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10 recomendaciones de autores de Castellón en racha para celebrar leyendo el Día del Libro

Raúl Ariza, Emilio Bueso, Ángel Gil Cheza, Robert Juan-Cantavella, Eloy Moreno, Eloisa Nos Aldás, Pedro Paradís, Rosario Raro, Pablo Sebastiá y Fernando Verniere nos recomiendan una lectura para el Día del Libro, sin condicionantes de época, género, lengua ni procedencia. Los 10 autores castellonenses han accedido a compartir un título con los lectores de Nomepierdoniuna de cara al 23 de abril. Convencidos de que la literatura hecha en Castellón está en un momento dulce, nosotros te sugerimos que te hagas con sus últimas publicaciones. Acompañadas de una rosa, mucho mejor.
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Portadas de los libros de los autores castellonenses que comparten su recomendación para el 23 de abril; en portada, los recomendados.

 

1. Luis Rodríguez: Novienvre (KRK, 2013)

Estamos hablando de una prosa magnífica, llena de lucidez y sentido común, y escrita con una agilidad increíble. A pesar de ser literatura de alto tonelaje, el estilo es transparente, asequible y cercano al lector. Una novela tan atractiva como perturbadora, que nos habla del ejercicio de vivir sin, por supuesto, atreverse siquiera a explicarnos sus claves. El autor, cántabro de origen, vive sin embargo en Castellón.

Recomienda Raúl Ariza: Glóbulos versos (Talentura, 2014).

 

2. Laird Barron: El Rito (Valdemar, 2014)

Una novela de terror como las que no se ven de un tiempo a esta parte, que parte de un arranque formidable, de los que se quedan resonando en tu cabeza; y, aunque luego se adentra en una extensa puesta en situación, consigue llevarte a sitios donde nunca has estado antes, en un final de esos que te dejan con ganas de más. Pulp, influencias de los cuentos clásicos y de los grandes autores del género, intrigas sórdidas y un delirante sentido del humor. Todo en una trama oscura, de rituales ancestrales y cultos innombrables. El lote completo.

 

Recomienda Emilio Bueso: Extraños eones (Valdemar, 2014).

3. Robert Juan-Cantavella: Y el cielo era una bestia (Alfaguara, 2014)

Mi decisión no tiene nada o tiene poco que ver con que el autor sea amigo, y de Castellón. Hay muchos escritores en Castellón, sería difícil hablar del mejor, además de una tarea inútil, pero Robert Juan-Cantavella ha entrado en 2014 en el catálogo de Anagrama, y eso, en literatura, hoy por hoy, es un premio en sí mismo. La obra que lo sienta en la mesa redonda del rey Herralde es Y el cielo era una bestia. Una de las mejores novelas del año, en mi opinión. Y no apelo ni a su trama ni a su narratividad, no lo necesito, apelo tan sólo al uso que hace del lenguaje, a su precisa redacción y al bagaje literario que tiene Robert, a años luz de cualquiera. Y quien no sepa de lo que hablo que abra el libro al azar y se ponga a leer, sin saber de qué va la novela encontrará excusas de sobra para continuar la lectura, hasta que la curiosidad le lleve a la primera página y el cielo sea una bestia.

Recomienda Ángel Gil Cheza: Pez en la hierba (Suma de Letras, 2015).

4. Óscar Gual: Los últimos días de Roger Lobus (Editorial Aristas Martínez, 2015)

Tercera novela del autor, tras Cut and Roll (2008) y Fabulosos monos marinos (2010). Como suele hacer el autor, el planteamiento de la novela es muy distinto a las anteriores, y al mismo tiempo establece vínculos con ellas, basados en la reaparición de espacios y personajes, del gusto por la acción y la aventura, de un ácido sentido del humor, y de un manejo muy lúdico y lúcido de diversos géneros literarios, como el relato negro, la ciencia ficción, lo grotesco y, en este caso concreto, también lo sentimental.

 

Recomienda Robert Juan-Cantavella: El dorado (Liteartura Random House, 2008)*.

5. George Orwell: Rebelión en la granja (1945)

Es uno de los libros que más veces he leído, y cada vez que lo hago me doy cuenta de que no hay novela que pueda definir mejor la sociedad actual. En la misma un grupo de animales se hace con el control de una granja y expulsa a todos lo humanos que les comenten. Toman el control y crean su propio gobierno y, de nuevo, acaba siendo un sistema tirano. Hay un momento en el libro en el que los cerdos se sientan a comer con los hombres en una mesa y se dice una de las frases que más me han impactado: “Los animales, asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y nuevamente del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro”.

Recomienda Eloy Moreno: Cuentos para entender el mundo (autoeditado, 2014).

6. David Safier: Maldito karma (Seix Barral, 2009)

Después de darle muchas vueltas (esto de recomendar un libro siempre me parece algo muy personal y que depende de lo que te pida el cuerpo en cada momento), me he decantado por uno que leí hace unos veranos y con el que me lo pasé muy bien: Maldito Karma, de David Safier, publicado en España por Seix Barral. Se ha quedado como finalista Tokio Blues, de Haruki Murakami, publicada por Tusquets, del que también tengo un magnífico recuerdo. Maldito Karma es una novela escrita por un guionista de televisión, lo que, en parte, se refleja en su estilo. Es una lectura para desconectar, para divertirse, pero también una reflexión sobre las consecuencias de quiénes decidimos ser y de cómo nos comportamos, con nosotras mismas y con los demás. Las aventuras de la protagonista -que se reencarna en hormiga, en gusano, en perro, y así sucesivamente-, las situaciones a las que se enfrenta y sus reflexiones, los giros inesperados de la trama... me hicieron reír mucho, tanto como para recomendarla.

Recomienda Eloísa Nos Aldás: Ruido en el corazón. Una canción rock novelada (autoeditado, 2013).

7. John Kennedy Toole: La conjura de los necios (Anagrama, 1980)

Ignatius J. Reilly vive en casa de su madre, donde escribe una “obra magna” que devolverá la decencia al mundo actual, tan carente de “geometría y teología”. La historia comienza cuando Ignatius se ve obligado a salir de esa habitación para buscar un empleo, lo que le llevará a escenas desternillantes. La novela crea una fuerte conexión entre el lector y ese granuja, cínico y maleducado personaje, y retrata una época y un lugar (los años 60 en Nueva Orleans) que no son muy diferentes de la España en crisis de nuestros días. No cuesta mucho trabajo imaginar a Ignatius por las calles de Castellón, sorteando empleos basura, y conspirando en pro de una revolución social, eso sí, de la que pueda sacar tajada.

Recomienda Pedro Paradís: Zacarías. La novela del Paseo Ribalta (autoeditado, 2014).

8. Alessandro Baricco: Seda (Anagrama, 2011)

Hervé Joncour, el protagonista, viaja periódicamente desde Lavilledieu a Japón con el objeto de proveerse de huevos de gusanos de seda. Solo un gesto en el país de oriente: durante la ceremonia ritual del té, una mujer  alza la mirada y muestra fugazmente unos ojos almendrados, rompe en trizas la expectativa de Hervé de encontrarse con la habitual forma oblicua en las ventanas de los rostros de todos los que le rodean siempre allí. Quiere saber más de ella. Seda es una novela poema con fragmentos como ideogramas trazados en papel de arroz. Es como coger la tela que le da título con las manos, efímera, breve, como si fuera necesario atraparla para que la nada no se escabulla entre los dedos. Me quedo con esta frase monumental que pronuncia el protagonista: “Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca”. Todo un credo vital.

Recomienda Rosario Raro: Volver a Canfranc (Planeta, 2015).

9. Henry Miller: Trópico de cáncer (1934)

Probablemente Henry Miller ya sabía cuando escribió esta novela que la censura puritana se cebaría con él y con la obra en cuanto intentara publicarla en Estados Unidos. Y así ocurrió. Trópico de cáncer vio la luz en Francia a mediados de los años 30, aunque no llegó a editarse en el país natal del escritor hasta mediados de los 60. Con juicio por obscenidad incluido. Solo por estos precedentes vale la pena leer la novela. Aunque lo cierto es que la obra va mucho más allá, destacando notablemente la crudeza (según algunos) o naturalidad (según mi humilde opinión) con que Miller trata las escenas sexuales. De altísimo voltaje, por cierto, si se me permite decirlo.

Recomienda Pablo Sebastiá: La sonrisa de las iguanas (Reino de Cornelia, 2014). 

10. Jason Aaron & R. M. Guéra: Scalped (ECC, 2012)

Scalped es una joya del cómic que todo buen aficionado a la novela negra debería leer. El guionista norteamericano Jason Aaron y el dibujante servio R. M. Guéra nos llevan a la reserva india de los Lakota donde el agente infiltrado de FBI Dashiell Caballo Terco vuelve a su antiguo hogar, al que había prometido no volver jamás, con la misión de demostrar que Lincoln Cuervo Rojo, el respetado presidente del consejo de jefes tribales y antiguo amante de su madre, es en realidad el líder del crimen organizado de la región. Y con esta premisa que en un principio puede parecer típica, Aaron y Guéra consiguen crear una historia única, híbrido de western crepuscular y film noir decadente, con la que nos golpean con las secuencias de acción más salvajes y la crítica social más descarnada, que sin duda, nos dejarán con profundas cicatrices en nuestra alma después de leerla como todo buen relato de género negro debería hacer.

Recomendado por Fernando Verniere: Twisted Love nº 1 (Twist Comics, 2015).

*En el caso de Robert Juan-Cantavella no te recomendamos su última novela, ya que la reseña Ángel Gil Cheza, sino uno de sus primeros éxitos.


  1. Tampoc estaria malament haver preguntat a algun autor dels que escriuen en valencià, que també n'hi ha a Castelló i de solvència contrastada.

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