Música >> Portada

Mi Vida Rosa: "Si no volvíamos ahora, ¿cuándo lo íbamos a hacer?"

El regreso más esperado de la música castellonense vive dos caras. Mientras los trámites judiciales impiden a sus miembros históricos utilizar el nombre de Los Romeos, Mi Vida Rosa es ahora el nombre utilizado en los escenarios. Patrizia Escoín y Juanki Tomás repasan para Nomepierdoniuna este esperado regreso y la historia de una banda que marcó los años 90 con éxitos como "Muérdeme" y "Mi vida rosa".
Envía Envía
Imprimir Imprimir

Noticias relacionadas

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Mi Vida Rosa (desde la izquierda): José Ángel Leirós, Juanki Tomás, Patrizia Escoín, Dani Silvestre y Julián Nemesio. Foto: Pako Kaos.

Es el regreso más esperado de la música CS. Pero no se desarrolla como sus protagonistas lo hubiesen deseado. El grupo conocido y reconocido como Los Romeos ha tenido que dejar de utlizar ese nombre. El motivo es que alguien ligado al mundo del espectáculo ha registrado la marca. Un conflicto actualmente en manos de abogados que, hasta su resolución, ha llevado al grupo de Patrizia Escoín (voz), Juanki Tomás y José Ángel Leirós (guitarras), Dani Silvestre (bajo) y Julián Nemesio (batería) a adoptar provisionalmente el nombre de Mi Vida Rosa, título de una de sus canciones convertida en todo un hit nacional en 1990.

Ese problema les está llevando a cambiar su nombre en los carteles, paralizar lanzamientos de vídeos y discos, así como dejar en el aire posibles contrataciones para el 2027. Pero hasta que no se resuelva judicialmente esta disputa, Mi Vida Rosa no quiere profundizar más en el tema, exponiendo la situación en un comunicado colgado en las redes sociales.

En esta entrevista de Nomepierdoniuna con Patrizia Escoín y Juanki Tomás, la temática se centra en su exitoso regreso a los escenarios -especialmente en el que fue su debut en esta etapa del 35º aniversario, en la repleta sala Changó de Madrid (24 de abril de 2026)-- y en repasar la historia de un grupo que fue todo un número uno a nivel nacional con el clásico Los Romeos (Hispavox, 1990), dejó de ser prioridad discográfica con Sangre caliente (Hispavox, 1992) a pesar de contar con potentes singles, y desapareció en medio de la escasa repercusión del reivindicable Sin conexión (Magna Music, 1996).


Los Romeos nació en 1988 a través de tres músicos que tocaban con Morcillo El Bellaco: Juanki Tomás, José Ángel Leirós y Pedro López integraban Los Rítmicos. Patrizia Escoín era la pareja de Pedro López y no tenía ninguna experiencia en la música. Con Ñete (Nacha Pop) a la batería grabaron el primer disco, 'Los Romeos' (1990), producido por Paco Trinidad.


>¿Cómo han sido las primeras sensaciones en la vuelta a los escenarios? Mejor aún, centrémonos en el día 24 de abril, en una sala Changó de Madrid con las entradas agotadas. ¿Qué sentíais?
Juanki (J): Realmente estábamos nerviosos. El regreso, en Madrid y con la sala llena. Al mirar nuestras caras en los camerinos, la sensación común era que estábamos acojonados. Pero a los diez minutos de concierto ya estábamos divirtiéndonos. Total, que nos lo pasamos muy bien. La gente ayudó mucho, porque se notaba que eran muy fans y cantaban todas las canciones, hasta las más desconocidas, las del tercer disco. Fue una sensación chulísima.

>¿Con qué canción empezasteis?
Pat (P): "Arañas mi piel", y el público la cantó desde el principio. Ahí se me quitaron todos los nervios. Ver a la gente cantar y disfrutar hizo posible que desapareciese esa tensión previa. Cuando estábamos en camerinos, vino mi madre y me dio un plátano y una cerveza, y me dijo: "Bébete la cerveza" -rísas-. Yo le decía: "Mamá, estoy mareada", y ella insistía en que tomase el plátano y la cerveza: "Bebe, bebe y se te pasa" -risas-. José decía que tenía ansiedad. Estábamos todos fatal. Menos mal que se recondujo todo rápido y fue muy bonito.

>Y menos mal que lo llevabais bien preparado. Creo que vais a tres ensayos por semana desde hace… ¿casi un año?.. cuando tuvisteis claro que ibáis a regresar.
Desde agosto de 2025. Fue entonces cuando empezamos a vernos en el local. Hicimos un par de ensayos, a ver qué tal funcionaba. A partir de septiembre ya cogimos una rutina de trabajo continuada. Al principio era para repasar los temas; desde Navidad ya le dimos de valiente, con tres ensayos a la semana.

>Aunque todos vosotros seguís en contacto con la música, tanto en estudio como en directo, volver a tocar los temas de 35 años atrás no debe de ser fácil. Además, poco tienen en común vuestros proyectos con la música que hacía Los Romeos, mucho más rápida, entre otras características. ¿Os sentíais oxidados, como se dice en este mundillo?
J: Los ritmos de Farlise y Los Romeos son totalmente distintos. Mi problema principal fue la velocidad. Estaba acomodado en los medios tiempos. De repente, volver a tocar esto. Tuve que entrenar para que sonase fluido.

P: Para todos la velocidad era el problema. Con la edad te acomodas en otros tiempos. Y aunque en los dos últimos discos de Exfan nos hemos soltado, he tenido que acelerar más. En mi caso, el problema principal eran los tonos. Las canciones de Los Romeos deben de estar como siete tonos por encima de lo que suelo cantar. Con los años te acomodas, te pones los tonos que te van bien… y claro, ahora regreso a cuando tenía 17. La solución es ensayar, intentar subir tonos, coger fondo… teniendo claro que repetir aquella voz es imposible... y ni quiero intentarlo, pero sí acercarme en tonos. No se puede pedir a nadie que 37 años después cante igual que cuando era una niña.

Tanteamos incluso la posibilidad de bajar velocidad y tonos, pero la gente espera escuchar las canciones como las recuerda. Por eso intentamos mantener el sonido original. Sabíamos que no sería fácil, pero nos gustan los retos y además tuvimos tiempo para prepararnos.

>El ronroneo del regreso de Los Romeos no es nuevo. Ha aparecido varias veces a lo largo del tiempo. ¿Por qué antes "no" y ahora "sí"?
P: Siempre hemos dicho que "no". Ahora se han juntado varios factores. Por un lado, los que vivimos en Castelló nos estábamos encontrando más de lo habitual. Eso estrechó aún más nuestro vínculo. Y en esas apareció Julián (Nemesio, batería residente en Valerncia), que fue quien lo propuso. Ese cariño común aumentó. Encima, un sábado quedamos para comer todos juntos y a la semana siguiente, de un modo casual, apareció Subterfuge. Eran señales por todos lados.

J: Pat le comentó a Carlos -Galán, fundador y CEO de Subterfuge- que estábamos pensando en reunirnos. Mostró interés de inmediato. Vimos que se podía hacer junto con unas reediciones de discos, contando con un apoyo de booking bastante potente. De momento ha salido el single "Muérdeme" con Samantha Hudson. Está preparada la versión de "Mi vida en rosa", junto con La La Love You, en single 7 pulgadas. Todo llegará. Además, por una cuestión de edad, si no lo hacíamos ahora, ¿cuándo lo íbamos a hacer?.

>¿Qué nos contáis de esos discos que aparecerán?
J: Son dos. Uno contiene los singles. El otro es todo lo contrario, ya que incluirá cosas no editadas, temas en directo, rarezas, como una versión que grabamos de la Velvet Underground en castellano que no se editó. Se publicó "Femme fatale" en inglés en el disco Sangre caliente, pero en castellano no se ha oído -en ese álbum también aparecía "Cuando llega mi amor", de Raphael-. Se lanzarán en vinilo, con una presentación muy chula, y entre ambos forman una colección muy interesante. El diseño es de Patricia e incluyen muchas fotografías. El fan quedará contento.

>¿Por qué la elección de Samantha Hudson para la nueva versión de "Muérdeme"?
P:Carlos propuso regrabar los singles con colaboraciones. Regrabarlos sin más no tenía sentido, porque siguen sonando bien. Soy muy fan de Samantha, y además también es de Subterfuge. Su presencia le da una vuelta de tuerca a “Muérdeme”, una canción muy conocida en su momento. Le damos el mismo enfoque, pero desde el momento actual. Es como una declaración de intenciones que nos posiciona. El discurso de Samantha me parece muy necesario, cuando canta y cuando habla, para cambiar un poco este mundo tan hostil. "Muérdeme" podría ser vista desde un punto de vista muy machirulo o de patriarcado, pero así la ven mal. Es una canción de fetiche, de consentimiento. Es un juego. Samantha ayuda a que la canción esté donde debe estar y no se vaya a otro lado".

>¿Y la elección de La La Love You para "Mi vida rosa"?
También forman parte de Subterfuge, lo que les hace más accesibles. Además, en alguna ocasión han tocado “Mi vida rosa” en sus conciertos. Sabemos que son seguidores de Los Romeos. Lo hicimos en Navidad en Rockaway Estudios de Castelló, con Coky Ordóñez. A La La Love You les apetecía, pero estaban muy ocupados grabando su disco. Encontraron un hueco y nos enviaron sus pistas. Estamos muy contentos con el resultado. Es importante trabajar con gente con la que tengas cosas en común, sin forzar nada. Las canciones no cambian mucho, pero sí tienen el toque que aportan. Son singles prácticamente perfectos. Poco hay que retocar. “Muérdeme” incluso ha quedado más potente, pero sin alterarla.

>He oído decir a algunos grupos que vuelven a reunirse años después que inicialmente se sienten como un grupo tributo de sí mismos. Tocan las canciones que compusieron, pero les cuesta sentirse de nuevo como el grupo que las lanzó originalmente. ¿Os ha pasado?
No hemos tenido esa sensación en ningún momento. Es verdad que hay que volver a trabajar muchas cosas: la velocidad, los tonos, la forma de tocar... Pero precisamente trabajando es cuando todo vuelve a encajar. Nunca hemos sentido que estuviéramos haciendo algo ajeno a nosotros.

P: De hecho, recuerdo el primer ensayo. Preparamos cuatro o cinco canciones y para mí fue como si no hubiera pasado el tiempo. Como si el día anterior hubiéramos estado ensayando. Quedaba mucho trabajo por hacer, pero la química seguía ahí.

>O sea, que seguían estando Los Romeos desde el primer día...
Exactamente. Eso es lo mágico de tocar con otras personas. Ves todo el trabajo que queda por delante, pero también percibes que sigue existiendo esa conexión. La magia de un grupo es precisamente eso: algo que no pertenece a una sola persona, sino que surge de la unión de todos los que están tocando. Es una sensación extraordinaria.

DISCO LOS ROMEOS

>Vamos a vuestros inicios. El disco Los Romeos (Hispavox, 1990) me parece prácticamente perfecto. Un álbum redondo, con singles de enorme potencial, la producción incluso sigue sonando actual, la portada es magnífica... Es uno de esos discos en los que parece que todo salió bien, con singles del calibre de "Muérdeme", 'Mi vida rosa", "Un poquito de amor" y "El mundo a tus pies", que era un versión de "Sunday girl" de Blondie.
Está feo que lo digamos nosotros, pero si no es perfecto, sí creemos que es un gran disco. Tiene buenas canciones, una producción brillante y una personalidad muy marcada. A veces ocurre que todas las piezas encajan y el resultado funciona. Es difícil encontrarle fallos importantes.

>¿Las canciones ya existían mientras Los Rítmicos estabais con Morcillo, quien aparece como coautor de "Mi vida rosa"?
No exactamente. Pedro las iba componiendo. Hubo una época en la que convivieron Morcillo y Los Romeos. De ahí surgieron las cuatro canciones de la maqueta, que aparecerán en el recopilatorio de rarezas. Nos abrieron muchas puertas: Hispavox, Plastic, Radio 3... Ganamos concursos y empezamos a sonar en medios. Cuando Hispavox nos fichó, teníamos esas cuatro canciones y algunas ideas. Hubo que trabajar muchísimo. Grabamos la maqueta en mayo de 1989 y en enero de 1990 ya estábamos camino de Madrid para grabar el disco. Durante esos meses las canciones empezaron a moverse y tuvimos que desarrollar rápidamente nuevo material. Íbamos todos los días al local de ensayo, con jornadas enteras grabando maquetas y trabajando arreglos. Pedro, además, se pasaba muchas noches caminando por el tejado. Era una de sus formas de inspirarse y de trabajar las canciones.

>El disco tuvo una repercusión enorme, con el apoyo de los entonces todopoderosos Los 40 Principales de la cadena Ser, que os incluyó en la gira Súper 1.
Era una gira que reunía a varios artistas y funcionaba como un espectáculo itinerante de pop. Inicialmente no queríamos hacerla, pero acabamos aceptando porque conseguimos unas condiciones razonables y nos permitió adquirir mucha experiencia en directo. Lo habitual era cantar sobre playback. Pero insistimos en tocar con nuestro propio equipo y hacer actuaciones reales. Eso nos dio muchas horas de vuelo y nos ayudó muchísimo a crecer como banda.

>Creo recordar que era un trato promocional, como luego ha ocurrido con programas como Operación Triunfo. Los artistas no cobraban por esos conciertos.
A diferencia de Operación Triunfo, se trataba de grupos ya existentes. Era la forma de funcionar entonces. Los 40 Principales tenían una influencia enorme y la compensación era la promoción: tú colaborabas con ellos y ellos apoyaban tu carrera. Con el tiempo aquello llegó a generar cierta presión, porque daba la sensación de que si no participabas en determinadas iniciativas también perdías presencia en la emisora. Aun así, para nosotros fue positivo. Nos permitió tocar delante de muchísima gente y ganar experiencia. Todavía hoy nos encontramos personas que nos recuerdan por aquellos conciertos.

>¿Qué vio Hispavox en Los Romeos que no viera en otros grupos?
Probablemente las canciones. Aquella maqueta estaba bien grabada y contenía cuatro temas realmente fuertes. Además, sin proponérnoslo demasiado, habíamos desarrollado un sonido propio que llamaba la atención. También coincidió con un momento con una corriente de grupos ingleses que funcionaban muy bien y encajábamos en esa sensibilidad. Enviamos la maqueta a pocas compañías y prácticamente todas respondieron mostrando interés. Hispavox fue la primera, aunque también llamaron otras, como Ariola o La Fábrica Magnética. Cuando medios especializados, programas de radio y compañías discográficas coinciden en prestar atención a un grupo, probablemente es porque algo interesante está ocurriendo.

>En aquella época se os comparaba mucho con Transvision Vamp.
Fue una comparación bastante habitual. La relación venía por compartir cierta influencia británica, pero musicalmente no éramos tan parecidos. Ellos tenían una orientación más electrónica. Nos acercábamos más a grupos como The Primitives. Pero Transvision Vamp era mucho más conocido en España y resultaba una referencia fácil para los periodistas.

>Grabasteis una versión de Sunday Girl, de Blondie ("El mundo a tus pies"). ¿Por qué elegisteis precisamente esa canción?
Blondie nos gustaba muchísimo. No recordamos exactamente por qué elegimos esa y no otra. Probamos varias. Al principio la incorporamos simplemente para completar el repertorio de directo. Estábamos empezando y necesitábamos canciones para hacer conciertos de una hora. Más tarde decidimos grabarla y traducirla al castellano.

P: La letra se escribió justo antes de grabarla. A Pedro le costó. De hecho, cuando llegamos al estudio todavía no estaba terminada. La acabó justo en la víspera de la grabación. Recuerdo la sensación de pensar que no llegaríamos a tiempo. Y hay un detalle curioso: una de las estrofas se repite porque simplemente no había tiempo para escribir una nueva. Ahora ya se puede contar... -risas-.

>¿Cómo fue la grabación del primer disco en cuanto a modo de trabajo?
Paco Trinidad tenía muy claro el método de trabajo, bastante diferente a lo habitual. Trabajábamos canción por canción. Empezábamos con la batería de una canción, seguíamos con el bajo, las guitarras y las voces, y no pasábamos a la siguiente hasta estar terminada. Fue una decisión de Paco y funcionó muy bien.

Además, el batería contratado para la grabación era Ñete, quien más tarde acabaría incorporándose al grupo. Como estuvo presente durante todo el proceso, se creó una relación personal que probablemente no habría surgido si hubiera grabado sus partes en un par de días y se hubiera marchado. Él tenía mucha experiencia -dentro de larga trayectoria había tocado, entre otros con Nacha Pop- y se convirtió en una especie de manager personal, resolviendo algunos problemas.


En las portadas de los dos primeros discos de Los Romeos no aparece ningún batería. Inicialmente fue Dani Silvestre el primer batería oficial, mientras que José Luis Lorente El Chino (Rítmicos) participó en algún acto promocional. Fue Ñete quien, todavía ajeno al grupo, grabó la batería de 'Los Romeos', y, más tarde, de 'Sangre caliente'. Se probaron algunos baterías, como el ondense Vicente Silvestre (Los Secretos, Tam Tam Go), quien llegó a tocar en algún concierto. Finalmente se incorporó el valenciano Julián Nemesio, quien sí aparece en la portada del tercer lp, 'Sin conexión', donde ya no estaba Juanki Tomás, reemplazado por Vicente Barea, quien no aparece en la portada.


>¿La elección de Paco Trinidad fue cosa vuestra o de Hispavox?
Una sugerencia de Hispavox. Lo conocimos en Madrid cuando fuimos a tocar en una fiesta de Radio 3. Nos reunimos con él en un hotel y después hubo una escucha de las canciones en un estudio. Le encantaba la maqueta. Nos dijo que no quería cambiar nada, simplemente hacer aquello más grande. Tenía muy claro el camino a seguir. Además, compartíamos muchos gustos musicales. Todo lo que proponía nos parecía coherente con lo que buscábamos. Tenía una filosofía muy sencilla: disfrutar en el estudio. Le gustaba experimentar, probar cosas raras, asumir riesgos simplemente por diversión. Y eso generaba un ambiente creativo. Cuando consigues que la gente trabaje relajada y con ilusión, aparecen cosas inesperadas.

>¿Cómo se asimila un cambio tan brusco? Pasasteis de tocar con Morcillo principalmente en Castellón y Valencia a aparecer de repente en toda España. Y en el caso de Patrizia fue más brutal, ya que no había cantando nunca.
J: Para nosotros ya existía cierto rodaje. Habíamos tocado mucho, aunque fuera delante de poca gente. Ahora era a otra escala, pero seguía siendo hacer aquello que siempre habías querido: tocar en mejores condiciones, en escenarios más grandes y para más público.

P: Yo tenía dieciocho años cuando salió el disco y todo ocurrió demasiado rápido. Nunca había pensado dedicarme a la música. Si no hubiera conocido a Pedro, jamás habría sido cantante. Quería ser pintora o escritora. Era muy tímida y la idea de ponerme delante en un escenario ni entraba en mis planes. La oportunidad apareció y la aproveché, pero no fue buscada. Con el tiempo he aprendido a valorar lo que conseguí. Cuando veo actuaciones de aquella época pienso que, a pesar de los nervios y de los errores inevitables, logré estar a la altura de una situación muy complicada. Lo que peor llevaba era la exposición pública. Que la gente me reconociera por la calle en Castelló me resultaba incómodo. Sin embargo, todo lo relacionado con la música sí me gustaba: cantar, grabar, tocar y actuar.

SANGRE CALIENTE

>Llega el segundo disco, Sangre caliente (1982), de nuevo con Hispavox y repitiendo Paco Trinidad en la producción. ¿Sentisteis presión por parte de la discográfica?
Muchísima. Veníamos de una gira constante y era muy difícil escribir canciones en esas circunstancias. Si el primer disco ya había requerido mucho esfuerzo, el segundo resultó todavía más complicado porque apenas teníamos tiempo. Pedro estaba especialmente agobiado. Necesitaba tranquilidad para escribir y no quería limitarse a repetir la fórmula del primer disco. Queríamos avanzar como grupo. El problema era que las compañías esperaban un disco nuevo prácticamente cada año. Cuando Hispavox empezó a hablar de reservar estudio y planificar la grabación, todavía no teníamos las canciones terminadas. A partir de ahí comenzó una presión constante. Nos llamaban continuamente para preguntar cómo iba el proceso. Incluso llegaron a enviarnos comunicaciones bastante duras exigiendo resultados.

P: En aquella época estábamos grabando una versión para un disco homenaje a Poch (líder de Derribos Arias). La canción estaba terminada, pero la compañía no autorizó nuestra participación porque consideraba que debíamos concentrarnos exclusivamente en el nuevo álbum.

>¿El segundo disco salió de forma natural o condicionado por esa presión?
Salió cuando pudo salir. Nos dimos toda la prisa posible, pero tampoco íbamos a hacer cualquier cosa por cumplir un plazo. Las canciones necesitan tiempo. Una vez grabado el disco ocurrió algo curioso. En Hispavox escucharon "Arañas en mi piel" y la identificaron como un posible gran single. El problema es que era la canción más atípica del álbum. Nos pidieron más material en esa línea y tuvimos que volver al estudio para grabar nuevas canciones. Todo aquello hizo que el proceso fuera bastante menos fluido que el del primer disco. Mirándolo ahora con perspectiva, éramos jóvenes e inexpertos. No siempre sabíamos cómo gestionar la presión o cuándo plantar cara.

También se juntaron varias circunstancias. Nuestra oficina de representación atravesaba una crisis importante que no conocimos hasta años después. Al mismo tiempo, la industria discográfica estaba sufriendo los efectos de la crisis económica de principios de los noventa. Dentro de Hispavox se produjeron cambios de dirección.... Lo paradójico es que el disco estaba funcionando bien. No fue un fracaso en absoluto. Arrancó con fuerza y las ventas eran buenas. Sin embargo, las nuevas personas que llegaron a la compañía decidieron apostar por otros proyectos. Nos quedamos sin apoyo interno y sin una estructura de management sólida que defendiera nuestros intereses. El resultado fue que un disco que había comenzado con muy buenas perspectivas fue perdiendo visibilidad... hasta el punto de enterarnos por un amigo de que se había publicado un nuevo single. No hubo promoción.

>¿Es entonces cuando termina vuestra relación con Hispavox? Esa separación conllevó un cambio en el nombre del grupo: Romeos (sin Los).
Entendimos que la compañía ya no tenía interés por nosotros. Nos pidieron una maqueta antes de concedernos la carta de libertad. Algunas de aquellas canciones terminarían apareciendo años después en recopilatorios de rarezas. Negociamos la salida y recuperamos la libertad para continuar nuestro camino. Lo curioso es que, a diferencia de lo que ocurre con muchas bandas, no habíamos dejado de ser rentables. Con "Arañas mi piel", arrancó con unas 35.000 copias vendidas, una cifra muy importante para la época. Para hacerse una idea, con 15.000 copias un grupo ya era considerado rentable por una compañía. Por eso siempre hemos pensado que, de haber seguido apoyando el disco, probablemente habría llegado mucho más lejos.

SIN CONEXIÓN

>Después de todo aquello, ¿os planteasteis dejarlo?
P: No. Seguíamos teniendo ganas de hacer música y sentíamos que aún teníamos cosas que decir. Sin embargo, cada uno estaba atravesando un momento diferente.

J: Yo estaba bastante desmoralizado. No tanto por quedarnos sin compañía, sino porque necesitaba un cambio personal. Cada vez me interesaba más el aspecto técnico de la música. Empecé a dedicar mucho tiempo a aprender grabación, producción y sonido. Monté un estudio y durante varios años centré casi toda mi energía en ese ámbito. Seguí tocando, porque eso nunca desaparece del todo, pero dejé de tener una dedicación profesional como músico.

>¿Y qué ocurrió con el grupo después?
P: Volvimos a empezar prácticamente desde cero. Cuando Juanki se marchó, muchas de las canciones en las que estábamos trabajando quedaron atrás y empezamos una nueva etapa. Fue entonces cuando empecé a tocar la guitarra y a participar en la composición. Pedro estaba pasando un momento complicado y yo, en cambio, tenía muchas ganas de seguir. Hasta entonces había sido la cantante, pero empecé a descubrir que también podía escribir canciones, melodías y letras. Aquello fue una auténtica revelación para mí. Además, Pedro fue extraordinariamente generoso. Tenía una enorme paciencia y me ayudó muchísimo a aprender. Muchas canciones nacieron de una colaboración muy natural entre los dos. Yo aportaba una idea, él la desarrollaba o mejoraba, y viceversa. Siento un enorme agradecimiento hacia todos los que me dieron espacio para crecer. Y así fue como terminamos haciendo el tercer disco.

>Ya eras tú quién se expresaba a través de las letras...
P: Sí. Hasta entonces eran las letras de Pedro, que me imaginaba de una manera que a mí no siempre me gustaba. Empecé a decir otras cosas desde un punto de vista más mío. Así que empezó a no parecerse demasiado a lo que fue Los Romeos del primer o segundo disco, porque mis letras son muy tristes. Tengo pocos momentos de alegría yo en mis letras se ve -risas-.

>Sin conexión (Magna Music, 1986) es un disco que pasó muy desapercibido. En mi caso lo descubrí a través de YouTube casi por casualidad. Suena diferente a los anteriores, más grunge, aunque conserva la esencia Romeos.
P: Estuvimos grabando con Jesús Gómez, un productor muy estupendo también. Nos quedamos en un hotel en Madrid. Estuvimos todo el tiempo que hizo falta, unos dos meses, y todo funcionó muy bien en ese tiempo. El disco está muy bien. Hicimos un vídeo de "Déjame caer". Pero ya no nos volvieron a apoyar y se acabó, No hubo ni distribución. Julián se fue a tocar con Revólver y ya lo dejamos. Cuando se fue Julián dijimos "a tomar por saco todo ya". Él se siente responsable cuando lo digo, pero es la realidad, porque se habían caído pilares importante. Se fue Juanki, nos dolió mucho, pero nos repusimos. A los dos años, Julián. Nos planteamos otras cosas. Para mí fue muy importante el tercer disco, porque ya sabía lo que quería".

>Seguisteis Pedro y tú, pero con proyectos más caseros.
P: Bueno, no te creas que eran caseros. Sí eran proyectos que preparábamos desde casa, pero Belfast era un grupo que iba más allá de nosotros, con Juanito -Junior Mackenzie- y Aparici, movimos maquetas y tocamos en directo. Sí es verdad que no teníamos la misma energía para enviar cosas y tal. Estábamos un poco de bajón en ese sentido. Ahí me quedé embarazada y paré un año y medio.

>Hasta que en un FIB viste a PJ Harvey...
P: Junto a Ade (Arrufat, batería). Pensé: "PJ Harvey es mi reina y yo soy su sierva. Creo que podemos hacer algo así". En cuanto pudimos, nos fuimos al local a hacer el indio y salió Lula (junto a Félix Ribes, bajista).

>En el caso de Juanki...
J: Estaba con el estudio La Seta Azul. Tuve un proyecto musical fugaz, Caraconos, que coincidió con Belfast, Yo trabajaba entonces en Waves y creo que venisteis a grabar alguna vez. No siempre tienes éxito, pero hay que seguir trabajando siempre con entusiasmo.

>De todos modos, la palabra éxito puede tener muchas acepciones.
P: Depende, claro. Con Romeos tuvimos mucha repercusión y popularidad. Éxito es simplemente estar a gustito con lo que haces. Con Lula he padecido mucho menos. La experiencia también me ha ayudado. Romeos me pilló muy joven. Luego vas aprendiendo y te lo tomas de otra manera. Se disfruta más. Esa experiencia de muchos años ayuda a que disfrutemos mucho en los directos actuales. De momento estoy pasándomelo muy bien en los directos. Me veo con 18 años y  dominaba mucho en el escenario, pero ahora tengo muchas más tablas. En aquellos momentos yo sentía que me habían regalado el estar ahí. Con la experiencia pierdes la vergüenza. Además, ya no tenemos las exigencias de multinacionales, emisoras de radio... Podemos decir que no;  algo que antes no podíamos.

>Pero la exigencia nunca debe desaparecer...
P: Siempre me exijo al 100%. Lo hice con Los Romeos, con Lula, con Exfan. Y lo mismo le ocurrirá a Juanki. Con el primer disco y el primer concierto de Lula estuve más nerviosa que nunca en mi vida. Has afrontar ese miedo, esa responsabiloidad. Cuando estás metido en medio de una infraestructura grande, no notas nada cuando va bien, pero si la notas cuando falla algo. Ahora se trata de disfrutar.

>Imagino que en los conciertos, la mayoría de asistentes son fans de Los Romeos de los 90.
Está claro que congregamos a la gente que conocía el grupo ya en su momento. También habrá quien nos haya descubierto, y luego están los miembros más jóvenes de nuestras familias. Pero es gente más madurita la que principalmente viene a vernos.

>Los otros Mi Vida Rosa son Nacho Fandos (sonido), Víctor Tomás (luces) y contáis también con Tommy Ramos, chico para todo.
Tenemos un buen equipo. Es muy agradable ir con gente de casa. Algo que no nos pasó en la primera época. A pesar de que fuimos con gente estupenda, era gente que acabábamos de conocer a través de la oficina, llevándolo todo desde Madrid. Ahora hemos grabado en Castelló, llevamos gente de Castelló... Te da más libertad, vas más tranquilo.

Imagen de camerino de Mi Vida Rosa. Desde la izquierda:: Julián Nemesio, Patrizia Escoín, Juanki Tomás, José Ángel Leirós y Dani Silvestre.


Hasta la fecha, Mi Vida Rosa ha actuado en Madrid (sala Changó), Valencia (16 Toneladas), Zaragoza (La Casa del Loco) y Barcelona (Upload). En Castelló actuará el 3 de octubre de este 2026 dentro del Festival Capla, junto a Loquillo, Miss Caffeina, OBK, Los Indi.os, Toxicomos, Pepe y Paco Roca djs. Además, hay actuaciones previstas en el Caravaca Power Pop (23-24 de octubre) y un regreso a Madrid (Teatro Eslava, el 28 de noviembre).


Deja un comentario

He leído y acepto el Aviso Legal

Puedes consultar el tratamiento que hacemos de tus datos y la forma de ejercitar tus derechos en nuestra Política de Privacidad,