Teatro y danza >> Portada

Flores para ‘L’alternativa’ de Escrig y Collado

Fue un estreno en casa -Paranimf de la UJI- y ante muchos amigos, con una sensación final de que 'L'alternativa' había respondido a las expectivas. La primera pieza conjunta de larga duración de Marc Escrig y Jordi Collado como Teatre de Caixó es una constante confrontación de ideas que solo encuentra un respuesta: la necesidad de entenderse para vivir. Al final, flores sobre el escenario.
Envía Envía
Imprimir Imprimir

Noticias relacionadas

Etiquetas

, , , , , , , , ,

Marc Escrig y Jordi Collado, durante la representación de ‘L’alternativa’ en el Paranimf de la UJI. Foto: Antonio Pradas.

Estreno absoluto de ‘L’alternativa’, de Teatre de Caixó. Creación e interpretación de Marc Escrig y Jordi Collado. Dirección: Cesca Salazar. Guión: Toni Castelló ‘Fili’. Vestuario: Sara Recatalá. Sonido y música: Carlos Álvarez. Paranimf de la UJI de Castellón. Viernes 5 de octubre de 2018. Hora de inicio: 20:05. Duración: 1 hora. Espectadores: 330. Entradas: 6/8 euros.

“Se trata de una obra con muchos contenidos, por lo que es para verla varias veces”, comentó Marc Escrig a Nomepierdoniuna en una nave de Vila-real mientras preparaba junto a Jordi Collado el estreno absoluto de L’alternativa, su primera creación de teatral de larga duración a dúo como Teatre de Caixó. No mentía. Desde su misma estructura a sus contenidos, invita a ser contemplada en más de una ocasión y de este modo desmembrar de manera más analítica unos diálogos repletos de confrontación de ideales. Una obra con un fondo serio -incluido algún episodio atroz- pero transmitido de modo muy asequible a través del humor. Un alternativa en el doble sentido: la de su primera creación y también la de adoptar nuevas vías, fuera de las acostumbradas por el hábito.

L’alternativa recurre al metatreatro para su desarrollo. Sobre el escenario del Paranimf los dos actores ataviados como obreros desenterrando una fosa donde se supone que yacen restos humanos de ejecuciones de la Guerra Civil. Uno de ellos -interpretado por Marc Escrig- confiesa a su compañero (Jordi Collado) que en realidad le hubiese gustado ser dramaturgo. El hallazgo de un cráneo humano y de una cornamenta de un toro les lleva a imaginarse que es el resultado de una cruel tortura que precedió a la ejecución de un hombre. Con esos dos elementos empiezan a desarrollar una representación teatral con la tauromaquia como base, una disciplina cargada de tanto ritual como el propio arte escénico.

El cráneo y la cornamenta encontrados en una fosa da lugar a una representación dentro de la propia representación. Foto: Antonio Pradas.

A través de las imágenes representadas por Marc y Jordi, así como por sus diálogos, se traslada al espectador un choque constante de ideas, de ideologías, de misiones en la vida. En los primeros instantes aparecen el toro y el torero, Don Quijote y Sancho, Jesucristo lanceado en la cruz por un soldado romano, todo ello jugando únicamente con la expresión corporal, arropada por luces y oscuridades. Es un preámbulo a un diálogo constante entre un obrero con ganas de cumplir con el trabajo y otro que intenta evitarlo, asomando en sus palabras la necesidad de elección entre las dos Españas, entre el fútbol y los toros… temas cuya sola mención conducen a un choque de opiniones y posicionamientos. Un debate constante en el que se plantea un buen puñado de preguntas, pero sin respuesta.

Al mismo tiempo, L’alternativa acude en variadas ocasiones a la intención de alterar el destino que parece marcado por la costumbre. Abandonar la rutina y atreverse a probar nuevos caminos, una alternativa. Incluso el toro de la obra teatral dentro la propia obra que se montan en escena Marc y Jordi -los momentos más cómicos de la representación- alude a la posibilidad de escaparse de su muerte. “El indulto” es su nueva pretensión y lucha por alcanzarlo.

Tal como avanzan los diálogos es patente que las ideas de cada uno de ellos penetran en el otro y van moldeando su credo, hasta llegar a una conclusión final: por distintas que sean sus pensamientos se necesitan mutuamente… hasta para fumarse un pitillo.

Desde la izquierda: Carlos Álvarez, Marc Escrig, Cesca Salazar, Sara Recatalá, Fili y Jordi Collado, al final de la obra. Foto: Antonio Pradas.

Aplausos y flores lanzadas al escenario desde la platea remataron una función en la que Marc Escrig y Jordi Collado reunieron a gran parte del mundillo teatral castellonense. Su intención ahora es tratar de que ruede L’alternativa por otros escenarios.

Deja un comentario

He leído y acepto el Aviso Legal

Puedes consultar el tratamiento que hacemos de tus datos y la forma de ejercitar tus derechos en nuestra Política de Privacidad,