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La familia de Black Ice celebra sus cuatro años con sorpresas para tomar nota

Alabanzas para el debut de Dandy Wolf, buen estreno de Adrián Morote con Crow y muchas ganas entre el público metalero de ver a Silendert presentando disco, además de la sorpresa inesperada de esa garganta de sonidos de Daniel Miguélez, 'Vértigo'. Fueron algunas de las notas más destacadas de la fiesta del cuarto aniversario de los locales de ensayo Black Ice de Castellón, en la que se constató una vez más que cuenta con una familia numerosa, con unas 350 entradas vendidas en La Consulta del Dr.
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El ‘stage diving’ fue habitual en la parte metalera del festival organizado por Black Ice. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com).

Cuatro años demostrando que, como dicen sus propietarios, Tomás Amella y David Carratalá, Black Ice son “una familia” más que unos locales de ensayo (que también). Así lo atestigua cada una de sus fiestas de aniversario y la del pasado sábado 21 de febrero, la del cuarto cumpleaños, lo volvió a constatar. Con cerca de 350 entradas vendidas en La Consulta del Dr. además de los músicos, se rozó el tope de su capacidad, aunque hay que apuntar que al tratarse de un festival que comenzó a las 19:00 y finalizó pasadas las 4:00 y con estilos diferentes, el público fue rotando, de modo que en ningún momento puntual se rozó el lleno completo. Fue un festival de sorpresas, empezando por el positivo debut de Dandy Wolf, la inesperada y aplaudida aportación vocal de Daniel Miguélez, el debut de Adrián Morote al frente de Crow o el regreso de Silendert con presentación de disco incluida. Público más joven del que suele acudir a la mayoría de los conciertos rockeros, con amplia representación de las bandas que tienen alquilada una sala en el local ubicado en el Polígono del Acceso Sur de Castellón (un total de 40).

Aunque no estaba anunciado así, El Matadero Squad se encargó de abrir la fiesta. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com)

A El Matadero Squad le correspondió la siempre complicada misión de abrir un festival, lo que se traduce en una entrada todavía discreta y un ambiente sin caldear, con el añadido en este caso de que la mayoría del cartel apostaba por el metal, por lo que tampoco era el público habitual para este nuevo colectivo castellonense que integran Mortu y El Gorrión (Malditos Bastardos), Hummer Lema, Javifi, Frero93, Al Amir, Noise systeM y Dj Sinic. En realidad no era el grupo que debería de haber inaugurado la fiesta de aniversario, pero como Malditos Bastardos tenían prevista otra actuación en La Cosa Nostra, adelantaron su posición en el cartel. Rimas poco complacientes e incluso algún poema para demostrar que los raperos también tienen corazón, además de una lengua cargada de crítica.

Daniel Miguélez, ‘Vértigo’, una caja de efectos en lugar de garganta. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com)

Nada más abandonar el escenario los componentes de El Matadero Squad, el vozarrón del presentador de la fiesta, Luis Rodríguez Frías (cantante de Armas de Fuego y de Tres Rockmen Unplugged), anunció la presencia de su cuñado, Daniel Miguélez  (Vértigo), quien acaba de regresar de Suiza y Bélgica realizando exhibiciones de beatbox. En un primer instante su presentación no levantó gran expectación entre los presentes, que se encaminaban hacia la calle… hasta que tomó el micro y comenzó a realizar sonidos y ritmos de todo tipo con su voz. Todo el mundo pendiente del escenario y despedida muy aplaudida.

La incógnita del cartel era Dandy Wolf. El quinteto cumplió y gustó. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com)

Dandy Wolf era la incógnita de la fiesta. Salvo los más cercanos a los componentes del grupo, nadie había escuchado nada de este nuevo quinteto castellonense. La unión de sus integrantes tampoco daba demasiadas pistas, con Joan Fort (ex A Tear To Bloom) a la voz), Pablo Serrano (Viva Retrato) y Dani Campos (ex Cabeza de Medusa y compañero de Pablo en Cartas a Théo) a las guitarras, Luigi Constantini al bajo y Gonzalo Cortés (ex Cabeza de Medusa) a la batería. Dentro de ese conglomerado, el producto final se acerca más a lo que hacían A Tear To Bloom y muy de refilón a algún rincón de Cartas a Théo, cuando ambos guitarristas se enzarzaban en una conversación de guitarras. Rock alternativo muy americano, potente, con riffs marcados, grunge también en el poso, con coros y estribillos claros, que lo hacen accesible. Sólo pudieron ofrecer cinco temas, porque no tienen más. El comentario generalizado en la sala es que había sido una sorpresa positiva. Sin abandonar otros proyectos (Joan actúa en solitario y Pablo está grabando el segundo disco de Viva Retrato), el objetivo es seguir adelante e ir introduciendo algunos elementos electrónicos.

La experimentación llegó con Aennea. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com)

El trío vila-realense Aennea ya acumula mucha experiencia, de modo que resuelve sin problemas cualquier lapsus momentáneo y el cansancio de haber actuado en la noche anterior en Xàtiva con Raw (dos de los tres miembros, Manu y Pika, son comunes). Su música experimental no es fácil de aceptar por todos, ya que algunos oídos se marean entre contratempos y atmósferas eléctricas que invitan a un psicodélico despegue mental. Aunque a algunos de los presentes les resultó un tanto inaccesible, sí que lograron un buen grado de atención en las primeras filas mientras repasaban su Òrbita. Música para escuchar y dejarse llevar.

Hard rock sleazy con Vain Vermin. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com)

Con Vain Vermin la sala ya presentó una acumulación de espectadores por encima de los doscientos, notándose que se había renovado el público y habían acudido más seguidores del sector metálico. El trío castellonense practica un hard rock muy norteamericano, angelino, melódico, con solos de guitarra y estribillos asimilables. Siguen la senda de los burrianenses The Joke, que en los primeros noventa se convirtieron en uno de los grupos importantes de la escena castellonense con ese sonido rockero aumentado de potencia y una decidida actitud de “aquí estoy yo”, al estilo de unos Mötley Crüe o Skid Row. Recordaron su primer single, “Let the vermain play”, y su muy reciente “208”, incluido en el CD recopilatorio editado por Black Ice.

Adrián Morote, fotógrafo oficial del evento y nuevo cantante de Crow. Foto: Kenya MG (www.adrianmorote.com)

La potencia aumentó aún más con Crow. La banda de groove metal, siguiendo referentes como Pantera, presentó cantante nuevo, Adrián Morote, muy apreciado en el sector metálico por su labor fotográfica –ha cubierto la pasada gira europea de Killus-, como quedó claro cuando tras finalizar el primer tema algunos comenzaron a corear su apellido. No se notó en demasía que fuese su debut, ya supo estar con seguridad al frente de un quinteto muy enérgico con su voz agresiva y gutural. Revolucionaron las primeras filas y comenzó el stage diving (lanzamiento de espectadores desde el escenario sobre el público) que ya siguió durante el resto de la noche. Las horas de ensayo se notaron para bien, tapando el teórico hándicap de ser el debut.

Dos años después, Silendert volvieron a los escenarios para presentar ‘Savia y sangre’, y no escatimaron ornamentos. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com)

Entre el sector metálico era especialmente esperada la actuación de Silendert. Y vaya si se notó. Ya ha pasado casi una década desde su fundación, pero el grupo ha estado apartado de los escenarios en los dos últimos años, teniendo listo un disco que nunca veía la luz. Y ahora sí. Responde al nombre de Savia y sangre y presenta once canciones de power y folk metal pagano. Prepararon el estreno a lo grande, con telón de fondo propio y unos ropajes propios de la Tierra Media, todo ello escondido en principio con una lona negra para provocar mayor expectación. Nueve componentes sobre el escenario, flauta y violín incluidos, con la lógica menor posibilidad de moverse que el resto de grupos y una mayor dificultad en la sonorización, escuchándose las voces –la limpia femenina y la gutural masculina- muy empastadas dentro del bloque instrumental. Pusieron a prueba la resistencia de los cervicales de unos cuantos presentes y también de los propios componentes del grupo.

Robert, de La Kinky Band, con Adrián Morote en un ‘selfie’. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com).

Con el horario ya alterado por completo, los tarraconenses Axis of Fear aprovecharon la inercia metalera generada hasta ese momento en las primeras filas, y aunque la cantidad de público había descendido, su groove metal aún provocó algunos bailoteos alterados frente al escenario. Ya a las 3:30, ocupó el escenario La Kinky Band, en una versión reducida, ya que apenas un rato antes habían protagonizado un concierto de cuatro horas en el Carnaval de Onda, y las fuerzas estaban notoriamente menguadas. A pesar de ello ofrecieron sus versiones rockeras y festivas para el público que las bailó a gusto. Como colofón, la música pinchada por Waweekends.

Axis of Fear, descarga metálica procedente de Sant Carles de la Ràpita. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com).

Los presentes a esta fiesta recibieron un CD recopilatorio con canciones de algunos de los grupos que ocupan las salas de Black Ice: Lèpoka, Rottest Slag, Bolanegra, Envergadura, Alma de Hierro, Vain Vermin, The Soca, Distrito, Atila y Dawn of Extintion.

El presentador del evento, Luis Rodríguez Frías, en el final de la noche con la música pinchada por Waweekends. Foto: Adrián Morote (www.adrianmorote.com).

La foto de portada corresponde a la actuación de Silendert. Adrián Morote (www.adrianmorote.com).




  1. De todos modos, es probable que la hayamos añadido después de hacer tú el comentario, disculpa.

  2. Pingback: El rock explosivo de Dandy Wolf completa el cartel de la fiesta central de #10nmpnu | nomepierdoniuna

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