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El rap y la poesía. Del bombo-caja al papel

Puede parecer un camino natural o no, pero lo cierto es que cada vez son más los mc's que recuperan esos versos sin ritmo y los plasman en papel. Nach, Rayden o Sharif son solo algunos de los nombres del rap que ahora también se pueden encontrar en librerías.
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“¿Cómo puede tener este silencio tantos decibelios?” reclama uno de los poemas del rapero ZPU en su libro Los versos que nunca fueron canción. Tal vez porque hay silencios que retumban demasiado o simplemente por todos aquellos que no pueden permanecer callados. Como aquellos versos, sus versos, que nunca fueron canción y se convirtieron en silencios para acabar cobrando vida a través de las páginas de un poemario. Porque los raperos también recitan, pero en este caso tinta sobre las páginas.

Parece algo natural que un rapero acabe escribiendo un libro de poemas. O tal vez no. Los hay que se consideran poetas y los hay que creen que sus versos no podrían alcanzar ese rango. También están los que no quieren serlo. Probablemente el libreto con las letras de cualquier disco (los de aquellos que aún publican libreto; y los de aquellos que aún sacan discos, claro) de un mc se podría considerar prácticamente como su particular poemario. El rap es rima, las rimas son versos, y éstos alimento de la poesía. Pero los raperos no eran poetas, hasta que esos versos traspasaron el bombo caja hasta el papel.

“Lo malo de crecer no son las canas, ni las ojeras tatuadas por los años, no es la duda agazapada en los rincones, ni la colección inacabada de fracasos. Lo malo de crecer no son las ruinas, ni que el invierno dure más que los veranos. Lo malo de crecer son las espinas, cuando no saben a nuevo los pecados” – Sharif Fernández

“Tenía muchos versos, muchos poemas que no se habían transformado en canción porque el ritmo es un poco dictador y exige una métrico con una estructura determinada, y a veces a mí se me ocurren versos que no me apetece someter a esa dictadura o no quiero torturarlos para que encajen en un ritmo”, nos explicaba Sharif en una entrevista. Un año después el mc zaragozano pisaba Castellón, concretamente la Llotja del Cànem de la mano del ciclo Encontres Musicals, para convencernos, entre otras cosas, de que lo que él hace no es poesía. Pero lo cierto es que sus versos, los que se escuchan y los que se leen, están plagados de ella. Tanto en la forma como en el contenido, desde el título de su último largo, Bajo el Rayo Que No Cesa (2015), que hace referencia a un poemario de Miguel Hernández, hasta los propios textos de Ángel Guinda (a quien también dedica el poema “Niño sexagenario”), y Alfredo Saldaña que se encuentran en la contraportada y en el prólogo, respectivamente, del libro.

Lo vívido vivido, así se llama la forma que han adoptado los versos que no se podían transformar en canción de Sharif. Mientras en el poemario de ZPU (quien estará en La Burbuja el próximo 26 de mayo presentando su último largo Espejo (2016)) encontramos distintas piezas que responden a lo que el propio ZPU describe como “ésto no es un libro de poemas” (prólogo), acompañados por ilustraciones de Customizarte, y que enfrascan esa melancolía y rabia que también es su música. En Lo vívido vivido cada poema se acaba convirtiendo en uno de los mejores escaparates de la belleza y profundidad de la prosa a la que nos tiene habituados Sharif.

Una de las particularidades del libro de poemas de Sharif, y que evidencia de qué manera los raperos también se están haciendo un hueco en el mundo de la poesía escrita, es que la editorial con la que se ha lanzado Lo vívido vivido, Arcesis, pertenece a otro gran letrista de la escena rap española, Rafael Lechowski.

Pero si hablamos de mc’s y libros de poemas es inevitable hacer referencia a uno de los nombres que más ruido ha ocasionado: David Martínez Álvarez, conocido sobre los escenarios como Rayden, con unos exitosos Herido diario y, el más reciente, Terminamos y otros poemas sin terminar. La forma que ha encontrado el rapero para crear un nuevo universo de palabras que va más allá de su música, aunque inevitablemente beba de ella. Y haciendo un poco menos de ruido pero desgarrándose en cada rima y con una bibliografía destacable, se encuentra el mc valenciano Charly Efe; quien hasta el momento ha publicado tres obras, la última: Los elegidos.

Los raperos ahora también realizan recitales y no solo conciertos, firman libros y no solo discos y sus nombres ahora también aparecen en los catálogos y estanterías de las librerías. Y no solo en forma de poemarios, también en novelas como En 2084, tercera publicación de El Chojin.

Sus versos escritos incluso dan la vuelta al mundo, como es el caso de Nach que ha conseguido gran repercusión con su libro Hambriento. Probablemente una de las obras más mimadas del mc, un libro que reúne distintos poemas que ha ido recopilando durante los últimos cuatro años y que divide en cinco partes (“Hambriento”, “Puertas y maniquís”, “Vómitos de soledad”, “Volviendo a casa” y “Momentos”) que engloba una sola, la vida. Y a través de esta idea Nach nos sumerge en un auténtico viaje hacia las partes más escondidas de su ser, hacia muchas de esas cosas que probablemente su música no sabía cómo decir pero que las páginas de Hambriento dibujan a la perfección.

“El primer año desesperado por calmar mi hambre, el segundo año tocando puertas y maniquíes, el tercero frenando para vomitar mi soledad, el cuarto intentando volver a casa.” – Nach

Son todos los que están, pero no están todos los que son. Y así, de forma natural o no. Intencionadamente o no. El rap consiguió ser catalogado por fin en poesía. Y ya no solo suena, ahora también se lee. Pero se siente igual.

Referencias de los libros mencionados

Los versos que nunca fueron canción
Autor: ZPU
Editorial: Frida
“Esto no es un libro de poemas. Ni de relatos. Tampoco es una novela. No son cuentos escritos en prosa. Se me hace raro hasta llamarlo libro, pero supongo que sí, lo es.
Entonces este es un libro de versos, de raps, de líneas y rimas que quisieron ser canción y que nacieron para serlo, pero nunca lo fueron. Me gusta pensar que esto es un rescate y un regalo, tanto para mí como para los que ya conocéis mi música y la sentís. También me gusta pensar que es una bienvenida a los que no se han acercado hasta ahora a mi trabajo y que, quizá, encuentren algo en este.”

Lo vívido vivido
Autor: Sharif Fernández
Editorial: Arcesis
“La poesía de Sharif tiene dignidad además de utilidad. Es abierta como las calles, transparente como el agua, imprescindible como el aire. Poesía testimonial, ejemplar por la meditación activa de su conciencia crítica. Intensa. Insistente con la rima de las campanas que llaman y reúnen a construir un mundo mejor. Poesía que nos atraviesa con la excelencia de su sencillez, con la fuerza de ese viento que limpia y transporta, con la autenticidad arrolladora de su brutalismo emocional. Este vivir muriendo / Este llorar cantando. Existencialidad resistente, faro para una generación que lucha con abrazos.”

Herido diario
Autor: Rayden – David Martínez Álvarez
Editorial: Frida
Herido diario es una vida entera exprimida y colada en un año con sus cuatro estaciones: la caída del otoño y su golpe, la hipotermia del invierno y su abrigo, el deshielo, la ilusión y la alergia de la primavera y el verano y su desapego. Cualquier parecido con la coincidencia es mera realidad.”

Terminamos y otros poemas sin terminar
Autor: Rayden – David Martínez Álvarez
Editorial: Espasa Libros
“Un sabio dijo una vez: “Pocas cosas hipnotizan tanto en este mundo como una llama y como la luna, será porque no podemos cogerlas o porque nos iluminan en la penumbra”. Realmente no sé si alguien dijo esta cita o me la acabo de inventar pero deberían de haberla escrito porque el poder hipnótico que ejercen esa mujer de rojo y esa dama blanca sobre el ser humano es digno de estudio. Todo final implica un principio y viceversa, como el ciclo de la noche y el día, como las fases de la luna desde la nueva hasta la llena pasando por su sequía. Nosotros sólo somos bolsas de agua con corazones, cerebros, piernas y entelequias por lo que es normal que la luna nos afecte como afecta a las mareas. Las relaciones tienen complejo de luna; salen, se ponen, se vacían y se ocultan pero no por ello dejan de intentarlo. Hay libros que cambian la vida, otros que ayudan a entenderla. Espero que este sea de los segundos.”

Los elegidos
Autor: Charly Efe
“Abre Los elegidos de Charly Efe y sumérgete en un puñado de versos escritos a pelo y a pluma, desde el desencanto y la sordidez, los recuerdos de amores, amigos, váteres y raves, desde el barrio del Carmen a los solos del Jimmy Jazz o a los fotogramas de infancia. Su poesía es como esa línea suya que dice eso de Te quiero jazz, pero te follo punki.” (Extracto extraído de una reseña de Literaturbia).

En 2084
Autor: El Chojin
Editorial: Frida
“Han pasado muchos años desde que se empezó a hablar de la era digital, de la era hipertecnológica. La posmodernidad muestra ahora los rasgos de una sociedad utópica, La unión, sin guerras, sin paro, sin pobreza, sin conflictos. (…) Una distopía trepidante con tintes orwellianos. Una suerte del Walden de Skinner bajo el prisma de Philip K. DiCk. Una lúcida reflexión sobre los claroscuros de la tecnologización de las sociedades modernas.”

Hambriento
Autor: Nach
Editorial: Planeta
Hambriento es una travesía poética de ida y de vuelta, repleta de reflexiones, aprendizajes y sensibilidad. Un río a contracorriente que fluye a borbotones hacia las cimas más altas. Nach escribe urgido por una voracidad de emociones y experiencias que parecen saciar un íntimo vacío. Así emprende, a dentelladas, un viaje por sí mismo con una sensación de hambre que sirve de combustible para la vida, porque el hambre nos mueve, nos vuelve osados y nos alimenta.”

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