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El Arrankapins vive su edición más multitudinaria de la mano de unos vigentes Tequila y Kiko Veneno

Alejo Stivel ganándose al público a pie de escenario al ritmo de "Salta". Foto: Antonio García @rockmuseumlive

La mezcla de nombres clásicos y emergentes funcionó en la tercera edición del Arrankapins, reuniendo entre el viernes 27 y el sábado 28 la mayor asistencia de espectadores en la corta historia de este festival de música que organiza el Ayuntamiento de Castellón a través de su departamento de Cultura. Según fuentes de la organización, en el momento de mayor afluencia se alcanzó una cifra aproximada de 4.000 espectadores, aunque realizar un cálculo real es muy complicado en un espacio tan amplio, abierto y de libre acceso como el Pinar del Grao de Castellón. Eso sí, quedaron superadas las previsiones más optimistas, lo que acarreó inconvenientes a la hora de la cena en los tres food trucks. Tequila y Kiko Veneno funcionaron a la perfección a la hora de atraer al público más nostálgico y veterano, lo mismo que Josele Santiago, mientras que Dry River cumplieron más que de sobra pese a los problemas técnicos que retrasaron y acortaron su actuación, lo mismo que Ruth Baker Band. Trece abrieron el festival con un concierto que no se sabe si tendrá continuidad y Aurora & The Betrayers lo cerraron convertidos en la relativa revelación, quedando en medio las canciones norteamericanas en valenciano de Senior i El Cor Brutal.

El joven grupo de rock and roll Trece abrió la tercera edición. Foto: Antonio García @rockmuseumlive.

Abrió el festival Trece, en el que puede haber sido su último concierto… o no. Sus componentes han de aclarar sus ideas para afirmar lo primero o lo segundo. El joven grupo castellonense de rock and roll clásico ha realizado contadas actuaciones en el último año y medio, lo que podría apuntar a que está en su fase final, pero al mismo tiempo en el Pinar interpretó temas no incluidos ni en su maqueta ni en su LP, como “En llamas” o “Western”, lo que abre más la duda. Deudores de AC/DC (“Ella tiene el ritmo”) o de un referente del rock hispano como Tequila (coincidieron con sus padres en la versión de Sábado a la noche de Moris), saben montar un concierto sin que decaiga el interés, intercalando efectivos singles como “Nada mejor” con tributos muy personales, como ese “Rápido y sucio” del grupo castellonense Motel, al que deben, entre otras herencias, su numérico nombre.

Josele Santiago, toda una vida de experiencias en el rock. Foto: Antonio García @rockmuseumlive.

Con Josele Santiago aumentó de manera sustancial el número de asistentes (aunque Trece tuvieron una nada despreciable cantidad, cercana al medio millar). Comenzaron a verse camisetas de Los Enemigos de fans de toda la vida del músico madrileño, aunque Josele había llegado al Pinar para defender su discografía en solitario, tal como demostró en el arranque: "Prestao", "Pensando... no se llega a ná", "Baila el viento" y "Fractales", una de cada uno de sus discos, salvo aquel primerizo Las golondrinas, etcétera, que reservó para el punto y final ("Tragón" y "Olé, papá"). Fue en la parte media de la actuación cuando la balanza se empezó a decantar del lado de su más reciente Transilvania. Con su firme voz cañí lanzó unas letras que merecen ser escuchadas y entre las que deambulan con libertad el sarcasmo y la crítica, invitando irónicamente a "no pensar, que para eso están los que mandan" o sorprendiendo con frases punk como "triste es pedir... pero más tristes son ustedes", que se la robó a un vagabundo en el metro de Madrid para construir a partir de ella "El lobo". Cantando mejor que nunca en canciones como "Un guardia civil", su más reciente single, y estrenando guitarrista en la banda, Amable Rodríguez, habitual compañero de viaje de Jero Romero y ocasional de Coque Malla.

-La jornada con más público en los tres años de historia del Arrankapins Festival en el Pinar del Grau de Castelló, sobre todo en la actuación de Tequila, en la que se llenó casi por completo la zona que va del escenario al límite de las paradas de objetos y tickets.¿El último concierto de Trece ? No se sabe. Para mí sería una lástima, ya que se trata de una de las poquísimas bandas jóvenes de rock and roll clásico con temas propios en Castelló (en realidad, no no se me ocurre otra en este momento)… y lo resuelven más que bien. Tocaron un par de temas que sólo han interpretado en alguno de los puntualísimos conciertos del último año y medio.-Por camisetas, ganó Josele Santiago... bueno, más bien Los Enemigos. Muchos fans de la banda madrileña. A mí me da la impresión de que Josele canta ahora mejor que nunca unas letras que merecen ser escuchadas con atención dentro de una carrera que en solitario que después de cinco años nunca ha bajado de nivel. Ironía, sarcasmo y crítica en cada línea. “Triste es pedir… pero más tristes son ustedes”, frase punk tomada de alguien que cantaba en el metro de Madrid y que da origen a “El lobo”.-El imán de Tequila Rock atrajo de forma masiva a quienes casi cuarenta años atrás disfrutaban con el grupo de moda del rock español. Fueron unos cuantos los que me recordaron su actuación en los Salesianos de Borriana a finales de los 70 o inicios de los 80 con Carmín/Cinema de teloneros. Durante el concierto gran parte del público rejuveneció coreando hit tras hit, incluido el “Mucho mejor” (más conocida como “Hace calor”) de Los Rodríguez, con la sorpresa del estreno de “Yo quería ser normal”, su primer tema nuevo en 37 años. Muy próximos a los 60, a Ariel Rot y Alejo Stivel están en muy buena forma en esta gira recopilatoria de despedida. ¿”Nos volveremos a ver, Castellón” significa que habrá un “Adiós Tequila Tour II”?. PD: El “maestro” Luis Prado a los teclados en su día de aniversario.- Ruth Baker Band es una garantía de éxito de público en conciertos al aire libre en Castelló. Repiten y cada nueva vez hay más gente que en la anterior. Potente repaso -con vientos y teclas incluidos- a sus dos discos, empezando con la voz de la vocalista demasiado empastada dentro del grupo y solventando el tema con el paso de los minutos. Me sorprendieron unos curtidos rockeros al comentarme que se habían desplazado desde Barcelona principalmente por el grupo castellonense.-La canción repetida: “Sábado a la noche” de Moris (Trece y Tequila… y es que de tal palo, tal astilla).-El gran gentío en el Pinar provocó largas colas en las food trucks, lo que obligó a planes B.-Vídeo: Como se esperaba, Tequila acabó con "Salta!".Horarios para este sábado: Dry River (20:00) + Senior i El Cor Brutal (21:30) + Kiko Veneno y La Banda del Retumbe (23:00) + Aurora & The Betrayers (1:00). Gratis.

Publiée par Manolo Bosch sur Samedi 28 juillet 2018

Tequila arrastró hasta el Pinar a muchos que cuarenta años atrás eran adolescentes y que por una noche revivieron sus épocas estudiantiles mientras se sorprendían al recordar, como si fuese ayer, cada una de las letras del grupo que marcó tendencia y acumuló más fans dentro del joven rock and roll de finales de los 70 e inicios de los 80. Es el tour de despedida del grupo y la parte argentina del mismo, los amigos de la infancia Alejo Stivel y Ariel Rot, defienden a la perfección aquel legado. Rayando los 60, ambos se mantienen en gran forma, e incluso Alejo, con mayor trayectoria como productor que como músico en escena, se desenvuelve con una soltura a la guitarra que hasta puede resultar sorprendente. "Rock and roll en la plaza del pueblo", "Mira esa chica", "Quiero besarte", "Que el tiempo no te cambie", la muy celebrada "Dime que me quieres", la final "Salta"... no faltó ninguna, incluso la estrenada ese mismo día "Yo quería ser normal" o dos versiones: "Sábado a la noche" de Moris, cantada por Ariel, y "Mucho mejor" de Los Rodríguez, con una estrofa para el "Maestro" de los teclados Luis Prado (líder del grupo valenciano Señor Mostaza, que también acaba de girar con Miguel Ríos), quien ese viernes cumplía años.

Ruth Baker. Foto: Antonio García @rockmuseum.

Ruth Baker Band es asidua a los festivales al aire libre y sus cifras de asistencia de espectadores en este tipo de eventos van en aumento, con el añadido de que tocar después de Tequila ya les dejó una amplia masa de público a los pies del escenario. Esta vez el motivo de su segunda presencia en el Arrankapins era su reciente segundo disco, Revelation, aunque su repertorio estuvo bastante repartido con el debut, Changing my way. Reforzados por teclados y vientos, los castellonenses con cantante valenciana ofrecieron otro de sus potentes directos, mezcla de rock clásico, rock duro, soul... "Shake" para abrir con fuerza, "Boys and girls", dos temas lentos, como "Walking alone" y un "He's calling my name" con una parte vocal muy aplaudida... para acabar con el potente single "Revelation".

Empezar el sábado con Dry River es algo que unos cuantos cuestionaron, argumentando que los castellonenses se merecían un mejor horario. Pero a veces las estrategias de los organizadores son distintas y, sabiendo que el primer concierto siempre es el más complicado por cuestiones de asistencia, situaron en esa franja un seguro ganador como son los chicos del Río Seco. No falló esa previsión y a las 20:00, el Pinar ya reunía una cifra por encima del millar. El  contratiempo fue que por problemas técnicos cuya resolución llevó un buen rato, el concierto comenzó media hora más tarde de lo previsto y con el condicionante de recortar el repertorio previsto. Lo que a otro grupo hubiese hundido, a Dry River -seis músicos y dos actores- pareció dar más ganas, con el empuje extra del numeroso público, entre el que se observaba un buen puñado de camisetas de su más reciente disco. Dominaron las canciones más directas del 2038 y ese blues Al otro lado, con una gran interpretación vocal de Ángel Belinchón, colándose un par de recuerdos al pasado ("Pequeño animal" y la divertida "Irresistible"), para rematar con el baladón "Me va a faltar el aire". El público se sabe todas sus letras -algo infrecuente en el CS Rock- y eso todavía les da más fuerza... el humor ya lo traen de casa.

La pregunta recurrente de por qué Dry River actuó ayer el primero creo que tiene su respuesta en asegurarse una baza ganadora en el arranque de la segunda jornada del Arrankapins Festival y acumular una buena cantidad de público desde primera hora en el Pinar del Grau de Castelló. El grupo autodefinido como de “Surtido-Cuétara-Rock” es hoy en día el de mayor tirón dentro del CS Rock -El Último Ke Zierre lleva años jugando en otra liga- y no son pocos los que dicen que la etiqueta de “grupo local” se les queda muy pequeña, con la particularidad de gustar a un público de todas las edades y afinidades musicales. Problemas técnicos durante las pruebas de sonido se cebaron precisamente con ellos -vi a algún técnico al que conozco desde hace años sufriendo como nunca antes-, empezando media hora más tarde de lo previsto y acortando notablemente su actuación. Pese a los inconvenientes, sus tablas y maestría musical hicieron que superasen la incómoda situación y, una vez más, venciesen y convenciesen. Cuarenta personas más tienen desde ayer el disco ‘2038’ en su poder.En el vídeo, la divertida y marchosa "Irresistible", con el equipo musical y actoral al completo. Un tema de su segundo disco en estudio, 'Quien tenga algo que decir... que calle para siempre', que en su momento ocupó en su borrador de ideas la posibilidad de hacer una versión más corta y presentarla a Eurovisión.Y hablando de Eurovision, los fans del concurso musical-televisivo y del shock rock recordarán al grupo que lidera el Calella Rockfest del mes de octubre, los finlandeses Lordi y sus máscaras (cartel de abajo).

Publiée par Manolo Bosch sur Dimanche 29 juillet 2018

Entre la decepción que supuso disfrutar de una recortada actuación de Dry River y que llegó la hora de la cena, Senior i el Cor Brutal se encontró con una considerable merma de público frente al escenario. El grupo de Miquel Àngel Landete practica lo que denomina Valenciana, o sea, Americana cantada en valenciano. En su más reciente disco va más allá de las influencias que ha ido acumulando y acude directamente a las fuentes para rendirles tributo con sus personales versiones. Así, descarga una muy rockera "Anell de foc" de Johnny Cash o traslada "Maggie" de Cracker a la aún mas sensible "Cari", aunque por en medio se cuelan los escoceses The Jesus & Mary Chain con "Feliç quan plou", los granadinos Grupo de Expertos Solynieve ("Reina d'Anglaterra") y algún recuerdo al pasado propio, "La bomba del plaer".

Senior, al frente del Cor Brutal. Foto: Antonio García @rockmuseumlive

Aunque parecía complicado, Kiko Veneno superó en número de asistentes a Tequila. Si éstos rozaron el lleno completo en la zona que iba desde el escenario a las tiendas de venta, el catalán de cuna y andaluz de espíritu consiguió que el lleno fuese total. Eso sí, buena parte de los asistentes tenían el ánimo disperso, deseando algo más movido que los cantecicos entre rumbas y aires latinos de Kiko. Rodeado por una muy competente y polivalente Banda del Retumbe de siete componentes, el sevillano dio un repaso a temas nuevos (porque él no se ancla en el pasado) y, cómo no, a canciones que son historia dentro de la música española, especialmente las de Échate un cantecico, aquel disco que en 1992 cambió la vida del por entonces funcionario en la Diputación de Sevilla y que era un cara o cruz: "O triunfo de una vez y sigo en la música o me retiro". En 2018 sigue en el escenario defendiendo "Lobo López", "Joselito", "En un Mercedes Blanco", "Te echo de menos", junto a "Los delincuentes" o aquel regalo que le hizo a Camarón -o Camarón a Kiko- en forma de "Volando voy", incluida en el totémico La leyenda del tiempo del más reverenciado de los cantaores.

Kiko Veneno, historia viva de la música española. Foto: Antonio García @rockmuseumlive

Los nombres y la nostalgia tiran mucho. Por ello es que una vez finalizada la actuación de Kiko, la gran masa de público se fragmentó, aunque no estuvo mal la cantidad de asistentes que se quedó para presenciar la primera actuación en Castellón de Aurora & The Betrayers. Un grupo que tiene en la voz de Aurora García y sus gestos el foco de atención, en medio de una banda con dos teclados que con el tiempo se ha alejado de los terrenos puramente soul -la vocalista procedía de Freedonia, dentro de una trayectoria de música negra- para adentrarse en un rock psicodélico oscuro, como quedó demostrado en el arranque de "Time machine". Su voz impresionó a las presentes destilando delicadeza en la preciosa "Walk to the stars". Gustó a quienes han seguido su carrera y a quienes descubrieron esa noche su música.

Después del rock norteamericano en valencià de Senior i El Cor Brutal y los cantecicos de Kiko Veneno y La Banda del Retumbe ("Volando voy", "Te echo de menos", "Lobo López...), quien llenó aún más que Tequila el recinto del Pinar del Grau de Castelló, aunque la atención más allá de las primeras filas estaba dispersa, llegó Aurora & The Betrayers. Lástima que junto con Kiko desapareciese gran parte del público, porque en su primera vez en Castelló, el grupo madrileño se convirtió en la gran sorpresa del Arrankapins Festival, confirmando lo ya esperado por quienes les conocen y ganándose un buen puñado de nuevos adeptos, atrapados por la voz de Aurora.El repertorio estuvo formado por una mezcla de temas de sus tres discos, lo que permitió corroborar el cambio experimentado por un grupo que se inició en el soul -Aurora procedía de Freedonia y antes estuvo en formaciones como Gospel Factory- y al que ha ido añadiendo sonoridades (la mayoría oscuras), de manera que resulta complicado etiquetar su actual mezcla de soul, rock, psicodelia. Teatral en sus interpretaciones, particularmente me gustó sobremanera la lenta “Walk to the stars”, mejor aún que en disco, y en “From love to hate” me recordó a los castellonenses Ruth Baker Band.Vídeo: a los pocos segundos de comenzar "Walk to the stars" se me agotó la batería del móvil. Éste es "Voodoo", uno de sus temas más cortos y directos, que daba título a su segundo disco, 'Vudú'.

Publiée par Manolo Bosch sur Dimanche 29 juillet 2018