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De repetidores en el Ribalta con La Ravalera

Nos convertimos en estudiantes y volvemos al instituto un sábado por la tarde. ¿Por qué no? La Ravalera lo hace posible. Igual que hace posible que el microteatro se convierta en la mejor herramienta para crear emociones, experiencias y celebrar el centenario del IES Ribalta en su edición especial de otoño.
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Pasillos, aulas y hasta el último rincón del IES Ribalta queda invadido por el teatro breve con La Ravalera. Foto: Carme Ripollès (ACF).

Volvemos al instituto. Y además volvemos a uno que cumple 100 años. Recorremos sus imperiosas escaleras, su patio y aulas, que se convierten en la huella de los 100 años de historia del IES Ribalta de Castellón. Nos convertimos en recuperadores*, nos la jugamos todo en un examen para no ser los repetidores y volvemos al instituto un sábado por la tarde. Para celebrar el centenario del Ribalta, pero también rendir un particular homenaje al mundo de la educación a través de La Fira de Teatre Breu La Ravalera y su edición especial de otoño La Ravalera al Ribalta.

La Ravalera consigue que disfrutar del microteatro sea una experiencia única. Habitualmente la feria, que propone una serie de propuestas de teatro breve repartidas en diferentes localizaciones de la ciudad, las cuales se alejan de los habituales escenarios (como casas típicas, patios, una vaquería, hornos, carnicerías, etc.), se desarrolla en primavera; pero con el propósito de saciar el hambre de teatro breve, La Ravalera vuelve en otoño con tres obras de microteatro y un concierto en un único lugar. Y si el IES Ribalta ya de por sí tiene un carácter propio, tanto por su historia y significado como por su arquitectura, La Ravalera ha sabido que el instituto se convirtiese en el mejor de los escenarios para disfrutar del teatro en formato reducido y cercano.

El público recorriendo el IES Ribalta. Foto: Carme Ripollès (ACF).

Cada una de las propuestas teatrales de La Ravalera son adaptadas y pensadas por y para el espacio y momento en el que se desarrollan. Consiguiendo que cada edición tenga un significado único. Con La Ravalera al Ribalta, el equipo de Núria Vizcarro y Laia Porcar, directoras de la feria, se ha superado otra edición más y ha conseguido volver a conectar con el público de múltiples formas. Además, han conseguido ir un paso más allá, y no solo forman parte de la propuesta los espacios en los que se desarrollan las obras y el concierto, sino que acabas sumergiéndote de lleno en el propio contexto de la feria; recrean unas elecciones al consejo, asambleas de alumnos, amores y desamores justo antes de comenzar el baile e incluso el suelo mojado.

Y como buenos recuperadores nuestro recorrido comienza en la sala de reuniones de la directora del centro. Aunque en este caso se trata del Ribalta de 2067. El Mètode Morgaû de la cía. La Ravalera nos traslada hasta un futuro en el que se pretende educar a los niños y niñas a través de un sistema que les arrebata parte de su identidad propia y los silencia. La directora de este Ribalta de 2067 ha creado su propio método. Pero una entrevista de trabajo le hará ver que su método no es tan efectivo como se piensa. Porque, ¿realmente existe una única norma que pueda decir qué está bien y qué está mal?

¿Funcionarán los nuevos métodos con los estudiantes de 2067? Foto: Carme Ripollès (ACF).

Mientras, en las escaleras centrales del instituto nos espera la cía. Teatre de Caixó con Trencat. Con el recuerdo aún de aquel Coloms con el que consiguieron hacernos reír y repensar muchas cosas, no es de extrañar que si Jordi Collado y Marc Escrig vuelven a pisar La Ravalera sea para repetir el mismo efecto. En este caso se convierten en dos profesores del IES Ribalta que, sin quererlo, se encuentran en mitad de un pequeño accidente que ha sufrido la escultura de Francesc Ribalta y que acaba derivando en una divertida discusión entre ellos en las que descubrimos bastantes cosas sobre Francesc. ¿Tendrá el instituto que cambiar su nombre después de 100 años?

Marc Escrig y Jordi Collado en ‘Trencat’. Foto: Carme Ripollès (ACF).

Y ha llegado el momento de que nos enfrentemos al examen final. Será en una de las aulas del Ribalta junto a la cía. La Família Política y Com aprendre a unir metalls. Probablemente la mejor forma de acabar el circuito de obras de esta edición, con la intensa propuesta capitaneada por un excelente Pau Gregor que se convierte en este particular profesor que nos explicará cómo unir metales. Aunque él nunca ha sido capaz de hacerlo. Y tal vez deberíamos empezar a saber cómo conseguirlo: “Com aguantar el pes del món a l’esquena?, com aprendre a unir dos metalls que aconseguisquen mantenir en peu el meu propi pes?”.

Pau Gregor, uniendo metales. Foto: Carme Ripollès (ACF).

Y con el examen ya aprobado, ha llegado el momento de celebrarlo en la fiesta final de curso. Una graduación que por motivos meteorológicos se tuvo que trasladar al interior del instituto, pero que consiguió igualmente que el cierre de La Ravalera al Ribalta tuviese un toque diferente capitaneado por Guillem Roma, quien nos sumerge por completo en su divertido universo musical.

Guillem Roda musicando la fiesta final de curso de ‘La Ravalera al Ribalta’. Foto: Carme Ripollès (ACF).

*El orden de las obras corresponde al pase del itinerario A Recuperació (color salmón) del sábado 2 de diciembre a las 19.00.

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