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Damian Marley despide un Rototom Sunsplash apoteósico. Felices 20 años

El Rototom Sunsplash llega al final de su vigésima edición y cierra con un increíble Damian Marley sobre el escenario principal, que alcanzó un lleno completo y sorprendente, y que no se quiso perder nada del festival. Antes, la banda de Lloyd Parks hizo triplete el viernes 23 y acompaña a veteranos y clásicos como Horace Andy, Leroy Sibbles y John Holt. En el Ska Club el legendario skinhead-reggae de Roy Ellis y en el Showcase los castellonenses Contratempo.
  
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Han sido ochos días en los que el Rototom Sunsplash ha demostrado más que nunca que no se parece en nada al resto de festivales. No nos cansamos de decirlo, porque es así; únicamente cuando dejas que forme parte de ti te das cuenta. Por encima de la música y del sinfín de actividades que ofrece está el ambiente, el verdadero protagonista y principal engranaje que da vida a esta máquina llamada Rototom. Por eso tal vez el nombre para esta edición es el de Love Edition, ese amor por una misma cultura, por el respeto, por todo aquello y aquellos que te rodean. Los idiomas, las razas, el género y las costumbres quedan totalmente igualados para dar forma a la ola de amor que es el Rototom Sunsplash. Ocho días en los que cientos de miles de personas han decidido abandonar Babylon y cobijarse en el león Jah. Benicàssim se ha convertido en el Zion en donde se respira respeto, armonía y aprendizaje, curiosidad –y no miedo- por aquello que pueden mostrarnos y enseñarnos los demás; un lugar en el que la ganja no es algo por lo que criminalizar, sino la hierba santa que revela el camino, en donde poco importa cómo seas y lo que tengas, un lugar de discusión y entendimiento; pero sobre todo un lugar en el que poder disfrutar de la mejor música reggae. Todo esto puedes respirar. Ya son 20 años, que se dice rápido pero que cuestan de cumplir.

Y qué bien cumplidos. Por los escenarios del festival han pasado los padres de esta música como Third World, Chaka Demus & Pliers, Israel Vibration, Groundation y Africa Unite; el género reinventado de la mano de Alborosie y Gyptian; el dancehall más inflamable de Busy Signal y Mr. Vegas; la representación nacional de la mano de Morodo, Fyahwboy y los Iberica All Stars y un hueco para el ska con The Skatalites y Fermin Muguruza e incluso los no-reggae de La Pandilla Voladora; sin olvidar la representación local con Jamaican Memories y Bandits con su acompañamiento a los grandes Roy Panton & Yvonne Harrison. Y esto sólo es una mínima parte de todo lo que se ha ofrecido. No ha faltado de nada. Pero ahora el Rototom se despide con un agridulce hasta luego. Una vez más ha quedado más que demostrado aquello de que un amor, un corazón, unámonos y sintámonos bien.

El lema de esta edición es 'Love Edition'. Foto: Luca d'Agostino

El Rototom Sunsplash empezó a cerró su vigésima edición el viernes 23 llenando sus escenarios de leyendas de la música reggae como Leroy Sibbles, John Holt, que llegaron acompañados por la grandísima banda de Lloyd Parks, We The People, para hacer triplete en el Main Stage; además de Roy Ellis, Misty In Roots, sonidos nuevos como Chacha o Nneka… Una vez más, todo. El Rototom cumple. Sin olvidar al gran esperado, al hijo del Rey del reggae. Damian Marley llegó al festival y no únicamente para pisar su escenario principal, sino que se paseó por las instalaciones del festival para ver su funcionamiento, las distintas áreas, la proyección de documentales e incluso tuvo tiempo para sentarse, con mojito incluido; además del sorpresón que dio sobre el Dancehall de madrugada. Y es que hasta él sabe que el Rototom no es únicamente música.

Damian Marley se paseó por las distintas áreas del festival. Foto: Carlo Crippa.

El viernes 23 el reconocido cantante de reggae Horace Andy, que formó parte de Massive Attack, abría el escenario principal como sustituto de Anthony B. Pero a esa hora de la tarde los castellonenses tenían una cita obligada en el Showcase Club: Contratempo. Todos los palos del reggae sobre un mismo escenario y con sabor a Plana Tropikal. Concierto realmente especial para los castellonenses que se encontraban en un mismo escenario. Interpretaron temas de su nuevo EP, Instrumental, y “en exclusiva mundial”, anunciaba Pau, dejaron maravillados a su público con “Moon lights” y con “Ara o mai”. Excelente papel de los instrumentos de viento, sin hablar de los teclados. Cautivador. Tampoco olvidaron clásicos como “Funky

reggae tonight” y el siempre esperado y cantado por el público “Cuando todo falla”. Skinhead reggae, early reggae, roots, ska… todas las variantes son posibles para este grupo. Por cuarto año consecutivo, vuelven a demostrar que su hueco en el Rototom Sunsplash es más que merecido –y por muchos años más-. Tras el acompañamiento de Bandits el domingo 18 y el concierto de Contratempo, La Plana ha demostrado que tiene razones para presumir de buena música jamaicana.

Nneka. Foto: Natalia Guerrero.

En el Main Stage una artista no tan reggae: Nneka. Su música, resultado de la mezcla de su origen nigeriano y germano tiene como resultado una armoniosa fusión entre sonidos africanos más tradicionales y sonidos europeos, características acompañadas por una gran voz. Una música más cercana al soul, además de algunos momentos de rapeo o incluso de guitarras eléctricas que le dieron un toque rock al concierto. Combinando canciones más lentas con otras más movidas, Nneka consiguió hacer participar a su público y que el escenario principal se acuclillara junto a ella. Sin duda, una apuesta diferente en el Main Stage y una de las pocas mujeres que se han subido al escenario en estos ochos días de festival.

Y de los nuevos sonidos y fórmulas del reggae, volvemos a los orígenes con Leroy Sibbles. Que no se diga que los años frenan. Clásicos como “Hold the handle”, “Party time” y temas de cuando formaba parte de Studio One. Y, además, llegó con acompañamiento de lujo, la backing band We The People, del mítico Lloyd Parks, que anteriormente habían acompañado a Horace Andy y que también lo hicieron con la estrella del reggae de los años 70, John Holt que llegó al Rototom con mucha fuerza y un escenario principal lleno hasta arriba. Después de tocar varios de sus temas, que el público seguía al pie de la letra, versionó el “One love” de Bob Marley y el hit “Rivers of Babylon” –popularizado por Boney M-, que maravillaron al público. Y así se cierra el escenario principal en su séptimo día de festival, con dos míticos del rocksteady que dejaron claro que, por mucho que pasen los años, los escenarios siguen siendo suyos e inundaron el festival en una noche que se volvió, instrumentalmente hablando, más especial gracias a la backing band de Parks. Excelente.

John Holt. Foto: Natalia Guerrero.

Sobre el Showcase Club, con banda y un sintetizador que modulaba su voz, desde Shanghai: Chacha. Es una de las cantantes reggae más populares de China. Lo de Chacha no es un reggae puro, sino una combinación entre sonidos electrónicos, con toques de trip hop en una atmósfera reggae. Curiosa puesta en escena, pero con un sonido cuidado y que creó un perfecto ambiente entre el público. Por su parte, el Dancehall y Dub Station hicieron completo gracias a Renaissance Disco y Zion Train, respectivamente. Para empezar lo que se vive en Dub Station no es comparable al resto de escenarios. Se entiende cuando se entra dentro, cuando te sumerges en las grandes pirámides de altavoces que rodean el área y dejas que tu cuerpo se deje llevar por la música, como marionetas dirigidas incapaces de dejar a un lado la ola de sonido. Zion Train se convirtieron en los máximos titiriteros de la noche en una Dub Station que se llenó hasta rebosar. La gente rodeaba los altavoces para sentir al máximo las vibraciones del dub-techno y trance junto al soundsystem inglés, Dubdadda.

Y, mientras unos se dejaban llevar por el sonido de los altavoces, otros movían sus cuerpos al ritmo del mejor dancehall gracias a Renaissance, bailando con su combinación de sonidos reggae, hip hop y dancehall, incluido bailarinas. La gente disfrutaba, bailaba y sudaba con los ritmos del soundsystem, pero seguro que nadie se imaginaba lo que iba a ocurrir… Cuatro de la mañana y aparece por sorpresa él, el jefe del cartel. Damian Marley se sube al escenario del Dancehall ante un público sorprendido que, obviamente, estalla con su presencia. El jamaicano bailó y disfrutó e incluso se hizo con el micrófono.

Damian Marley sorprendió en el escenario Dancehall junto al soundsystem Renaissance. Foto: Luca Sgamellotti (Ominonero).

Sábado 24. Probablemente el día más esperado pero más odiado. Todo el mundo llevaba días esperando que Damian Marley pisara el escenario principal del festival y, al mismo tiempo, no se podía olvidar que era el último día. Pero antes de que todo eso ocurriese era el turno de Misty In Roots. Evocador el papel de la banda londinense, golpes de bajos y batería que provocaban que su reggae entrase dentro de uno mismo. Todo esto ante un tímido Main Stage al que poco a poco se iba acercando más de gente. Será la llamada del reggae. “We are Africa”, y no le falta razón. Filosofía rasta para empezar el último día.

Y del reggae inglés, al otro lado del charco con uno de los grupos más antiguos de Latinoamérica. Los chilenos Gondwana inundaron el escenario principal de compromiso social y lucha, sin olvidar –y no podía ser menos en esta edición- el amor. Banderas de Chile, Colombia, Ecuador… Latinoamérica representa. Y suena “Could you be loved” para ir haciendo boca. Además, sobre el escenario, entre otros, también les acompañó el venezolano Onechot –que se subió al escenario el martes 20 junto a Fyahbwoy-. Un sonido realmente rico, letras cargadas de mensajes de lucha y positivismo que animaron al público.

El cantante de Gondwana ante su público. Foto: Carlo Crippa.

No era de extrañar que entre concierto y concierto del Main Stage no parasen de sonar clásicos de Marley como "One love" o "Could you be loved"… cada vez iba quedando menos para el gran momento. Pero antes Filippo Guinta, director del festival, se sube al escenario principal para dirigirse al público como cada año, aunque este es un poco más especial. El festival cumple 20 años y lo hace con un balance extraordinario. Los trabajadores de las distintas áreas que han hecho posible su funcionamiento aparecen sobre el escenario. Bajo el lema de la Love Edition, Filippo remarca que ese amor es el que define al Rototom Sunsplash porque, como se podía leer en la pancarta que llevaban todo el equipo de staff del festival, al fin y al cabo, “We are one”, el lema del próximo año. Y, lo más esperado, Filippo se dirige por última vez al público para dar la mejor de las noticias. El Rototom Sunsplash 2014 será del 16 al 23 de agosto y será en… ¡Benicàssim!

Damian Marley, sobre el Main Stage del Rototom Sunsplash 2013. Foto: Tato Richieri.

Y por fin el momento más esperado. Christopher Ellis y Wayne Marshall abren la última jornada de un Main Stage que probablemente nunca había registrado tantísima gente. El porqué está claro: es el turno de Damian “Jr. Gong” Marley. Empezando arriba desde el primer momento con “Make it bun dem” salta al escenario ante un público que, literalmente, estalla. Le sigue “Set up shot”, el jamaicano no se anda con pequeñeces. Imposible moverse entre las mareas de gente que no pararon de disfrutar. Sobre el escenario, en el que no dejó de ondear ni un sólo segundo -literalmente- la bandera de Etiopía con el león de Jah, dejó claro por qué es uno de los hijos más talentosos de Bob Marley, representando esa nueva vertiente del reggae en la que aparecen pequeñas combinaciones con sonidos modernos, raggamuffin y hip hop. Verle sobre el escenario, y sobre todo escucharle –que era más fácil que lo anterior- resultaba sorprendente, con pequeños rasgos en su voz similares a los de su padre, Jr. Gong demostró que puede que sí que sea cierto eso de que el reggae se puede llevar en la sangre.

Compararlos no sirve de nada, ambos representan dos etapas de la música reggae de la que son cabezas. Difícil ver el final real del público y realmente fácil sentir las vibraciones y las sensaciones que despertó. Suena “Affairs of the heart”, increíblemente perfecto. Pide luz y los mecheros del público iluminan el Main Stage, el recorrido de fuego se perdía a lo lejos mientras sonaba "Road to Zion"... realmente mágico. La piel de gallina. Y, como no podía ser de otra manera, interpretó temas de su padre, eso sí, con el toque Damian, pero llenando el escenario de la misma manera. Se puede asegurar que no hay mejor forma de clausurar 20 años de Rototom.

Lleno absoluto para ver a Damina Marley. Foto: Luca d'Agostino

Pero la noche no acaba aquí, ni mucho menos. Es el último día de festival y, excepto más de una y uno que ya dormía plácidamente sobre el césped –o dónde sea- del recinto, los conciertos siguen. En el Showcase Club Green Valley. Su cantante, Ander Green Valley, pisó el escenario principal el martes 20 junto al resto de Iberica All Star para demostrar que es “Gente real”; pero ahora vuelve junto a su banda al completo. Magnífico ambiente creado por los barceloneses, en un concierto con un gran número de público y entregado al máximo. Presentaron también algunos temas de su último trabajo, Green Valley & Friends, y contaron con la presencia del cantante de reggae-calé Kinky Bwoy (que ofreció un concierto el sábado 17 en el Juanita Club) para interpretar “Lo mío lo comparto”, último tema extraído de dicho trabajo. Y del buen rollo de Green Valley directamente al Ska Club para disfrutar al máximo exponente del skinhead reggae. Roy Ellis vuelve al Rototom Sunsplash para ofrecer una clase de ska ante un Ska Club en el que no cabía ni un alfiler. Cada vez que el jamaicano se sube a un escenario deja claro ese deseo que tenía Laurel Aitken de que volviese a la música cuando le dijo que el reggae y el ska le necesitaban. Cuánta razón. Mr. Symarip interactuó con su público, bailó y disfruto tanto como la gran cantidad de gente que no paró de mover los brazos y piernas al ritmo del mejor ska. Ojalá apostasen por este tipo de artistas también en el escenario principal.

Y, mientras, durante la madrugada del domingo del camping salía gente cargada con sus mochilas y tiendas de campaña camino a casa. A su otra casa. El reggae se silencia en Benicàssim, pero seguro que ya se está preparando para volver con más fuerza y superarse (si es posible). Bless.

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