Música

The Widowbirds vuelve a convencer en D'Leyend con su rock and roll de acento soul

Llegar, tocar y convencer. Regresar, tocar y volver a convencer. Es el mérito del grupo australiano The Widowbirds, protagonista de dos de las mejores actuaciones que se han presenciado en D’Leyend en los dos últimos años. Su nuevo paso por el local castellonense estaba motivado por la presentación de su último ‘Heart’s needle’, más rockero que su debut, y con la sobresaliente voz de Simon Meli como principal foco de atracción. Lleno completo en la sala, que el sábado 31 de mayo repite con el guitarrista Rory Kelly.
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The Widowbirds. Simon Meli (voz y guitarra eléctrica), Tony Kvesic (guitarra eléctrica y coros), Jan Bangma (bajo y coros) e Ivan Jordan (batería). Pub D’Leyend (Castellón). Viernes 23 de mayo de 2014. A las 20:50 (1 hora y 45 minutos de concierto). 12 euros. Lleno completo. Gira europea de presentación del disco Heart’s needle.

Simon Meli, voz de los australianos The Widowbirds. Foto: Antonio García, rockmuseumlive.

Estuvieron en enero de 2013 en D’Leyend y se convirtieron en una de las mayores sorpresas positivas del año en el local de la calle Nou de Març de Castellón. Entonces The Widowbirs llegaban presentando su mayormente acústico Shenandoah, lleno de bonitas melodías y sobresaliendo la voz de Simon Meli, pero con la duda de si sería un concierto demasiado ‘relajado’. Después de 1 hora y 35 minutos todas las incógnitas se habían resuelto de una manera que el público consideró positiva: más rockero que en estudio y con un gran cantante al frente, sin desmerecer las buenas maneras guitarreras de Tony Kvesic, el otro líder de este grupo australiano. Así que ha sorprendido que en su segunda visita –un año y cuatro meses después-, los asistentes hayan repetido y, a la vez, recomendado la cita a sus amistades. Su traducción ha sido un “entradas agotadas”, con alrededor de 70 presentes.

Han cambiado bastantes cosas en The Widowbirds en este The heart’s needle. Empezando por el contenido del disco. Si el primero era más bien de soul acústico, en éste gana el rock, lo que, por ejemplo, conduce a que Simon Melli haya cambiado sobre el escenario la guitarra acústica por la eléctrica. Hay más alteraciones. El único que se mantiene en el mismo papel es su ‘socio’ en este proyecto, Tony Kvesic. Han desaparecido los teclados, y quien se ocupaba de ellos, Jan Bangma, se hace ahora cargo del bajo; mientras que en la batería se sitúa Ivan Jordan -de aniversario en D'Leyend- supliendo a Shane ‘Steele’ O’Neill. El resultado es que el conjunto suena más a rock and roll, con algunas inclinaciones funkies potenciadas en directo, pero con elegancia, ‘groove’ y con ese toque ‘soul’ que proporciona Simon Meli (sorprendió participando en la versión australiana del televisivo La Voz,… con Ricky Martin como ‘coach’!!!!.... aunque él dice que fue un modo de promocionar el rock independiente de su país y escogió como ‘tutor’ a quien más llamaría la atención mediática).

En D’Leyend, ha vuelto a triunfar el ahora cuarteto de Sydney, a pesar de contar con el hándicap en contra –el único- de que antes de la gira apenas habían dejado escuchar sus nuevos temas a través de Internet (y han tocado ocho de ellos), por lo que su contenido se ha revelado durante el mismo concierto. Los temas del primer disco parecen llegar más a los oyentes, aunque son más movidos los del segundo (y más comerciales), e incluso han alterado ritmos de canciones incluidas en Shenandoah, como ese "Dust and stone" que lo abre con unos coros tribales muy característicos. Ahora los interpretan de modo más rápido con el añadido de un brutal cambio de ritmo hacia la mitad del tema y caer en un blues lento.

Desde el inicio se escucha muy arriba la voz de Simon Meli, cuyos gestos recuerdan sobremanera a Chris Robinson, e incluso su manera de interpretar algunos temas. Así que no sorprende que hagan la versión de la versión de "Hard to handle" según el filtro de Black Crowes del original de Ottis Redding. Es el primero de los seis ‘covers’, en los que el cantante pone ante el micro prácticamente todas sus influencias: el "Going down" de Freddie King, que debe ser uno de los blues más repetidos por otros grupos; “Ramble On” de Led Zeppelin; “The hunter” de Free; “Them changes" de Buddy Miles; “Sympathy for the devil” de Rolling Stones; y “Gimme some lovin’” del Spencer Davis Group (el mismo tema con el que finalizaron su visita de 2013)… Sólo falta alguna referencia a Frankie Miller, uno de sus mayores ídolos.

Sorprende que en las dos tandas de bises –a dos canciones por cada una- sólo incluyan versiones ajenas y se dejen fuera algunos de sus temas propios más bonitos, como “Sweet Lady Mary” de su primer disco, o ese bello “Light on the hill” que cierra el nuevo Heart’s Needle, aunque vista la reacción de quienes bailaban y botaban con ganas delante del escenario con los ritmos de las más dinámicas “Battle cry”, “Fire burn, fire burn” o la muy blackcrowsiana (incluso por el título) “Shake your love maker”, no importa en absoluto. Aunque la cabalgante "Go down", de su Shenandoah, seguro que hubiese recibido una buena respuesta en forma de saltos.

La segunda tanda de bises no estaba prevista, aunque la reacción final del público "obliga" a no abandonar el escenario. La prueba del "algodón" del concierto.

En primera fila, los dos líderes del grupo: el guitarrista Tony Kvesic y Simon Meli. Foto: Antonio García, rockmuseumlive. 

REGRESA EL GUITARRISTA RORY KELLY

Y el sábado 31 de mayo, D'Leyend vuelve a apostar sobre seguro, ya que trae por segunda vez al guitarrista Rory Kelly. El ex Crank County Daredevils también llegó y convenció en octubre de 2012 con su hard blues de sabor sureño. 'Dirty rock'n'roll' lo llama él. Siempre al frente de sus Triple Threat, en los que milita su padre, Mike, a la batería (tal vez de ahí proceda la idea de titular su segundo disco (Don’t Shake My) Family Tree, en el que sorprendía con una versión del "Stealin'" de uno de los tótems del heavy metal, Uriah Heep), el también vocalista de New Jersey presenta ahora su muy reciente King never sleep, su tercera muesca, mucho más elaborado que los dos anteriores para argumentar sus buenas maneras a las seis cuerdas. El concierto arrancará a las 20:00, con un precio de 12 euros.

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