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La Perra Blanco pone el nervio en un Benicàssim Blues que sigue hacia arriba

Benicàssim Blues Festival mantiene el interés del público e incluso crece un poco más. La plaza de los Dolores se abarrota, el escenario principal roza el lleno completo en su área vallada y el Torreón bate su récord de asistentes. El BBF va camino de ser un clásico, y por el camino incorpora recuerdos difíciles de olvidar, como el chispazo eléctrico de La Perra Blanco.
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El Benicàssim Blues Festival (BBF) lleva años consolidado como esa cita obligada de primeros de junio que reúne fieles -y no solo de Benicàssim y su contornà- actúe quien actúe (o casi). Acuden para descubrir nuevas bandas, confirmar en directo lo que han escuchado en estudio, volver a disfrutar con quien ya ha pisado estos escenarios;.. pero, sobre todo, para gozar con el festival en sí. Un evento de regreso a las raíces de la música, sin programaciones electrónicas ni autotune, con improvisaciones, junto con sorpresas en forma de invitados que pueden surgir en cualquier momento. Pero sobre todo, un festival que envuelve por su atmósfera de camaradería, convirtiéndose en lugar de reencuentro de un público que se ha criado en la era dominada por las diferentes ramificaciones del blues... y en el que la juventud es minoritaria. Y si encima cae un relámpago como La Perra Blanco, mayor disfrute. La andaluza -de La Línea de la Concepción (Cádiz)- se llevó la mayoría de los piropos entre los espectadores de esta 12ª edición que mantiene su nivel de asistencia e incluso lo eleva un poco más.

Dicen las cifras oficiales que la asistencia estimada es de 15.000 espectadores entre el viernes 30 de mayo y el domingo 2 de junio. Es complicado exhibir datos numéricos cuando se trata de espacios abiertos, sin entradas, en lugares de paso. Pero sí se constata que la plaza de Los Dolores se ha quedado pequeña con el transcurso de las ediciones, pasando de un espacio de tímida afluencia en sus primeros años al lleno absoluto... y también al exceso decibélico de las charlas, lo que juega en contra de quienes desean escuchar, e incluso de los propios músicos. Cambiar el lugar es imposible, dada la participación en el festival de los hosteleros de la zona. Tal vez se podría aumentar la potencia (aunque ahí ya entra una cuestión como el control de los decibelios). Por ese escenario Slide han pasado con éxito en este 2024 Chino Swingslide Trío, Enma Fernández Sextet y Tòfol Martínez Band con Joan Pau Cumellas. Nombres ya conocidos para los habituales al BBF, que ha reducido en uno los conciertos de la tarde.

La plaza de Los Dolores acaba quedándose pequeña. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

En la plaza de la Estación han aumentado con los años las normativas de seguridad, que a la vez reducen la visibilidad (vallas que delimitan el espacio BB King, lonas laterales en la carpa, pasillos de salida de emergencia) y con ello incomodidades de visualización. Pero no parecer mermar la asistencia dentro de una edición que, tal vez, haya sido la de mayor afluencia en el global de las tres jornadas., Un escenario para ver a La Perra Blanco, Vasti Jackson, Noa & The Hell Drinkers y Travellin' Brothers,  acompañados por una buena sonoridad a cargo de Metrònom.

Y en el Torreón de Sant Vicent, el crecimiento de un año al siguiente es bien constatable: tanto con la masa de gente frente al escenario de monumental fondo hasta la ocupación de sus laterales.  Acostumbraba a ser el día flojo (por asistencia, que no por calidad), pero el panorama ha variado edición tras edición. Posiblemente Los Torontos hayan batido el récord de espectadores..

Y un dato ya casi anecdótico: el sábado hubo coincidencia horaria con la final de la Champions (Real Madrid-Borussia Dortmund). En nada afectó. Un hipotético problema que a los hermanos Maquel, Henry y Marien Amat (BsoundB) hace años dejó de preocupar, lo mismo que a los responsables de Turismo de Benicàssim.

Señas todas ellas de que el Benicàssim Blues Festival funciona.

Público frente al escenario principal en la noche del sábado. Foto: Carme Ripollès (ACF).

Escenario BB King

>Viernes

La nervio La Perra Blanco se ha convertido en la nueva sensación del rock and roll y rockabilly nacional desde que a sus 24 años apareció con Bop & shake (2019). No inventa, pero sí le da tantos nuevos bríos a un estilo clásico que ha atraído la atención de los grandes medios de comunicación. La electricidad atraviesa su cuerpo y lo transmite en unos conciertos intensos de principio a fin.

Por sus comentarios, su leitmotiv se corresponde con su tema "New lover, new sweetheart", incluido en su muy reciente Get it out. Celebró su 29º aniversario en el escenario de Benicàssim, junto a su mano derecha, el contrabajista Guillermo González, el teclista Gerard Vercher y la novedad a la batería de Eugeni (Alba dijo no saber su apellido, por tratarse de su primer concierto juntos, en lugar de Jesús López). Su repertorio exhala urgencia, y es que no tiene ni un tema lento. Así queda patente desde esa inicial "Treat me (like a man should do)", "What's wrong with you?" (vídeo)... bueno, todas en realidad.

El estadounidense Vasti Jackson demostró sus cualidades como guitarrista, pero su actuación no consiguió la misma capacidad de conexión. Utilizó una backing band -banda de acompañamiento- de Barcelona, con poco contacto previo, algo que provoca como una división del escenario en dos partes. Los músicos cumplen con lo establecido (con cierta frialdad), pero se nota esa falta de vínculo. Escogió temas muy conocidos como el estándar del blues "Hoochie Coochie man" (Muddy Waters),  el reggae "No woman no cry" (Bob Marley), "Purple rain" (Prince) o "Hey Joe" (Jimi Hendrix), Exhibió trucos de virtuosos, estuvo muy activo, se paseó por el foso, animó al público... El guitarrista de Mississippi cumplió con gran parte de lo esperado, pero no logró el efecto electrizante de La Perra Blanco.

La presencia internacional de la 12ª edición: Vasti Jackson. Foto: Benicàssim Blues Festival.

>Sábado

Cuando Noa & The Hell Drinkers pasaron por el Benicàssim Blues Festival 2019 semejaban unos muy jóvenes músicos imbuidos por el rock y el blues. Cinco años después siguen pareciendo jóvenes, pero por el camino han acumulado el tercero de sus lps y el European Blues Challenge 2023 (el Eurovision del blues). Suenan a hard blues, expirando la donostiarra Ainhoa Egiguren energía en cada tema -bailando descalza, cantando entre el público- en temas propios como "My friend Johnny" o "Whiskey & cigarrette" o en versiones de Faces ("Had me a real good time") o Beatles ("I got a feeling"), además de desprender un feeling especial cuando se sienta a los teclados para dedicarle a la coorginazadora Maquel Amat la emotiva "The last goodbye"; que cierra su reciente Hell is the new Heaven. Y hubo devolución de invitación, con Tòfol Martínez y Joan Pau Cubellas uniéndose en el "Roadhouse blues" de los Doors.

"Fue muy emocionante volver a Benicàssim después de estos años y reencontrarnos con gente a la que apreciamos, como Tòfol Martínez, con quien me reencontré -literalmente- cinco años después de haber actuado juntos en la Plaza de los Dolores. Este festival es de esos que te pone los pelos de punta por el ambientazo. Cenamos de miedo en La Dispensa y los carajillos estaban buenísimos. Nos quedamos con ganas de ver a los demás grupos del viernes y el domingo, pero la furgoneta no perdona" (Noa).

Emotivo momento de Noa, dedicándole un tema a Maquel Amat a teclado y voz. Foto: Carme Ripollès (ACF).

Travellin' Brothers compite con Chino Swingslide por ser de los más habituales en el BBF. Solo les superan Wax & Boogie. Han venido con varios formatos, inclusive como banda de acompañamiento, y esta vez los bilbaínos regresaron dentro de la gira de su 20º aniversario, con el mérito añadido de haber mantenido siempre su misma formación de sexteto. Por ello sus actuaciones tienen mucho de emotivo, un sentimiento que aumenta al interpretar la primera canción en castellano de su carrera ("Si tuviera un día", dedicada a Unax Cañibano, fallecido hijo del bajista Eneko) o al recordar a Dickey Betts, de Allman Brothers, con "Soulshine". No faltó el habitual momento de cantar sin micro de Jon Careaga junto a la guitarra de Aitor Cañibano ("Sweet little angel", de BB King), ni tampoco los saltos de su energético clásico "Love, joy & hapiness", dentro de un set-list improvisado sobre la marcha. Como han cantado para celebrar este 20º cumpleaños: "Always there".

Lo pasamos muy bien, como siempre. Un festi espectacular y un público maravilloso Fue breve pero intenso. En Lisboa -al día siguiente- también lo pasamos genial" (Travellin' Brothers)

Travellin' Brothers, de celebración de su 20º aniversario con invitados como Noa, Tòfol Martinez y Joan Pau Cumellas. Foto: Carme Ripollès.

Plaza de los Dolores

Viernes

Un clásico del BBF, el guitarrista Chino Swingslide, junto a Fernando Slap. Foto: Benicàssim Blues Festival.

Pasaron clásicos tres del Benicàssim Blues por el escenario Slide. Tan clásicos que Chino Swingslide ya estuvo presente en la edición inaugural, en una noche en la que las rachas de viento le obligaron a actuar en el interior de El Corb, y ha regresado más veces. En el global, su actuación junto a Fernando Slap (contrabajo). Homero Tolosa (batería), más los invitados Tota Blues (armónica) y Fede Álvarez (saxo) resultó la más calmada de todas. Un repaso por las diferentes ramas de la música negra con clásicos como "Got my mojo working" de Muddy Waters y un guiño con la guitarra a Edith Piaf y su "Vie en rose". El problema, y es la segunda vez que le ocurre a Chino en este escenario, es que el barullo de los asistentes dificulta la escucha (en algunas partes de la plaza, muy complicado disfrutar con sus piezas).

 

Sábado

Para el barcelonés Enma Fernández fue la segunda visita al Benicàssim Blues. La primera tuvo lugar un domingo en el Torreón. Esta vez, en Los Dolores, repleta ya a las 18:30. Con su piano al frente del escenario y sus seis protagonistas vestidos de negro, se dieron un paseo por el estilo New Orleans, por el latin, r&b y el rock and roll, con homenaje final a Jerry Lee Lewis, porque lo suyo tiene mucho de "shake", justo después de rememorar el universo Tarantino con "Comanche", popularizada por The Revels, con su única palabra cantada por el público..

Enma Fernández, en primera fila junto a sus teclas. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

Tófol Martínez y el vibrante armonicista Joan Pau Cumellas protagonizaron un directo similar al de su aparición en este mismo escenario en 2019, paseo entre el público incluido. Hasta Noa (líder de los HellDrinkers) repitió como invitada en "Shame, shame, shame". Entre una actuación y otra ha transcurrido una etapa complicada de tres años para el guitarrista, debido a un problema en sus manos. Con Gerard Nieto a las teclas y voz solista en algún tema, Amadeo Zunino en las cuatro cuerdas y Agustí Borrell -no confundir con Agustín Burriel, cantante de Los Torontos y presentador de esta edición del Benicàssim Blues-, se pasearon con el blues, funk, rock, boogie... con clásicos para los conocedores de la música negra como "Ain't just like a woman" de Louis Jordan.

Tòfol Martínez y el armonicista Joan Pau Cumellas. Foto: Ángel Sánchez (ACF).

El Torreón

Los Torontos tienen a los grandes componiendo para ellos (entiéndase la broma). The Rolling Stones, Chuck Berry... hasta Manolo Escobar (chiste-spoiler: "¿qué se ve desde la torre más alta de Toronto? Torontontero"... que sirve para explicar la transformación del clásico "Porompompero" añadiéndole un flitro Link Wray). Además de torontorizados, también interpretan temas propios, y ahí el canadiense Spencer Avoy (conocido por ser el frontman de los londinenses MFC Chicken) tiene mucho que decir. Uno de sus temas, "Augie says hello", está inspirado en su vocalista, Agustí Burriel, protagonista durante todo el festival, ya que se encargó de presentar cada una de las actuaciones. El cierre del domingo a los pies del Torreon siempre resulta especial. No fue la excepción, y hasta puede que haya batido el récord de asistencia en este día.

Es probable que Los Torontos batiesen el récord de asistencia en El Torreón. Foto: Benicàssim Blues Festival.

 

Como es habitual, la programación ha incluido también vermuts y conciertos en algunos de los locales colaboradores con el Benicàssim Blues Festival. Entre los protagonistas, un guitarrista tan admirado como Graham Foster, británico convertido en habitual por estos escenarios desde hace varias décadas; Andreu Domac Dúo, LB Breaking, el taller de Méter Mano Rara o la masterclass de guitarra a cargo Chino Swingslide, más una reunión de All Stars participantes en esta edición.

El veterano guitarrista británico Graham Foster, muy admirado en territorio CS. Foto: Ängel Sánchez (ACF).

 

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