Hay lugares que acaban formando parte del verano. Aparecen en conversaciones familiares, en planes con amigos y en álbumes llenos de pelos mojados, marcas del sol y sonrisas. Aquarama es uno de ellos. El parque acuático de Benicàssim cumple 40 veranos proponiéndose ser, como proclama su lema, "el mejor día del verano". Toda una declaración de intenciones con las que arranca esta temporada.
Abierto durante toda la campaña estival, el parque celebra su 40 aniversario con una nueva etapa marcada por el rebranding de la marca y la renovación de su imagen, además de varias novedades pensadas para llegar a un público cada vez más amplio.
Porque en sus más de 45.000 metros cuadrados caben muchas formas de entender un día de verano. Está quien llega cada verano con la misión de probar todos los toboganes, quien busca una hamaca a la sombra nada más entrar y quien pasa el día siguiendo el ritmo de los más pequeños, y Aquarama lleva 40 años reuniendo a todos ellos.
El parque acuático cuenta con más de 20 atracciones para todos los públicos, desde zonas de relax donde rebajar revoluciones hasta algunas de las propuestas más intensas como el Salto del Diablo, el Space Shot o el WOW. Entre las novedades destaca Chiquilandia, nueva zona infantil diseñada para ofrecer un entorno seguro, dinámico y adaptado, con juegos acuáticos y áreas de diversión para que las familias puedan disfrutar juntas de toda la experiencia.

Chiquilandia, para los primeros chapoteos.
Los gofres salen del parque
Aquarama no solo es conocido por sus atracciones. Con los años, sus gofres se han ganado un lugar propio, y otra de las novedades de este verano es que el parque ha habilitado la venta de sus famosos gofres sin necesidad de entrar en el parque (a través de una ventana exterior de venta, todos los días de 13:30 a 20:00).
Además, su oferta gastronómica suma dos nuevos espacios: La Burguesa, una hamburguesería con menús pensados para todos los públicos y una propuesta bastante curiosa, la 'gofreburguer', que combina dulce y salado sirviendo la hamburguesa entre dos gofres; y La Tasqueta, un espacio de inspiración mediterránea donde poder tomar una cerveza acompañada de gildas o torreznos.

Aquarama y sus gofres, el match perfecto.
Cumplir 40 con Aquarama
"Esta temporada representa un momento muy especial para nosotros", explica Rocío Balmaseda, directora general de Aquarama. Y como no todos los días se cumplen 40 años, han decidido celebrarlo con aquellas personas que este año también alcanzan esa cifra (los nuevos 20, pero con experiencia). Así que, si este año cumples 40 solo tienes que presentarte con tu DNI en la oficina de Atención al cliente del parque y recibirás un gofre gratuito.
Además, Aquarama mantiene este año la idea de convertir la visita en todo un regalo con el nuevo Pack Bartola, que incluye una entrada y un peluche de Bartola (la mascota del parque). Una manera más emocional de regalar no solo la experiencia.
Entradas online y nueva web
Las entradas para esta temporada ya están disponibles en su web oficial, con dos tipos de acceso: para todo el día (de 11:00 a 19:00) o solo por la tarde (de 15:00 a 19:00). Comprándolas online podrás acceder a promociones limitadas y packs exclusivos, además de seleccionar el día de la visita y añadir extras con antelación.
Este año, además, Aquarama ha estrenado una nueva página web, renovación que forma parte de esa nueva etapa de la marca y busca facilitar la planificación de la visita, desde la compra de entradas hasta la consulta de información práctica del parque. Un cambio quizá menos visible que un tobogán nuevo, pero bastante importante cuando se trata de empezar el día sin complicaciones antes incluso de llegar.

Entre sus atracciones, Aquarama cuenta con el WOW, el hidroturbo más largo de España.
"Cumplimos 40 años reforzando nuestro compromiso con las familias, apostando por seguir evolucionando y ofreciendo experiencias cada vez más completas, donde la diversión, la calidad y la innovación van de la mano", añade Balmaseda.
Desde 1986, Aquarama forma parte del paisaje estival de Benicàssim. Cuatro décadas después, sigue renovándose sin perder aquello que lo convirtió en una parada habitual de tantos veranos: la promesa de que, durante unas horas, ese puede ser el mejor día del verano.














