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Filippo Giunta (25º Rototom): “Hemos crecido junto al público, no gracias a la política o patrocinadores”

Cuando hablan de lo que significa para ellos el festival se les ilumina la mirada y hablan de familia, convivencia y libertad; trasunto del “love”, “peace” y “unity” del reggae y de Marley. Entrevistamos a Filippo Giunta y Claudio Giust, director y responsable de comunicación -además de dos de los fundadores- del Rototom Sunsplash ante la celebración de su 25º aniversario (Benicàssim, 16-22 de agosto) para hacer balance de una cita cada vez más global, más comprometida y más abierta musicalmente.
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Filippo Giunta (director del Rototom) y Claudio Giust (director de comunicación) en las oficinas del festival en Benicàssim. Foto: Andrea Giménez.

>¿Con quién lleváis 25 años “caminando juntos”?
Filippo Giunta (F): Con nuestro público. El Rototom es un festival autofinanciado y sin patrocinadores. Siempre se ha creado esta conexión directa con nuestro público. Por eso el lema de Walking together, porque hemos crecido juntos y gracias a la gente, no gracias a la política o patrocinadores; ningún otro factor nos ha salvado hasta ahora. Hasta el momento en el que tuvimos que abandonar Italia y venir a Benicàssim, nos salvó de nuevo nuestro público, que se ha trasladado y nos lo ha agradecido al entender el porqué de la decisión.

>¿Y cómo sería el retrato robot de vuestro público?
F: Es un público atento a las temáticas sociales y que viene al festival priorizando sentirse parte de un pueblo, de un mundo, a escuchar un artista determinado; es por esto que vendemos mucho en la pre-venta sin anunciar ningún nombre.

>Pero mayoritariamente es gente que le gusta la música reggae…
Claudio Giust (C): A mí me gusta decir que en realidad no estamos en un festival. Es más un encuentro de gente que cree en lo que hemos estado haciendo en estos 25 años y saben que van a pasar una semana con algo que les gusta y viviendo algo que no pueden vivir el resto del año.

F: Conozco gente que no le gusta el reggae y viene todos los años al Rototom, son amantes del rock o del jazz, pero lo que vienen a buscar es la atmósfera que se crea.

>A vosotros sí os gusta el reggae, ¿cuál fue el disco o concierto que hizo que os atrapara incluso antes de que el Rototom estuviese en vuestra cabeza?
F y C: El concierto de Bob Marley –ríen-.

C: ¿Quieres fecha y hora? 27 de junio, 1980, estadio de Milán. Ahí cambió mi vida. Llegó un algo que es lo que ha marcado esta trayectoria. Fue un momento importante.

>Supongo que fue ahí cuando germinó la semilla de organizar conciertos. ¿En qué momento decidís pasar de programar conciertos en una discoteca a montar el Rototom en 1994 en Gaio di Spilimbergo?
F: En esa época los géneros menos famosos como la música alternativa tenían una revista que hablaban de ellos y era la única forma para informarse sobre las bandas nuevas y demás, pero el reggae no tenía nada. Tenía un fanzine pequeño con pocos lectores y no existía ni la conciencia reggae. En Italia había pocas bandas y no se conocían entre ellas, por ejemplo. De aquí surgió la idea de crear un encuentro dedicado a este tipo de gente. El primer año fueron 1.000 personas, y prácticamente eran los artistas y sus familiares – ríe- o gente curiosa, pero es que empezó siendo un encuentro entre amigos. Entonces, la comunidad del peace and love no tenía representación. En los años 90 no existía un encuentro para este tipo de gente, aunque fuese reggae, rock o música melódica, no existía un espacio para esta gente que tenía esta filosofía y actitud con la vida en el que se sintiesen representados, y en esto el Rototom siempre ha tenido esta prioridad.

rototom 1994

El equipo del Rototom en la discoteca de Gaio (Italia), 1994, su primera edición.

“Concierto de Bob Marley. 27 de junio, 1980, estadio de Milán. Ahí cambió mi vida.” (Claudio Giust).

>¿Por qué en el Rototom no hay grandes pantallas para seguir los conciertos del Main Stage?
F: Creemos mucho en la energía que se crea entre el público y el artista, y si pones una pantalla el público se convierte en un espectador porque es como mirar un concierto en la televisión y no interactúa directamente con el artista. De esta forma toda la atención y la energía del público va dirigida a los artistas que están sobre el escenario. Este año va a ser la primera vez que montemos una pantalla, pero detrás de la mesa de sonido, solo para la gente que no puede ver bien el concierto porque está lejos.

>Algo que también es habitual en otros festivales, excepto en el Rototom, es la venta de entradas VIP…
F: Los VIPs son todo nuestro público. Lo que tenemos es un área detrás del escenario, en el backstage, dedicada a los trabajadores. Porque otra diferencia con otros festivales es que aquí tenemos un montón de trabajadores –ríe-, porque se desarrollan muchas otras actividades y necesitamos un espacio para nosotros, para descansar y para encontrarnos. Esta es nuestra concepción del backstage, no la de un área VIP, ahí solo encontrarás trabajadores, periodistas y gente que ha venido al Rototom para trabajar. El resto, la facilidad de servicios, se la ponemos al público, no a nosotros.

“Si pones una pantalla en el escenario el público se convierte en un espectador y no interactúa directamente con el artista” (Filippo Giunta).

>Sobre la trayectoria del festival, ¿qué le ha dado Benicàssim al Rototom, donde lleva ya 9 años, y qué echa de menos el Rototom de Italia?
F: Lo primero que me viene a la cabeza es la naturaleza. En Italia el festival se hacía en un parque natural, al pie de la montaña y mandaba la naturaleza, era mucho más imponente. Esto es un poco lo que nos falta porque estamos utilizando un recinto bastante incómodo y lleno de problemas, y nos cuesta mucho conseguir que sea cómodo y agradable para la gente. El resto, todo lo que hemos encontrado aquí son aspectos positivos. La gran diferencia la hace la acogida de la gente, hemos encontrado un pueblo acostumbrado a festivales potentes como el FIB y tanto la gente como las administraciones ya están acostumbradas y predispuestas a ayudar a organizar eventos. En Italia era totalmente diferente, éramos el único festival.

>Y en Benicàssim también se ha convertido en un festival global, viene gente de Europa pero también de todo el mundo. ¿Qué es lo que más os está sorprendiendo de los últimos años en cuanto a la procedencia del público?
C: Se está generando una parte mucho más global, es verdad, ahora se ha abierto un contacto muy interesante con América del Norte. Realmente ahora es un festival para gente de los cinco continentes.

F: Además también han venido colectivos de varios países para aprender y trabajar con nosotros, y ahora cada uno de estos colectivos se ha montado un festival parecido en su país. Es un modelo que se está replicando en los países de los que viene esta gente.

público rototom

Público del Rototom. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

>Y vosotros mismos estáis llevando el festival a otras ciudades a través de fiestas y conciertos, como el del 21 de julio en Concerts de Vivers de Valencia con Ky-Mani Marley, Auxili y Mediterranean Roots. ¿Se trata un poco de la propia internacionalización física del festival?
F: Sí, y también nos ayuda para crear una red de colaboración. Todos los que trabajamos en la música tenemos que considerarnos colegas, no competencia, porque todos tenemos el mismo objetivo, acostumbrar a la gente a ir a conciertos. Y también me gusta condicionar un poco a los promotores para que empiecen a pensar más en el público y un poco menos en el artista. Porque el modelo es este: pongo un escenario y detrás todas las  comodidades del mundo y cuando viene el artista tiene que encontrarse a gusto; y, después, el público no tiene baños, duchas o un sitio donde sentarse. Esto tiene que cambiar. A veces vemos promotores mucho más poderosos que nosotros y es ahora cuando se están dando cuenta de que o cambian o tendrán un futuro complicado.

>Conectando esto con lo que hablabas antes de la experiencia de que sea algo más que un concierto y todas las áreas y trabajadores, ¿cómo se hace para darle una cohesión, para que haya una oferta unitaria entre Foro Social, escenarios, African Village, Vivir la Energía… y que formen un todo?
F: Se hace trabajando todo el año, y no solo los últimos meses. Si se tiene que montar un festival en el que solo te importan los artistas, es suficiente con un equipo de producción y un booking manager. En nuestro caso tenemos muchos equipos y tenemos que seguir trabajando juntos porque la actividad de unos influye en la de los otros. Hay que estar bien coordinados para ir por el mismo camino y lograr el objetivo final. Por ejemplo, cuando se piensa la programación en el Lion Stage, hay que tener en cuenta la programación en African Village para que no pase lo que ha pasado en el Mad Cool, que un escenario molesta al otro. Estamos muy atentos a todos estos detalles, y esto se consigue a través de reuniones y dando a cada equipo su espacio y protagonismo.

“Por eso el lema de ‘Walking together’, porque hemos crecido juntos y gracias a la gente, no gracias a la política o patrocinadores; ningún otro factor nos ha salvado hasta ahora” (Filippo Giunta)

>Y centrándonos en el Foro Social, desde donde intentáis difundir una forma alternativa de pensar y de mejorar las cosas, ¿en qué os sentís satisfechos en lo que haya podido contribuir el Foro Social y en qué aún tenéis que seguir peleando porque no se han resuelto los temas que abordáis?
F: La gran característica es que cuando proponemos un tema, siempre es porque se puede proponer una solución. En positivo. Y que sea una solución que cada uno pueda adoptarla. Por ejemplo, si se habla de medioambiente, sales de la charla sabiendo lo que puedes hacer, el pequeño esfuerzo que puedes hacer para cambiar las cosas. Esto ayuda culturalmente, porque al final no te sientes solo, sino que hay mucha gente que piensa como tú y tiene tus mismas ilusiones y objetivos, y te sientes más fuerte.

C: También la contraposición y el diálogo, el poder solucionar o encontrar un camino también con los que no piensan como nosotros. Y eso es lo que más cuesta.

F: Todo lo que puedas hacer, aunque sea pequeño, es importante. No se habla solo en abstracto de cómo resolver el problema, sino que muchas veces se hacen acciones concretas y pequeñas que van en esa dirección. Por ejemplo, este año hemos lanzado una campaña de búsqueda de voluntarios para la recogida de vasos a favor de Proactiva Open Arms y en dos días han llegado más de cien personas que quieren participar. Viene gente muy motivada gracias a estos pequeños pasos y diálogos en positivo, porque cuando la gente puede hacer algo, no pierde la esperanza.

>¿Y en la parte negativa? Por ejemplo, vosotros venís de Italia y da algo de vértigo ver cómo está a nivel político en estos momentos. Aquí en España también tenemos lo nuestro, sin hablar a nivel internacional. ¿No sentís a veces la frustración de que, a pesar de los esfuerzos, hay cosas que siguen en la dirección contraria?
F: Hay una frase de Mandela que dice que lo importante no es no caer nunca, sino levantarte cada vez que caes. Para nosotros es una experiencia continua. En Italia hemos caído en el sentido de que la política ha sido mucho más poderosa que nosotros y nos ha obligado a cambiar de país, y esto es algo negativo porque todo lo que hemos hecho en este sentido se ha perdido. Pero en realidad no se ha perdido, tenemos que tener en cuenta que siempre se puede caer y hay que estar luchando, y lo importante es no perder la esperanza. Pero incluso en esto, en el hecho de tener que dejar Italia, la gente ha podido ver la diferencia de cuando estaba el Rototom y ahora que no está, y está más convencida de que aportaba un mensaje positivo e importante. Y cuando todo iba bien no se valoraba, ahora sí. Todos los días son fracasos y éxitos.

>¿Qué cambiarías o hubierais hecho de otra manera en estos 25 años de trayectoria visto con perspectiva?
C: Hemos cometido errores pero nos hemos levantado y lo hemos superado. Lo positivo es que hemos experimentado muchas cosas, no hemos tenido miedo a la hora de arriesgarnos con proyectos o ideas. Algunos han ido muy bien y con otros nos hemos equivocado, no es fácil.

>¿Qué es lo primero que os viene a la cabeza cuando escucháis el nombre de Matisyahu?
C: Algo que para mí no se entendió. Nosotros intentamos no levantar muros y construir puentes, y los extremos son los que no ayudan a ir hacia adelante.

F: A mí me sirvió para tener súper claro que lo que hacemos no se queda aquí. Cuando veía reportajes en televisiones de Brasil o Estado Unidos, te das cuenta de que todo lo que haces ahora tiene una repercusión y que el mundo te está mirando. Sentimiento de responsabilidad, y esto nos motiva todavía más a estar atentos a lo que decimos y proponemos y a no fallar.

“Con Matisyahu nos dimos cuenta de que todo lo que haces ahora tiene una repercusión y que el mundo te está mirando” (Filipppo Giunta)

>¿Y para cuándo mujeres de cabezas de cartel en el Rototom Sunsplash en una proporción equiparable a la de los hombres?
F: Hacemos el esfuerzo por poner mujeres reggae, pero no es un género en el que haya muchas mujeres, tanto en número como en calidad. Pero vemos cómo la escena está creciendo e intentamos aportar lo máximo para que tengan un escaparate y oportunidad de crecer más, colaborar con otras bandas y mostrarse a un público internacional.

C: La prueba es que en nuestro equipo, tanto de trabajo como en la dirección, tenemos un porcentaje muy alto de mujeres. En mi departamento trabajan más mujeres que hombres y en producción y son prácticamente el 100%.

>Hablando del cartel, es cierto que lleváis varios años mirando a otros géneros con casos como el de este año con Ben Harper…
F: Además los artistas que no son reggae vienen al festival con una obligación de hacer un repertorio diferente y cercano al reggae. Ben Harper viene con un repertorio reggae exclusivo, que no es el mismo repertorio que hace en su gira habitual. Y esto es mucho más interesante que la idea de abrir un abanico a otros géneros, y sobre todo conseguir mezclar nuestro estilo con otros que puedan encajar. Y funciona.

Ben Harper y la banda The Innocent ofrecerán un ‘show’ exclusivo en clave reggae en el 25º aniversario del Rototom.

>Habéis llevado a los artistas a vuestro terreno…
Es un desafío. Por ejemplo, Ben Harper podría haber venido el año pasado y prefirió venir este año para preparar el show exclusivo junto a la banda.

>¿Qué conciertos esperáis poder disfrutar a tope este 25º aniversario?
F: Varios… A mí me llama mucho la curiosidad el show de The Outlook Orchestre, una orquesta que tiene 25 músicos y hace un repertorio reggae; todo un experimento. Tengo bastante curiosidad por ver cómo sale, porque será especial. Este año hemos preparado un show especial con big bands italianas que nunca han tocado juntas y nunca han compartido el mismo escenario o como el segundo día, con Yellowman, Jhonny Osbourne y Bitty McLean. Cada día hay espectáculos montados especialmente para el aniversario.

C: Yo no lo conocía mucho, pero cuando hemos empezado con lo de Ben Harper lo he escuchado y ahora tengo muchas ganas de verlo. Creo que es un artista superior a otros, por como toca la guitarra y la banda con la que va, The Innocent Criminals, son muy potentes en directo.

F: Y hace años que esperamos a Burning Spear. Cuando lo vi por primera vez me enamoré totalmente del reggae, y es un artista que no hace muchos conciertos, pero no perdemos la esperanza. Y si no ha podido ser para el 25 aniversario, lo será para el 30.

>¿Y un nombre de esos tapados pero que sabéis que va a merecer la pena?
F:
A mí me viene el nombre del artista francés Vanupié.

>¿Un proyecto paralelo de esos con los que os gusta tanto enredaros que os haga especial ilusión?
F:
 La grabación y edición de un disco en directo con los principales conciertos del 25º aniversario del Rototom Sunsplash, lo que implica un esfuerzo técnico y de producción muy importante.

Rototom Sunsplash 2018. 25 años de alma reggae

>¿Un invitado que todavía aspiráis a tener algún día en el Foro Social?
C: (José) Mujica, es un referente para todos nosotros.

F: Hace años que seguimos a Saviano; como italianos estaríamos muy orgullosos de tenerlo aquí, porque compartimos la misma filosofía. Pero él tiene muchos problemas de seguridad, vive bajo amenaza de la mafia y es complicado que en el festival tenga la protección que puede tener en un teatro o un espacio físico cerrado que se puede controlar bien.

>La primera palabra que se os viene a la cabeza cuando pensáis en el Rototom…
F: Familia. Es nuestra familia y noto que el público también se siente parte de esto. Es una lealtad que sale espontánea, la ilusión de ser todos una familia. Y esto es algo que también se percibe en la actitud del público.

C: Y la familia genera otras dos condiciones que son muy importantes en este mundo, como son la convivencia y la libertad, sentirse menos oprimido.

F: Una cosa que me sorprende cada año es cuánta gente se tatúa nuestro el león. ¡Un tatuaje es para toda la vida! Cuando ves a alguien con el león del Rototom en su piel eso te da más responsabilidad. Ya no podemos cambiar el logo –ríe-.

>¿Y qué salud tiene esa familia? ¿Cómo visualizas el Rototom del 30º aniversario, por ejemplo?
C: Un poco más viejos –ríe-.

F: Existe un proceso de renovación. Tenemos tres generaciones de trabajadores, la nuestra, los más viejos, y existe otra que eran jóvenes y ya no lo son tanto –ríe- y los jóvenes. Cada uno tiene su visión, y por eso el festival no es lo que queremos nosotros, es una mezcla de lo que queremos nosotros con lo que quieren los más jóvenes. Yo a veces soy crítico con algunas propuestas que no me representan, pero entiendo que representan a otras generaciones. Y siempre será así. De aquí al 30º aniversario yo espero trabajar mucho menos –ríe- y disfrutar de algo que alguien ha hecho en mi nombre. Dejar que el festival se auto regenere.

C: Es que tiene que ser así, y pensar lo contrario es equivocarse. Hay que mantener ese contacto con quienes tienen 40 años menos que tú, que serán los que continuarán la experiencia e incluso la harán mucho más chula; lo espero así.

Filippo Giunta y Claudio Giust Rototom

Filippo y Claudio confían en la renovación continua del Rototom. Foto: Andrea Giménez.

>¿Y a nivel musical cómo lo veis?
F: Siguiendo el mismo objetivo, representar la música reggae. Porque es una música popular y entra en la cultura de cada país. El reggae en Europa tiene una connotación porque se mezcla con nuestra cultura y en Sudamérica o África tiene otro estilo diferente, y es porque cada uno lo reinterpreta. Esto es lo que está pasando ahora y será el futuro, también el de abrir el abanico a cualquier otro artista que no sea reggae como este año con Ben Harper.

C: El reggae es una música popular, tiene una fuerza popular. Está presente en todo el mundo. El reggae es pequeño pero se extiende por todo el mundo.

“El Rototom es nuestra familia, y noto que el público también se siente parte de esto. Es una lealtad que sale espontánea” (Filippo Giunta)


  1. Si pagaran a los currantes un sueldo digno como a los de Solé por poner un ejemplo me creeria su discurso

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