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El FIB 2018 cierra aupándose en ellas

Ellas: Nathy Peluso, Ellie Rowsell (Wolf Alice) o Ariadna Paniagua (Los Punsetes). Bailar sonriendo con Belle & Sebastian, en casa con Madness o atraparnos en las sombras de The Horrors o Toundra. También Junior Mackenzie, el ‘surfing batería’ de Kitai o el broche con Justice. Destellos entre cromos repetidos como los de Pet Shop Boys y Liam Gallagher en las dos últimas jornadas (sábado 20 y domingo 22 de julio) de un FIB que ya piensa en su 25º aniversario.
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Ellie Rowsell (Wolf Alice), entre los destellos del FIB 2018. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

Cuando pasa la tormenta, sale el sol. Y cuando Liam Gallagher hace de Liam Gallagher, llega Nathy Peluso y te pone las pilas. Tras dos primeras jornadas marcadas por jugadas repetitivas pero ganadoras (The Killers, Two Door Cinema Club) y poniendo el foco en las sonoridades que demanda el público y que cada vez tienen más presencia (Travis Scott, C.Tangana), el FIB cierra su 24ª edición tirando de clásicos que casi generan déjà vu, como Pet Shop Boys, su carrusel de hits y su colorista puesta en escena; y con nombres femeninos como autoras de la mayor parte de los destellos del sábado 20 y un  domingo 22 de julio, con algunas modificaciones en los horarios y escenarios por las lluvias.

Con una media de 40.000 asistentes diarios, según la organización, el pico más alto se lo lleva el viernes 20 The Killers con 48.000. Entre el público, sigue predominando el extranjero, principalmente de Reino Unido e Irlanda, frente a un 45% nacional. Datos con los que cierra un FIB 2018 que ya está pensando en su próxima edición, la número 25, y de la que por el momento tan solo se conocen sus fechas, del 18 al 21 de julio de 2019.

Público FIB

Éxtasis fiber. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

Pero este FIB ha sido, principalmente, de ellas. Siguen sin ocupar la parte más alta del cartel, la cual ha sido destinada a algún que otro cromo repetido, pero ganan protagonismo y presencia en el festival, en todos los escenarios y tocando todos los palos. Y no solo esto, sino que además protagonizan algunos de los directos más redondos; nombres como del de Nathy Peluso, Wolf Alice, Princess Nokia o Carolina Rose son buena prueba de esto. Las dos últimas jornadas del FIB se despiden con el fiber de raíz disfrutando de Pet Shop Boys mientras el público más joven rimaba junto a Giggs, Madness consiguiendo siendo la casa de todo tipo de público y la oscuridad de The Horrors como un manto post-punk. Con la boca abierta nos deja Kitai, la atmósfera de North State y el castellonense Junior Mackenzie.

Liam Gallagher FIB

Liam Gallagher. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

Poderosa y entregada. El carisma de Nathy Peluso engancha y fluye a través de su música, una perfecta fusión entre ritmos latinos, música jamaicana, soul y rap. Se atreve con todo. Porque te atrapa con sus versiones de “Tuyo” o “Dos gardenias” y enciende con “La sandunguera” o su “Corashe”. Incluso le canta a Jamaica. Y todo esto acompañado por sus bailes y movimientos, que aún añaden más fuerza y presencia a Nathy. Mientras, en el escenario principal, manos a la espalda, mentón subido, micro empotrado en la boca, mirada de “ni en cien años se logrará apreciar mi talento” y esa voz que nunca ha estado a la altura de sus canciones (o las de su hermano) en Benicàssim. Liam Gallagher, sí, recuperando a Oasis (otra vez) para satisfacción del público (¿y de paso aumentar aún más los rumores de una vuelta?).

No se quedaba atrás tampoco el punk-rock de Wolf Alice, con una eléctrica y apabullante Ellie Rowsell. Y de los riffs de los londinenses a las Good vibes de ALMA, una propuesta con carácter y perfecta para darle la vuelta al escenario South Beach Dance. Contrapartida al show lineal y previsible show de Bastille, pero no hay duda de que su frontman Dan Smith, imparable sobre el escenario, sabe cómo ganarse a su público ya sea bailando de un lado a otro, al teclado o entonando “Of the Night”.

Más ellas. Los hermanos Laia (con una voz palpitante) y Pau Vehí o, lo que es lo mismo, North State, una interesante propuesta que combina la electrónica y el bass con el pop y el R&B como principales influencias. Volverán a Castellón en las próximas ediciones de la Fira Trovam-Pro Weekend de Castellón (noviembre de 2018) y del Emac de Borriana (febrero de 2019). Y la hierática Ariadna Paniagua, inmóvil en medio de la agitación rítmica y de distorsión de Los Punsetes, cuyo reclamo visual -aparte del psicodélico vestido-escudo y la mirada infinita de la cantante- fue un frenético montaje audiovisual trufado de imágenes pop y de impacto social, que por momentos cuajaban con sus letras golpes certeros, desde su “Opinión de Mierda” a “Tus amigos” pasando por “¡Viva!”.

Una petridicada Ariadna Paniagua. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

Fusión, punk, rock, sonidos más experimentales o comerciales, las mujeres en el FIB suenan. También a través del trío Our Girl o el Corazón abierto de Papaya, con Yanara Espinoza liderando esta propuesta pop-rock con aire latinoamericano para hablarnos de libertad y de mujeres, de madres; de guinda su tremenda versión del “Soy un macarra” de Ilegales. Pasar del indie y el electro-pop de una enigmática Leyya al pop acelerado de Melenas o el dance-punk de Bodega, una de las propuestas que mejor sabor de boca dejaron el sábado en la carpa FIB Club. El quinteto de Brooklyn mostraron aires marcadamente arty, pero a base de repetición, energía y actitud acabaron conectando completamente con el público. Destacable también el suave pop de Marem Ladson, quien consiguió envolver la carpa del FIB Club de un ambiente íntimo que, combinado con la voz de la artista, encandilaba a cualquiera.

Marem Ladson FIB 2018

Ensoñazón pop en la carpa FIB Club con Marem Ladson. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

Incluso el autobús de una conocida marca de supermercados plantado en la entrada del recinto a modo de escenario y de karaoke, tenía guardada alguna sorpresa como la de Cycle, que convirtieron su pop-electrónico, que podremos volver a disfrutar en directo en ese mismo recinto en la próxima edición del BEF, en la mejor salida para aquello que fuese que estaba siendo Zazo & Gxurmet en el South Beach Dance.

De la otra gran película que pudimos ver en la segunda mitad del FIB, la de Pet Shop Boys, ya conocíamos el argumento (tecno-pop melódico y romántico), los protagonistas (Neil Tennant y Chris Lowe) y los mejores momentos (“Always On My Mind”, “West End Girls”, “It’s a Sin”, “New York City Boy”…). La novedad fueron las localizaciones virtuales, una pirotecnia audiovisual pop a la altura de sus más de 35 años de trayectoria, y el reencuentro con esa inagotable energía que hace que decenas de miles de personas se pongan a bailar con sus canciones. La otra corriente de fondo del festival de Benicàssim se encontraba entre rimas en el escenario secundario con Giggs; en pleno éxtasis con “Linguo”, entre otros hits del rapero.

Pet Shop Boys FIB 2018

Pet Shop Boys el sábado el 21. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

Lo que ocurrió en el concierto de Belle & Sebastian está muy arraigado a la historia del festival. Principalmente por aquel luminoso concierto en una carpa desbordada de gente bailando en 2001, cuando el FIB se celebraba en agosto. Ese y sus sucesivas visitas en 2002 o en 2004, ya en el escenario grande, son historia para el festival, para el público que los disfrutó en su efervescencia, pero también para los escoceses: su líder, Stuart Murdoch, confesó sobre el escenario que fue en el circuito de karts junto al recinto de festivales donde conoció a la que hoy es su mujer y madre de sus hijos tras acompañarla a la enfermería. Una historia de amor que se reprodujo con una lluvia fina, el escenario repleto de gente y sonando “The Boy With the Arab Strap” entre otras canciones de su completo y variado repertorio. Otra vez, para recordar.


También Madness en directo es, sin duda, amor (“It must be love”). Sobre todo si arrancan con “One step beyond”. Combinación rocksteady, ska y pop con ese aire sencillo que siempre desprende su música. Con ese FIB coreando “Our house”.

Madness FIB 2018

Madness. Foto: Pau Bellido (hoyoyo.es).

No se quedó atrás tampoco Justice, con un apoteósico cierre. Festival de luces, puesta en escena deslumbrante y un repertorio de canciones que, enlazadas una tras otra con habilidad, no daban tregua a un público bastante más reducido que de costumbre para tratarse del escenario principal. Así, el primer álbum de este dúo francés fue pinchado casi al completo, con la sorpresa del broche final de la nueva remezcla del hit “D.A.N.C.E x Fire x Safe and Sound (WWW)”, de su próximo Woman Worldwide.

Justice FIB

Justice, broche de oro para el escenario principal del FIB. Foto: Adrián Morote (hoyoy.es).

A pesar de estar a punto de sacar nuevo material, los británicos The Kooks ofrecieron un concierto basado en los grandes éxitos que les han llevado hasta donde están a día de hoy. Quizá algo estáticos sobre el escenario y descafeinados en algunos tramos; nada que no pudiese solucionar himnos como “Ooh La” o “Naive”. No ocurrió lo mismo con unos sobresalientes The Horrors, vistiendo de negro y dureza el escenario Visa con su post-punk y garage-rock, con Faris Badwan al frente. Tensión y actitud de la que echaba en falta el público más fiel del festival por momentos este año.

Faris Badwan, voz de The Horrors. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

Más directos cargados de dureza y que se anotan como las (pocas) luces del sábado, como en el caso del arrollador vendaval sónico que Toundra vertió sin compasión sobre el público del escenario secundario del festival. La banda madrileña, sin mediar palabra, blandió el estandarte de la autogestión y el rock sin fronteras, que les permite girar por todo el mundo apretando los dientes y dibujando paisajes propios de un armisticio.

Toundra FIB 2018

Toundra, desde el escenario Visa. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

Si es por propuestas afiladas, contundentes y que nunca fallan, Kitai se lleva la medalla. Son como fuego, y no solo por la contundencia de su rock, sino por la forma que tienen de dejarse la piel cada vez que pisan un escenario. Porque si hace falta ponen la batería sobre el público. Sí, literalmente, Deivhook tocando la batería sobre el público en el FIB Club. El mismo escenario que poco después pisaría The Parrots, que si de algo pueden presumir es de público fiel, con un concierto convertida en una fiesta difícil de esquivar, con el ya clásico cover de “Soy peor” de Bad Bunny incluido.

Kitai FIB

‘Surfing bateria’ con Kitai. Foto: Adrián Morote (hoyoy.es).

La tarde del sábado empezó con Junior Mackenzie sacando lustre a sus mejores canciones protegido por las nubes. Acompañado por su banda de las grandes ocasiones, el castellonense soltó un concierto trepidante, sin apenas interrupciones, aprovechando al máximo el tiempo del que disponía para que no le ocurriera como a su batería, Nacho García, el día anterior con Tulsa, que tuvo que terminar su concierto con un corte abrupto. Cimentó su actuación en las canciones más redondas de su espléndido nuevo disco, Files of Life, de “Haze” a “Much More Than We Need”, para terminar subiendo de intensidad con sus temas más potentes, incluidos algunos de sus anteriores grabaciones, como el salvaje “Citizen of the World”.

‘Files of life’ de Junior Mackenzie sonando en el FIB. Foto: Adrián Morote (hoyoyo.es).

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