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Una segunda vida para las letras

La Calle Herrero se convierte en el gran refugio de los libros con más de una vida con la Librería Herrero21 y dos conocidas compañías de compra-venta. La librería solidaria AIDA Books&More y Re-Read completan la lista de puntos en los que el lector castellonense puede encontrar ediciones y volúmenes de segunda mano.
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Los libros no mueren cuando se terminan de leer. La tinta y el papel es inmortal.

Milán Kundera escribió la que está considerada su mejor obra en Francia, hace 32 años. No hace tantos, en la habitación de un tercero en Castellón, La insoportable levedad del ser cambiaba la vida de Isabel Falcó. “Me alteró totalmente la perspectiva y empecé a darme cuenta de la forma en la que un libro puede aportar tanto y cambiar tantas cosas”, declara. Es difícil no sentirse identificado con Isabel. Todo gran lector tiene ese propio momento cumbre, su propia obra con nombre propio. Luego devorará vorazmente páginas y páginas de palabras impresas sobre papel. Otros autores, otros títulos. Pero difícilmente será comparable a ese primer golpe literario. A ese manuscrito en el que la tinta se convirtió en mazo y arremetió contra barreras y limitaciones intelectuales para abrir nuevos horizontes. Hay fuerzas que destrozan perspectivas y no hay mayor fuerza que la literatura.

“Desde entonces me fue imposible no querer tener el mi propia edición del libro”, confiesa Isabel, que añade: “Me compré varias ediciones, hasta que encontré la editorial que me interesaba con la portada que quería. Es un sentimiento de propiedad un poco estúpido, pero sí existe ese pequeño orgullo de poder leerlo y de que sea tuyo. Es inevitable.”

Esta necesidad de propiedad no es tan absurda como parece. Uno de los principios básicos de la mente humana es la búsqueda constante de la reducción de su incertidumbre, aseguran desde el Departamento de Psicología de la Universidad Jaume I. Esta necesidad más que de propiedad es de accesibilidad, ya que la mente humana busca tener acceso directo a aquello que realmente enfoca nuestro interés.

ACCESO A LA LITERATURA EN CASTELLÓN

Castellón de la Plana tiene muchas cosas. Algunas a la vista, otras escondidas. Unas externamente reconocidas (las fiestas de la Magdalena), otras especialmente valoradas por los que nacieron aquí (el Rotllo y la Canya, el Fadrí). Pero nunca ha sido una ciudad que haya destacado por su gran magnitud. Las mismas gentes, las mismas caras. Aun así, es común encontrar varios puntos de vista diferentes en la misma generación. Eric Beltrán tiene 25 años y ha crecido en un contexto geo-social muy similar al de Isabel. Sin embargo, aunque también es un lector voraz, no entiende esta necesidad de propiedad. “Prefiero alquilarlos gratuitamente. No veo factible acumular libros, lo único que hacen es acumular polvo”, añade.

Eric utiliza la oferta de literatura gratuita que existe en Castellón mediante la red de bibliotecas. Gracias a la Conselleria de Cultura i Esport, es posible encontrar una biblioteca por distrito, ofreciendo en carácter de préstamo sin coste hasta cuatro volúmenes al mismo tiempo. Acceder a ello es sencillo. Solo es necesario el carnet individual de la Red de Lectura Pública Valenciana, que se adquiere en el momento de inscribirse en cualquiera de estos centros rellenando un simple formulario.

La Biblioteca Pública de Castellón, entre la red de bibliotecas de la ciudad.

“Es la forma más económica de tener un amplio abanico de opciones y de conseguir acceso a la literatura que me interesa. Es una lástima gastarse dinero en algo que, puede, no te vaya a gustar”, defiende Eric. Sin embargo, aunque gratuito, este sistema de acceso a libros y ediciones desdibuja el estrato emocional propio del contexto literario. Para los que son más Isabel que Eric y siguen con el propósito de hacer suyo el papel y vestir sus estanterías con tinta e historias, la ciudad de Castellón ofrece cuatro grandes librerías, reconocidas irremediablemente por todos los lectores de la ciudad, defensores de la ternura del papel, en los que uno puede perderse en sus volúmenes y el aire acogedor y literato. Estos son Argot, Babel, Plácido Gómez y la Casa del Libro.

LA SEGUNDA VIDA DE LAS LETRAS

España todavía vibra con el eco de la crisis económica que explotó en 2008 y que destrozó la mayoría de los sectores. El país aún no está recuperado. Las limitaciones económicas están aún muy presentes en toda persona, lectores incluidos, y gastarse una media de 20€ por libro no parece una opción al alcance de todos. Pese a que el último estudio del CIS al respecto asegure que se sigue prefiriendo el placer del papel antes que el libro electrónico y a los intentos de los editores de reducir los costes en pos de favorecer las ventas, la realidad es que la situación del negocio editorial es más que complicada. Aun así, dicen que los problemas solo son soluciones que aún no se han dignado a ser descubiertas. Y, como en otros casos, hay solución. Aquí pasa por el boom del negocio de segunda mano. Existen posibilidades en Castellón de acceso a la adquisición de literatura física por un precio muy reducido.

Grandes franquicias de compra-venta

La Calle Herrero, punto de encuentro de las franquicias de compra-venta. Libros de todo tipo perdidos entre altavoces y pantallas.

Es un placer encontrar en cualquier tienda de segunda mano, entre estanterías artificiales de teléfonos y ordenadores, ese rincón esperanzador con ediciones y volúmenes literarios. Este es el caso de las dos grandes franquicias de segunda mano con centros en Castellón, B-Market y Cash Converters. En B-Market (C/Herrero, 8) nos encontramos varios baúles de libros a diferente precio, la mayoría entre 1 y 5€. Ediciones perdidas de El buscón de Quevedo se mezclan con manuales y algunos de los más recientes best-sellers. Además, explican que, con la adquisición de tres libros, regalan el de menor importe.

En la misma calle, en una especie de ilógica competencia, nos encontramos el color rosado característico de Cash Converters (Calle Herrero, 10). con una oferta algo limitada en cuanto a cantidad pero a un precio mínimo y, parece, hasta ridículo. Encima de varias estanterías de discos y DvDs de grandes películas aún vigentes en nuestra retina cultural descansa una variada selección de libros (desde Isabel Allende hasta la clásica Isla del Tesoro de L. Stevenson) rodeando un cartel tan atractivo que es imposible de ignorar: 1 libro a 0,75€ y 3 a 1,50€.

Re-Read Castellón

El interior de Re-Read Castellón, en la C/Navarra.

Carine Deboaisne, gran lectora y amante de la literatura, llegó a España hace cinco años. En Francia, su país natal, estaba acostumbrada a frecuentar tiendas de reventa de libros y disfrutar de ese ritual sagrado y tan personal de perderse entre volúmenes y volúmenes. Tocando cada libro, buscando el adecuado. Al instalarse en Castellón, para su sorpresa, no encontró casi ninguna, además de una inexplicable mala reputación del concepto de segunda mano. “Entré en otra ciudad a una tienda Re-Read y en mi mente algo cuajó enseguida. Dos años después estoy todavía funcionando, la gente parece responder a la oferta de libros de segunda mano”, declara.

Re-Read es una red de librerías lowcost con presencia en más de 30 ciudades del país. Un modelo que parece funcionar también en la tienda de Castellón (Calle Navarra, 77) de la mano de Carine y su constante sonrisa. Con un trato exquisito hacia los libros y una fácil e intuitiva clasificación y organización de todos los volúmenes, encontramos una sorprendente y gran oferta de toda clase de lecturas. Además, cuentan con un sistema de alarmas y el sistema de precio es de los más atractivos de la ciudad: un libro por 3€, dos por 5€ y 5 por 10€.

Herrero 21

La librería Herrero21, un rincón en el que perderse entre ejemplares y volúmenes.

La librería Herrero 21 (Calle Herrero, 21) parece un pequeño almacén cuadrado, pero es un océano inmenso en el que, quien se sumerge encuentra, seguro, algún que otro tesoro de los que son demasiado buenos para estar a simple vista. No es fácil encontrar, aquí, contenido muy novedoso y actual, aunque tampoco es el objetivo de quien, como Isabel, se suele asomar sin vértigo a este pequeño universo de posibilidades literarias. “Ahí dentro hay perdidas verdaderas joyas. Solo hay que saber buscar. Aunque Vicente, el dueño, es lo mejor de la tienda. Tiene sorprendentemente controlado todo de lo que dispone y hablar con él te ayuda muchísimo.”

En cuanto al precio, sí que encontramos diferencia entre Herrero 21 y las opciones anteriores. Ante la ausencia de un precio fijo, éste depende del volumen, la editorial o del tipo de encuadernación, entre otros factores. El rango de costes, que parece ser a criterio del propietario, baila bastante pero, aun así, es bastante más económico que el de las librerías al uso, encontrando ediciones desde 4-5€ hasta 15€.

AIDA Books&More

Libreria AIDA Books&More en Castellón.

Uno de los esos pequeños secretos que guarda Castellón. AIDA Books&More (C/Maestro Chapí, 18) es una librería solidaria a cargo de la ONG Ayuda, Intercambio y Desarrollo con proyectos en África, Asia, Oriente Medio y América Latina. Ambiente cercano y cálido en una habitación con centenares y centenares de volúmenes donados tanto por particulares como por instituciones para ayudar a la organización a financiar los proyectos. Páginas que son acciones, letras que se convierten en ayuda por un precio simbólico (aunque hay alguna edición de 2-3€, en su mayoría, los libros están a 1€).

La iniciativa de AIDA está presente en Segovia, Madrid y Valencia, recientemente también en Vigo y Santander, además de disponer de una web en la que se encuentra toda la información sobre los proyectos de la asociación y permite, en la propia página, adquirir libros y colaborar. La tienda de Castellón es relativamente nueva. Unos agradecidos brazos reciben abiertos cualquier tipo de ayuda, desde donaciones de libros (menos enciclopedias) hasta voluntariado.

Libros y volúmenes, imprescindibles para los lectores de Castellón. Foto: Amparo Más.

La cartera demasiado estrecha, tan propia de nuestros días, amenaza el placer del papel, de su tacto y de su pertenencia. Pero todavía existen opciones, cobijos de letras y tinta, que permiten a los lectores de Castellón poder seguir buscando magia entre viejos catálogos y ediciones antiguas. Tal vez Eric tenga razón, y sea absurdo ese sentimiento de propiedad, esa atracción que hace que queramos decorar nuestra casa con libros. Quizá. Pero Kundera seguirá mirando, fiel y constante, a Isabel desde la estantería, como tantos otros volúmenes que siempre estarán para aquellos que han querido tener su propia librería. Tan suya y tan de nadie más. Y es que, con cada libro que buscas, encuentras, lees, tocas y quieres, con cada edición que termina formando parte de esa colección que se levanta orgullosa desde el estante y no deja de hacerse más y más grande, creces tú también. Un poco más.

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