Fotografía >> Portada

De Castellón a Sidney: un retrato a la moda callejera desde los 90 hasta hoy

En los años 90 Miguel Trillo se dedicó a fotografiar la juventud de Castellón. Ahora estas fotografías, junto a las que ha tomado por todo el mundo desde 2010, copan una exposición en la Sala San Miguel de Castellón, que permancerá abierta hasta el próximo 13 de julio. Sus pilares: el color, la moda y el retrato de una generación a la que las diferencias les acerca más que aleja
Envía Envía
Imprimir Imprimir

Noticias relacionadas

Etiquetas

, , , , , , , , ,

La muestra 'Equidistancias: souvenirs/pasarelas' irrumpe en Castelló. Foto: Carme Ripollès

Afirma Miguel Trillo que el mundo de la moda es como "rock and roll" para los jóvenes. "Su cuerpo es el que habla. Y este necesita, como las serpientes, mudar la piel. Por eso, lo más importantes para ellos son las pintas. Ir vestido al último grito. La banda sonora la llevan por dentro", explica a Nomepierdoniuna momentos antes de que se inaugure la exposición Equidistancias: souvenirs/pasarelas en la Sala San Miguel de Castelló. Sus fotografías irradian, de hecho, moda y juventud a partes iguales. En ellas pueden verse los personajes anónimos, o "fashion victims", que visitan las Fashion Weeks más importantes del mundo. Pero también, personas a pie de calle que captaron la atención del reputado fotógrafo cuando en 1991 visitó Castelló. Entre ellos, los integrantes de Los Romeos o la artista Pilar Edo, por entonces propietaria de la galería Imagenart.

"Es más lo que une las dos exposiciones que lo que les separa", avanza Trillo, que añade: "La fotografía es cómo escribir con el tiempo. Siento que el tiempo no ha pasado por estas fotos. Son de hace años, pero forman parte del mundo moderno y actual", manifiesta. 

Fotografía tomada por Trillo en Casablanca en 2015. Foto: Carme Ripollès

Las 'Pasarelas' vistas desde fuera

La muestra, que puede verse hasta el 13 de julio, se divide como explica su autor en dos partes. Por un lado están las Pasarelas, un compendio del trabajo que lleva realizando  Trillo desde 2010 por ciudades de los cinco continentes. Hay pues imágenes realizadas en Madrid, Barcelona, París, Milán y Londres (Europa); en Nueva York, Los Ángeles o Buenos Aires, (América); en Tokio, Shanghái o Seúl (Asia); en Ciudad del Cabo o Casablanca (África) y hasta en Sidney (Oceanía). Y en todas pueden verse a jóvenes a los que les une un mismo interés por la moda, así como el hecho de pertenecer a una misma generación a pesar de las diferencias de geografías, razas, credos o sexo.

"No son fotos de pasarelas de moda, tampoco lo son de las celebridades que suelen sentarse en primera fila en los desfiles de las grandes marcas, son fotos de los amantes de la moda y quienes con su presencia callejera no dejan lugar a duda de lo que se va a acontecer. Personajes cuyo deseo no es tanto habilitar la realidad como fabricarse nuevas posibilidades, conectarse con otras identidades", explica Juan Redón, coleccionista y comisario de la muestra. 

Fotografía tomada por Trillo en São Paulo en 2019. Foto: Carme Ripollès

Miguel Trillo empezó en los años 70 a retratar a jóvenes que habitaban un entorno musical. El objetivo de su cámara se enfocó en los 80 en los personajes no famosos de la Movida Madrileña. Y en los 90 se volcó de lleno a retratar la juventud española. "España venía de una época en blanco y negro, de falta de libertad. Por eso, cuando esto cambia, nos llenamos de color. Y esa modernidad llegó a todos los sitios." También, a Castellón.

Souvenirs de un Castelló moderno

La muestra sobre Castelló, Souvenirs, se ubica en la sala interior del espacio, porque después de recorrer todos los continentes, Trillo busca que el espectador se encuentre con lo que le resulta aún más familiar. "Pasamos de lo universal, a lo local", apostilla. En ella, se ven imágenes que el fotógrafo tomó como parte de un encargo que el diario El País le hizo en 1991. 

Dedicado a retratar la juventud en pequeñas capitales de provincia, un día aterrizó en la capital de la Plana y en su visita encontró a Mao el tatuador de Castelló; a Allnighter Mod en la discoteca Savoy; a varios jóvenes tomando algo en el famoso autobús del Bar Urbano; a skaters por el centro de la ciudad; a hinchas del Front Orellut; y también en Benicàssim a surfistas del Club Ultrasurf; o en Vila-real a Jordi Renau y Leandre Escamilla, de la compañía Xarxa Teatre.

Recortes del trabajo de Trillo en su paso por Castellón en los 90. Foto: Carme Ripollès

Decía la crítica de arte Alicia Parras Parras, en el catálogo de la exposición, que el trabajo de Trillo permite ver como las subculturas del 2010 "son fruto de un proceso de globalización marcado por la performance en las redes sociales" y que las raves, fiestas y la expresión artística por excelencia, el graffiti, se desarrollan ahora "en un contexto probablemente menos espontáneo que aquel que empezaba a vivir los primeros años de la década de los 80". 

En cuanto a la fotografía, ¿cree Portillo que hoy es menos creativa por su masificación? El propio creador nos responde: "Todos utilizamos la palabra, tanto hablando como escribiendo, pero no por eso la palabra pierde valor. Con la imagen ocurre lo mismo. Todos compartimos ahora fotografías, pero siempre habrá personas creativas que la usen de manera distinta a los demás." 

Diferentes generaciones se unen en el trabajo de Trillo. Foto: Carme Ripollès

*De lunes a sábado, de 17.30 a 20.30 horas; y sábados, además, de 11.30 a 13.30 horas.

Deja un comentario

He leído y acepto el Aviso Legal

Puedes consultar el tratamiento que hacemos de tus datos y la forma de ejercitar tus derechos en nuestra Política de Privacidad,