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Shirin Ebadi ilumina con su dignidad el Rototom 2011

Concisa, elocuente, convincente, conmovedora. Y, por encima de todo, llena de dignidad. Shirin Ebadi ha ofrecido esta semana en el Foro Social del Rototom toda una lección de coraje, coherencia, tenacidad y perseverancia explicando su larga lucha por los derechos humanos en Irán y Oriente Medio; por la democracia, las mujeres y los menores. La premio Nobel de la Paz, entrevistada por la periodista Rosa María Calaf ante un público que la aclamó, ofreció tantos titulares como palabras. Sólo uno para abrir boca: “Las mujeres en Irán abrirán el camino hacia la verdadera democracia”. Como dijo una chica del público tras su pregunta, "después de escucharla ya puedo decir que ha valido la pena venir al Rototom".
  
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La iraní Shirin Ebadi (derecha) y la india Vandana Shiva, en el Foro Social del Rototom tras la conferencia de la primera.

Era el momento cumbre del Rototom Sunsplash extramusical, el miércoles 24 de agosto. Y se notó. En la carpa del Foro Social dejó de haber asientos vacíos ante la magnitud de la ponente que estaba anunciado en cartel. Entonces apareció Shirin Ebadi, escoltada por Rosa María Calaf, la intérprete -extraordinaria, por cierto- y los organizadores del área cultural del festival. Una mujer “menuda”, tal y como la presentó la ex corresponsal de TVE. Pero menuda mujer. Su comparecencia duró cerca de hora y media que estuvieron cargadas de intensidad y de emoción. Ebadi denunció y removió conciencias. La ovación final fue larga y calurosa, la que más en lo que va de festival. Y merecida. Más que merecida. En la carpa, para redondear una imagen para el recuerdo, se encontraba otra figura de renombre internacional, la ambientalista india Vandana Shiva, que participará hoy viernes en los debates del Rototom.

El acto tardó un poco en arrancar por un problema técnico con la traducción de la conferencia al inglés. Ella miraba, mientras tanto, al público congregado con una expresión amable pero profunda mientras esperaba, pacientemente, a que se solucionara el incidente. Calaf la presentó y pasó a conducir una entrevista abierta en la que la periodista iba sacando los temas en los que la Nobel de la Paz de 2003 -la primera mujer musulmana en recibirlo- es una experta: derechos humanos, derechos de la mujer, democracia y protección del menor. Y, por supuesto, la situación de Oriente Medio y el conflicto que actualmente parece vivirse entre Occidente y la cultura islámica.

No obstante, la activista iraní comenzó haciendo mención y apoyando explícitamente a los movimientos ciudadanos del 15M. “Los jóvenes son los verdaderos activistas que deben realizar los cambios políticos que necesita la sociedad española”, dijo nada más arrancar. Consciente del contexto en el que se encontraba, un festival musical en España, su primer mensaje fue para su público. El sueño de Ebadi es que una democracia de calidad se expanda por todo el planeta. “La democracia es una flor que necesita ser regada a diario”, afirmó, mientras animaba a exigir cuentas a los políticos por el voto dado, pero constantemente. No solo cada cuatro años.

Sin embargo, su lucha diaria en Irán aún se encuentra, según explicó, en otro estadio. “El Nobel ha ayudado a que mi voz se oiga en más lugares. Pero el gobierno de mi país ha intentado silenciar que obtuve ese premio”, afirmó al tiempo que denunciaba: “Hace 32 años que sufro censura allí. Pero la tecnología ha ayudado a vencerla”. En este punto, Calaf apuntó que la intervención de ciudadanos iraníes con sus cámaras y móviles había ayudado a los periodistas a obtener imágenes de lugares y sucesos a los que las autoridades les habían vetado el paso.

Irán es una gran cárcel y la pobreza allí es insoportable”, manifestó la Nobel, al tiempo que condenaba la represión ejercida sobre los movimientos reformistas surgidos en la universidad de Teherán o sobre los periodistas. “Hay más de un centenar de universitarios encarcelados y somos el país con más periodistas en prisión, según los informes de Amnistía Internacional”, añadió. Sobre su país, también explicó que se vive un triple conflicto: “Uno es el del pueblo contra el gobierno. Otro, el de los reformistas contra los conservadores. Y el tercero, entre los conservadores entre sí. Pero este último sólo es un pulso de poder”.

En este punto, Rosa María Calaf observó que se suele relacionar a Irán solo con el tema nuclear. “Eso quiere decir que a occidente sólo le preocupa Irán como amenaza, pero no la situación de la mujer allí o de los derechos humanos”, respondió. “Solo si se deja de vender armas a estos países, se  podrá alcanzar la paz”. Sobre este tema, también se manifestó ya al final de la conferencia, en el turno de preguntas del público. Un asistente quiso saber si un Irán, con la bomba atómica, podría ser un apoyo a Palestina ante la ocupación israelí. Ebadi contestó que “nunca se podrá usar la bomba atómica contra Israel porque también destrozaría a los propios palestinos. El terror atómico es algo del pasado y la solución es la creación de dos estados diferenciados”.

Las revueltas árabes y la islamofobia

“No estoy de acuerdo con la expresión Primavera árabe”, señaló sobre las revueltas que se están sucediendo en algunos países islámicos. “No es suficiente con echar a un dictador porque puede venir otro y, hasta que no haya democracia, no se puede hablar de primavera en estos países”, agregó. En este sentido, lanzó un dardo a los países occidentales. “Los dictadores árabes esquilman a sus países y traen ese dinero a Europa y compran empresas de aquí. Pido que se diga a los gobiernos europeos que los ciudadanos no quieren ese dinero sucio”.

No obstante, Ebadi es consciente de que la ayuda de Occidente es importante para que se consolide la democracia en otras regiones. “La intervención militar no es la solución. Se ha de dejar de apoyar económicamente a los dictadores”, señaló. Sobre este asunto, además, manifestó que “gran parte del comercio exterior alemán es con Irán. Y en 2010 se ha duplicado la cifra”. También acusó a determinadas compañías europeas, como Nokia y Siemens, de “vender software al gobierno de Irán para que puedan controlar los correos electrónicos y la actividad de los ciudadanos en las redes sociales”.

Habló también de la situación del Islam y su relación con Occidente: “El islamismo moderado es rehén del radical e Irán es un ejemplo, ya que fue un país en el que las mujeres tuvieron derecho a voto antes, incluso, que en Suiza”, recordó. No obstante, explicó que “hay mujeres que han  progresado en puestos de responsabilidad. Incluso, entre el fundamentalismo”. No obstante, las leyes siguen siendo brutalmente discriminatorias. “Las mujeres luchan contra esta discriminación. Pero muchos hombres nos apoyan porque saben que sólo la igualdad de género puede abrir el camino hacia la democracia”.

Tras abrirse el turno de preguntas al público, Ebadi ironizó sobre la relación entre Mahmud Amadineyad y Hugo Chávez, “son dos dictadores que se caen bien”, y respondió a una paisana sobre la situación de la minoría Bahai en Irán. También para hablar de la creciente islamofobia en Occidente: “El Islam ha sido el nuevo enemigo que había que buscar tras la caída del comunismo. Sin embargo, cuando existía la URSS, una mujer con la cabeza tapada era respetada como una monja. Ahora la tildan de terrorista”, señaló al tiempo que recordaba que los talibanes “fueron entrenados por los EE. UU.”. Rosa María Calaf terminó apostillando que “antes las ideologías eran como religiones y ahora las religiones son como ideologías”.

El momento más emotivo de la entrevista abierta vino cuando Shirin Ebadi explicó la despiadada persecución personal a que le está sometiendo el Gobierno de Irán en respuesta a su activismo por los derechos humanos como escritora y abogada. La premio Nobel de la Paz vive exiliada en amenazada de muerte. Tras las protestas ciudadanas de 2009, reprimidas violentamente por el régimen iraní, Ebadi acudió a denunciar esta situación ante la ONU. Como medida de presión para acallarla, su marido fue encarcelado y torturado. “Yo quiero mucho a mi marido, pero quiero más a la justicia”. Después, detuvieron a su hermana. “Yo quiero a mi hermana, pero
quiero más a los derechos humanos”
. Al poco tiempo, confiscaron y vendieron todas sus propiedades. “Valoro mis propiedades, pero valoro más la democracia”. Al término de la entrevista, la abogada iraní firmó un sinfín de ejemplares de su última novela, La jaula de oro, editada por La esfera de los libros.

FS_Shirin Ebadi

De izquierda a derecha, Alessandro Oria (responsable del Foro Social del Rototom), la intérprete, Shirin Ebadi y Rosa María Calaf.

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