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Jorge Martí (La Habitación Roja, en el Trovam!): “Hay gente que bebe o se droga para espantar los demonios; nosotros hacemos canciones”

En plena sobreexposición por el éxito del documental sobre su peripecia vital, ‘In the middle of Norway’, conversamos con Jorge Martí, líder de La Habitación Roja, que el sábado 10 de noviembre (22:15, sala sinfónica del Auditori) presentan su nuevo disco, ‘Memoria’, dentro de la Fira Trovam!-Pro Weekend.
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>En Memoria, el disco que La Habitación Roja presenta en la Fira Trovam!-Pro Weekend, vuestras canciones suenan más grandes, ampulosas, ochenteras y festivaleras que nunca…
No sé, puede ser… Creo que es un disco que toca muchos palos. Algunas tienen un punto más épico, sí, quizás por las cuerdas y los teclados, y otras son más intimistas, pero pienso que es un disco bastante variado. Lo que sí que tiene es una producción arriesgada y audaz. Porque en realidad hemos arriesgado, no había un guion preestablecido. No había un plan para que sonara pensando en los festivales, sino que llegamos al estudio con las canciones muy básicas y nos metimos directamente en harina. Y así fueron creciendo, deconstruyéndolas, con un trabajo de orfebrería. Como nos decía Paco Loco, buscando un sonido único, especial… Con las grabaciones digitales de ahora todo acaba sonando muy pulido, muy limpio, como cortado con láser, y diría que el disco no va por ahí.

>Además de la grabación y producción de Paco Loco en su estudio, el disco cuenta con créditos de lujo como la mezcla de John Agnello (Sonic Youth, Dinosaur Jr, Kurt Vile), la masterización de Greg Calbi (John Lennon, David Bowie, Lou Reed, Ramones…) o arreglos de cuerda de Chris Carmichael (Josh Rouse, Steve Earle, Taylor Swift). ¿Cómo surgió?, ¿qué han aportado a las canciones?
En un principio teníamos cerrado grabarlo con Chris Walla, el guitarrista de Death Cab for Cutie. Estaba todo claro, le gustaba el proyecto y habíamos llegado a un acuerdo, pero en el último momento tuvo un problema personal y no pudo hacerlo. Íbamos a grabar en España, en el estudio de Paco Loco, y al final decidimos hacerlo con él, porque nunca habíamos grabado con él y nos apetecía mucho también. Y él fue quien nos ofreció esos nombres. Primero nos sugirió que Chris Carmichael hiciera los arreglos y nos gustó mucho cómo quedaron. Y después nos comentó que, si había presupuesto, buscáramos una mezcla externa para darle otro enfoque. Como John Agnello es amigo suyo, hablamos con él y nos dijo que le apetecía hacerlo. Y lo mismo con Greg Calbi, son amigos y echamos un poco el resto. Una cosa llevó a la otra y lo bonito es que hemos terminado trabajando con gente legendaria, con mucho background, que te enriquece a nivel profesional y personal. Nosotros siempre nos hemos tomado la música como un viaje vital; es importante con quién haces las canciones y las experiencias que vives. Son de esas cosas que nos llevaremos a la tumba y que enriquecen mucho a la banda.

Entrevista Jorge Martí La Habitación Roja

Jorge Martí, al frente de La Habitación Roja. Foto: Jordi Santos.

“Lo normal es que La Habitación Roja se hubiera separado, pero hemos resistido y nos hemos salido con la nuestra”.

>Piscinas vacías, preguntarse a dónde irán los aviones que cruzan el cielo… las canciones del nuevo disco vuelven a estar llenas de imágenes de eso que llamas “melancolía positiva”, ¿piensas que esa es la razón por la que conectan con la gente?
Lo de “melancolía positiva” lo suelo decir por el documental In the middle of Norway, pero es cierto que el grupo puede que transmita eso también. Recuerdo una definición que nos hizo una persona que decía que “La Habitación Roja hace canciones tristes que ponen contenta a la gente”. Y es verdad. Las canciones salen de la soledad en una habitación con tu guitarra, cantamos a nuestros males, para espantarlos, y después, cuando vas a los conciertos, creo que la gente hace suyas las canciones y hay una empatía, una celebración, una catarsis. Anoche tocamos en León y te das cuenta de que estás cantando una canción gris o triste pero que en realidad la gente la siente con un trasfondo vitalista. Hay gente que para sacarse los demonios de encima se droga, bebe o se tira de un puente; nosotros hacemos canciones (risas). Y hacer canciones transforma la realidad, te hace verla desde la distancia. Yo lo llamo reciclar basura emocional, que al final es algo parecido a lo que hacemos al reciclar basura convencional. El mensaje final es siempre positivo. Somos optimistas bien informados, no pesimistas. Gente con vitalidad para haber sacado once discos. Paco Loco nos decía en la grabación que una de las cosas que le flipaban de nosotros es que afrontamos cada canción como si fuera nuestro debut. Y eso es una cosa innata. Cualquier grupo que hubiera vivido lo que hemos vivido nosotros, con los temas personales, la firma de contratos horribles, los pleitos… lo normal es que se hubiera separado. Pero nosotros hemos resistido y hemos terminado saliendo con la nuestra.

>¿Fue eléctrico, con canciones como “Ayer” e “Indestructibles”, significaron en 2012 el punto de inflexión para esa consagración que os ha llegado tras dos décadas de trayectoria y que os ha llevado a girar sin parar por España y Sudamérica?
También hay otras, en cualquier otro disco, pero es verdad que esas canciones han caído en gracia. Y es increíble cómo lo celebra la gente, como anoche en León, que las tocamos las dos, porque además cada noche suenan distintas. También tocamos “Mi habitación”, del primer disco, porque la gente le tiene cariño. Pero es una suerte que hayamos podido hacer esas canciones en nuestra madurez, porque somos un grupo que siempre ha vivido el presente. Y además nos encantan, no somos de esos grupos que aborrecen tocar sus canciones más conocidas. Son canciones que no nacieron con vocación de que pasara eso con ellas, sino que nacieron como todas las demás, en una habitación, con una guitarra. Nunca hemos sido un grupo con un plan maestro ni estrategias comerciales o de marketing, nunca hemos dispuesto de grandes medios… y nos ha pasado de todo. Por ejemplo, los vídeos de YouTube como el de “Ayer” han tenido que empezar de cero un par de veces por cambios de perfil de la discográfica, perdiendo todos los plays y comentarios que tenía acumulados, con el desastre que significa eso. A veces me pregunto qué hubiera pasado con esas canciones si hubiéramos trabajado mejor esos aspectos o sonado en Los 40.

>Aunque como hemos sabido ahora con el estreno del documental de In the middle of Norway en la Mostra de València, el auténtico punto de inflexión para ti fue cuando con 23 años te fuiste de Erasmus a Noruega…
Sí, fue al año siguiente de empezar con el grupo y eso me cambió la vida. A partir de entonces he vivido entre los dos sitios, sobre todo a partir de 2005, cuando mi mujer, Ingrid, empezó a hacer el doctorado en la universidad y fijamos nuestra residencia allí. He tenido una relación con Noruega muy intensa, allí he escrito muchas de mis canciones y eso también las ha dotado de unos matices y una singularidad diferentes que si las hubiera hecho en España; empezando por la relación en la distancia de los primeros años, en una época que no había vuelos low cost y todavía eran los inicios de internet.

“He tenido una relación con Noruega muy intensa, allí he escrito muchas de mis canciones”.

>¿Y cómo surgió la idea de hacer un documental sobre esa vida tan diferente que llevas en Noruega y España?
Nació por casualidad, precisamente fue grabando “Indestructibles” en las Furious Sesions para El País. En la productora que lo grababa estaba Mia, que era seguidora del grupo y empezamos a conocernos y, con el tiempo, a ver que teníamos vidas un poco paralelas…

>…Mia P. Salazar, la directora del documental, he leído que hizo una escapada adolescente a Benicàssim para veros en el FIB, ¿qué edición fue?, ¿os llegasteis a conocer entonces?
No, eso me lo contó una vez grabando, fue en el FIB de 1998. Fue una anécdota muy bonita. Ella no tenía ni 18 años, escuchaba a Julio Ruiz en Disco Grande, que entonces ponía bastante “Mi habitación”, y a ella le gustaba mucho. Y, como te decía, nuestras vidas tienen muchos paralelismos, porque ella perdió a su padre por una enfermedad y fue ella quien lo cuidó, después se fue a vivir a Estocolmo, también tenía una banda. Ella se veía reflejada en mí y, cuando me empezó a conocer, quiso contarlo a través de mi historia.

>¿Cómo fue el estreno en la Mostra?
Ha sido la película más vista en la Mostra… la cosa se ha ido de madre totalmente. El documental empezó con la idea de que fuera un reportaje, para que la productora tuviera portfolio, pero conforme fue buceando en mi historia y empezó a grabar y yo a hablar y hablar, con entrevistas por la zona donde yo vivo en Noruega, hablaron con Ingrid, con mis suegros… al final vieron que tenían muy buen material para contar una historia. Cuando se la pasamos a Eduardo Guillot [director artístico de la Mostra] y me dijo que la programaban, con lo exigente y honesto que es, me quedó claro que ahí había algo. Lo que me parece increíble es la repercusión que está teniendo. Me han hecho entrevistas para TVE, La Sexta, S Moda de El País, El Mundo, Francino en la Ser, Carlos Herrera en la Cope… Ha sido muy freaky todo.

> Más repercusión que con el lanzamiento del último disco de La Habitación Roja incluso…
Bueno eso también fue porque a la salida del disco enfermé [padeció un tromboembolismo pulmonar] y tuvimos que suspender toda la gira y toda la promo…

>…En la línea de esa dualidad y contradicciones de las que hablas en el trailer del documental, entre trabajar en Noruega como enfermero en un centro de pacientes afectados de Alzheimer y cuidando de tu mujer (afectada por una encefalomielitis miálgica que limita su actividad física) y girar con La Habitación Roja cuando vienes a España. ¿Crees que el documental le va a dar una nueva lectura a tus canciones?
Sí, aunque hay gente que estira el dramatismo y cae en el morbo. Ayer hice una entrevista de radio en la que no me sentí nada cómodo, porque buscaban el morbo claramente, dramatizando con música por debajo. Si no has visto el documental te puedes montar una película equivocada. Yo nunca he ido por ahí contando mi vida, no soy ningún héroe, siempre he sido muy discreto; donde vivo en Noruega nadie sabe que tengo un grupo en España, que giramos y tenemos seguidores. Lo cuento ahora porque alguien me ha preguntado. Es posible que las canciones cobren un nuevo sentido para la gente, sí. Las canciones ahora puede que tengan un contexto definido, cobran otro cariz. Esto nos pasa a todos, cuando sigues a un artista y conoces bien su obra, de repente te lees su biografía y caes en la cuenta de muchas cosas. Yo no dejo de ser un tío de Valencia que habla de frío, nieve, soledad y distancia. Puede que a alguien hasta ahora le pudiera parecer impostado, pero siempre he sido una persona pasional que he intentado vivir todo a flor de piel. Y en la música lo he hecho todo así. Cualquiera que me conozca lo sabe, soy el mismo encima y debajo del escenario. Porque es una realidad bipolar por circunstancias, porque el problema que ha tenido mi mujer ha sido dramático en mi vida, me ha jodido bastante y el documental cuenta eso. Es un documental que cuenta la historia de cualquiera que tenga un familiar enfermo o sea cuidador y se haya ido de su país para buscarse la vida. Y después creo que el documental genera empatía, pero respetando al espectador, sin caer en detalles más crudos, que no se cuentan.

>Dices en uno de los vermuts de Verlanga que una de tus máximas es “vivir para la música y no de la música”, pero tienes compañeros de banda que sí viven de la música y, precisamente, a Castellón vienes a una feria profesional de la música, el Trovam!-Pro Weekend. ¿No es compatible?
Por supuesto, yo lo he hecho durante muchos años. Ahora mismo, desde que tuve la embolia pulmonar no he podido volver a trabajar en la residencia, porque todavía me están haciendo pruebas para saber cómo va a evolucionar todo…. he visto que se caía todo lo que había estado construyendo, mi mujer se ha puesto enferma, ahora me pongo enfermo yo, soy el padre ausente porque siempre ando de aquí para allá… La realidad me ha dado una bofetada y me ha dicho “no te flipes tanto”. Pero todas esas cosas que han pasado no me han apartado de la música, que hubiera sido lo más lógico, sino todo lo contrario. La Habitación Roja hemos resistido cuando lo teníamos todo en contra. Y ese creo que ha sido el mérito de una banda que no tiene una historia de éxito rotundo e inapelable, pero que ha sabido hacerse con su público. Siempre hemos apostado por la música, a pesar de todo.

“Es muy importante poner tus condiciones, porque eso es lo que preserva la ilusión intacta”.

>¿Qué le dirías a cualquiera de las bandas emergentes que vienen al Trovam! sobre la música como profesión?
No me gusta pontificar y ponerme de ejemplo de nada, pero he vivido un montón de cosas como te decía… Para mí lo importante es disfrutar de lo que te gusta, hacer de tu pasión tu trabajo. Y creo que también es muy importante hacer las cosas como te gustan. Poniendo tus condiciones, porque eso es lo que va a preservar la ilusión intacta. Muchas veces precisamente lo que falta es ilusión, te encuentras con grupos que la han perdido. Y la ilusión no se compra, es innata. Para mí es una pasada que gente como Paco Loco, que trabaja con tantos grupos, viera eso en nosotros.

>Rauelsson (Raúl Pastor) nos ha explicado alguna vez que tiene pendiente alguna colaboración contigo o con La Habitación Roja, ¿hay planes de materializarla?
Hizo una colaboración con el grupo de Pau [Roca, Litoral, guitarrista de La Habitación Roja], pero de momento las colaboraciones han sido comer paellas juntos (risas). Hace poco estuvimos con él y con el guitarra de Death Cab for Cutie y volvimos a hablar de hacer cosas juntos. Siento admiración por Raúl, por la música que hace y por él como persona. Me gustaría hacer algo pronto con él.

>Tu padre era futbolista y en los 90 llegaste a debutar en Segunda B. ¿Sigues siendo futbolero?
Jugué al fútbol e iba al fútbol hasta que me fui de Erasmus a Noruega. Intento estar al tanto de la Liga, pero en realidad siento afinidad por un fútbol que ya no existe, de cuando el Valencia subió de Segunda a Primera. Mi padre sí que fue futbolista y siguió en el fútbol, fue una de las personas que empezó con el fútbol femenino en Valencia, y he tenido la oportunidad de conocer a gente del fútbol a través de él.

>Un disco clásico que consideras poco valorado.
Ahora me pillas… Te diría alguno de The Go-Betweens, quienes precisamente protagonizan un documental en el festival In-Edit de Barcelona, en el que hemos estado con In the middle of Norway. Nunca tuvieron un gran hit, pero tienen canciones que mucha gente debería descubrir.

>Un hallazgo musical reciente.
Hay un grupo sueco que se llama The Amazing, de Estocolmo, que me flipan, con marchamo de clásico y que tienen que ver con muchas cosas que me molan. Lo he descubierto saltando de perfil en perfil en Spotify y la verdad es que recomiendo escucharlos.

>Y un concierto que no olvidarás nunca.
Varios… la primera vez que vi a The Cure en la plaza de toros de Valencia con la gira de Disintegration en el 89, que fue flipante, o a New Order en el 87, la primera vez que vino REM al Palau Sant Jordi de Barcelona, el concierto de Nirvana del 92 en Valencia, en el que descubrimos a Teenage Fanclub, que Pau y yo acabamos de ir a ver en la gira que están haciendo con los discos de Creation [los que marcaron los inicios de La Habitación Roja: The King, Bandwagonesque, Thirteen, Grand Prix y Songs From Northern Britain].

Jorge Martí Habitación Roja

Jorge Martí, con Pau Roca en segundo plano, en el concierto de La Habitación Roja en la Magdalena 2016. Foto: Carme Ripollès.

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