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Mi Vida Rosa toca la fibra con su legado romeo

Los Romeos regresaron a un escenario de Castelló tres décadas después como Mi Vida Rosa. Foto: Carme Ripollès.

"¿Quiénes somos?" pregunta Patrizia Escoín. "Los Romeos" responde el público presente a media tarde en el festival Capla.

El 3 de octubre de 2026 era una fecha bien marcada por los fans de Los Romeos. Ahora mismo son Mi Vida Rosa (por problemática de propiedad del nombre que se resolverá en los tribunales), pero para quienes escuchaban allá por los 90 canciones como "Muérdeme", siempre serán Los Romeos. Ese sábado ha sido el de su regreso a un escenario de Castelló más de treinta años después. Y encima a un lugar emblemático para cualquier castellonero como el Mercat del Dilluns.

Recuerdos de juventud, caras de ilusión por este reencuentro, sonrisas, letras cantadas y coreadas por un público al que Patrizia reconocía en su mayoría, tal como comentó desde el escenario del Capla. Un público integrado por fans, amigos, familiares, convecinos de diario... que con estas canciones regresan a un tiempo en que "Mi vida rosa", "Muérdeme", "Un poquito de amor" eran banda sonora en hogares, garitos, televisiones, radios y escenarios de toda España. Los Romeos fueron número 1 a nivel nacional en listas de éxitos como por la por entonces dominante Los 40 Principales. Y a quienes vivieron sus amores de juventud con sus canciones (o cualquier otra circunstancia), no se les ha olvidado. Llenos en el debut de Madrid -ciudad a la que regresarán-, Valencia, Zaragoza... y presencias en recientes festivales demuestran la vigencia de aquellas canciones tres décadas más tarde.

Juanki Tomás a la guitarra, Patrizia Escoín, Dani Silvestre al bajo y Julián Nemesio a la batería. Foto: Carme Ripollès.

La excusa del regreso de Patrizia Escoín (voz y guitarra), Juanki Tomás (guitarra), José Ángel Leirós (guitarra), Dani Silvestre (bajo) y Julián Nemesio (batería) ha sido la celebración de los 35 años de la salida al mercado de aquel exitoso Los Romeos (1990), un disco plagado de singles que dentro de la frontera del rock y el pop se sitúa en el sobresaliente. Aunque también es cierto que el paso de los años iba dejando cada vez menos margen al retorno (varias veces planteado). Cuestiones de edad. "Si no volvíamos ahora, ¿cuándo lo íbamos a hacer?", comentaban en una entrevista concedida a Nomepierdoniuna.

Entre los méritos de Mi Vida Rosa figura el no ser un tributo a Los Romeos. Son Los Romeos. Han trabajado de continuo en el local de ensayo durante meses para volver al plano musical de los 90 -muy alejado de sus respectivos proyectos actuales-, recobrar velocidad y recuperar sensaciones, lo que se traduce en transmitir a los oyentes una imagen auténtica. La fecha de Castelló la tenían bien marcada en su hoja de ruta. No querían que fuese la primera. Su deseo era volver a tocar en casa estando bien rodados. Y lo están.

Imagen del escenario y las pantallas tomada desde la zona VIP del Festival Capla. Foto: Carme Ripollès.

UN DIRECTO QUE REPASA SUS TRES DISCOS

El repertorio de Mi Vida Rosa/Los Romeos incluye temas de sus tres discos. El más representado es, cómo no, su homónimo debut (solo se quedan fuera "Te escapas" y "No puedo más" de sus doce canciones), De su segundo, Sangre caliente (1992), aparecen cinco y también tiene su espacio el mucho más anónimo Sin conexión (1996), con cuatro canciones... y estaba prevista una quinta, "Emocióname" (así figura en la tanda de bises del set-list), pero cuestiones de horario la dejaron fuera.

Es "Arañas mi piel" el arranque tras sonar la introducción. No es mala elección. De hecho es el tema con mayor alcance fuera del disco Los Romeos. El single que abre Sangre caliente. El que enamoró a los responsables de su discográfica (Hispavox), a pesar de ser el menos Romeos de aquel momento. A continuación, la primera representación de su álbum de debut, "Dulces sueños", con su coreable "dua du du du dua". Una de esas canciones ubicadas en un segundo peldaño de popularidad pero con innegable gancho. Y acto seguido, "Cuando llega mi amor",  la versión ajena incluida en su segundo disco, tomando el exito de Raphael/Manuel Alejandro de finales de los 60 y transformando su dramatismo original en un píldora pop.

Parón para saludar y soltar "¿Quiénes somos?". "Somos Los Romeos" pregunta y responde Pat... y a continuación recibiendo la contestación del público. La cantante -en plena forma- da las gracias al público por mantener vivas canciones como "Sangre caliente"... y todas las demás. Esta, a pesar de su emblemático título, no es de las más conocidas del grupo, lo contrario que "Por qué, por qué", uno de esos singles irresistibles de rock adolescente.

Después de la muy melódica y relajada canción de desamor "Lejos, muy lejos" (con uno de los mejores solos de Juanki),  Pat se cuelga la guitarra y eso significa que va a sonar material de Sin conexión. Este disco pasó totalmente desapercibido y aún hoy en día es un álbum a descubrir. Curiosamente, si este disco no hubiese existido, la carrera actual de la cantante hubiese sido muy distinta a la que vendría después (Lula, Exfan). Por ese álbum empezó a tocar la guitarra y componer "canciones tristes",  como dice ella... y "Nada" representa muy bien ese contenido, en las que ya ponía en su boca letras más suyas (hasta ese momento, de Pedro López, bajista, compositor y en aquel entonces pareja de Patrizia).

Las canciones de los discos de Los Romeos han acompañado vidas enteras. Foto: Carme Ripollès.

Un punto a favor del repertorio  es que están bien esparcidos unos cuantos puntos fuertes, para que no decaiga la atención, "Un poquito de amor" -puntazo- da la salida a una retahíla de canciones del primer disco. La más melancólica "¿Dónde estás?" -por su letra, no por su ritmo- está dedicada a Pedro López, Turno de "El demonio está dentro de mí" y la onanista "Palmo a palmo". Letras que hablaban de la vida de dos jóvenes enamorados, con sus juegos privados. Lo que eran Pedro y Patrizia.

Como un interludio antes de las bazas de la recta final, suena "Lágrimas", uno de los temas destacados del segundo disco y, acto seguido con guitarra en mano, ese sonido más grunge/alternativo de canciones como "Me comeré tu corazón" y "Déjame caer", ambas de Sin conexión.

 

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Desde ese momento y hasta final, una baza ganadora tras otra: "Muérdeme", con la voz complementaria de Tommy Ramos (batería de Exfan y ex cantante de Depressing Claim) con ese repetitivo "no no no"; "El mundo a tus pies", versión del clásico de Blondie "Sunday girl", con letra en inglés y en castellano; y, cómo no, una muy celebrada "Mi vida rosa", aquel single que llevaba las firmas de Pedro López y Juan Antonio Morcillo (no hay que olvidar que Los Romeos surgieron desde Los Rítmicos que acompañaban a Morcillo).

 

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Para el final, ya en tanda de bises, pues eso... la muy Lolita "El final", que en su momento cantaba una joven de 17 años que acababa de entrar en un nueva fase vital y profesional, algo que no buscaba, ya que nunca se había imaginado ni había pretendido dedicarse a la música... algo que sigue haciendo a día de hoy.

Un regreso con sentido el de Los Romeos. Canciones que funcionaban en los 90 y no parecen haber envejecido. El trabajo constante de local de Pat, Juanki, José Ángel, Dani y Julián lo han hecho posible.

Final del concierto. Desde la izquierda: Julián Nemesio, Dani Silvestre, Patrizia Escoín, Juanki Tomás y José Ángel Leirós (con la guitarra). Foto: Carme Ripollès.

La actuación de Mi Vida Rosa en Castelló se ha integrado en la segunda edición del Festival Capla, que ha reunido a la Morcillo Band, con Gisela al frente recreando los clásicos de Morcillo, las versiones de Los Indi.os, el pop de Miss Caffeina, el rock de Loquillo y el pop electrónico de OBK. La queja ha llegado por parte de quienes compraron sus entradas anticipados y se encontraron con la posibilidad generalizada de conseguir invitaciones gratuitas a última hora, dando lugar a una situación desigual.