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El FIB ríe en la ‘limo’ de The Killers y C.Tangana

El Festival Internacional de Benicàssim vuelve a convertirse en el centro de atención del verano subiéndose a lomos de dos ‘shows’ desinhibidos llenos de artificio, repitiendo jugada ganadora con The Killers y cambiando de aires con C.Tangana para renovar su público. El presidente del Gobierno, sobre el escenario principal.
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El ‘Ídolo’ calentando el FIB 2018. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

Una imagen de Tayson presidiendo el escenario Las Palmas con Brandon Flowers en pose permanente. Dos motos irrumpiendo a todo gas en el Visa -se llama así- para escoltar al nuevo ‘Ídolo’. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajando en avión oficial para escaparse a su festival favorito. Decenas de miles de likes en Instagram para la tableta de abdominales de un influencer con un escenario vacío al fondo. Es el FIB. Y desde hace 24 años siempre se las ingenia para salir a flote, a pesar de flojear la entrada como este año con respecto al anterior, y estar en la pomada del verano. Cada vez con más contrastes y estridencias. Y, como decíamos en la previa, con más corrientes internas de fondo que vienen a soltar amarras con su pasado. Cada vez con más rap y desinhibición, y con un cartel crecientemente feminizado. Igual de concebido para el desbarre british, pero conectando con un nuevo público nacional que se lo goza sin arrogancia.

El contraste más evidente, pero al mismo tiempo compartiendo mucho público, se vivió en la segunda jornada del viernes, con los conciertos casi consecutivos de The Killers en el escenario principal y C.Tangana en el secundario. La banda de Las Vegas reincidiendo en su ampulosidad y barroquismo, en los argumentos y resortes festivaleros que ya vimos en 2009 y en 2013; los que llenan la explanada central del FIB y agitan al público de una forma masiva. Y el rapero madrileño como fenómeno del momento, con un show potente y una actitud desafiante, rompiendo por completo el canon del FIB, emergiendo de una escena ajena a la tradición del festival, y conectando de una forma eléctrica con un público muy joven, que baila y canta todas sus canciones y que aplaude sus desplantes.

The Killers, el canon del FIB

The Killers son ese tipo de cosas que están pasando en el FIB, y que ya habían pasado antes. Innegable su capacidad para meterse al público en el bolsillo. Parte de la culpa la tiene el arrollador carisma de Brandon Flowers, cautivando al público. Con batería estrella (alguien del público consiguió llegar hasta el escenario para tocar la batería con la banda), luces, colores y la banda de Las Vegas es el caramelo perfecto para el FIB, y más si se despiden con “Human” y “Mr. Brightside”. Se anotan el mayor lleno de las dos primeras jornadas del festival.

Brandon Flowers The Killers

Brandon Flowers, seduciendo al FIB. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

Two Door Cinema Club se vale de la misma fórmula con un concierto limpio y efectivo para conseguir que el público baile. Como hacía el viernes 20 The Charlatans, con un Tim Burgess con el rostro literalmente quemado por el sol (en solidaridad con muchos de sus compatriotas en el festival), ofreció un concierto de menos a más, terminando con sus hits más imperecederos y bailables, pero lejos, lejísimos, de aquel brillo del primer FIB.

Two Door Cinema Club FIB

Two Door Cinema Club, haciendo de Two Door Cinema Club. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

Travis Scott, C. Tangana, J Hus… El rap se impone en el FIB

“¿Sabéis lo que está haciendo C. Tangana? Enseñar a los chavales a bregar con gangsters y multinacionales”, explicaba -hablando de sí mismo en tercera persona- Antón, Pucho, Crema, C. Tangana o el que llora en la limo. Motos de motocross, bailarines, pole dance, billetes a modo de confeti, fuego, playback y autotune (que ya son su marca), pantallas y ese “Ídolo” gobernando el escenario. Todo medido, perfectamente planificado y ejecutado, como cada paso que ha ido dando en su carrera. No se dejó ninguno de sus temas más conocidos, aunque tal vez se echó en falta alguna referencia a aquel 10/15, cuando aún no lo pasaba “Bien duro”. De aquella primera vez que le vimos por esta zona con directo corrosivo hace un par de años en una discoteca de Benicàssim a dar forma a uno de los show destacados  del FIB. Porque a C. Tangana hay que verlo, escucharlo y analizarlo para entender parte de la maquinaría que se mueve detrás de tanto artificio. Y lo explica muy bien sobre el escenario, con esa actitud de: “¿Qué más queréis escuchar de C.Tangana?”, demostrando que todo eso tiene un origen (“AGZ es para siempre”) y un equipo detrás. Dos de las piezas más importantes le acompañaban sobre el escenario, su inseparable dj Fabianni, también miembro de Agorazein, y el productor Alizzz, con el que ha firmado hits como “Mala mujer”, “Llorando en la limo”, “Guerrera” o “Antes de morirme” (la cual no sonó, tal vez por aquello de no levantar heridas).

Los sonidos cercanos al hip hop y al trap cada vez tienen más peso dentro del cartel y en el propio público del festiva. Así se demostró también con J Hus y Travis Scott en la primera jornada del escenario principal. Este último, con casi 40 minutos de retraso (que acabaron convirtiendo la última parte del concierto en una carrera contrarreloj para cumplir con el setlist que había preparado), cabreado, incómodo y sonando mal (y echando a los fotógrafos del foso en la segunda canción). Pero el rapero estadounidense acabó relajándose y dejándose llevar por la propia potencia visual de su show y por el público. Más puestas en escena basadas en exprimir al máximo la estética, los estímulos visuales y en crear narraciones con la música.

Travis Scott stage FIB

Travis Scott. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

Lo de Travis Scott fue un sabor amargo, por aquello de tener que pasar del estallido (“Goosebumps”) al fundido a negro en un concierto que no llegó a los 45 minutos. La otra cara la ponía un J Hus totalmente entregado. Tanto, que en el último tema se paseó de punta a punta de la explanada a rapear con el público (y con su crew de seguridad desquiciada) valiéndose de uno de sus grandes atractivos, su sonido, un rap con importantes influencias del grime, subgénero del hip hop que, como se ha demostrado en las dos últimas ediciones, tiene mucha tirada sobre todo entre el público inglés, y el afrobeat.

Un festival en femenino

Y mientras J Hus se paseaba por el público, una tremenda Princess Nokia se bajaba del escenario para hacer prácticamente todo su concierto subida a las vallas del foso, apoyándose en las primeras filas del público. Como un puñetazo en la mesa. Con mucha fuerza y consiguiendo conectar desde el primer momento con el público. Princess Nokia también aprovechar para poner el foco de atención en la presencia femenina, tanto sobre el escenario como entre el público.

Princess Nokia FIB

El torbellino Princess Nokia. Foto: FIB.

El FIB ha conseguido dar forma a un cartel en el que, pese a que siguen sin ocupar la parte más alta del cartel, son muchas las bandas compuestas por mujeres y solistas que se suben a los escenarios del festival. Y además lo hacen con directos como el de Princess Nokia. Pero también otros buenos sabores de boca, como el de Ley Dj cerrando un escenario principal que ese mismo día abría la americana Caroline Rose, siendo su primer concierto en España, junto a su banda envuelta en rosas rojas (instrumentos incluidos), hizo sonar sus teclados con una energía arrolladora y como una de las destacadas de esta edición con versión del “Toxic” de Brtiney Spears incluido.

Caroline Rose FIB

Carolina Rose, entre flores. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

También el pop de Pale Waves con un FIB Club abarrotado y siendo una de las mejores formas para combatir el retraso del concierto de Travis Scott; como ocurría con Sofi Tukker, sorprendente propuesta formada por Sophie Hawley-Weld y Tucker Halperm con guitarra, sintetizadores, teclados y una combinación electrónica y pop con un sello propio. A Tulsa y Desert les penalizó mucho la siesta del FIB, que se prolonga prácticamente hasta que cae la noche dejando los escenarios secundarios prácticamente vacíos. La primera apenas pudo reponerse de los problemas de sonido con los que arrancó y, aunque pudimos disfrutar de su espléndida “Oda al amor efímero” acompañada de musicazos como Charlie Bautista y Nacho García, se vió obligada a terminar el concierto a mitad de la última canción de forma abrupta, se supone que por pasarse de tiempo, sin miramientos y con un importante cabreo del citado batería.

También representación femenina de la escena local con la alcorina Nadia Sheikh y su banda,encargados de inaugurar la 24ª edición del festival en la carpa del FIB Club. Potencia de voz acompañada de un sonido a medio camino entre el folk y el rock son los dos elementos fundamentales para una banda que en directo no deja de crecer. Ante un pequeño pero entregado público, interpretaron su último single, “Going Down”, “50 Feet” e, incluso, nos acompañó con algún tema inédito.

Nadia Sheikh FIB 2018

Nadia Sheikh se crece en el FIB. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

Más piezas del puzzle FIB 2018

Otro de los fenómenos más celebrados en las dos primeras jornadas de FIB 2018 fue el concierto del viernes de Sleaford Mods. El dúo de Nottingham llevó su rap y electropunk más espartano y callejero al escenario de la tarjeta de crédito que se les quedó holgadísimo a nivel escénico, pero que supieron rellenar a base de contundencia, garra y mensaje claros, como dardos, como los de ese puñetazo llamado “Jolly F*cker”. Jason Williamson, el cantante, viniéndose arriba ante la respuesta entusiasta del público; a su lado, Andrew Fearn sin más aportación que darle al play al inicio de cada canción, con pantalón corto de chándal y camiseta del poli de los Simpson, una mano en el bolsillo rascándose literalmente los huevos y la otra con una lata de cerveza. Fue el auténtico “ídolo” de la noche.

En el escenario FIB Club destacaron La Plata, banda valenciana en pleno ascenso  que ofreció un concierto muy divertido, algo irregular en cuanto a repertorio, pero que supieron llegar al punto de ebullición con ese temón llamado “Un atasco” y otros de corte similar. Los escoceses The Snuts (hay muchas camisetas del Celtic de Glasgow este año, pero el batería apostó por Argentina) y los murcianos Perro, y su delirante cartel de fondo (“Murcia es África”), completaron una jornada de viernes bien agitada en la carpa destinada a las nuevas propuestas. Para bailar el viernes, nada como dejarse llevar por el madrileño JackWasFaster (ex Fira Fem) y su irresistible mezcla de luces y sombras en el escenario South Beach. O el castellonense Rocket Dj, que puso a reventar la piscina del South Beach con una de sus infalibles sesiones.

Más revoluciones con The Magic Gang en el escenario Visa con su estilo indie rock y estrenando disco (Gettin Along, 2018). Y otras con un carácter atípico y singular, como los colombianos Meridian Brothers y su reinterpretación de los ritmos latinos y el rock; el plato perfecto para bailar mientras cae el sol del festival. Más opciones, como escapar de un masticado Two Door Cinema Club en el FIB Club con Carolina Durante, una de las bandas emergentes del momento que, pese a sus pocas canciones, tienen una pegada efectiva a través de aires noventeros, canciones rápidas, directas y con cierto toque de acidez y mucho desamor; o salir a tomar aire de The Killers y acabar en un prácticamente desértico South Beach Dance para dar calor a Palmistry, voz y producción  para temas ligeros.

El FIB nosepierdeniuna. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

público FIB

Pogos. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

público escenario FIB

Desde el escenario principal, Las Palmas. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

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