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El día que Skizophonic y Skizonettes lo dieron todo en el FIB (y comieron sándwiches de rúcula y hummus)

Sábado 19 de julio de 2014. Una fecha que los cinco Skizophonic y las tres Skizonettes nunca olvidarán. Porque esa tarde, el grupo de Benicàssim se subió al escenario Trident del FIB para protagonizar el que hasta ahora es el concierto más especial e importante de su carrera. Por primera vez, un grupo enteramente de Benicàssim actuaba en el FIB, un festival en el que han crecido física y musicalmente. Ahora recuerdan aquel día… y también los sándwiches de rúcula y hummus que se zamparon.
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Nacho Galí y Javi Gascón, embebidos en el FIB. Foto: Pau Bellido (ACF).

¿Qué sintieron los cabezas del controvertido cartel del 20º FIB cuando estaban actuando en el escenario principal? ¿Qué hicieron las horas antes? ¿Comieron sándwiches de rúcula y hummus? ¿Saludaron a alguien?… Pues en Nomepierdoniuna no lo sabemos. Pero sí podemos averiguar estas cuestiones y más si se las preguntamos al grupo más fiber de este FIB, e igual de toda su historia: Skizophonic y, con ellos, las Skizonettes poniendo voces femeninas. Nacho Galí (voz y guitarra), Dan Alcaide (guitarra), Eloy Alcaide (teclados), Javi Gascón (bajo y coros) y Carlos Cruz (batería y coros) nacieron en Benicàssim y fueron creciendo musicalmente mientras cada verano acudían como fans al festival –primero “Indie” y después “Internacional”- de su ciudad. Por culpa del FIB pusieron en marcha “The last stupid rock project” y mientras pasaban los ensayos y aún ni se habían planteado si estaban tomando “The wrong way”… Al contrario, tenían motivos para sentirse “Lucky boy”, motivo por el que dieron forma a su primera homónima grabación (2008). “Shut up” gritaban en el Living room (2009), porque parecían tener claro que su misión en esta vida era “Today save your weekend (tomorrow save your soul)”. Aunque unos años después, “I wait”, pero a la vez “I must doubt”. Gossip (2011) les había llevado más arriba -incluida la final del Proyecto Demo y el pre-FIB-, pero surgía la duda de si “I’m gonna get rid of you”. Y llegó un parón de incierta resolución… hasta que en 2013, Skizophonic regresaba pensando que “I don’t want to be cool” mientras exhibía un “Clockwork” y el público les demostraba que no es cierto que “Nadie te quiere ya”. El 19 de julio de 2014, a las 18:00, se subían al escenario Trident del FIB. Era el momento soñado por cinco amigos que rindieron su particular homenaje al festival titulando su cuarta grabación Velodrome, en recuerdo de aquellos primeros años del evento que cambió el panorama estival y musical de Benicàssim y de la provincia. Junto a ellos, las tres Skizonettes (Sol González, Nuria Pallarés y Sofía Royo)… Todos y todas, de negro, en pleno mes de julio y con el astro rey haciéndose notar. Y es que ya lo cantaban en su primer disco: en la música hay que estar dispuesto a “Sweating blood”.

Ahora, Skizophonic y Skizonettes repasan aquel sábado histórico para todos ellos. Por supuesto, “Oh Oh Oh (Do Not Skip Any Detail)”.

Skizophonic y Skizonettes, en una actuación histórica para todos ellos. Foto: Pau Bellido (ACF).

EL ÚLTIMO ENSAYO
Sol: “Lo hicimos la misma semana. Se podía oler emoción y tensión en el aire”.
Nuria: “Como cualquiera de antes de algo importante, fue un tanto tenso, pero con mucha ilusión, ya que sabíamos que llegaba el día”.
Sofía: “Pasamos todo el set-list sin problemas pero creo que yo aún no había terminado de asimilar al 100% que en pocos días pisaría un escenario del FIB. Las Skizonettes somos una prolongación de los Skizophonic y como pasa en las mejores familias, también hay tensión entre nosotras de vez en cuando y más ante un concierto tan importante como éste. Somos muy exigentes y ya no había margen de error posible. Al fin y al cabo, es la exigencia, entre otros, la que hace que haya un buen concierto”.

LOS DÍAS ANTERIORES
Nacho: “Curré como mi aplastante rutina me dicta desde hace tiempo”.
Eloy: “Sensaciones de gran emoción que quedan marcadas en nuestra vida como personas y como músicos”.
Javi: “Me pasé la semana previa escuchando cómo me preguntaban si estaba nervioso, y no soy un tipo que me ponga nervioso en escena pero…”.
Nuria: “No pensé demasiado”.

LA NOCHE ANTERIOR
Eloy: “Dormí a pierna suelta, porque sabía que nos saldría un concierto cojonudo”.
Javi: “…resultó que no pegué ojo. Tuve una pesadilla en la cual justo subiendo al escenario me di cuenta de que no llevaba calcetines. Me desperté alterado y sudoroso”.
Dan: “Conciertos en el FIB, vaso leche con galletas y a dormir como un lirón”.
Sol: “Tuve un bolo con mi trío de jazz en Almenara. Había una luna preciosa, que se reflejaba en el mar, y allí estábamos nosotros, tocando para ella. Comenzó a chispear un poco de lluvia y era tan bonito el momento que cual músicos del Titanic, seguimos tocando”.
Sofía: “Estuve en FIB, ¡claro! Pretendía acostarme más bien pronto para dormir las horas pertinentes y tener la voz clara, pero me quedé a ver a Tame Impala (pasada la medianoche). Esa noche llovió y empezó a refrescar, y como estaba pasando algo de frío, me fui para casa para no coger un constipado de última hora. De todos modos, me sorprendió mi tranquilidad; supongo que sería porque los verdaderos protagonistas eran ellos, Skizophonic, y las Skizonettes sus acompañantes en esta aventura”.

LAS HORAS PREVIAS
Eloy: “Esperando con muchas ganas el concierto y recibiendo mucho cariño de la gente de Castellón, que nos deseaba “mucha mierda” en las redes sociales”.
Dan: “Gran humor con los compañeros”.
Sofía: “Preparando el vestuario y demás. ¡Y releyendo la letra de “Love Soldier”! Aunque me sepa la letra y nunca me haya equivocado cantándola en directo, la repasaba por si los nervios me hacían cantar otra cosa”.

LLEGADA AL RECINTO
Nacho: “Aparecieron los nervios”.
Eloy: “Fue muy bonito, sobre todo ver el nombre del grupo en un camerino y comer unos sándwiches de rucula y hummus muy buenos en un catering para los artistas”.
Javi: “En el camerino estaba ansioso por tocar. No tenía hambre ni sed, sólo quería tocar”.
Dan: “Empiezo a creer de verdad lo que va a pasar”.
Sol: “Quedamos en la puerta sur y entramos juntos a los camerinos. Ver el nombre de Skizophonic en la puerta. Fue muy emocionante. Nos llevaron en una furgo hasta el escenario, ya estábamos vestidos de negro para la ocasión”.
Nuria: “Mis nervios llegaron cuando fuimos a acreditarnos. Entonces me di cuenta de que estaba pasando de verdad. Tantos años asistiendo e incluso trabajando en el FIB y ahora iba a ser parte del espectáculo gracias a los chicos. Fue extraño. Me sentía una estrella, entrando como Pedro por su casa en el backstage y viviéndolo todo con muchas ganas”.
Sofía: “Eran las 16:00 aproximadamente y hacía muchísimo calor. Dejamos las cosas en el camerino y fuimos al backstage a hidratarnos porque el calor era insoportable; yo incluso estaba algo mareada de dicho calor. Además, había comido poco porque tenía tantas ganas de ir ya hacia el recinto que sólo quería que se hiciera la hora y apenas tenía hambre”.

PRUEBA DE SONIDO
Nacho: “Desaparecieron los nervios al descargar el equipo”.
Eloy: “Nos llevaron al escenario Trident en una furgoneta. Fue rápida la prueba. Lo emocionante es verte en tamaño escenario y tocar tan cómodos”.
Javi: “Encima del escenario nos encontramos unas 15 personas trabajando para nuestro bolo. Teníamos los instrumentos, el uniforme, Lucendo en la mesa y las Skizonettes radiantes, no podía fallar nada”.
Dan: “Se va haciendo realidad”.
Sol: “Nos llevaron en una furgo hasta el escenario y ya estábamos vestidos de negro para la ocasión. La prueba fue muy corta, al punto que tiré mis gafas y mi móvil debajo de mi pie de micro, porque ya era la hora de tocar y no me dio tiempo a nada más”.
Nuria: “Fue un poco tortura, ya que para para mi gusto hubo demasiadas prisas, cuando no era necesario. Aunque subida allí arriba todo parecía tan irreal que igual fueron los nervios del momento”.
Sofía: “Empezó con un poquito de retraso y la recuerdo algo caótica, por las prisas. Lo normal en estos casos. Pero ahí estaba Alberto Lucendo para hacer brillar a Skizophonic en la medida de lo posible”.

Eloy Alcaide, el hombre de las teclas. Foto: Pau Bellido (ACF).

EL CONCIERTO
Nacho: “Recuerdo a las Skizonettes bailando como si fuera el fin del mundo. Y también sudor, mucho sudor”.
Eloy: “Vibrante y con mucha potencia. ¡Se nos veía una cara de felicidad! ¡Qué groove! A mí se me puso el pelo de punta, como se puede ver en una foto”.
Javi: “Grandioso. Notamos el feeling de la gente y del sonido penetrándonos por todos los poros. Éramos el Numancia jugando en el Camp Nou y queríamos dar guerra. La dimos”.
Dan: “Siento la magia de la música y el escenario. Espectacular, no se puede describir, hay que vivirlo”.
Sol: “Una experiencia única, un escenario enorme, dos monitores para nosotras y todo fue fluyendo con mucha complicidad entre nosotros”.
Nuria: “Pura adrenalina. Empezar a cantar junto a los chicos fue electrizante y los temas que no cantábamos los bailamos y cantamos como locas esperando el momento de volver a cantar. Además, pensaba que en ese escenario habían estado e iban a estar muchos artistas que admiro”.
Sofía: “Es un tópico lo que voy a decir, pero fue como estar en una nube. Me puse muy nerviosa cuando por fin pisamos el escenario, tan grande, tan profesional, tan… ¡de FIB! Fue corto pero intenso, y lo bueno, si es breve: ¡dos veces bueno! No podría describir con palabras lo que sentía mientras estaba cantando. Además, veía muchas caras conocidas y aquello me llenaba de satisfacción: fue muy bonito y reconfortante ver a amigos y familiares viviendo esta experiencia junto a nosotros”.

LOS ENCUENTROS
Nacho: “Bonitos detalles, como caras conocidas en el público”.
Eloy: “La gente que nos sigue y que nos animó; es lo que más se agradece. Ver a mi padre llorar de emoción no tiene precio”.
Dan: “Seguimos disfrutando la experiencia y lo transmitimos y compartimos con la gente, cuantos más mejor”.
Sol: “Ver tantas caras de personas conocidas que apoyan a Skizophonic es una gran satisfacción. Recuerdo ver a Nacho Silvestre y Nadia Sheikh juntos viendo el concierto; estaban cerca de la cabina de control de sonido. Me encanta la hermandad que hay entre músicos de Castellón”.
Nuria: “La gente estuvo fantástica. Muy buenas críticas y mucho calor. Terminó el bolo y flotábamos. La vuelta a camerinos en la furgoneta del FIB con “Uprising” de Muse a toda castaña y haciendo bromas sobre dónde hacíamos el siguiente bolo es una imagen que guardo con cariño, aunque estar encima del escenario y vivir ese momento fue de lo mejor”.
Sofía: “Me hubiera gustado saludar y hablar con toda la gente que conocía, pero fue imposible. Se agradece mucho el calor de toda esa gente, al fin y al cabo es parte del espectáculo”.

LO QUE MÁS ME GUSTÓ
Eloy: “El colegueo entre los artistas. Los músicos ingleses son gente encantadora. Ver en el mismo escenario y de cerca a tan buenos músicos como Paul Weller, Paolo Nutini…”.
Javi: “Me quedo con las conversaciones sobre música con compañeros, con las cervezas de compadreo, con la sensación tocando “Tin soldier” para acabar el concierto, con la potencia que recibía de los monitores que hizo que me poseyese el Dios del Rock y con ser profeta en tu tierra”.
Dan: “Absolutamente todo y los sándwiches de hummus y rúcula de los camerinos”.
Nuria: “Si me paro a pensar, hay tantos momentos que me gustaron que sería difícil quedarse con solo uno de ellos. Me gustó la experiencia en general, el poder vivir desde dentro el festival y siempre les agradeceré a Skizophonic la oportunidad de dejarnos compartirlo con ellos”.
Sofía: “Creo que no puedo elegir un momento en concreto. Fue una experiencia completa formada por todas sus partes, que todas tienen algo de especial. Sin duda, muy agradecida a los Skizophonic por esta oportunidad y por poder vivir esta experiencia con tan sólo 21 años”.

EL RECUERDO DE AQUEL DÍA
Nacho: “Fue un gran bolo. Lo dimos todo y disfrutamos como enanos. Si nos llaman de nuevo, el año que viene lo haremos mejor y más largo”.
Eloy: “La cara de satisfacción de mis hermanos y las sonrisas de oreja a oreja de las Skizonettes”.
Dan: “La magia al subir al escenario y poder vivirlo junto con mis compañeros/as de Skizophonic”.
Sol: “Lo que más recuerdo ahora es un momento gracioso. Llega un momento del tema “No-light men” donde Nacho hace un silbido y en teoría nosotras no debemos hacerlo, pero le miramos y él sonrió y con su mirada supimos que teníamos su aprobación para silbar juntos (jaja) y así lo hicimos”.
Nuria: “Más que recordar algo en concreto, es una sensación, una emoción la que más se mantiene en mi cabeza sobre lo que hicimos esos días. Y el ver cómo los chicos defendían sus temas encima del escenario lo tengo grabado a fuego en la mente”.
Sofía: “Cada vez que lo pienso, me vienen flashes de distintas situaciones: momentos previos al concierto ya encima del escenario, en el camerino con el calor tan insoportable, en el backstage bebiendo Nestea, el concierto en sí mismo y Gascón diciendo lo especial que era el público que había allí (y que les haría el amor a cada uno de ellos!!!), los 4 sandwiches de rúcula y hummus que me comí después del concierto (¡estaban riquísimos!)… Todas y cada una de estas situaciones hacen que sonría cada vez que pienso en ellas.

Las Skizonettes, poniendo voces y bailes. Foto: Pau Bellido (ACF).