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Enrique Villarreal (El Drogas), en Opal: "Son tiempos buenos para soltar tortazos con la mano abierta"

Enrique Villarreal, 'El Drogas'. Foto: Javier Bergasa.

Enrique Villarreal, más conocido por El Drogas, ha conseguido algo difícil: dejar atrás el recuerdo de un grupo tan importante dentro del rock nacional como Barricada, después de vivir dentro de él durante tres décadas, e interesar a un amplio público con la propuesta que ahora ofrece con el apelativo por el que todo el mundo le reconoce. Asegura que hace diez años que vive de manera más sana, pero con igual pasión por el ruido y por mojarse a través de las letras de sus canciones y en sus entrevistas. Reflexivo, con las ideas muy claras, no elude ninguna cuestión y la conversación daría para horas y horas. Como consecuencia de sus activos 57 años temas no le faltan: situación social, Memoria Histórica -investigador de la materia-, su participación en el grupo Motxila 21, formado por jóvenes músicos con síndrome de Down, alzhéimer, las vallas de la vergüenza... todo entra en el registro de este músico y poeta navarro. Durante una hora atiende vía telefónica a Nomepierdoniuna para hablar del concierto que protagonizará en la Sala Opal del Grao de Castellón el sábado 11 de febrero a partir de las 23:00 (entradas a 16 euros). Allí estará junto a Brigi Duque (batería), Txus Maraví (guitarra) y Eugenio Aristu Flako (bajo), quienes ya le acompañaban en Txarrena, el proyecto paralelo a Barricada que sirvió como argumento para ser expulsado -a finales de 2011- de la banda que él cofundó y de la que era el compositor principal (además de cantante y bajista). El motivo de esta visita es la gira de presentación del doble en directo Un día nada más (grabado en Pamplona el 2 de julio de 2016), en el que ha colaborado una buena ristra de famosos invitados: Fito, Carlos Tarque, Rosendo, Luz Casal, Ara Malikian, Quique González, Rulo, Leiva...

>Empiezas la semana de tu llegada a la sala Opal con varias entrevistas promocionales concertadas en esta mañana de lunes. ¿Te gusta esta fase pre conciertos?
Sí, es llevadero. Las hago a gusto. Está bien que haya entrevistas, porque eso es signo de meneo, y eso que se acerca es un concierto. Todo esto que se hace en los días previos forma parte del ritual de pisar las tablas. En realidad, todo... las entrevistas, grabar discos... es una excusa para pisar escenarios. Subir y darle caña; eso es lo que me gusta hacer.

>Y tú eres de los que gustan de hablar y decir cosas.
Sí, me gusta hablar, pero como te digo, lo que me gusta de verdad es tocar. Me preguntan si no me aburro de la furgoneta. ¡Qué va! A mí no me importa hacer 800 kilómetros para salir a cantar dos horas. Todo lo que hago lo asumo en relación a tocar en directo.

>Además, te gusta la variedad. Porque no te limitas a sacar discos y presentarlos tal cual, y lo de "limitas" entre comillas, porque el directo Un día nada más es doble y el anterior, Demasiado tonto en la corteza, triple... sino que buscas formatos de presentación diferentes.
En dos semanas hice ocho presentaciones del nuevo disco yo solo con piano y acústicas. Con la excusa de la firma de discos hacía una docena de canciones. Y a continuación pasamos el grupo por ocho salas, todo eso antes de acabar el año 2016. Ahora vamos a Castellón. En realidad estamos en gira desde que salió el disco, pero son como micro giras diferenciadas dentro de ella y la sala Opal es la número 10. No sé cuándo terminaremos esta fase, pero a continuación comenzaremos a preparar otro tipo de espectáculo.

>Me comentan que en estos momentos hay más de 400 entradas vendidas para Opal.
¿Cuántos caben?

>Unos 1.000.
Bueno, pues aún quedan (risas).

“Quien vaya a vernos se encontrará con una banda punk de canciones rabiosas. No habrá tregua durante dos horas y media”

>Lo que ocurre también es que, como cada fin de semana ,habrá muchos conciertos en Castellón y será necesario escoger. Tu concierto, por ejemplo, cae en el mismo día que CinemaScore, un festival de música en vivo poniendo bandas sonoras a películas.
Pues eso está bien. Tiene la contra de que igual luego no llenan los locales. Pero una cifra de 400 personas ya me parece potente para ver nuestro espectáculo. Suena muy bonito lo de tocar en directo bandas sonoras de películas. Me gusta esa idea.

>¿Qué se encontrará quien acuda a veros?
Una banda de punk con un repertorio de canciones rabiosas durante dos horas y media, sin dar tregua al público ni tampoco al grupo. No hay momentos de tregua. Va una canción tras otra. En realidad es como si hiciésemos una canción durante dos horas y media. Aquí no hay respiro que valga. Como mucho, en alguna introducción de riff de guitarra con la batería. Pero, vamos, treinta segundos para echar un trago de agua y poco más.

>Dos horas y media sin apenas respiros es señal de que estás en forma.
Sí, bueno, es a lo que me dedico. Y como te decía, todo lo que vivo tiene la finalidad de salir en condiciones a los directos. No me entreno corriendo ni nada de eso, pero llevo una vida bastante apaciguada.

>Me llama la atención que usas el concepto "banda punk" y, sin embargo, hacéis cosas propias de los grupos de rock más clásicos, incluso de rock sinfónico, como son los discos dobles o triples, conciertos de dos horas y media.
No me importa tanto el concepto de "espectáculo punk" como lo que uno siente dentro. Para mí todo lo que lleva la palabra "rock and roll" viene a significar transgresión. En cuanto al espectáculo, soy muy dado a cuidarlo. En realidad en este formato somos una banda de rabia y acción, de rock de club. En otro formato somos banda de rhythm & blues, y ahí vamos a teatros de mediano aforo o lugares con cierta magia, con coristas y teclas. Ése es más para escuchar. El que llevamos a Castellón es de caña, de tomar la sala al abordaje. Con La Banda de la (des)Memoria hacemos versiones del disco La tierra está sorda, relacionado sobre la Guerra Civil, y entonces tocamos en teatros y en lugares relacionados con la Memoria Histórica, con su propio atrezzo. Si añades el acústico, te salen cuatro formatos diferentes. Tenemos preparadas 90 canciones con la banda que vamos repartiendo según el formato.

>Huyes constantemente de la reiteración, del aburrimiento que provoca la inercia.
Lo fundamental es hacer cosas nuevas. Para mí el concepto de espectáculo une música e imagen, ofreciendo siempre algo interesante. En realidad es como si fuésemos una compañía de teatro que tiene tres obras preparadas en su catálogo. Pasamos de un registro a otro y lo hacemos sin pudor, sin que nos importe el qué dirán. Por ejemplo, en la gira de Demasiado tonto en la corteza salíamos nosotros mismos de teloneros como un grupo de versiones llamado Ángel Casto y Los Honestos, vestidos en plan ultracatólico y canciones muy en ese plan.

>En tus canciones y en tus declaraciones dejas claro que eres un músico comprometido con una serie de ideas que nada tienen que ver con el acomodamiento y sí mucho con un espíritu de rebelión. Sin embargo, me parece que te consideras como una isla dentro del mundo rockero actual. Una de las frases que más repites es "no quiero el rock and roll entendido como la marca de tu culo en el sofá".
El rock and roll es transgresión en muchos sentidos y los tiempos que corren son muy buenos para socialmente ir soltando tortazos con la mano abierta a diestro y siniestro; aunque quien los suelta se expone a cuatro años de cárcel. Vivimos en una sociedad excesivamente acomodada en la que no hay empatía por las personas cercanas a ti y ya ni te digo por las que viven un poco más allá. Estamos dejando que la ultraderecha se nos esté apoderando de espacios que no deberíamos haber dejado nunca.

>Yendo más allá, fuera del rock and roll también se observa una calma generalizada. Es como una aceptación social de todo lo que ocurre.
Ahí los medios de comunicación tienen mucho que ver. Y cada cual debe hacer su propia autocrítica. Aunque parece que hay muchas empresas de comunicación, no es así. Hay muchos periódicos, muchas radios, pero en realidad pertenecen a cuatro grupos empresariales. A partir de ahí no hay mucho espíritu crítico. No digo todos los profesionales, pero en general el periodismo sí ha dejado de ser ese oficio que ejercía de cortafuegos entre el poder y la gente que sufría por los acontecimientos que provocaba. Era como un altavoz de la gente que protestaba. Desde el barrio de la Txantrea -en Pamplona-, he seguido como observador de todo el proceso ETA y era demoledor. Se quería transmitir la imagen de que "todo es ETA". Y eso sirvió para que un político gris como Mayor Oreja, que no hubiese llegado a nada, con el tema del conflicto vasco se convirtiese en uno de los personajes más ricos de este país a través de sus empresas de seguridad. Luego ves cómo el conductor del programa basura Sálvame protesta del Toro de la Vega, que no digo yo que no haya que protestar, cuando su programa es el Toro de la Vega de las televisiones. Estas cosas hay que tenerlas en cuenta y os tenéis, y nos tenemos, que exigir más intelectualmente a la hora de analizar y comunicar.

“Si ponemos uno encima del otro los muertos en el Estrecho podemos pasar sin mojarnos los pies”

>Curiosamente la impresión es que hoy en día, gracias a internet, hay más puntos de información y de opinión que nunca antes.
El problema es que nos han hecho creer que cualquier historia ha de ser masiva o no será. Parece que se dé por aceptado que la televisión decide qué es verdad o no. En los 80, recuerdo que en entrevistas sobre libertad de expresión comentaba que yo pelearía porque no se cerrase el ABC en el hipotético caso de que le obligasen a cerrar.  Sin embargo, después se cerró Egin con el pretexto de que formaba parte del entramado de ETA, sin razones constatables, y diez años después el Supremo sentenció que no había motivo real para ese cierre, y nadie ha dicho ni "mu", pero ni ahora ni entonces. Es un ejemplo de lo que sucede en este país. Estoy harto de escuchar tertulias con gente que lleva la manipulación al grado máximo. Pero yo entiendo por qué ocurre eso. Es muy difícil que tú vayas en contra de la empresa eléctrica que mantiene tu empresa, aunque muera una señora mayor porque no ha pagado su recibo de la luz. Por eso soy partidario de la guillotina. Me dicen, "pero ¿eres partidario de la pena de muerte?". Sí, al igual que Europa. Y si no te lo crees vete a ver el mar muerterráneo. Podíamos hablar de los muertos en el Estrecho. Si los ponemos uno encima del otro, podemos pasar sin mojarnos los pies. Los que queramos ir a África de vacaciones podemos pasar por encima de quienes pretendían mejorar las vidas de sus familias.

>Pero por la manera en que te expresas, creo que dentro de tu ámbito de alta aceptación comercial vienes a ser como una isla. De alguna manera, ¿te consideras el portavoz de una serie de inquietudes que sólo se manifiestan abiertamente en un nivel más underground?
Yo no me quiero convertir en un líder de tal o cual, para eso tenemos ahí a Podemos, que por lo que veo es un poco la cataplasma de la tranquilidad. Con lo que está ocurriendo, el país debería estar ardiendo, al igual que otros muchos. Ahí tenemos al hijo de la grandísima de Trump, que posiblemente sería de los primeros en pasar por la guillotina, pero no menos que el presidente mexicano, a quien le gritan "asesino". Trump quiere hacer el muro con México y aquí tenemos el muro de la vergüenza. No lo enfoquemos todo hacia Trump, que también, pensemos por qué hemos hecho una Europa del mercadeo en lugar de una Europa más humanista, que entienda los problemas de las personas.

>Aunque en las canciones que escribes no faltan temas como el amor, ¿en general crees que tu música es política?
No. Me considero un cantautor electrificado al que le gusta el pedal de distorsión. A partir de ahí puedo hablar de situaciones concretas que yo vivo o que otros han vivido, me han contado, y yo las asumo como mías. A partir de ahí puedo hablar de mis relaciones con las personas más cercanas... de amor, de desamor... Otras son más sociales y generales. Otras tocan un tema como el alzhéimer. Luego ves como otra gente entra a comentar y te das cuenta de que compartes inquietudes. A mí me llena, me hincha, ver que otra gente se identifica con mis letras. Me hacen ver que no estoy solo. La gente anónima somos muchos y podemos hacer más daño al poder de lo que pensamos.

>En los 80 Barricada tuvisteis algunos problemas de censura, pero lo curioso es que esos intentos llegaban de vuestras propias discográficas. No sé si después de aquellos problemas con Polygram has tenido más intentos de censura o "consejos" para no publicar algo.
A mí ya me dieron por imposible con aquellas dos que quitaron, "Bahía de Pasaia" y "En nombre de Dios", que en realidad no fue más que una pataleta ridícula de quien en aquellos momentos tenía poder dentro del sello para quitarte una canción porque sí. Como no hacíamos partícipe a la discográfica de lo que llevábamos grabado, tenían que meter mano de alguna manera. Nunca he entendido por qué justamente esas dos canciones. Esa fue nuestra relación con la censura: ridícula. Luego ya me han dejado por imposible. Sigo mi ritmo de trabajo y a lo que realmente temía yo era a la autocensura; creo que se me notaría en exceso y tendría que abandonar.

“A lo que realmente temía yo era a la autocensura; creo que se me notaría en exceso y tendría que abandonar”

>Se te notaría porque transmites la imagen de "auténtico". Desde el principio has colaborado con otros músicos y ahora no te faltan colaboradores, como se puede comprobar en el directo. Por algo será...
La gente que vino a participar en el directo es gente de la farándula a la que tengo mucha admiración. El término "auténtico" se me hace grande o tal vez abstracto. No me siento más "auténtico" que otra gente que haya tomado otros caminos. Lo que quiero es que mi trabajo transmita honradez, con mis defectos y virtudes. Uno no es más "auténtico" por llevar chupa o corbata. Lo que hay que ser es buena persona, como dice mi amigo Kutxi (cantante del grupo Marea).

>¿Me equivoco al pensar que tu peor momento en la música fue cuando te echaron de Barricada, grupo que cofundaste y del que eras el principal compositor, con el argumento de que estabas centrado en el proyecto Txarrena, que ya fuera de Barricada pasó a ser directamente El Drogas?
Es uno de los momentos dentro de la profesión más jodidos para mí, no sé si el peor, pero sí fue jodido. Lo que pasa es que en esos momentos estaba acompañado por buena gente, la que está ahora en la banda, como son Flako Aristu, Txus Maraví y Brigi Duke, que siempre me han arropado y me han hecho sentir muy a gusto. Ahora estamos en un buen momento, con un disco que funciona, llenando los sitios, pero soy muy consciente de que esto no dura para siempre. Lo que hay que hacer es disfrutar del momento actual, sabiendo que un grupo depende de su trabajo, y en eso seguimos.

>O sea, que no hay mal que por bien no venga.
Así de claro. Me costó mentalmente darle la vuelta porque llevaba muchos años en Barricada. En aquel momento fue como una patada en los cojones. Pero visto ahora, no puedo renegar de tantos años, que son los cimientos de mi presente, y todo ello apunta a un futuro ilusionante. Hoy lo veo como la mejor patada en los cojones que me han dado.

>Barricada, cómo no, también tiene sus bandas tributo. En Castellón hay una, Animal Caliente, y siempre han comentado que es un sincero homenaje que quieren realizar al grupo que les ha marcado. ¿Qué opinión tienes de las bandas tributo?
A ver, cada uno que se busque la vida como pueda, pero personalmente no es algo que me guste. No iría a ver un grupo por ser tributo a Barricada, o a Platero, o a Extremoduro, o Pink Floyd, o Rolling Stones... No es una historia que me interese en exceso. Prefiero ver historias originales, propuestas personales, que seguro que aunque no me guste en general, habrá alguna chispa que me entre directa al corazón. Aunque hay de todo en los grupos tributo, en general creo que lo de los grupos tributo refleja muy bien lo que es en estos momentos el rock and roll en este país y lo que es este país. Es inaudito que un grupo de versiones lleve más público que un grupo con su propuesta personal, pero es así.

>Sin embargo, las bandas jóvenes con ideas propias no encuentran en la mayoría de los casos una fórmula válida para tirar hacia adelante con sus canciones, a pesar de que a priori internet les da un mayor número de posibilidades. ¿Algún consejo como veterano?
Lo primero, que se crean lo que están haciendo, que no quiere decir que se agarren a un estilo musical muy concreto. La música tiene un abanico de posibilidades precioso. Recuerdo que en los 80 yo decía que The Cure era una de mis bandas favoritas. Gente con unas ambientaciones que nada tenían que ver con lo que se estaba haciendo. Robert Smith me enseñaba muchas maneras de hacer melodías que yo nunca me hubiese planteado, y eso no significaba que yo quisiese cambiar a su timbre de voz, porque no puedo y porque no era mi objetivo. Puedes ir aprendiendo de bandas muy buenas compositoras de canciones y a partir de ahí ir haciendo tu propio estilo, sin plantearte limitaciones. La música está ahí para que la manosees. A partir de ahí, que cada uno se busque la vida, esté dispuesto a la batalla y que tome la calle con su equipo. Estar siempre dispuesto a la acción para que la gente reaccione. Aunque no tengas ni permiso para tocar, coge tu equipo de ensayo y sal a tocar a un rincón de una calle. Lo que no puedes hacer es esperar a que vayan a verte a los conciertos porque sí, porque no irán, ni aunque sea al bar de debajo de su casa en esta época de acomodo.

“Aunque no tengas ni permiso, coge tu equipo de ensayo y sal a tocar a la calle. Lo que no puedes hacer es esperar a que vayan a verte a los conciertos porque sí”

>Barricada erais un grupo que no se sabía exactamente dónde situar cuando salisteis a principios de los 80. Por un lado se os colocaba en la cuerda del heavy de Barón Rojo u Obús, y por otro había quien os colocaba como vecinos del rock radikal vasco. Lo curioso es que cuando te preguntaban por gustos musicales salías respondiendo con grupos de pop inglés o de glam rock, yendo más allá de los nombres clásicos, que era lo más típico en otros músicos.
Christina Rosenvinge dice que es muy infiel a sus canciones. Yo también lo soy a las mías. Soy fanático de canciones. Hay mucha gente que hace muy buenas composiciones. Me encanta Tom Waits, pero no me gusta más que ciertas composiciones de Patti Smith o de los Rolling  o de los Beatles, o de gente que he ido descubriendo más tarde. Para mí los 80 fueron la revolución musical: a partir de Sex Pistols y Motörhead, llegaron The Cure, The Jesus & Mary Chain, The Lords of New Church, The Clash... Sin ellos mi maleta musical no sería la misma.

>Y a la hora de tocar resulta que igual se os juntaba con heavies que con punks.
En Euskadi era una historia diferente a la de Madrid. Aquí nosotros tocamos mogollón con La Polla Records, cuando apareció Kortatu, con Hertzainak, con Zarama... Se montaban festivales en los que cabía todo tipo de música y la gente se divertía de igual manera con un grupo como con otro. Ibas a Madrid y tocaba La Polla Records con Obús y se montaba una batalla campal. Yo no lo acababa de entender, porque posiblemente el público no era tan cerrado como los propios músicos. En Madrid se nos metía con Obús, Sobredosis, Bella Bestia... y sin ser nosotros tan técnicos ni ir vestidos como ellos, a la gente le gustaba ver a Barricada y cantar "Okupación", "No hay tregua" y "Lentejuelas". Muchas veces son los medios o los propios grupos quienes alimentan una historia que realmente no es exactamente así. Aunque recuerdo que cuando presentamos el disco Barrio conflictivo llevamos a los entonces recién formados Kortatu de teloneros y la gente se sentó en el suelo como señal de protesta ante un grupo de ska. Y seis meses después Kortatu arrasaba por todos lados, y luego por Europa y Sudamérica. A veces nos perdemos cosas por nuestra propia cabezonería.

“La patada que me dieron en Barricada es la mejor patada en los cojones que me han dado nunca”

>Apunté a través de Facebook que si alguien quería que te trasladase alguna pregunta, era una buena ocasión. Y Jorge Sanzberro desearía saber cuándo volverás al hard rock.
¿El hard rock qué es... algún bar? (risas). Como no voy ya de bares... Y lo mismo me pasa con los estilos musicales... no los dejo nunca y a la vez no me planteo qué estilo musical voy a seguir o no. Es apetencia pura y dura.

>Otra inquietud que me ha llegado por Facebook: Fernando Ardil me pide que te pregunte por qué le tienes manía a los guitarristas.
A ciertos guitarristas sí les tengo manía, pero como a ciertos políticos y así. Sobre todo a los que meten punteos, el guitarrista técnico. Soy más de canciones potentes que de punteos. Me interesa más la canción que saber quién toca la guitarra o la batería.

>Ahí va la pregunta típica de los medios de la zona a la que vas a acudir: ¿algún recuerdo especial de tus visitas anteriores a Castellón?
De Castellón recuerdo seguro el cariño con el que siempre me ha tratado la gente. Pero lo recuerdo porque no es exclusivo de esa zona. El cariño lo percibo en cualquier lugar. Luego, por mi parte, salgo a tocar con las mismas ganas tenga a 4 delante que a 400 y he recibido su cariño. Siempre les he estado agradecido.

>Pablo Alfieri me pide que te traslade saludos de la gente de l'Alcora. ¿No sé si tienes alguna relación especial con ellos?
Pues, así, sin más pistas, no lo puedo relacionar con algún recuerdo especial. Aunque soy un desastre con la memoria. Me suena l'Alcora de haber estado tocando allí, pero no sé si se referirá a algo especial.

>Y a nivel de nuevo material, ¿qué te ronda ahora por la corteza?
Pues te voy a contar lo que estoy preparando ahora, justo ahora, que igual no es lo que luego sale y dirás que te he engañado. Todo el proceso, desde el principio al final, es muy bonito, ya a veces el resultado poco tiene que ver con lo planeado. Ahora mismo estoy trabajando en otro disco triple, con partes diferenciadas entre sí. Uno de ellos será acústico con ocho canciones, con su contrabajo, escobillas, dobro, piano... El segundo, sinceramente, no sé de qué va. Porque son los músicos de la banda quienes están preparando la parte musical y no sé qué están haciendo. Cuando me pasen la música empezaré a escribir la letra sobre ella. El tercero... me gustaría que fuese un desastre total de acoples, ruido... con un espíritu similar al Psychocandy de The Jesus & Mary Chain, y me gustaría conseguir, si soy capaz, un ambiente de club, de humo, de alcohol, de luz oscura... Con letras de los gauchos, del tango... Pero ya te digo que a pesar de que es el actual plan a seguir, igual luego va cambiando todo y tomamos otro camino.