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Muere Morcillo. La calva más auténtica deja de brillar

Pero sus canciones seguirán arrojando luz: “Ya no voy a pensar más”, “Hielo”, “Quería el mundo cambiar”, “Mi cenicero"… o las que cantó con Los Auténticos (“La estrella”, “Mi abuelo”, “Día tras día”). Indomable, lenguaraz e independiente. Nunca alcanzó el éxito comercial; tampoco lo buscó ni se lamentó por ello. Por dentro del personaje que se construyó, un gran músico y un compositor con talento. Juan Antonio Morcillo ha fallecido a los 65 años dejando una profunda huella en la cultura de la música popular de Castellón y la Comunidad Valenciana. Se va un pionero del rock y del pop desde finales de los 60, influyente en varias generaciones de músicos. Con un epitafio que lo define por sí solo, parafraseando a su manera a Groucho Marx: “Perdonad que no se me levante”.
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La noticia ha corrido como la pólvora por redes sociales y whatsapps desde primera hora de la mañana. Juan Antonio Morcillo Cozar, conocido popularmente como Morcillo El Bellaco, fallecía después de una larga enfermedad rodeado de los suyos. Las muestras de afecto y de reconocimiento de amigos, músicos y seguidores hacia su figura se han multiplicado conforme ha ido pasando el día. La amplia mayoría destacando su doble faceta, la del personaje canalla sobre el escenario y la del gran músico -bajista, cantante, guitarrista- y compositor de canciones.

Con Miguel Ángel Villanueva, Morcillo formó una de las alianzas musicales más fructíferas, apasionantes y al mismo tiempo incomprendidas de la historia de la música en Castellón en los años 70 y primeros 80, en formaciones como Motor, Tedio y Mormonco hasta desembocar en Los Auténticos. Al enterarse de la noticia, tenía unas palabras muy emotivas para su viejo amigo: "Se ha ido un personaje entrañable e irrepetible, legendario ya en vida. Juntos estuvimos en muchas de batallas a través de tiempos y lugares, luchando contra molinos unas veces, contra la vida misma otras. Por siempre en mi recuerdo, Juan. Como dice mi hermano (Pedro Villanueva)... ¡Nos vemos!".

José Luis Lorente, El Chino, su inseparable amigo y compañero de viaje como batería en muchos de sus proyectos, desde Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos hasta Los Rangers y Dr. Diente, aseguraba a esta web que “se ha ido un grande del rock’n’roll español, no sólo de Castellón y la Comunidad Valenciana, que ahora se volverá a encontrar, donde esté, con Pedro López” –bajista de Los Rítmicos y Los Romeos, fallecido en 2006-. “Y se va también un tipo muy especial, con un gran sentido del humor, como lo demuestra el epitafio que dejó encargado para este día: “Perdonad que no se me levante”, parafraseando a su manera a su admirado Groucho Marx (“Perdonen que no me levante”), según explicaba muy emocionado.

Morcillo el Bellaco y Los Rítmicos, en los 80. De izquierda a derecha, Juanki, El Chino, José Ángel Leiros, Morcillo y Pedro López.

Otro de sus músicos más cercanos, el guitarrista y productor Juan Carlos Tomas, Juanki, explicaba a Nomepierdoniuna la relevancia de su trayectoria y legado: “Morcillo ha sido uno de los talentos más importantes de la música hecha en Castellón y no sólo en Castellón, por sus canciones y por su actitud; para mí fue como un maestro, empecé a tocar con él desde el principio y aprendí mucho”. Aunque también reconocía que “quizás su personaje ha eclipsado un poco su talento compositivo, sobre todo en su entorno”. Juanki también recordaba su canción preferida, “Dejar el tiempo marchar”, “un tema del disco Lo kaga falta que es bastante desconocido porque dejamos de tocarla en directo; siempre me ha gustado mucho, porque tiene una melodía muy guapa y una letra en la que cuenta su batalla con el alcohol”.

Una dualidad que también veía Lorenzo Millo, en un emotivo obituario publicado en su muro de Facebook, al que pertenece este extracto: “Detrás de ese personaje transgresor, había un tipo con una sensibilidad especial, amigo de sus amigos, agradecido con quien lo merece. Poco diplomático (nunca estuvo para quedar bien de forma gratuita), pero una buena persona. Y, sobre todo, muy imaginativo”. Patrizia Escoín, ex cantante de Los Romeos –banda en la que Morcillo jugó un papel muy importante en sus inicios- ahora en Lula y Los Amantes, escribió en su perfil: “Día triste de adiós a Morcillo, aún así su potente voz no se apagará nunca”.

También tuvo palabras muy elogiosas en la misma red social el valenciano Eduardo Guillot, uno de los periodistas musicales más reputados del país: “Se ha ido uno de los grandes del rock and roll de la Comunidad Valenciana. Donde quiera que estés, Morcillo, tómate una más a la salud de los que nos quedamos recordándote como un tipo que nunca dio el brazo a torcer y que dignificó la música de este terruño sin rendir pleitesía a nadie”. En las propias palabras de Morcillo, en una entrevista a Juan Manuel Játiva para El País en 2004: “Yo sigo viviendo de esto, pero porque necesito poco para vivir y seguiré así, eso sí, haciendo lo que me de la gana”.

La impronta de Morcillo en la música se ilustra con dos de sus primeros flashes: en el año 1968 actuando con los Sherpas en el Teatro Principal de Castellón, con camiseta de flores y haciendo versiones de los Beatles; y en los 70 haciendo lo propio con el grupo de rock progresivo Motor en el cine Condal 2, escoltado por dos motos Ducati de gran cilindrada en marcha sobre el escenario, con conato de incendio final y detención de los grises incluídos. Desde sus inicios mostró esas dos caras de la misma moneda, la parte más pop y la más rockera, la de músico reputado y genial compositor y la de tipo borde e insolente sobre el escenario. La que marcó toda su trayectoria, con las canciones y los discos de Los Auténticas (en este caso compuestas por los hermanos Villanueva) y Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos como los momentos más brillantes y de reconocimiento público.

Aunque nació en la localidad valenciana de Godella (1949), Morcillo estará siempre vinculado a Castellón, donde desarrolló gran parte de su vida y desde donde creó sus inmortales canciones. Integrante de Los Astoms, Los Sherpas o Motor, fue con Los Auténticos, a principios de los 80, cuando empezó a convertirse en figura importante junto a los hermanos Miguel Ángel y Pedro Villanueva y Jesús Gimeno. También en esa época es donde se erigió su figura icónica de larguirucho con la cabeza rapada e inseparables gafas de sol.

Morcillo, con Los Auténticos, en el Rock-Ola de Madrid en 1981 antes de actuar.

Después inició su carrera como Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos, con Juanki Tomás, Pedro López, José Ángel Leiros y Joosan Arrebola, entrando poco después a la batería José Luis Lorente El Chino. Dejando varios temazos para la historia en discos como Moros en la costa (Discos Medicinales, 1985), Lo kaga falta (Discos Medicinales, 1986) y ¿Y por qué no…? (Discos Medicinales/DRO, 1987). Los Rangers fue su siguiente etapa, a la que siguieron Dr. Diente, Los Morcillos y una final ya sólo con su apellido.

Su figura también fue importante en la creación de Los Romeos, grupo formado por sus Rítmicos, y en Las Gatas Negras, cuarteto femenino que incluía a su hija, Gisela, y a su sobrina, Aroa. Con motivo de sus 60 años lanzó su último disco, 60 formas de molestar. En los últimos tiempos, una enfermedad le apartó de la actividad musical, aunque realizó algunas actuaciones, acompañado por Los Rítmicos o por Juan Nadie, su grupo de tributo.

Sus últimos conciertos completos con banda fueron durante el regreso de Morcillo y Los Rítmicos en 2010, cuando actuaron en el festival Bestialc, de imborrable recuerdo, y en 2011, en fiestas de Oropesa. Después hicieron algunas apariciones de poca duración por los problemas de salud que ya arrastraba, en la Sala Opal, en Benicàssim.pop o en la sala Wah Wah de Valencia. Una de sus últimas apariciones estelares fue en un acústico en La Pacheca del Grao, previo a la segunda fiesta de la Historia del Pop de Castellón en 2012.

Después, el silencio. En la última fiesta de Benicàssim.pop el pasado mes de enero, en la que se le rindió un sentido homenaje a Los Auténticos, ya se le echó mucho de menos. Se le seguirá notando a faltar, en los escenarios y en los bares. A partir de ahora, sus canciones nos seguirán guiñando el ojo, todo el día de reojo.

Al frente de Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos, en uno de sus últimas actuaciones, el 18 de enero de 2014 en la fiesta de Benicàssim.pop. Foto: Pau Bellido (ACF).



  1. Muy buena reseña e información. Le echaremos de menos. Pero es verdad: nos quedan sus canciones 🙂 🙂

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