
Raquel Tirado, en la Feria del Libro de Castelló presentando su última novela juvenil. Foto: Carme Ripollès (ACF).
Que pueda leerse en una tarde, un noche, en 24 horas… o el tiempo que haga falta, pero que te enganche y se quede contigo días después. En ese punto, a medio camino entre la inmediatez y el poso, quiere Raquel Tirado (Castelló, 1999) que se mueva su escritura. Con ocho novelas publicadas desde 2018 y una trayectoria que mezcla editorial tradicional, autopublicación y comunidad online, la autora -graduada en Sociología y Ciencias Políticas- ha construido un universo donde el romance, los códigos adolescentes y los temas de actualidad conviven sin fricción.
Estos días pasa por la Feria del Libro de Castelló, que se celebra hasta el 3 de mayo, firmando ejemplares de FAR 1. Gol en las estrellas (Fandom Books, 2026), la primera entrega de su primera bilogía. En ella, personajes como Dafne llegan a un centro de alto rendimiento sin tener del todo claro si ese era su sitio, y en un entorno donde el fútbol lo atraviesa todo. Una temática que le sirve para hablar de exigencia, identidad y decisiones que empiezan a pesar.
En conversación con Nomepierdoniuna, la castellonense pone el foco en la etapa que atraviesa, donde reconoce que el miedo y la presión por no perder público también están presente. “Con la cantidad de libros que se publican, lo que a mí misma me cuesta elegir mi próxima lectura, que haya personas que se mantengan fieles publicación tras publicación, es mágico”, reconoce. Una relación con la lectura que, en su caso, siempre ha estado atravesada por internet y por una comunidad joven que lee mucho y, a menudo, deprisa.

Foto: Carme Ripollès (ACF).
> Entre Sant Jordi y la Feria del Libro de Castelló, ¿cómo está siendo el contacto con tus lectoras cara a cara? ¿Qué es lo que más te sorprende?
Siempre me hace muchísima ilusión, es una de las cosas que más me gustan de dedicarme a esto. Y la verdad es que lo que más me impacta es ver los libros llenos de pósits, que te cuenten las partes que más les han marcado, los personajes. O ahora, incluso, últimamente, me vienen padres que acompañan a sus hijos a las firmas y te dicen: “no, es que le ha durado 24 horas el libro”. Me parece muy bonito que puedan compartir también la experiencia de leer mis libros con otras personas.
> Aún así, en un mercado con tantísima oferta, ¿cómo se vive desde dentro la presión de que alguien elija tu libro?
La presión viene cuando entramos en la dinámica de compararnos con autores que venden más o que tienen unas expectativas increíbles… Pero luego te paras a pensarlo y con la cantidad de libros que se publican, lo que a mí misma me cuesta elegir mi próxima lectura, que los lectores se mantengan fieles libro tras libro, que te elijan a ti o te den una oportunidad, es mágico. Al final, eso es un sueño.
>Publicar resulta más accesible que antiguamente, pero también es más competitivo. ¿Es difícil sostenerse?
Exacto. Estamos en un momento editorial en el que puede ser más fácil tener una puerta de entrada. Yo empecé a publicar con Anaya hace un par de años, a raíz de una autopublicación, y sé que años atrás esto hubiera sido mucho más difícil. Pero ahora la carrera de fondo empieza en el momento en el que publicas. Seguir libro tras libro, que te sigan dando la oportunidad de publicar, mantener la calidad y, además, seguir disfrutándolo… porque, si acabas quemado, ¿de qué sirve?

Foto: Carme Ripollès (ACF).
> Da la sensación de que estamos en un momento muy potente de lectura juvenil, con comunidades muy activas en Tiktok o Wattpad. ¿Qué crees que está pasando exactamente para que tanta gente joven esté leyendo y, además, lo comparta con orgullo?
Creo que es algo que se viene dando desde hace años. Hace tiempo que las editoriales empezaron a publicar fenómenos de Wattpad, que hasta entonces no tenían ese espacio, pese a contar con millones de lectores. Y ahora, por un lado, las editoriales están apostando más por autores jóvenes y por historias que conectan con ese público; y, por otro, las redes sociales tienen un gran potencial para viralizar contenidos. Al final, lo bonito es compartir lo que lees. Yo recuerdo que cuando era adolescente lo hacía en foros pequeños de internet y ahora se hace en redes sociales, donde además se nos ve la cara. En el fondo, es muy bonito poder compartir algo que te apasiona.
>Están apareciendo incluso reading parties, gente que queda para leer junta como quien queda para ver una serie.
Ay, sí, eso es algo que me encanta. Los clubs de lectura me apasionan: poder hablar de los libros, incluso con spoilers, y además compartirlo con otros lectores es maravilloso.
>Tú vienes de blogs, foros, YouTube… ¿Qué papel han tenido internet y estas comunidades en tu forma de entender la lectura y también la escritura?
Todo. Entiendo la lectura y la escritura también por Internet. He publicado en Wattpad y las redes sociales han sido muy importantes en el desarrollo de mi marca como escritora. Al final, si escribes para un público joven que en gran parte vive en internet, también tienes que adaptarte a eso y buscar formas de atraer a esos lectores. Pasamos muchísimo tiempo con el móvil, y dejarlo para ponerte a leer un libro resulta cada vez más complicado con tantos estímulos. Por eso, para mí internet es importante.
> Antes lo comentabas: hay lectoras que devoran libros en un día o en una noche. Como autora, ¿eso te cambia la forma en la que planteas la escritura? ¿Sientes cierta presión por hacerla más ágil?
Me parece una pregunta súper buena, porque inconscientemente, sobre todo al escribir para gente joven, sí intento que mis libros sean fáciles de leer y que se puedan leer de manera ágil. Pero no creo que eso sea incompatible con ofrecer una historia de calidad, que para mí es lo primordial, ni con crear personajes con los que puedan sentirse identificados, que también lo es. A mí, en lo personal, me gusta mucho tratar temas de actualidad e incitar a la reflexión, ofrecer algo en lo que puedas seguir pensando semanas después. No lo veo incompatible con leerte el libro muy rápido; que luego se quede contigo, que te toque. Si solo fuera una lectura rápida, igual sería menos gratificante.

Foto: Carme Ripollès (ACF).
> Ahora, F.A.R. Gol en las estrellas abre una bilogía, y has comentado que te generaba bastante vértigo. ¿Qué te daba más ansiedad: construir una historia que tiene una segunda parte o no saber cómo iba a acogerla el público?
Pues mira, me habría encantado tener los libros acabados de principio a fin antes de publicar el primero, pero no fue el caso. El manuscrito está, aunque todavía sigo trabajando en él. Me daba vértigo estar escribiendo una temática nueva. Con este libro también he jugado mucho a contar la historia de manera diferente, con personajes nuevos. De un libro a otro siempre intento ofrecer algo distinto, así que había muchas cosas que me daban vértigo. Además, escribir dos libros, y que sean más extensos, me impresionaba bastante. Por lo que decíamos, ahora se publican muchos libros y a veces es complicado mantener al lector enganchado durante dos. Pero la recepción ha sido buenísima, estoy súper contenta. Aunque ahora sí que hay más presión para que el segundo les guste igual, porque me da miedo no tratar bien a sus personajes favoritos, la verdad.
> Leí un comentario en tus vídeos que decía: “lo necesito para ayer”.
Sí, sí. Recuerdo que antes, cuando era adolescente, con los libros o las trilogías esperábamos año tras año. Y ahora hay una presión de la inmediatez que también es inevitable en el mundo en el que vivimos. No les puedo culpar.
> En este caso, la historia se enmarca en un internado. ¿Estos espacios cerrados favorecen el desarrollo de las tramas?
Dan mucho juego. La verdad es que está ambientado en un centro de alto rendimiento y sí que puedo jugar un montón con adolescentes, con las hormonas a tope, que conviven en el mismo espacio. Al final, eso hace que todos los sentimientos y las relaciones se desarrollen más rápido y con más intensidad.
> En libros como Perdón por no ser Julieta introduces temas más duros. ¿Cómo se equilibra eso en literatura juvenil sin perder la cercanía?
En todos mis libros, ya sea comedia romántica o sports romance juvenil, siempre intento introducir temas de actualidad o que son difíciles de contar, pero relevantes para la sociedad. En el caso de Perdón por no ser Julieta, el tema central es una agresión sexual y aborda la violencia de género en la adolescencia. Aquí lo importante es tratarlo con respeto y sin morbo, pero también pensando en un público adolescente. Y, además, ofrecer un acompañamiento por si alguien está pasando por una situación similar, e incluso herramientas, porque a veces nos encontramos en situaciones en las que no sabemos muy bien cómo reaccionar. Es un libro que, además, habla de muchas más cosas.

Foto: Carme Ripollès (ACF).
>Has pasado por editorial, autopublicación y plataformas. ¿Qué te ha enseñado ese recorrido sobre cómo funciona el sector? ¿Y en qué momento estás ahora?
La verdad es que siento que estoy en un muy buen momento. Me gusta mucho publicar con editorial, trabajar con un equipo detrás y poder ir a eventos. Pero también he aprendido muchísimo de la autopublicación, porque compartir en Internet sin intermediarios te permite tener una conexión mucho más directa con los lectores.
>¿Qué partes siguen siendo difíciles?
Sobre todo, mantenerme libro tras libro y, en una era de inmediatez, centrarme en la calidad de los libros y poder gestionarlo todo bien. Ahora mismo estoy yendo a muchas ferias y eventos, pero al mismo tiempo trabajando en un libro para poder publicarlo. Esta combinación es complicada a veces.
>¿Qué le dirías a alguien que está ahora mismo subiendo capítulos a internet y no sabe muy bien hacia dónde puede ir eso?
Le diría que disfrute muchísimo del proceso. Al final, escribir para ti o para un público pequeño también es maravilloso, y que todo llega.
SOBRE LA FERIA DEL LIBRO CASTELLÓ 2026
La 42ª edición de la Feria del Libro de Castelló sigue estos días en el Parque Ribalta, con 28 casetas donde conviven librerías como Argot, Babel, Noviembre, Plácido Gómez, Abacus o El Corte Inglés, editoriales como Barlin Libros, Batidora, Crononauta, La Pajarita Roja, Unaria, Vadoca o Sin Cabeza, además de espacios institucionales como el Ayuntamiento de Castelló, la UJI, la Diputación o la Generalitat. La feria puede visitarse hasta el 3 de mayo, en horario de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas.
Así pues, el recinto se despliega entre el pabellón central, el espacio de actividades y firmas, el área familiar y el Templete, dibujando un recorrido donde conviven presentaciones, firmas y mesas redondas con talleres infantiles, cuentacuentos y propuestas específicas como las dedicadas al centenario de Astérix o a Frankenstein. La programación se abre también a otros formatos, con la música tomando el Templete en varias jornadas: el concierto de Tesa el viernes 1 de mayo (19:00 horas), Los Intensos el sábado al mediodía (12:30 horas) o un poetry slam esa misma tarde (19:00 horas.
Por lo que hace a los 'nombres', en los próximos días pasarán por la Feria de Castelló escritores como Pedro Simón, Pol Guasch, Máximo Huerta, Blue Jeans, Luis Zueco, Víctor del Árbol, Kim Aubert -Premio Nacional de Cómic en 2010- o Francesc Miralles, junto a autores castellonenses como Rosario Raro, Julio César Cano, Queta Ródenas o Verònica Fabregat.
*Consulta la programación completa de la Feria del Libro de Castelló en este enlace.