarra que toma el mando. Tal vez sea la consecuencia de un nuevo modo de afrontar las canciones, con una mayor participación de todo el grupo en la composición, apartado que con anterioridad se basaba casi exclusivamente en las ideas iniciales del guitarrista Raúl Iserte.

De cualquier modo, quien haya seguido a deBigote en algún momento desde que arrancaron en 2010 captará muy pronto al escuchar Estuario que no todo es exactamente nuevo. “Comprarte un continente”, “Jorge y Víctor” y “No os lo perdáis” ya aparecían en los anteriores trabajos, aunque con sonoridades diferentes; sirva como ejemplo que en la primera se aprecia un nuevo tratamiento con piano y trompeta. En las canciones nuevas es latente una mayor apuesta por los juegos corales y una presencia más notable de los teclados de Albert Rico, por encima de las bases de batería de Juan Buonamisis y del siempre cambiante bajo en este sexteto, cuyo último relevo es la entrada de Sergio Navarro (ex Arkanoid) por David Bueno (Noesruido), quien ha grabado este instrumento en todo el disco salvo la inicial "Dona Diva", una oda a la mujer con marcada personalidad dentro de una sociedad aún lejos de cambiar sus roles. La presentación de Estuario tendrá lugar el viernes 16 de mayo en la sala Four Seasons de Castellón (apertura de puertas a las 19:00), con entrada a 6 euros o 10 con el CD (ronda la idea de editarlo en vinilo). La incógnita es: ¿habrán cambiado una vez más de bajista antes de esa fecha? A cuestiones relacionadas con el grupo y el disco responde Vic Ballester.

>Comprarte un continente, Insular y ahora Estuario… ¿Estáis creando el pop geográfico?
Buena pregunta. Lo cierto es que decidimos titular el primer EP como la canción que más nos representaba en aquel momento, “Comprarte un Continente”. Luego vino la propuesta de la portada por parte de Ico Mateo (diseñador) y era una foto antigua de un paisaje, algo muy abierto. A partir de ahí Raúl (guitarras) propuso seguir con los nombres geográficos, buscando una relación a lo que serían caminos y rutas largas y poco o nada planeadas. De ahí Insular y ahora Estuario. Creo que nunca pondríamos un mapa en una portada pero sí cualquier lugar o llanura extensa y abierta sin un principio y un final concreto. No sé si me explico.

>Tierra y agua. ¿Qué equivalencia tienen en el universo deBigote?
Nos gusta el paralelismo de que la tierra es cuerpo y el agua todo lo que se refiere a líquidos y fluidos que corren por dentro de nosotros y que nos hacen funcionar. En las portadas del disco (hemos hecho dos portadas diferentes) se ve reflejado un poco eso. Los dos cuerpos desnudos (uno de hombre y otro de mujer) acompañados por el agua. Son imágenes que evocan.

>Estuario no es un disco con temas nuevos en su totalidad. ¿Cuál ha sido el planteamiento a la hora de confeccionarlo?
En su momento discutimos mucho acerca de qué temas iban a ser incluidos en el disco. En principio éramos reacios a meter canciones que ya habían sido publicadas en los anteriores EPs, pero algún componente del grupo comentó que “No os lo perdáis” y “Comprarte un continente” eran temas que gustaban mucho y que la distribución de los discos en las que habían sido publicados había sido muy poca y a nivel de provincia, por lo que merecían ser grabadas de nuevo, con más tiempo y dedicación e incluirlas en Estuario, un disco que va a tener una distribución mucho mayor.

>En principio, este disco se debería haber editado en 2013, pero se demoró su salida... 
Se demoró su salida por tres razones: la falta de tiempo por obligaciones familiares y laborales; algunos problemas técnicos que tuvimos en la grabación -que nos obligó a grabar partes que ya teníamos hechas-; y pequeños problemas de salud de algún componente del grupo que, al final, no tuvieron la mayor importancia.

>¿Qué os pasa con los bajistas? ¡Ya habéis cambiado incluso el que ha grabado casi todo el disco!
¡Es cierto! Lo hablamos muchas veces y nos llama la atención, pero es pura casualidad que el cambio de componente esté relacionado con el mismo instrumento, aunque tengo que decir que los bajistas suelen ser tipos raros y eso a veces dificulta las cosas... ¡No! ¡Es broma! Pero es cierto que puede llamar la atención que David Bueno grabara los bajos de Estuario (excepto “Dona Diva”) y actualmente ya no esté en el grupo. Fue una decisión personal suya, necesitaba ir a un ritmo que el grupo, en aquel momento, no podía darle, pero su aportación musical fue importantísima para deBigote. David es muy intuitivo y muy musical, es pura energía. De hecho se subirá con nosotros el viernes 16 de mayo para acompañarnos en una o dos canciones.

>En las anteriores canciones de deBigote era habitual que el ritmo fuese in crescendo hasta convertirlas en bailables de manera casi inconsciente. En los temas nuevos se apuesta por un ritmo más movido desde el arranque y con unos desarrollos más variables.
Bien, quizás es una evolución natural por la nueva forma de componer. En estas nuevas canciones hay mucha aportación por parte de todo el grupo. Muchos temas han salido de riffs de guitarra que Andrés tocaba durante los descansos de los ensayos. Otras vienen de acordes que Raúl traía de casa. Lo que quiero decir es que las estructuras de las nuevas canciones estaban más abiertas a las opiniones de todo el grupo y eso ha generado nuevos roles que afectan a la manera de componer. De todas formas, en el disco hay canciones lentas y rápidas, pero quizás sí es cierto que con crescendos menos evidentes que en los dos anteriores EPs.

>¿Qué ha cambiado en la manera de componer? Porque lo habitual era que Raúl llevase al local la idea básica...

Vic Ballester, en la grabación.

Antes era así. Raúl traía una idea y se desarrollaba en el ensayo con todo el grupo. Durante el proceso de desarrollo yo escribía la letra y se reestructuraba la canción en función de las palabras. Ahora Andrés se ha unido a la composición, y tanto él como Raúl traen ideas que se desarrollan por parte de todos hasta que la canción está acabada. Siempre he pensado que la música a veces es “de cabeza” e intuición. Albert suele coincidir mucho conmigo en cuanto a los acentos y estructuras que deben tener las canciones, dónde parar, dónde arrancar. Juan aporta mucho y acepta que le cambiemos la batería de arriba abajo; es muy buen tipo. Y Sergio es el bajista que todo el mundo querría llevarse a casa.

>Algunas de vuestras canciones, e incluso tu manera de interpretarlas, traen en algunos momentos el recuerdo de Carlos Berlanga. ¿Lo reconoces como influencia? ¿Qué más referentes se pueden captar en la música de deBigote?
Me cuesta reconocer a Carlos Berlanga en las canciones de deBigote, pero me parece maravilloso que alguien lo perciba en el sonido o en la manera de interpretar. Albert, Raúl y yo somos muy fans de sus canciones, de su manera de entender el pop, de su frivolidad (bien entendida), de su manera de hacer de la simpleza algo que te llega como “verdad”. Es único e irrepetible en el panorama del pop español de las últimas décadas. ¿Más referentes? No me siento capaz de decir a qué sonamos, creo que eso es algo que le toca decir a la gente que nos escucha. Me gusta decir que hacemos la música que podemos, más que la que queremos. Pero podemos jugar a algo, yo digo un grupo de cabecera de cada componente y sacáis las conclusiones. Sergio: Depeche Mode. Raúl: dEUS. Andrés: Nacho Vegas. Juan: David Bowie. Víctor: Carlos Berlanga. Albert: Super Furry Animals. ¿Bien?

>Por cierto, ¿el nombre “deBigote” es un guiño a dEUS?
No lo sé. Quizás algún día Raúl –ya que fue idea suya- nos lo diga (pista: mirar respuesta a la anterior pregunta).

>Huidas de los dogmas religiosos y afirmación de la libertad personal. Dos temas que van asomándose en las canciones del disco.
Con el tema de los dogmas religiosos creo que te refieres a “Cepas católicas”. Esa canción es una invitación a todos los dogmáticos (que viven por y para la fe) a que dejen de estar en un perpetuo “régimen” y que se lancen a probar un buen plato de “carne cruda”. Y si es en Viernes Santo mejor…más interesante. Creo que todo tiene que ver con la libertad personal. Es un tema muy amplio que, desde luego, está presente como muchos otros.

>¿A qué se debe la elección de Carles Llorens como productor?
Carles está con nosotros desde el principio de todo esto. Es un amigo y un melómano como pocos. Tiene una pasión desmesurada por la técnica, por hacer bien las cosas, y tiene un estudio en casa con muchos pedales, sintetizadores, cajas de ritmo, etc. Así que decidimos hacer esto con él. Desde aquí miles de gracias por su paciencia y dedicación. Carles, como dice Albert, es “un señor”.

>La revista Kink está muy presente. Las fotografías son de sus responsables, Paco y Manolo, e incluso el diseño corresponde a Francesc Mulet, y además la nombráis en "Cepas católicas".
Paco y Manolo son amigos de Albert y de Raúl. Francesc es amigo de todo el grupo desde hace muchos años. Si a esto se suma que nos encanta cómo trabajan, ahí está la respuesta. En cuanto a nombrar la revista Kink en la letra de “Cepas católicas” fue anterior a todo lo referente a diseño y fotos. Me venía perfecta esa imagen del posado. ¿Os imagináis a un obispo que decide posar para la revista Kink? ¡Eso sería como salir del armario por la puerta grande y a hombros! ¡Algo realmente maravilloso!

>Hasta ahora habéis compartido escenario con grupos como Lori Meyers, Vetusta Morla, La Casa Azul, Nancys Rubias, Rauelsson, Tórtel y Gilbertastico. Vuestro siguiente paso es tratar de meter el bigote en festivales nacionales, ¿no es así?
Eso sería genial e ideal. Puede que ocurra, puede que no. Ojalá…

>2014 ha de ser un año importante para deBigote. ¿Tenéis preparados ya vídeos para acompañar este lanzamiento en CD?
Llevamos pensando mucho tiempo en el tema de los vídeos, pero no llegamos a una idea clara de lo que nos gustaría hacer. Pensamos mucho las cosas. Quizás demasiado. Pero habrá vídeos seguro y pronto.

>¿Cuál es vuestra opinión sobre el momento actual de la música en Castellón?
Yo solo canto y escribo letras. Pero mi opinión es que en el momento actual sobre la música en Castellón hay debate, movimiento y ganas. Y eso ya es mucho.

Ángel Gil Cheza. Conexión más allá del formato

“Sale a la venta en papel la novela que los lectores de ebooks han situado en el punto de mira del panorama editorial español”. Así se anuncia El hombre que arreglaba las bicicletas (Suma de Letras) en las presentaciones que está haciendo Ángel Gil Cheza desde que se lanzó a mediados de marzo. Y también se han inclinado por ese enfoque la ingente cantidad de medios que lo han entrevistado y reseñado en las últimas semanas, léase “La nueva novela de Ángel Gil Cheza pasa al papel tras su éxito en Amazon” en La Vanguardia. La trayectoria del escritor vila-realense es perfecta para ilustrar el momento que vive el mundo del libro, en el que los movimientos naturales que se producen con la autoedición digital son observados con lupa por las editoriales y en el que, realmente, la publicación en papel y en formato electrónico funciona como vasos comunicantes. Porque, al final, las novelas son historias que conectan o no y las de Ángel Gil Cheza están entre las primeras.

Los más vendidos el Día del Libro en Argot.

Así se explica que El hombre que arreglaba las bicicletas vaya ya por la segunda edición (en la primera se hizo una tirada de 6.000 ejemplares), que sea el segundo más vendido el Día del Libro en una gran librería como Argot en Castellón, con una de las portadas que más se han visto en redes sociales acompañada de una rosa. Así se explica que un sello internacional como Suma de Letras, perteneciente a uno de los grupos editoriales más importantes en habla hispana como Santillana, haya apostado por un escritor de 40 años inédito en papel y afincado en Castellón, lejos de círculos literarios, corrientes, generaciones y Nocillas. Porque lo que importa son las historias que corren por sus páginas; las historias bien contadas, con miga y trasfondo, con las que el lector empatiza. “Creo que lo que llega a los lectores es mi forma de escribir atendiendo a los detalles, intentando emocionar y transmitir con personajes de carne y hueso”, explica él mismo. Lo cierto es que Ángel Gil Cheza se ha revelado como un gran narrador de historias. Aunque, en realidad, siempre lo fue.

Aquel joven punk que contaba historias sale ahora en la tele       

Ángel Gil Cheza (Vila-real, 1974) empezó escribiendo en los primeros 90 en fanzines artesanales, militantes y contraculturales, como Sàtira Coenta, nacido al calor de la legendaria Casa Okupa de Vila-real. En paralelo, tocaba la batería en el grupo Mala Hierba y después se metería a cantautor punk con canciones en las que las letras, con marcado mordiente social, pronto sobresalieron de forma descarada. Recuerdo perfectamente un concierto-performance en la Sala de Juntas de la Facultad de Humanas de la UJI cuando estaba en el antiguo campus del CUC -hoy Escuela Oficial de Idiomas- a mediados de los 90. Fue iniciático. Solo, con su guitarra acústica y su amigo el fotógrafo Román Rubert acompañándole con proyecciones, empezó a explicarnos una serie de historias personales y colectivas que diría todavía no ha terminado de contar, que al transformarlas en novela han terminado por seducir a más de 10.000 lectores. Una historia que nace de compartir sensaciones y miradas íntimas, anhelos, sinceros y reales. De dejar de arredrarse, de apostar, como nos explicó en una entrevista en 2011 cuando dio el salto. De arriesgar y terminar saliéndose con la suya. Una historia en la que dibuja un mundo en el que se entremezcla y se confunden episodios autobiográficos y ficción; la mirada crítica hacia el mundo en el que vivimos y la aspiración de uno mejor; los recuerdos y la melancolía con la recreación ensoñada.

Por encima de su sustrato libérrimo es Ángel Gil Cheza –licenciado en Humanidades y máster en Edición- un escritor concienzudo, aplicado, de método. No en vano, su principal dedicación profesional es enseñar a escribir y corregir lo que escriben otros. Y es volcando sus conocimientos en su propia obra como ha terminado dando en el clavo. Primero picando piedra con libros electrónicos autoeditados, trabajándose los lectores uno a uno, casi de forma personalizada, y ahora con el respaldo decidido de Suma de Letras. En un año ha pasado de explicar en su muro de Facebook que su novela se podía leer en el móvil o en la tableta por menos de 3 euros a relatar en un plató de TVE en qué se inspiró para escribirla. Por el camino, perseverancia y seriedad, la misma que utiliza en esta entrevista, para responder de forma minuciosa y reflexiva a nuestras preguntas. Y, sobre todo, con claridad de ideas y convicción.

El flechazo editorial

“Originalmente El hombre que arreglaba las bicicletas fue escrita en 2009 y estuvo en la bandeja de algún editor que descartó publicarla. Así que en el verano de 2013, tras el éxito que había tenido en internet La lluvia es una canción sin letra, decidí volver a trabajarla siendo aséptico, como hago con otros escritores que me pasan sus manuscritos para hacerles el editing, para reforzar la trama entre otros aspectos. A finales de julio la subí a internet y, sin hacer nada de campaña, desde el primer día estuvo entre el top 100 de Amazon en España y en un par de semanas ya estaba muy bien posicionada, en parte gracias a lo que había ocurrido con La lluvia es una canción sin letra”, explica Ángel Gil Cheza.

Después de haber tenido algún escarceo editorial a propósito de La lluvia es una canción sin letra, en diciembre de 2013 recibe la llamada de Suma de Letras. “Me dijeron que les había llamado la atención el título de mis novelas, el éxito y las críticas en internet; que pensaban que podían encajar en su proyecto editorial”. Viaje a Madrid y firma para la publicación de las dos novelas en 2014 con la misma editorial que publica, por ejemplo, el exitoso El cumpleaños secreto de Kate Morton. “Fue como un sueño hecho realidad; han apostado de forma muy clara y se trata de una editorial de novelas generalistas, para grandes públicos, así que estamos muy ilusionados”, señala Ángel Gil Cheza hablando casi siempre en plural, en referencia a Papel Mojado, la firma de servicios editoriales y proyectos culturales que ha puesto en marcha junto a su pareja, la chelista y diseñadora Lluïsa Ros Bouché, responsable de la portada del libro. Papel Mojado se inició con la difusión de sus dos novelas en formato digital y también se ha encargado del excelente booktráiler de presentación de El hombre que arreglaba las bicicletas, rodado en Torre la Sal y protagonizado por el propio novelista vila-realense, que también pone la voz en off.

Un testamento muy especial para tejer la trama

“¿Qué dejamos cuando morimos y a quién le diríamos aquello que quedó sin decir? La novela es mi respuesta a esa gran pregunta”. O como dice el cierre del booktráiler, “El hombre que arreglaba las bicicletas es aquel viejo amor que a veces recuerdas, recapitulas con cariño alguna noche de verano, cuando la brisa rompe a volar y se oye el mar a lo lejos; y te preguntas qué hubiera pasado y quisieras saberlo y, aún así, no cambiarías tu vida por nada, por absolutamente nada”. La historia se articula en torno a la herencia que deja un escritor de novela negra, que como consecuencia de su última voluntad consigue reunir en una casa de verano a las personas que más quiso, humanizando sus corazones y haciendo reflexionar al lector sobre los valores realmente importantes que hacen que la vida tenga sentido.

“El testamento obliga a que su viuda, su hija adolescente y un antiguo amor que tuvo en Irlanda 17 años atrás convivan en la playa junto a un taller de bicicletas. En paralelo a la trama, se expone todo el modo de vida mediterráneo que teníamos en los veranos de los años 80 y 90 en la zona de Torre la Sal, que es donde los pasaba yo, antes de que la costa fuera invadida por apartamentos fantasmas sin vender con avenidas por donde no transita nadie”, explica Ángel Gil Cheza en referencia al complejo Marina d’Or. “Muchos llegamos a conocer una costa mucho más virgen que la actual, donde las sandías se enfriaban en las balsas; ahora se ha creado una frontera entre un paraje natural y un cementerio de hormigón”, censura. “Rodando el booktráiler, una mañana fui a grabar solo para sacar el amanecer del principio del vídeo. Me planté a las 6:30 y allí, en medio de la oscuridad cuando empezaba a aclarar, vi ante mis ojos la destrucción de la construcción; la sensación de impotencia y tristeza fue alucinante. Y también la cantidad de recuerdos que me venían de cuando yo pisaba esa zona, y cómo era entonces, algo que se refleja durante toda la novela… Cuando yo tenía 20 años, que se te hacía de día y te bañabas en bolas en la playa...”, rememora el escritor vila-realense, ofreciendo una visión de la zona coincidente con la de su amigo y colega Robert Juan-Cantavella, quien precisamente ambientó en el citado complejo turístico su novela El Dorado (Mondadori, 2008) en un devastador ejercicio de  periodismo gonzo. El escritor de Almassora, por cierto, acompañó a Gil Cheza en la reciente presentación de la novela en Barcelona, en Pequod Llibres.

Volviendo a la trama, el autor también reconoce la importancia del taller y las bicicletas, aunque más en el plano simbólico: “El taller de bicicletas era la forma que tenía de comunicarse con los vecinos el escritor de novela negra y también, a nivel inconsciente, la bicicleta representa una forma de ir por la vida, de buen hacer; por eso le dedico la novela a las dos personas que me enseñaron a ir en bicicleta, en honor a los valores que me inculcaron y que están recogidos en esta historia”.

Pedalear sin borrar las marcas para seducir a los lectores

Pedalear a un ritmo constante y sin borrar las marcas que van dejando las ruedas. Ese es otro de los secretos del éxito literario al que apunta Ángel Gil Cheza, muy de recordar y apoyarse en el camino recorrido, de mirar hacia atrás sin remordimientos como aprendizaje vital. Desde la redacción de su perfil biográfico, en el que recuerda su trayectoria musical, que en realidad nunca le dio de comer, pero que fue su primera forma de expresión artística y siempre ha sido muy importante en su vida. Pero también episodios más prosaicos: “Ayer estuve firmando libros en Carrefour Vila-real. Hace años trabajé allí un tiempo, en la estafeta de Correos. Eso fue antes de decidir abandonarlo todo y huir a los bosques de la narrativa”, comentaba en su muro de Facebook hace unos días, para rematar durante el Día del Libro: “El Carrefour de mi pueblo ha regalado con motivo del día del libro un ejemplar firmado de El hombre que arreglaba las bicicletas a cada uno de sus más de cien trabajadores y trabajadoras. No tengo palabras de agradecimiento suficientes”.

Sí, la forma de interaccionar con los lectores en redes sociales, de tocar la fibra en muchos de sus comentarios, es otra de las claves que ayudan a comprender el fenómeno de Ángel Gil Cheza, que arrancó entre enlaces a sus novelas colgadas en Amazon. “Al principio tenía una doble misión: difundir mis novelas y convencer a la gente de que se podían leer en el móvil o en la tablet”, señala, pero con el tiempo las está utilizando más para dialogar con su público: “Muchas veces me llegan solicitudes de amistad de lectores que no conozco y las acepto porque me interesa saber qué les parecen mis historias, qué quieren decirme. De hecho, tengo un círculo muy reducido de amistades en el que me apoyo y me ayuda a escribir las novelas”.

Una de las fotos que los lectores comparten en Facebook leyendo la novela de Gil Cheza.

“Cuando leo por placer intento que sea en papel, pero no por fetichismo”

Ángel Gil Cheza reconoce que, con la publicación de la novela en formato papel a través de Suma de Letras, ahora se dirige a un nuevo público que todavía no conoce, diferente al que ha fidelizado en internet. “Hay lectores de la versión digital que sí que la comprarán, pero será una minoría, porque ya se la han leído. Puede que la compren para regalarla, pero no creo que ese sea el público mayoritario. Esta edición está más bien destinada al público que no lee en digital o que aprecia más la novela en papel. Además, también nos dará visibilidad fuera de internet; ahora las librerías funcionan como un escaparate para estar, para llegar a los lectores que no te ven en la red”, reflexiona.

En cuanto al perfil del lector del libro digital, el autor puntualiza que “aunque se piense que la lectura digital va contra las editoriales más consolidadas y literarias, los primeros lectores de libro digital en este país fueron los propios editores, porque para trabajar, para llevarte un fin de semana tres tochos para leer, lo más práctico es un libro digital”. Un perfil que convive con otro bien diferente, quizás más cercano al estereotipo: “Sí que es verdad que hay gente que lee en digital que es poco exigente con cómo se edita o trabaja un texto”.

Si le preguntamos por sus preferencias, se muestra categórico y en contra del tópico: “Leo en digital muchas cosas porque trabajo mucho leyendo y porque reviso muchas novelas que no están publicadas, y eso me permite salir de casa leyendo el mismo archivo en el móvil y en el ordenador. Cuando leo por placer intento que sea una novela en papel, pero no por el fetichismo absurdo del olor del papel, sino porque me gusta ver cómo está editado. Leer a las dos de la mañana en la cama con un libro de 800 páginas es incomodísimo; es más cómodo con el digital”. Y concluye: “Soy de los que piensan que hay que salvaguardar el formato del libro en papel, pero no porque huela a papel, eso es un fetichismo que en literatura no tiene ninguna cabida”.

Una de las imágenes que utiliza Ángel Gil Cheza para promocionar el formato digital de sus novelas en redes sociales.

“Otra cosa es el pirateo del libro digital, porque realmente hay mucho libro pirata en internet, incluidos los míos”; práctica que, en el caso de sus dos primeras ediciones digitales en Amazon, se queda en evidencia ante el precio que tenían ambas novelas, entre 0,98 y 2,99 euros cada una. De cualquier forma, como ya han proclamado en repetidas ocasiones distintos escritores consolidados de renombre, hay muy pocos autores en España que vivan exclusivamente de escribir novelas. ¿Cuál es el equivalente al concierto en directo del músico para el escritor? “Claro, no hay otra alternativa que hacer bolos, ir a hablar de tu obra donde te llamen, ofrecer ponencias en congresos, dar clases en la universidad, colaborar en periódicos, en programas de radio o televisión… Por ejemplo, yo estoy dando clases de escritura en Vila-real, en la librería Argot y por videoconferencia”, responde.

Docente y editor de mesa además de escritor

Su principal dedicación es la de editor de mesa, la de “acompañar” –como a él le gusta decir- a otros autores en el proceso de escribir o rematar bien una novela, para guiarles desde fuera, bien a través de editoriales o por encargo directo. Una “especie rara con muy pocos ejemplares en España”, especializada en lo que técnicamente se conoce como editing, que por ejemplo le ha llevado a colaborar en la nueva novela de León Arsenal para Edhasa, que utiliza códigos QR sobre el papel para ofrecer diferentes contenidos relacionados con la historia.

Faceta que combina con la docencia en distintos espacios, como él mismo apuntaba, y que recientemente le ha llevado a editar Malson daurat, una novela colectiva escrita en valenciano por sus alumnos bajo su coordinación dentro de las Jornades de Creació Literària de la Univeristat Popular de Vila-real. “Entre siete personas hemos escrito una novela colectiva partiendo de una historia fascinante: la venta de un plato cerámico fabricado por las monjas dominicas de Vila-real con la técnica del reflex daurat a un marchante en 1908, que finalmente fue a parar al museo del Louvre de París, donde se expone hace décadas”, explica Ángel Gil Cheza, para añdir: “Sobre esta base se ha creado una ficción, una novela policiaca durante sólo tres meses, con gente que tenía experiencia escribiendo y gente que no; y la verdad es que estoy muy contento con el resultado final”. Editada por el Ayuntamiento de Vila-real y disponible en las librerías de La Plana, los beneficios de su venta se destinarán a un fondo de Cruz Roja que compra libros y material escolar para niños sin recursos de la población.

Sin ir más lejos, el próximo martes 29 de abril inicia un nuevo taller denominado Curso de relatos cortos en telaraña en el Espai Jove de Vila-real. Arengando al personal como mejor sabe: “En esta ocasión vamos a intentar escribir en el propio aula, algo que nunca hemos hecho antes. Todos sois bienvenidos (previa inscripción)… si tenéis agallas, sois de los nuestros. Si no las tenéis pero sabéis pelar patatas, también. Si no las tenéis y tampoco sabéis pelar patatas, venid igualmente, os enseñaremos a disparar… (palabras)”, cuelga en su muro de Facebook.

Y pronto volverá a sonar La lluvia es una canción sin letra

El acuerdo de Ángel Gil Cheza con Suma de Letras incluye la publicación, este mismo año, de La lluvia es una canción sin letra, el libro con el que el vila-realense realmente empezó a convertirse en un fenómeno editorial en internet hace un año. Así que es posible que el éxito registrado en el último mes, especialmente durante el Día del Libro, sólo esté en sus inicios. Inspirada en su periplo como aprendiz de arqueólogo en Irlanda y escrita originalmente en 2008, esta novela fue publicada en internet en abril de 2013 con un despegue fulgurante, que el autor recuerda perfectamente:  “Los primeros días le costaba arrancar, porque, claro, hay que tener en cuenta que en Amazon hay unas 50.000 novelas de ficción en español… Pero a partir de Sant Jordi se empezó a posicionar muy bien hasta colocarse entre los 100 primeros y, al mes, en el top 10. De hecho, estuvo durante varias semanas el número 3 de los más vendidos en España. Como colofón, en Navidad, salió en el suplemento Babelia de El País como tercer libro más vendido en el ranking de Amazón en España en 2013”. De hecho, fue la ópera prima más vendida en 2013 en Amazon.es.

Ambas novelas fueron escritas años atrás, así que mientras las publica y promociona ya está ideando nuevas historias. “Ahora mismo tengo a medias una novela negra ambientada en Vila-real, para la que llevo tiempo investigando y leyendo y, aparte, tengo otra historia escrita en valenciano ambientada también en Vila-real”.

A pesar de las buenas perspectivas, Ángel Gil Cheza tiene claro que el camino no va a ser fácil: “Me hace mucha ilusión pensar que vamos por la segunda edición de El hombre que arreglaba las bicicletas en tan sólo dos semanas y que el booktráiler tiene una media de cien visitas al día, pero la lucha va a ser dura; un escritor sin nombre y sin padrinos es poco menos que un ratoncillo asustado. Lo que ocurre es que yo no soy un escritor. Yo soy otra cosa”, concluye con sorna.

 

 

Título: El hombre que arreglaba las bicicletas
Autor: Ángel Gil Cheza (Vila-real, 1974)
Género: Novela de sentimientos
Editorial: Suma de Letras
Páginas: 256
Publicación: 12 de marzo de 2014
Precio: 16,50 € (libro electrónico: 6,99 €)

 

 

Próximas presentaciones:

  • Miércoles, 14 de mayo. 19:30. Edificio Hucha de la Fundación Caja Castellón. Ciclo Condición Literal.

El paisaje de Rauelsson

Rauelsson suele hablar con el público en los conciertos. Y lo hace con mucha gracia. Suele coger la guitarra española y suele cantar una melodía, por mínima que sea. Por eso, al verle en directo el sábado pasado en el Paranimf de la UJI interpretando las canciones de Vora, su último trabajo, acompañado de pianos, sintetizadores y sonidos eléctricos mezclados con otros de grabadora analógica, sin guitarra y sin melodía vocal, la pregunta es obligada: ¿pero este es Rauelsson?

Sí, alzamos la mirada y vemos a Raúl Pastor, un castellonense con un talento descomunal, aunque Vora se acercaría más a un proyecto paralelo, a un alter ego del creador. ¿Pero a Rauelsson...?

Fue más de una hora de música arriesgada que provoca sensaciones encontradas (a veces relajante, a veces inquietante) y muy personales en función de quien la escuche. Una especie de reflexión musical involuntaria que lleva al espectador a dónde él quiera... ¿Y eso es Rauelsson?

Hasta que llega un momento, un instante, en el que todo encaja. Peercibes entonces que sí, que todo eso también es Rauelsson, que estaba en sus trabajos anteriores y que no lo habíamos percibido porque la guitarra y la voz estaban en primer plano. Ahora las aparta para mostrarnos el entorno, un paisaje que antes también estaba presente, aunque era menos evidente. Era el paisaje de Rauelsson, con el que envolvía sus canciones.

A él le gusta arriesgar. Y ha optado por elevar los paisajes a categoría de canción. Sí, puede haber cambiado el formato, la temática y los códigos, pero sigue estando su sello, su estilo. Su marca. Son cuadros ahora sin personajes, en el que el fondo es el todo. Pero sigue siendo su pincel y sus composiciones.

En los paisajes musicales de Vora combina sonidos orgánicos y únicos (como hizo al final de su concierto, en el que utilizó la voz del público, cantada al momento y registrada con una grabadora analógica) con otros digitales. Se hizo acompañar por una quincena de músicos que completaban un entorno musical lleno de sutilezas, de intensidades mínimas y medidas. Entre ellos, el violinista alemán Christoph Berg, el percusionista César Peris, el Grup d’Autoajuda (con la participación excepcional de Fèlix Gimeno de Les Deesses Mortes) el Grup de Veus Música Viva. Y, como colofón, se subió al escenario Dave Depper (bajista de Northfolk and Western, quien colaboró en el disco de La siembra, la espera y la cosecha), músico estadounidense que adelantó unos días su viaje a Europa para iniciar gira con el único propósito de estar con Rauelsson en esta fiesta final de curso, poco antes de que el castellonense regrese por un tiempo a Portland.

También le acompañó la violonchelista alemana Anne Múller, quien abrió el recital con un concierto en el que sacó todo el partido posible a su instrumento, a base de capas grabadas in situ (percusión, bajos, melodías...) hasta alcanzar momentos de enorme belleza poética.

Y es que a veces la poesía también se escribe con notas.

Rauelsson, acompañado de todos los músicos para saludar al público al finalizar el concierto. Foto: Galcerán de Born (Luzazul).

La Nit de l'Art 2014 de Castellón, desde la barrera

No es un viernes cualquiera, ni tampoco una noche más. Es el día en el que galerías, museos y diferentes espacios de Castellón se visten con sus mejores trajes de noche. Y así durante ya ocho años. Ocho ediciones de la Nit de l’Art de Castellón. Era viernes 9 de mayo y desde las 20.00 por las calles de la ciudad ya se respiraba un ambiente distinto en el que cada rincón ofrecía algo: performance, exposiciones de arte, fotografía, música en directo,… La ocasión perfecta para que el público, asiduo o no, pueda descubrir la gran cantidad de espacios artísticos que ofrece la ciudad, la gran oportunidad de disfrutar de todo lo que tienen que ofrecer gran cantidad de artistas y la excusa perfecta para salir la noche del viernes. Y, observando las calles de Castellón, se puede apreciar que la Nit de l’Art, año tras año, engancha.

En pleno centro de la ciudad, concretamente en la Llotja del Cànem, se encontraba la exposición Tauromaquia de Julián Barón; que forma parte del festival Imaginària 2014 – Fotografía en Primavera y que se podrá visitar hasta el 21 de julio. El fotógrafo castellonense juega con el simulacro a partir de un simulacro, otorgando un nuevo significado al espectáculo taurino con el que invita a la reflexión. Una plaza de toros ocupada, en este caso, por la policía que lleva a cabo distintos simulacros; una de las grandes representaciones del Estado, su forma de legitimarse, del control centralizado y la reducción de la ciudadanía. La forma de mostrar una estampa folclórica tradicional, pero modificada; todo para llegar a ese “orden dentro del caos”. Una colección de fotografías en blanco y negro, modificadas por el autor y que te harán reflexionar sobre la relación que hace éste a través de este simulacro cargado de folclore y elitismo.

Algunas de las fotografías de la exposición 'Tauromaquia' de Julián Barón en la Llotja del Cànem. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

Con la idea de las corridas de toros y su simbolismo y “tradición” también juega Marja-Maya Jankovic con su exposición Identidad en Zona 3. Plantea una vez más la cuestión de la identidad, la misma que buscamos y perdemos constantemente, la posibilidad de mirarse a los ojos para entender qué es exactamente lo que se refleja. Para ello ha llevado a cabo una obra viviente que probablemente, visualmente, ha sido de las que más han llamado la atención. En este caso el público permanece fuera, justo al otro lado de un burladero, observando por los huecos a un toro, el cual portaba dos cámaras en sus cuernos con las que mostraba la identidad de aquellos que observaban; los mismos capaces de mirar por encima de él a aquel animal al que parece que por tradición admiran.

'Identidad' de Marja-Maya Jankovic convirtió la sala Zona 3 en un burladero con miradas de ida y vuelta. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

Volviendo a la calle Caballeros te podías topar con el particular estudio-galería del pintor castellonense Luís Bolumar. Una año más, el artista muestra a todas sus mujeres, cuadros, grabados y libros; distintas formas de dejarse impregnar por los colores llenos de vida de Bolumar.

Unos pasos más, justo en el Museo Etnológico, toda una familia se unía en el tiempo a través de sus cuadros y su pasión por la pintura. 3 generaciones, 4 pintores une y encuentra a Alejandro Sos, José Sos, José Manuel (Pepe) Sos y Angélica Sos. No hace falta presentar a Vicente Sos Baynat, pero ahora le toca el protagonismo a su familia. Una colección de distintas obras con las que poder viajar por las distintas generaciones Sos de la misma manera que por el propio arte; desde los lugares típicos de la provincia inmortalizados por Pepe Sos (como el Parque Ribalta, la Magdalena, El Pinar del Grao, etc.) hasta el toque contemporáneo y moderno de Ángela Sos. Y es que el arte puede hacer realidad cualquier cosa, hasta una reunión familiar un siglo después y poder ser testigos a través de sus obras.

El Museu Etnològic reunió tres generaciones de artistas de la familia Sos. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

Uno de los puntos interesantes que traía esta edición de la Nit de l’Art era la combinación entre exposición y música en directo que tenía lugar en Las Aulas. La galería abría sus puertas a la particular y original exposición de Cristóbal Saborit y Diego Castan. Tal vez lo mejor de todo era recorrer las piezas que vestían las paredes de Las Aulas (con lámpara de pie impregnada de arte incluida) mientras un dulce hilo musical acompañaba. La culpa, de la música de Fernando Marco Cuarteto, que se hacía con el patio interior de Las Aulas.

Pero, antes de acabar la calle Caballeros y llegar a Las Aulas, en una de sus callejuelas (C/ Enseñanza, 4) sorprende un cubo hinchable enorme blanco, alumbrado en su interior por una luz y relleno de pelotas. Nos encontrábamos en el Colegio de Arquitectos de Castellón, que presentaba una pequeña y original exposición que buscaba mostrar la idea del nacimiento, la vida y el origen, utilizando el arte como herramienta para transmitir energía y fuerza, como método de evasión a través de dos pequeñas salas contiguas que, a través de los colores y su movimiento, conseguían su efecto.

Las Aulas combinaron exposición y música en directo. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

Y, mientras, en el Centre Municipal de Cultura el proyecto Desaparezca Aquí de Adrián Tomás Samit. A través de esta iniciativa, Adrián, muestra y documenta el día a día de sus compañeros de la residencia GlogauAir de Berlín, muestra los espacios en los que viven y se desarrollan. Una combinación de fotografía junto a papeles en forma de diario que reflejan su trabajo en Berlín, además de piezas audiovisuales que muestra el montaje de una instalación, la misma que se podía encontrar al final. Una instalación con la que refleja el no-espacio, conocer el propio proceso de creación, a partir de distintas estancias.

Todo esto tan sólo es una parte de las muchas posibilidades que ofrecía la Nit de l’Art, una noche en la que era posible disfrutar del arte de distintas formas, con artistas jóvenes y otros con notoria experiencia, en galerías, museos, centros culturales… La magia de que la noche y el público sean pieza necesaria en cada exposición. ¿Lo mejor? Que si te perdiste algo (o todo), algunas de las exposiciones aún permanecerán activas durante el mes de mayo.

_foto de portada el toro de 'Identidad' de Marja-Maya Jankovic en Zona 3, por Ángel Sánchez (ACF).