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Morcillo, el músico que rompió el hielo en Castellón

La trayectoria musical de Juan Antonio Morcillo explica casi por sí sola la historia de la música rock y pop de Castellón, al menos, hasta los años 90. Hizo sus pinitos versionando a los Beatles en los 60, se adentró en el rock progresivo en los 70 con Motor y Tedio, bordó el pop nuevaolero con Los Auténticos en los 80 y rompió definitivamente el hielo con Los Rítmicos para dejarle el terreno abonado a Los Romeos a inicios de los 90. Recuperamos el relato de casi medio siglo de aventuras musicales que desgranó en una larga conversación para el disco-libro ‘Historia de la música pop en Castellón’ (Lemon Songs, 2011)*.
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Motor y el aprendizaje  

La auténtica fiebre de la música rock y pop, de los Rolling Stones, el hippismo y el auto-stop; en definitiva, de las influencias de lo que se estaba cociendo en el Reino Unido, Europa y en EE. UU. realmente se empezaron a procesar con sentido en Castellón entrados los 70, con los estertores del franquismo y los primeros años de la Transición. Con grupos como Los Astoms, C-H-5, Tedio, Motor o Trafic, todos ellos con un común denominador: por su formación pasó un joven e indomable Morcillo, que con el tiempo se convertiría en la figura más importante del rock castellonense. La ropa ajustada, los pantalones de campana, las melenas, las patillas eternas y la actitud inconformista de muchos jóvenes hartos de los años grises, que iban a hacerse sus cervezas y moscateles primero al bar Colón de la plaza la Paz y después al Zoco (de los primeros en pinchar rock’n’roll) y al Tofolet, empezaban a tener su incipiente banda sonora en Castellón. Y también podían visualizar a sus gurús locales. En el libro Redonda como una pelota (Ediciones Chelsea, 2014), Patrizia Escoín (Los Romeos, Lula, Los Amantes) explica cómo acompañaba de niña a su tía hippie, Nayta, al citado bar Colón, donde ya coincidía con Juan Antonio Morcillo antes de conocerse realmente en los 80.

Juan Antonio Morcillo contaba cómo debutó en directo en 1968 en el Teatro Principal de Castellón tocando el bajo con una banda en la onda de Los Bravos o Los Brincos, que hacía versiones -entre otros grupos- de los Beatles. Se llamaban Los Sherpas y sus integrantes geeran amigos de su hermana mayor (la que le introdujo en el mundo de la música regalándole su primera guitarra); iban uniformados con chaqueta y corbata y él se presentó en el escenario del Principal con una camisa de flores. Morcillo explicaba cómo entre el Principal y el Rialto, con aquellas actuaciones matinales de conjuntos músico-vocales de telón de fondo, empezó lo que denominaba “revolución de mi cerebro”. Fue cuando formó Los Astoms (junto con Pepe Quintana, Tico Archilés y Javier Rajadell), con versiones rock de la época a lo Salvajes, cantando y tocando la guitarra, banda que se reuniría en 2011 precisamente con motivo de la fiesta de presentación del disco-libro Historia de la música pop en Castellón.

Después llegaría uno de los primeros grupos de culto que encontramos en la historia de la música rock en Castellón, seminal y fugaz a partes iguales y con un carrusel de formaciones distintas: Motor. En él coinciden unos jovencísimos Morcillo (cantante) y Miguel Ángel Villanueva (bajo), que con el tiempo se reencontrarían en Los Auténticos, entonces con melenas, barbas y experimentando juntos con el rock progresivo, cruzando a Black Sabbath y King Crimson. En Motor también tocaron el guitarrista Coto Aldás, y su estilismo a lo Jimi Hendrix. Unos auténticos incomprendidos en el Castellón de la época por su sonido y composiciones avanzadas, que les llevaron a coincidir con pioneros como Asfalto, Leño, Storm o la Compañía Eléctrica Dharma en festivales de verano de Valencia y Barcelona. Pero se terminaron hartando de que la gente de su alrededor siguiera haciendo más caso a los conjuntos de versiones. Aún así, en Vila-real ganaron un festival en 1975 con unas pintas impactantes, imponiéndose a bandas locales como NUPUMF, y fueron famosas sus actuaciones con dos motos Ducati de gran cilindrada encendidas sobre el escenario, experimento que en el cine Condal 2 terminó en conato de incendio y detención de los grises (la Policía Armada y de Tráfico de época franquista).

Motor llegó a grabar un LP en los estudios Tabalet de Alboraia (Valencia), que nunca vio la luz por cuestiones económicas y cuya cinta magnetofónica se perdió. De hecho, la canción que aparece en el recopilatorio Historia de la música pop en Castellón, “Tierra del sur”, es de una toma realizada en directo que rescató Juan Carlos Tomás. Muestra de su calidad, además de lo que después demostrarían en los 80, es que el batería de una de sus últimas formaciones, Iñaki, participaría en la grabación del primer disco de Ramoncín, Ramoncín y W.C.? (1978). O que Iñaki y Morcillo (al bajo por primera vez) fueron la sección rítmica de la mítica formación de rock progresivo de Eduardo Bort en Valencia a finales de los 70.

Tedio, con Morcillo (sentado en la derecha) y Miguel Ángel Villanueva (a su lado). Foto: Asociación de Grupos y Conjuntos Musicales de Castellón.

En Tedio, hacia 1975, vuelven a coincidir Morcillo y Villanueva, en esta ocasión acompañados por Fernando Sebastiá, quien antes había formado parte de los Spirits, Los Caníbales (en la onda Los Salvajes y Rolling Stones, pero sin nada editado), y, junto a Antonio Prió, la banda Senso, con la que se lanzaron a la aventura en Barcelona, llegando a actuar en el primer festival de música progresiva de Granollers con sus temas inspirados en los Kinks. Después, Prió crearía en Barcelona Pernil Latino, una de las bandas pioneras de la salsa mediterránea (junto a la Orquestra Plateria), donde también se enrolaría Coto Aldás, ex guitarra de Motor.

En los 70 Morcillo también se enroló en C-H-5, que editaron varios singles y terminaron convirtiéndose en grupo franquicia debido a su gran éxito en las fiestas de verano de la época en la provincia, con distintas formaciones actuando al mismo tiempo en distintas poblaciones. Jorge Gómez, hoy responsable de la empresa Espectáculos Talía, fue uno de los más fijos de la banda. Otro grupo en el que cantó Morcillo en los 70 esporádicamente fue Tráfic, de Almassora, quienes actuaron en varios programas de Gente Joven de Televisión Española en 1976, el año que ganaron Francisco e Isabel Pantoja, y una de cuyas canciones protagonizó los “minutos musicales” previos a uno de los discursos televisados más seguidos de Adolfo Suárez. Esa fue la primera aparición de Morcillo en televisión, todavía con el pelo largo. Y todavía hay un encuentro más insólito entre Morcillo y Villanueva antes de Los Auténticos: el dúo acústico Mormonco, que llegó a realizar una actuación en directo.

(…) En Castellón los conciertos de estos grupos nuevos se hacían en los colegios e institutos públicos y en recintos abiertos, casi siempre de día, además de las fiestas y las verbenas de los pueblos e incursiones en las salas de fiesta y en algunos garitos aislados como El Cau, donde programaba Vicente Escura. También en los citados festivales de verano de Burriana o Nules, con grandes carteles que incluían a bandas de rock urbano entonces emergentes como Leño, Ñu o Bloque, y donde empezaban a coincidir músicos y fans que después unirían sus trayectorias musicales, como el propio Morcillo y José Luis Lorente, El Chino. Por las noches no solía haber conciertos, pero sí empezaba el desenfreno nocturno en discotecas como Zeus, Scandals, Club 39, Derbi Lord, El Hostal, Pirata, Pipo’s, Sargento Peppers, Tebaida o Thymsel en Castellón; Doña Tula, Eros, Flamingos o Play Back en Vila-real; Saxo, Géminis o Beach Club en Benicàssim; Oroday y UFO’s en Oropesa; Donald, Persèpolis o Lordship en la Vall d’Uixó; El Quijote en Burriana, Nessie en Nules, Priss en Onda, Marian en Betxí…

Todas esas experiencias musicales de Miguel Ángel Villanueva y Juan Antonio Morcillo en los 70 son las que explican la calidad y solidez de las composiciones y el sonido que consiguieron Los Auténticos, Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos o Los Plomos en los 80. Eran músicos muy rodados en directo y que habían pasado por numerosas etapas de ensayo-error. Al igual que ocurrió con los integrantes de Carmín y Cinema en Burriana, entre los que El Chino se encontraba de batería. Carmín, pioneros en la importación de sonidos británicos de finales de los 70 (Police, Stranglers), fueron el precedente setentero de Cinema, otro de los grupos clave en los albores de los 80 en Castellón.

“La Estrella” fugaz

Los Auténticos, con Pedro Villanueva, Jesús Gimeno, Miguel Ángel Villanueva y Juan Antonio Morcillo, de izquierda a derecha.

 

Con todos esos efervescentes precedentes, y tras algunos viajes iniciáticos por Europa en auto-stop con la guitarra al hombro, nos situamos en el piso de estudiante de Miguel Ángel Villanueva en Valencia en 1978 y el consiguiente caldo de cultivo: decenas de conciertos en Planta Baja o Gasolinera (incluido Elvis Costello, que le marcó especialmente), discos de Buzzcocks o Nick Lowe y el adiós a la melena. Y lo más importante: infinidad de horas con su hermano, Pedro Villanueva, guitarra con guitarra, componiendo canciones empapadas de esas nuevas influencias. Allí, en ese piso, nacieron los primeros bocetos de “La Estrella” y “Mi abuelo”, dos de las cumbres del pop que jamás se hayan fabricado en Castellón. Cuando tuvieron cinco o seis temas se decidieron a montar un grupo y en seguida pensaron en Morcillo a quien, además de conocerlo bien de anteriores aventuras, habían visto tocar el bajo a las mil maravillas con Eduardo Bort. Dicho y hecho: se rapó la cabeza y se convirtió en la marca del grupo. El batería Jesús Gimeno, el más joven de ellos, completaba la formación. Habían nacido Los Auténticos (aunque en un primer momento se llamaban Balandro y Los Acuáticos).

Instalados ya en Castellón, ensayaban a piñón en la casa de Jesús en Benicàssim y se reunían en el bar Tofolet, en la calle Enmedio, que aseguran era el que mejor música ponía en esos años. Un veraneante madrileño les oyó ensayar, se quedó prendado y les dijo que les buscaría un concierto en la capital. Para entonces ya habían grabado una maqueta con cinco canciones en los estudios Pertegás de Xirivella (Valencia), incluidas las que después tanta gente acabaría sabiéndose de memoria, y Villanueva había hecho una escapada a Madrid para entregarla en mano a los que ya apuntaban como próceres de Radio 3: Diego A. Manrique, Jesús Ordovás y Rafael Abitbol. La maqueta sonaba en la emisora nacional y el espontáneo madrileño no era un fantasma: organizó el concierto nada menos que en la sala El Sol de Madrid, en 1980. Fue el debut de Los Auténticos en directo e incluso se organizó un autobús desde Castellón. Periodistas como Diego A. Manrique, pero también la castellonense afincada en la capital Patricia Godes, asistieron y dieron su bendición. Después llegarían más conciertos, pocos, como su participación en el Festival de Ontinyent de 1981 compartiendo cartel con Alaska y Los Pegamoides y Los Salvajes. Entraban de lleno en la Nueva Ola y, quizás por primera vez en un grupo de Castellón, a tiempo, sin ir a rebufo de nadie.

El sello Edigsa, hasta entonces estandarte de la Nova Cançó pero ya en horas bajas, decide ponerse al día con la música del momento y ficha a los castellonenses para, en noviembre de 1981, publicar el single de La Estrella, con esa mítica fotografía de portada con fondo color mostaza y un bocadillo que decía “100 Ptas.”. Sí, por 100 pesetas -60 céntimos de euro-, se podían tener en formato vinilo dos diamantes de pop cristalino: “La Estrella” y “Mi Abuelo”. Llegó a sonar en Los 40 Principales, pero el sello barcelonés quebró y la promoción del disco se quedó en vía muerta. No obstante, en 1982 graban en directo para el programa En el aire de Carlos Tena en Radio 3, en el programa de Televisión Española Musical Express de Ángel Casas y actúan en el Rock-Ola de Madrid, uno de los templos de La Movida, en el que Nacha Pop les prestaron el afinador y se encontraban miembros de Los Enemigos entre el público. Como colofón, tres actuaciones seguidas en la sala Zeleste de Barcelona, incluida visita al camerino de unos desconocidos Loquillo y Manolo García para deshacerse en elogios, según rememoraba el propio Morcillo.

Como contraste, en sus escasas actuaciones en Castellón los escenarios eran bien distintos y exasperantes: el patio del colegio Escuelas Pías, el bingo del parque Ribalta o El Túnel de Alcossebre, donde todo el público que tenían era una pareja retozando de espaldas al escenario. Y en el estudio la cosa tampoco iba mucho mejor. A finales de 1982 grabaron en Musigrama de Madrid un maxisingle con “Día tras día”, que fue editado en 1983 por el sello independiente valenciano R.S. Editora, pero también se hunde al poco tiempo sin apenas haberlo distribuido. Para colmo, después se desbaratarían dos proyectos de grabación para el sello Bomp de Greg Shaw y para Zafiro.

Morcillo se enrola en Los Rítmicos y se convierte en Bellaco y es sustituido por Ximo Simó al bajo, procedente de Neón, pero ni siquiera llegaron a tocar en directo con esa formación. Después de incluir una canción en el recopilatorio N-340, Los Auténticos se disuelven definitivamente a mediados de 1984, dejando tras de sí uno de los mejores repertorios de canciones pop que se recuerdan en la historia de la música de Castellón. Villanueva afirma que murieron de inanición, de no prosperar a nivel discográfico ni ver compensados sus esfuerzos, algo que en menos de una década –paradojas de la vida- ya les había convertido en un grupo de culto, aunque nunca volvieron a reunirse.

La última oportunidad para hacerlo se les ofreció desde Castelló Cultural con motivo de su 10º aniversario en 2007 y, según la versión de Morcillo explicada a Eduardo Guillot en una entrevista para Efe Eme en 2010, terminó yéndose literalmente al “garete”: “Nos ofrecieron hacer un concierto en el Auditorio de Castellón. Pagaban 12.000 € por la reunión. Todos estamos vivos, y hasta localizamos a Jesús Gimeno, el batería, que se pasa el año viajando por todo el mundo, así que lo hablamos y decidimos ensayar dos o tres semanas y hacer el concierto. Días después, Miguel Ángel Villanueva me llama y me dice que no lo vamos a hacer, porque él y su hermano Pedro opinan que necesitamos, al menos, seis meses de ensayos para presentar algo digno. Pero yo no estaba de acuerdo, ni tenía seis meses que perder con la historia, porque, además, así tampoco nos compensaba económicamente. Y todo se fue al garete”.

Durante la disolución Miguel Ángel Villanueva llegó a tocar el teclado con Cinema y después formaría Los Plomos con su hermano Pedro y con el batería Dani Silvestre, dejando otra pequeña colección de canciones redondas y una falsa foto del grupo en un reportaje de Ordovás en el Rockdelux. Por su parte, Jesús Gimeno, un excepcional batería, ha seguido tocando a nivel profesional en distintos proyectos; desde 2002 en el trío de jazz flamenco Jerez Texas, con el que acumula centenares de conciertos por todo el mundo, desde EE. UU. hasta Hong Kong y desde Panamá hasta Grecia.

Efectivamente, una “Estrella” fugaz, que se apagó casi sin llegar a centellear realmente. Algo muy similar a lo que ocurrió con otros grupos de la época en la provincia a pesar de su gran calidad, como ocurrió con Cinema, Quebrada, Línea Activa, Soporte Vital… En paralelo, Ramon Godes se instaló en Madrid en plena Movida formando parte de Los Coyotes, para después continuar su carrera en Malevaje y hasta la actualidad, ya de nuevo instalado en Castellón, con Alejandro Royo.

N-340. Un disco para la escena de los 80

Retomando la estela de Los Auténticos, nos situamos de nuevo en el Castellón de los primeros 80. Empapado ya de la nueva ola, los nuevos románticos, el punk, el pub-rock, el power-pop y el hard-rock anglosajones, con jóvenes de pintas –entonces vistas como- estrambóticas, que empezaban a escuchar esos sonidos en sitios como Ozono y especialmente en El no va más, un pub de la plaza de las Aulas regentado por El Picardías donde coincidían punks, siniestros, rockers, mods… y que pronto tuvo una réplica estival similar, en el primer garito de la plaza de los Dolores de Benicàssim, Pedal, donde Makanas pinchaba The Rolling Stones, Ramones, Parálisis Permanente, Sex Pistols o Alaska y Los Pegamoides, además de las primeras maquetas de los grupos locales. Jóvenes que empezaban a ir a los conciertos donde proliferaban las nuevas bandas y que en sus casas estaban enganchados a la Radio 3 de Ordovás, Manrique, Abitbol y Juan de Pablos. Y a los programas locales Extraños en la noche de Miguel Ángel Villanueva en Radio Popular de Vila-real o El Dormilón del burrianense Juanjo Llopis, auténtico gurú de la época como melómano y programador de conciertos. Pero, sobre todo, manager, productor, letrista y arreglista de Carmín y Cinema.

(…) Músicos, público y periodistas de la época coinciden en que había conciencia de que se estaba cociendo algo importante y diferente. Muy incipiente, amateur e intuitivo, pero estimulante para cada vez más jóvenes, encima y debajo de los escenarios. Una especie de escena que quedó acertadamente recogida en el disco N-340, editado por la Diputación de Castellón gracias fundamentalmente al impulso del diputado de Cultura, José Ramón Tíller, y con selección musical de Miguel Ángel Villanueva, quien tenía controladas a todas las bandas del momento como miembro de Los Auténticos y, sobre todo, desde su programa de radio, en el que pinchaba todas sus maquetas. Villanueva produjo la mayoría de los temas, salvo un par de Juanjo Llopis y Carlos Vargas, ya que las canciones se grabaron expresamente para el álbum en los estudios Tabalet.

Portada del disco recopilatorio ‘N-340?, en el que participaron Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos.

N-340, editado en 1984, fue algo así como la culminación de todo aquello, incluso se convocó un concurso de portadas en el que participaron muchos artistas locales y que después quedaron recogidas en el interior y en una exposición. Allí estuvo, cómo no, Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos con “Piérdete”, junto con Los Auténticos, Enigma del Deseo, Cromosoma 23, Soporte Vital, Neón, Funeraria Vergara, Cinema, Odín, Los King Crueles, D.G.S. y Los Anónimos, procedentes de toda la provincia, protagonizaron los doce cortes de un disco que tuvo eco en los medios de comunicación locales y autonómicos y que se vendió como rosquilletas. Algunas de las bandas hicieron varios conciertos de presentación de forma conjunta con bastante éxito de público. Del mismo modo, coincidieron en el Zeppelaco Rock de Onda, un multitudinario festival que se organizó para recaudar fondos para el equipo de sonido del grupo local del mismo nombre, al que se le había quemado en un accidente, lo que da una idea del buen rollo que había entre los músicos, las bandas y también con el público. Paradójicamente, la mayoría de ellos se disolvieron poco después del N-340. (…)

Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos rompen el hielo

En los primeros 80 aparece en Castellón un jovencísimo grupo que empezaba a ensayar, a grabar interesantes maquetas y a frecuentar los conciertos y los garitos donde veían y admiraban a sus ídolos locales. Eran Los Rítmicos de Pedro López, José Leirós, Josan Arrébola y Juan Carlos Tomás, Juanki. Musicos que, en los 90, alcanzarían con Los Romeos las más altas cotas de popularidad que jamás haya tenido un grupo castellonense a nivel nacional. Los Rítmicos eran clientes habituales de Ozono, pub de la calle Gobernador donde pinchaba Morcillo, con el que pronto entablaron relación hasta que saltó la chispa y formaron Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos tras su marcha de Los Auténticos. Desde los primeros ensayos aquello cuajó a las mil maravillas, ya que Morcillo acumulaba canciones con perfiles más rock que tenía ganas de tocar, lo que se unió al talento compositivo del tristemente desaparecido Pedro López.

Fueron prolíficos y brillantes. Entre 1985 y 1987 sacaron tres LP’s, además de diversos singles: Moros en la costa, el primer disco de larga duración publicado por un grupo pop de Castellón, Lo kaga falta y ¿Y por qué no..?; todos ellos producidos por Miguel Ángel Villanueva y editados por Discos Medicinales. Álbumes de portadas muy chulas, diseñadas por el propio Morcillo, aunque con títulos horrendos, que dentro contenían algunas de las mejores canciones pop-rock que se han escrito nunca en Castellón y que mucha gente aún recuerda y tarareaba en los conciertos que hicieron en su última reunión: “Quería el mundo cambiar”, “Hielo”, “Estoy borracho”, “Mi cenicero”, “Estamos locos”, “Noche de fuego”… Casi todas, y especialmente esa joya llamada “No voy a pensar más”, con su solvente mezcla de punk y pop, su estribillo redondo, ochentera como ella sola. Canciones con gancho, atemporales, que con más 25 años a sus espaldas siguen sonando frescas, vibrantes y adictivas, como cuando las sacaron de paseo por todo el país en diversas giras nacionales. Realmente lograron romper el hielo que a Los Auténticos se les resistió.

Pero Los Rítmicos querían más. Y lo terminaron logrando con Los Romeos, cambiando a Morcillo por Patrizia Escoín, aquella niña que rondaba con su tía por el bar Colón, que entonces ya era toda una sexy frontwoman en potencia. Su certero flechazo comercial comenzó, precisamente con “Mi vida rosa”, con letra de Morcillo y compuesta a medias con Pedro López, que incluso llegaría a colarse en los salones de casa mucho después con el juego Sing Star de Play Station.

Morcillo, por su parte, seguiría su indómita trayectoria con distintos nombres y formaciones (Los Rangers, Dr. Diente, Capitán M., Los Molestos…) de menor repercusión, casi siempre acompañado por el que fuera batería de Carmín, Cinema y de Los Rítmicos en la última etapa, El Chino, músico muy popular en la escena local por su participación en numerosos grupos hasta la actualidad (Línea Activa, Where’s Whorffer and The Baffles, Chaflans, Nuevo Paraíso, Rockacooper, Simago Lemon’s…), por su faceta en la producción de conciertos (Be Music) y de la difusión en distintas publicaciones locales, siempre bajo el pseudónimo de Nowherman, en homenaje a la canción de los Beatles. Morcillo fue, además, uno de los primeros músicos de Castellón en cantar y grabar en valenciano, como lo atestiguan su canción “Servicis de consolació”, incluida en el recopilatorio Un poc de rock (1987), además de su versión acelerada de la tradicional “Maria Rosa”.

Durante los 90, fue el principal artífice del fugaz éxito del grupo de su hija y su sobrina, Gisella y Aroa Morcillo, Gatas Negras, que publicaron un disco con BMG Ariola y protagonizaron varias apariciones televisivas. Con más de 60 años, pero siempre por petición popular, continúo hasta 2014 haciendo apariciones esporádicas en directo recuperando su repertorio con Los Rítmicos y en solitario. La reaparición como Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos en el festival Bestialc de l’Alcora de 2010 fue calificada como “el concierto del año en la Comunitat Valenciana” por el periodista valenciano Eduardo Guillot. En el homenaje que el proyecto Benicàssim.pop le rindió a Los Auténticos el pasado mes de enero, en forma de disco-libro recopilatorio de versiones y galardón a sus integrantes, ya se le echó mucho de menos porque se encontraba ingresado con su enfermedad muy avanzada. Antes, pudo dar el visto bueno a un disco de homenaje con versiones de Morcillo grabadas por bandas de Castellón, impulsado por El Chino y Juanki y que todavía no ha visto la luz.

Trayectoria de Morcillo:
  • 1968-69. Los Astoms (antes Los Trastos), con Javier Rajadell (guitarra), Tico Archilés (bajo) y Pepe Quintana (batería).
  • 1968. Los Sherpas, con Paco Pérez, Juan Nebot, Pepe Aparicio y Javier Vidal. Debutó en el Teatro Principal.
  • 1973. Motor. Rock progresivo. Con Miguel Ángel Villanueva a la guitarra, Eduardo Rajadell a la guitarra y Diego Clanchet a la batería. En una última formación de Motor también estuvieron Adolfo Duarte a la guitarra, Tico Guillamón a los teclados y Vicente Molés al saxo.
  • 1975. Tedio. Con Fernando Sebastiá, Miguel Ángel Villanueva, José Manuel Mata y Modesto.
  • 1976. Trafic. Con Juan Ramón Martín (guitarra), Ángel Tejedor (bajo), Ramón Sánchez (teclados) y Diego Chanclet (batería).
  • 1976-1977. Apareció en el programa Gente Joven (TVE). Actuó con el Vítol Quartet, en la sala de fiestas L’Hostal de Castellón.
  • 1977. Bajista con Eduardo Bort y la Bambule Band.
  • 1980. Los Auténticos. Con Miguel Ángel Villanueva a la guitarra y voz, Pedro Villanueva a la guitarra y voz y Jesús Gimeno a la batería. Grabó la primera maqueta y el single La estrella. Se marchó en 1983 y Los Auténticos aún grabaron “Mágico” y “Cállate ya”. Sus primeras canciones se pueden escuchar en la casete Canciones perdidas.
  • 1983 Formó Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos  con la banda castellonense Los Rítmicos, surgida a inicios de los 80.
  • Años 90. Siguió con Los Rangers. Más proyectos, siempre con José Luis Lorente El Chino: Dr. Diente (con Jordi Vidal), Capitán M y Los Molestos.

Al frente de Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos, en uno de sus últimas actuaciones, el 18 de enero de 2014 en la fiesta de Benicàssim.pop. Foto: Pau Bellido (ACF).

  • Finales de los 90. Formó Los Morcillos.
  • 2004. Volvió como Morcillo y El Ritmo del Buitre.
  • 2006. Hizo un concierto de despedida el 14 de julio en Conino Gurillo, con recordatorio para el fallecido Pedro López (1955-2006). Años después explicó que aquél fue un concierto de adiós a las actuaciones mal pagadas: “Más por los músicos que me acompañan que por mí”. A partir de ahí realizó algunos conciertos esporádicos.
  • 2008. Edición de su último disco, 60 formas de molestar, un proyecto realizado por Óscar Ureña, pareja de su hija Gisela. Presentado el 18 de octubre en Burjassot (Valencia) con Burning.
  • 2010. Últimos conciertos oficiales, junto a Los Rítmicos, tanto en actuaciones en solitario, con grupos como Ilegales o en el Beltialc de l’Alcora.
  • 2011. Reunión de Los Astoms para la fiesta del disco-libro Historia de la música pop en Castelló y de Los Rítmicos. A partir de ahí, actuaciones breves y ocasionales con Los Rítmicos y Juan Nadie, su grupo tributo.

*Extractos editados y actualizados con autorización de Lemon Songs.  



  1. Muchas cosas aquí escritas no coinciden con la realidad y muchas otras no se han escrito…pq sera?…y lo digo pq las he vivido, no m las han contado…


  2. Pingback: 5 razones para volver a escuchar el primer disco de Morcillo El Bellaco y Los Rítmicos | nomepierdoniuna

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