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Carles Chiner, en el TroVAM!-ProWeekend con Gener: “Uno compone para entenderse un poco más”

Como el enigma de la música en valenciano, Gener se acerca a nuevas sonoridades para susurrarnos aquello de ‘Oh, Germanes!’, lo que le ha valido 5 nominaciones a los Premi Ovidi 2016. Aprovechando su paso por el TroVAM!-ProWeekend, hablamos con Carles Chiner.
  
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Carles Chiner, cantante, compositor e ideólogo de Gener.

Les gustan aquellos lugares oscuros e íntimos en los que poder dejarse llevar por las canciones. Aquellas canciones que en El Temps del Llop (Mésdemil, 2014) ya tenían algo, eso que consiguió tejer una complicidad directa con el público y los medios especializados a base de directos acentuados por un magnetismo especial. Gener había labrado una parcela diferenciada en la escena musical valenciana. Ahora, con Oh, Germanes! (Mésdemil, 2016) han decidido profundizar un poco más, llegar hasta el fondo de su propio sonido con la ayuda del alquimista Paco Loco para terminar de conectar con el público, esta vez, a través del soul, el pop y la psicodelia. Todo ello, como siempre en Gener, filtrado por su propio lenguaje. Pero Oh, Germanes! es mucho más que un simple disco o que la decisión de un grupo por cambiar, en cierta medida, de registro. Es una llamada de atención, una declaración de intenciones. Pero para entender eso, hay que escuchar sus canciones.

Gener nace de la mente de Carles Chiner. Cuando intentó entenderse un poco más, como él mismo afirma, y acabó dando forma a El Temps del Llop. Pero también nace de ese preciso momento en el que Carles se encuentra con Pasqual Rodrigo, César Castillo, Vicent Todolí y Enric Alepux, la actual formación de Gener. Vuelven al TroVAM!-Pro Weekend por segundo año consecutivo con el propósito de repetir ese “sexo mental grupal” de 2015 con un showcase el jueves 10 de noviembre (19.30) en la Sala de Cámara del Auditori de Castellón. Y, para poder entender un poco mejor qué hay detrás de Gener y de Oh, Germanes! hablamos con su ideólogo, Carles Chiner.

>Tras el más que destacable directo que dejó Gener en el Trovam! en la pasada edición, volvéis por segundo año consecutivo y, además, con nuevo trabajo: Oh, Germanes! (2016). Sólo hace falta una escucha para detectar que os acercáis más hacia géneros como el soul, con más protagonismo del pop y la psicodelia e incluso se podría decir que hasta cierto aire góspel (“El meu amor es diu Dolors”, “Bruixa bruixa”). ¿A qué se debe este giro sonoro? ¿Una necesidad, un capricho o algo que simplemente ha sucedido así?
Podríamos decir que se trata de una toma de conciencia sobre los referentes de nuestros referentes. Las grandes bandas de los 60 a las que amamos a su vez amaban a grandes bandas y artistas del soul y el blues. En algún concierto, un crítico nos habló de influencias soul cuando ni siquiera éramos demasiado conscientes de tenerlas. Pero claro, allí estaban Nina Simone, Mavis Staples, Leadbelly, Ottis Reding o Sam Cooke, acompañándonos desde siempre. De algún modo nos interesaba traernos todo aquello al presente y filtrarlo por nuestro lenguaje.

>El Temps del Llop (2014) fue algo que prácticamente cocinaste tú solo. ¿En qué momento te topas con el resto del grupo?
El disco lo grabamos Facundo Novo y yo en abril del 2014 y sale en octubre. Para el 1 de noviembre ya hacemos el primer concierto de Gener con la formación actual. Así que casi desde el principio.

>¿El proceso creativo y la forma de desarrollar este nuevo trabajo ha sido igual que con El Temps del Llop, es decir, algo personal, o se ha convertido en un proceso grupal?
Ha habido dos fases diferenciadas. La primera, de composición, más solitaria y más de fondo, que me atañe principalmente a mí y que consiste en ir dejándome empapar por las ideas, por las melodías, por los comentarios de mis compañeros de banda, etc. Dejar que todo eso coja un poso hasta que el material ya casi habla sólo, y entonces todo se vuelve más rápido y puedo juntar una veintena de canciones. Después viene una segunda fase de puesta en común donde entran Sangui, César, Pascu y Enric. Se hace una criba de los temas. Se reparten los arreglos y las voces y cada músico se los lleva a su terreno, hace sugerencias y explora el sonido de su instrumento. Algunos temas se quedan como nacieron. Otros cambian sensiblemente o se enriquecen. Y después la tercera fase de ensayos dónde ya todo debe quedarse en su sitio y con la estructura clara se pasa a matizar dinámicas, intensidades, silencios, etc.

>¿De dónde y desde dónde nacen las canciones de Gener?
Supongo que sería un tópico decir que nacen del corazón y además sería mentira, porque no veo cómo ése órgano puedo bombear otra cosa que no sea sangre, pero sí creo que surgen de la parte emocional, de una pulsión irracional que presenta un senderito  misterioso que vale la pena seguir hasta el final. La mayoría de las veces las letras hablan de experiencias vividas. Yo creo que uno compone para entenderse un poco más, para meditar sobre sí mismo en relación con el mundo. Al menos en mi caso es así. Me cuesta mucho, y a veces me encantaría, escribir sobre banalidades.

Gener.

>El largo está producido por Paco Loco y se nota, ¿cómo ha sido trabajar con él?
Una maravilla. Cero presiones, mucho espíritu de juego, la intuición infalible de Paco y cinco amigos cumpliendo el sueño de estar en un estudio que permite hacer exactamente lo que llevaban en la cabeza. Volveremos, sin duda.

>Y en cuanto a la colaboración de Las Reinas Magas, ¿cómo surge esta unión?
De manera completamente natural. María José Peris, artífice de Las Reinas Magas, es amiga y maestra. Mi hermana Marta Chiner forma parte del grupo y también la actriz Ana Conca. Mi otra hermana, Paloma Chiner, viene del lírico y se incorporó al coro para el proyecto. En algún momento de la composición empecé a ver la posibilidad de incorporar una sección de coros femeninos que enfatizase ese lado soul y que redondease el concepto del disco. Lo comenté con la banda y pronto lo vimos todos claro.

>Vais a lanzar una edición de Oh, Germanes! en vinilo. ¿Sois unos románticos del formato tradicional?
Pues mira, yo creo que nunca lo hemos sido demasiado hasta grabar este disco. Sostener 180 gramos de tu música prensada en surcos de vinilo es una cosa muy cercana a la hechicería, y como experiencia sonora incomparablemente superior a cualquier otro formato.

>La portada de este largo, el título y muchos de los temas que le dan forma (como “Les dones” o “La reina de l’oceà”) hacen referencia a las mujeres y lanza sonoros dardos hacia ciertos estereotipos. Parece ser un disco de homenaje a nosotras, ¿por qué? ¿Ha sido algo premeditado, es decir, el objetivo con el que empezó a nacer Oh, Germanes!, o simplemente ha ido sucediendo?
No, no fue algo premeditado. Yo creo que el pistoletazo de salida lo dio un relato de Ray Bradbury a partir del cual acabaría por componer “Les Dones”, el tercer track. Durante mucho tiempo tenía la idea de hablar sobre cómo los hombres nos negamos muchas veces el autoanálisis crítico emocional y de cómo esa tendencia a la superhombría ha crecido históricamente a costa de la satanización de la figura femenina, para quien la gestión de las emociones ha sido casi un asunto de maestría y supervivencia. De modo que cargamos el pecado siempre sobre ellas, vistiéndolas con un ropaje hecho de los miedos provocados por nuestras propias carencias emocionales. Intenté varias canciones sobre el tema pero no me convencía nada, así que lo dejé reposar. Y sin darme cuenta surgieron otros dos o tres temas relacionados con o protagonizados por mujeres, así que en cierto punto pareció irremediable seguir ese camino.

>La figura de la mujer es un tema recurrente en la música, sin importar el estilo. La música siempre se acuerda de la mujer, pero ¿se acuerda bien de ella?
Bueno, ése era el punto. Enfrentar ese problema desde nuestra mirada masculina, tratando de hacer un ejercicio crítico. Justamente, como te comentaba antes, “Les Dones” habla sobre esa sublimación provocada por el miedo a las propias emociones que tenemos los hombres en la fase del enamoramiento, donde demasiadas veces todo pueden ser dudas, celos, paranoia, posesión. Esa sublimación, que en sí misma no es nada, sólo una máscara de lo masculino para hablar de sus carencias utilizando a la mujer como elemento de pureza, ha sido la piedra sobre la que se ha asentado la gran catedral cultural de la misoginia. Por eso era importante que en la portada convivieran mujeres ejemplares con otras de dudosa reputación, mujeres santificadas con mujeres demonizadas. Mujeres en plural y en minúscula.

>Precisamente, el papel de la mujer en la industria musical es uno de los muchos debates que se van a desarrollar durante esta edición del TroVAM!-ProWeekend este año, dentro de su programación de conferencias, debates y mesas redondas en las que también se analiza la escena valenciana, entre otros. ¿Cómo percibes esa escena desde dentro?
No sé qué responder a esto… No vemos tal escena. Vemos gente haciendo cosas, muchas veces con mucho sacrificio personal, mucho esfuerzo y dinero invertido. Y a demasiada gente de uno u otro bando empeñándose en dividir la producción musical en etiquetes de género o lengua.

Y, ¿cantar en valenciano acaba siendo una barrera, una ventaja o todo aquello ya no existe?
Hemos dejado de pensar en ello. Nos cansa y nos importa poco.

>Casi aún con la resaca de los Premis Ovidi 2015, en esta edición (que también se celebrará durante el Trovam!) estáis nominados al Premi Ovidi 2016 a Mejor disco pop, Mejor diseño, Mejo canción, Mejor letra y Mejor producción. Cinco nominaciones con Oh, Germanes!, ¿cómo se vive todo esto?
Pues con mucha alegría y con la sensación íntima por parte de todos de que todo el trabajo y el esfuerzo realizados merecen la pena porque lo que creamos en diez días en una habitación del sur esté llegando a la gente.

>Llegáis al Trovam!-ProWeekend recuperándoos del Deleste. ¿Cómo son los directos de Gener con Oh, Germanes!? ¿Se continúa manteniendo ese magnetismo del que fuimos testigos en el Trovam! 2015?
Por supuesto. Que hayamos pasado del flirteo al matrimonio no significa que no sigamos disfrutando del sexo y un directo es algo así como sexo mental grupal. Fuera de bromas, hasta ahora estamos mostrando una versión reducida, pero no por ello menos intensa, del disco en directo, porque se ha dado el caso que hemos pasado por ferias y festivales, donde el timing es siempre estricto y ajustado. El 20 de Enero podréis ver en Rambleta una presentación en condiciones, con el repertorio íntegro y el coro de chicas.

>Probablemente ya te habrán preguntado en otras ocasiones si prefieres el escenario de un gran festival, un auditorio o teatro o una sala de conciertos. Pero, ¿qué ha de tener un escenario, sea el que sea, para que Gener se sienta realmente cómodo; para poder disfrutar de Gener con todos los sentidos?
La oscuridad e intimidad justas para dejarse llevar por las canciones.

>Y, hablando de escenarios, ¿algún concierto del que guardes un recuerdo o anécdota especial?
Sin duda alguna, La Casa Cantonera de Algemesí es el lugar que más alegrías nos ha dado. Hemos estado dos veces en formato banda y han sido los dos conciertos más especiales que hemos tenido. Ya ves… A veces un sitio pequeño y recogido puede albergar la experiencia más intensa.

>Con este disco largo, ¿se os ha quedado algo por hacer? ¿Queda algo en algún cajón que pronto se verá?
Se nos quedaron un par de canciones en el tintero. Nos gustaban y en cierto modo completaban el disco a un nivel conceptual. Las grabamos, pero no tenían el grado de excelencia e inspiración interpretativa del resto, así que decidimos no incluirlas. Quizás más adelante podamos ensañarlas como curiosidad.

>Por último, un tema de Oh, Germanes! que para ti sea especial (y por qué)…
“Al·leluia”. Por razones demasiado personales para ser explicadas aquí.