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El hipster sube a la pasarela

Siempre se han caracterizado por ser adictos de la cultura y portadores de todo aquello no comercial, lo que ellos llaman ‘mainstream’. Son los ‘hipsters’, una tendencia propia de la calle y de pequeños círculos que ahora se sube a las pasarelas y se convierte en moda. Pantalones pitillo, camisas estampadas, cazadoras desgastadas…
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La ropa 'vintage' y retro está de moda. Foto: Carme Ripollès (ACF) en Three.

Seguro que en algún momento has oído hablar de ellos, aunque realmente no sepas quiénes son. Se tratan de los hipster, también conocidos como los gafapastas. Los puedes encontrar sentados en cualquier cafetería acristalada tecleando su mac, paseando por la calle agarrando con fuerza su café Strabucks o revolviendo en aquella tienda de segunda mano.

Dejando a un lado estereotipos e ironía, el verdadero hipster surgió en los años 40. Eran aquellos amantes del jazz que empezaron a adaptar sus hábitos y forma de vestir. Pero las cosas cambiaron y la nueva corriente convirtió al hipster en un aficionado de la música independiente, el indie, derivado del rock alternativo (mucho antes de que éste inundase las salas y los carteles de los festivales, es decir, se volviese común, su pesadilla). El rasgo predominante de cualquier hipster se caracteriza por ser un consumidor de cultura y no pertenecer a lo establecido como común y comercial (lo que ellos laman mainstream). Siguiendo todas aquellas ramas culturales sin grandes adeptos y siempre ataviados con ropas vintage y retro, añoran lo antiguo de tal manera que son capaces de escuchar un vinilo mientras se descargan la última app en su iPhone.

Hoy en día el propio hipster se está volviendo mainstream. Algunos de sus hábitos y, sobre todo, la moda se ha propagado como una especie de virus. Ahora el hipster es moda. Curioso. Siempre detrás de tendencias y ropa exclusiva, que han dejado de serlo, y prendas alejadas para los demás, que ya no lo están. En cuanto a gustos permanecen, aunque el indie va dejando paso a la electrónica y ritmos urbanos, convirtiendo a los dj's en la nueva ola (siempre acompañada de dosis de Jäggermeister, su brebaje). El in & out cambia -como podrás ver en el divertido vídeo de la agencia 2Factory- e incluso su forma de la ver la vida. El hipster ha llegado para quedarse.

GUÍA RÁPIDA DEL HIPSTER

Dejando un lado todos los posibles referentes más propios del postureo y sin querer desmerecer a ningún ni a ninguna hipster de antaño, conozcamos un poco más sobre esta nueva vertiente en la que los armarios se vuelven a llenar con aquella ropa que lucían nuestros padres o abuelos. Ya lo dice Macklemore en “Thirft Shop”: “Llevo la ropa de tu abuelo, me veo increíble”.

La primera premisa que hay que tener clara es que lo viejo vuelve a estar de moda, aquella ropa y accesorios por los que parece que ya han pasado unos cuantos años. Lo vintage y lo retro, que no es lo mismo, vuelven a las calles y dejan de ser algo exclusivo de unos pocos. Cualquier buen o buena hipster que se precie ha de seguir una serie de requisitos mínimos de este streetstyle. Aquí te damos algunas de las claves mínimas:

1. No puede faltar en ningún armario una o más cazadoras vaqueras (si son Levi’s, mejor) desgastadas. No importa si es la cazadora que llevaba tu madre cuando conoció a tu padre o si te la acabas de comprar, lo importante es que parezca que alguien la haya usado antes que tú. La tela vaquera es imprescindible: chupas, camisas, monos y pantalones, largos o cortos. También se aceptan cazadoras de cuero, pero eso sí, desgastadas.

Modelos de cazadoras vaqueras en Three. Foto: Carme Ripollès (ACF).

2. La camisa, indispensable tanto para ella como para él. Abrochada hasta el último botón y con cuello terminado en pico hacia abajo. Lo más importante es el estampado: nada de colores lisos, eso es muy mainstream, opta mejor por lunares, motivos étnicos, cuadros, leopardo retro, cadenas, golondrinas, flores, cruces, anclas… todo vale. Y sí, tanto para ella como para él. Eso sí, entalladas y normalmente por dentro.

El hipster siempre se decantará por camisas con estampados. Foto: Carme Ripollès (ACF)

En cuanto a las camisetas, la fórmula no varía. Agénciate una con una frase divertida e ingeniosa y habrás dado en el clavo, si no opta por estampados como calaveras mexicanas, bigotes o el ya más que masticado “Keep Calm and…”.

Fotograma de "Thirft shop", Macklemore.

3. El hipster adora el invierno (y no sólo por lo bucólico de sus paisajes), sino también por poder sacar toda la lana del armario. Son amantes de los jerseys (y si se pueden llevar sobre una camisa de la que asomen los picos del cuello, mejor). Siguiendo su regla del amor por el estampado, los jerseys suelen ser grandes y con estampados sutiles pero que destacan entre los demás: podrás ver desde renos o copos de nieve, hasta la cara de un tigre, cruces, estrellas, rayas etc. Y con más lana, los gorros; un (y, sobre todo, una) hipster siempre irá unido a un buen gorro de lana con una enorme borla. Encima, además de una parca, un cárdigan de -cómo no- lana.

4. Ellas suelen optar por los pantalones estilo skinny, es decir, pantalones pitillos extremadamente ajustados al cuerpo. En cambio ellos suelen utilizar un pantalón de corte recto, pitillo y que únicamente se ajusta en los bajos (similar al estilo skater) y arremangados para que el corte quede sutilmente por encima del tobillo. Ellas también suelen pasar del pantalón largo al extra corto y de talle alto, de manera que dejan ver unas largas piernas y estilizan la figura (y si el vaquero parece desgastado y cortado de manera espontánea, será un plus).

Nacho G. Riaza para la sección Street Style. Foto: Carme Ripollès (ACF).

5. En cuanto al calzado, se trata de ir cómodo a la vez que informal pero arreglado. Las botas de estilo militar son las más utilizadas. Suele optarse, sobre todo ellas, por las míticas Timberland color camel. Ambos utilizan las rudas Dr. Martens de media caña y las conocidas botas chukkas con suela de zapatilla. Otro clásico también es el zapato wingtips que se ha ido adaptando hacia modelos menos clásicos y más urbanos.

Modelo Rose Run de Nike.

Es cierto que lo que últimamente más se está llevando son las comunes zapatillas de running adaptadas a la calle. Muchas marcas se han hecho eco de esta tendencia y han dado un toque más cool y propio del streetstyle a sus modelos como las Roshe Run de Nike y las Puma Trinomic; unos clásicos son también las New Balance, Reebok Classic y las estilo hooligan, sin olvidar las Vans y todas sus variantes. En el calzado, como en la ropa, apostar por el caballo ganador es apostar por los colores vivos y los estampados que hagan que no se pase desapercibido.

Modelo Club Master de Ray-Ban.

6. Gafas. Parece que el mero hecho de no ver nada y necesitarlas te da un toque intelectual. Normalmente suelen ser estilo retro, con cristales grandes, ya sean cuadrados o redondos, y monturas XL de pasta, que para algo también se les conoce como gafapastas. Y si no tienes miopía no te preocupes, porque no es un problema, la tendencia de llevar gafas sin cristales graduados parece que cada vez es más común. Los modelos más comunes son del estilo New Wayfarer, Clubmaster, Timeles (modelos de la marca Ray-Ban como guía) y al estilo John Lennon. Si las gafas son para el sol, se sigue el mismo patrón.

7. Los accesorios son tan o incluso más importantes para un hipster que la propia ropa. Existe la lucha entre los partidarios de las mochilas de piel o las bandoleras que se cruzan por el cuerpo. Ambas son aceptables si en ellas caben unos cascos enormes para escuchar música (que también se suele llevar de manera casual en el cuello), un móvil de última generación con alguna carcasa retro, tablet y/o portátil. Ellas, además, no olvidan sus barras de labios y pintauñas rojos; al igual que anillos, pulseras y colgantes cuanto menos discretos mejor. Recientemente las cruces suelen ser el complemento perfecto para la bisutería.

Otros de sus favoritos son las polaroid, rescatadas del arcón de sus casa vuelven para inmortalizar todo aquello que les rodea con el filtro vintage permanente (cuando no usan el Instagram, claro). Amantes de desempolvar casi antigüedades, siempre se declararán amantes del vinilo y la perfección de su imperfecto sonido (vayan a donde vayan buscarán una buena tienda en donde poder ampliar su colección). Algo que ya casi se podría considerar como un accesorio porque siempre va con ellos. También les caracterizan las bicicletas: el hipster siempre es respetuoso con aquello que le rodea, suele moverse sobre bicicletas grandes y retro, aunque a cada vez es más común el uso del long skate.

Bicicleta urbana. Foto: culturahipster.com

8. El pelo. Ellas siempre con sus melenas con aire desaliñado que da la sensación de que acaban de salir de la cama o bien cortes al más puro estilo Amelie. Una de las vertientes que más parece estar propagándose es el estilo californiano: degradación del color del pelo hacia unos tonos más claros y próximos al rubio (algo similar a estar años sin ponerte el tinte). Ellos en cambio suelen ir más peinados. En algunos asoma un leve tupé que denota elegancia y soberbia en su estilo, clasicismo. Incluso en este aspecto el hipster ha cambiado, sus características barbas están dejando paso a elegantes bigotes.

9. Si los tatuajes definen quién eres, el hipster no podía ser menos. Cualquier tipo de estampado, serigrafía o imagen que puedas ver sobre su ropa se ha convertido en tatuaje

Tatuaje triángulo invertido. Foto: culturahipster.com

o ha salido de uno. El más hipster de  todos es el triángulo, representa la clave de la geometría: armonía, divinidad y proporción, aunque todo dependerá de hacia dónde apunte, si está delimitado, etc. Otros diseños muy comunes son las cruces, las anclas, aquellos inspirados en la naturaleza y los animales (sobre todo golondrinas, elefantes y cuervos), plumas, tatuajes estilo  tradicional americano (al estilo Sailor Jerry), palabras y frases originales, bigotes, diamantes,… Todos ellos, eso sí, con un toque original y nada mainstream, como toca. Los lugares que más se suelen tatuar son los brazos, el antebrazo, hombros, la nuca, dedos, el costado, muslos y en los labios.

LA FIEBRE DE LAS TIENDAS 'VINTAGE'

Para el hipster original era realmente difícil encontrar esas ropas y accesorios que ponerse. Sólo los podía encontrar en algún mercadillo de una gran ciudad, en una tienda remota, a través de Internet o paseándose por Camden Town. Pero ahora lo difícil es poder encontrar lo no-hipster.

La moda ha cogido esta vertiente urbana y la ha subido a las pasarelas, por lo que ya no es tan complicado encontrar este tipo de ropa. Tiendas de segunda mano, showrooms, ferias y la nueva tendencia de tiendas especializadas en ropa vintage, aquellas que antes sólo podías encontrar en ciudades como Madrid y Barcelona y que han llegado incluso a Castellón. Three (c/ Trinidad, 3) es una de ellas –reciente inauguración con dj incluido-; ropa de segunda mano y vintage importada de mercadillos de Londres, Berlín y Barcelona que harán las delicias de cualquier hipster. En ella encontraras todas las calves sobre esta tendencia vintage.

Tienda Three Vintage second hand. Foto: Carme Ripollès (ACF).

EL RATCHET, LA PRÓXIMA TENDENCIA

Cuando aparecieron los primeros hipster, eran aquellos blancos que adaptaban las formas de vestir de los afroamericanos. El ratchet es más de lo mismo: ahora son los blancos y las grandes marcas las que se interesan por el estilo de los barrios neoyorkinos.

En su columna en Play Ground Magazine Leticia García hace referencia a esta nueva moda “post-hipster” también conocida como bubble up, la moda más urbana y callejera abrazada por la moda de lujo y las pasarelas. El ratchet, como se llamaba a las ropas llevadas por las obreras negras durante la edad de oro del rap, años 90, es otro ejemplo más de cómo el bling-bling y el estilo característico de los ghettos afroamericanos se convierte en tendencia. Este tipo de cosas provoca que pierdan su significado social, su identidad, lo mismo que les pasó a los punks, raperos, rastafaris, el mundo del graffity y ahora también a los hipsters.

Este streetstyle en sus diferentes variantes está de moda, cada vez más famosos y rostros conocidos se apropian de estas tendencias, provocando una reacción en cadena en el mundo textil. El mismo efecto viral por el que está pasando el mundo hipster; y si quieres conocer más a fondo su mundo te recomendamos la página Cultura Hipster.

Kesha.

 

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