Música >> Festivales, Portada

7 destellos del Feslloch 2017

Del 6 al 8 de julio se celebró en Benlloch la 11ª edición del Feslloch, con momentos tan destacables como el 'Raval' de ZOO, el tándem del Feslloch a Banda y un Gener que sigue dando en el clavo. Esta vez, una visión del Feslloch compartida con el músico borriolense Marc Castellano (Talps).
Envía Envía
Imprimir Imprimir

Noticias relacionadas

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , ,

El Feslloch cierra su 11ª edición con una asistencia total de más de 8.000 personas y ZOO como los grandes protagonistas. Foto: Andrea Sorribes (Feslloch).

1. Salimos a buscar la alegría, y acabamos en el concierto de ZOO
Si ha habido un concierto protagonista en la 11ª edición del Feslloch, ese ha sido el de ZOO. Compartían protagonismo en lo más alto del cartel junto a la banda catalana Manel, que el viernes 6 bañó con su particular luz Benlloch y demostró que el Feslloch sigue muy vivo en busca de nuevas propuestas y sonoridades (además de que el concierto de Manel ha sido, hasta ahora, el único confirmado en La Plana).

Pero ZOO es mucho ZOO. Prometieron que harían bailar a todo Benlloch, y lo cierto es que así ha sido. También que su reciente Raval (2017) suena aún más a electrónico y que se saborea en directo como de ninguna otra forma, y tampoco se equivocaban. La fiesta y la conciencia. El rap, la electrónica y los instrumentos. Panxo y los suyos volvieron a dejar su particular huella en el Feslloch. Sonó Raval, con temas tan absorbentes como ese “La mestra” o frenéticos como “El cap per avall”, pero también hubo hueco para bailar y corear ese “passa la vida!” (“Estiu”) y otros temas de aquel Tempestes Vènen del Sud (2014), como un siempre seguro “Vull”. Se despidieron con “Esbarzers”, recordándonos que ellos, cuando salen a buscar la alegría, acaban en el Feslloch (y viceversa).

2. Feslloch a Banda, la confirmación de una generación
La jornada del viernes 7 fue en su totalidad un reflejo de la madurez que ha alcanzado esta escena y al mismo ritmo, y siempre de la mano, el festival.  La propuesta de esta edición del Feslloch a Banda ha sido mejor ejemplo de esto con la presencia de tres grandes actores de la música en en el País Valencià: Xavi Sarrià (Obrint Pas), Feliu Ventura y Josep Nadal (La Gossa Sorda, Vertigen). Desfilaron uno tras otro derrochando experiencia, con la actitud de quien sabe que viene a recoger el fruto de años de trabajo y cuenta su historia en un ataque de nostalgia. Sonaban las canciones y con cada una de ellas el estruendo de una piedra que se asienta y va acotando los límites de una generación que ya es real. Temas como “Del Sud”, “La flama” o “Al País de l’Olivera” por parte de Xavi Sarrià, “Finalment” o “Història d’un sofà” por parte de Feliu y la generacional “Camals mullats” de boca de Josep Nadal, entre otras. Uno de los momentos más especiales llegó con el tema “Malaguenya de Barxeta”, interpretada por los tres (y que volvería a sonar el sábado con Miquel Gironés).

Por su parte, la banda de Benlloch presentó unos arreglos muy cuidados que estuvieron completamente a la altura de lo que requería la situación. Mediante un acompañamiento de batería y bajo consiguieron fusionar la música de banda con la esencia rock de los temas. Se logró una gran sintonía con la emoción que entregaba y, a la vez, pedía un público que se dividía entre los más jóvenes, que solo han podido ver los últimos años de esos grupos que el Feslloch a Banda volvía a subir al escenario, junto a los más veteranos, que veían el concierto desde las últimas filas, como en una zona reservada para nostálgicos (seguramente recordando alguna noche donde aquellas canciones sonaban a presente y nadie se cuestionaba el paso del tiempo).

Josep Nadal, Feliu Ventura y Xavi Sarrià protagonistas del Feslloch a Banda 2017. Foto: Feslloch.

3. Gener rompiendo barreras
Hace dos ediciones el grupo valenciano Gener presentaba un recién estrenado El Temps del Llop en el Auditorio de Benlloch, y han vuelto en 2017, al escenario principal y con Oh, Germanes!, confirmando que su propuesta musical va in crescendo y, sobre todo, que su nuevo disco va más allá de lo musical. Les está sirviendo para desbrozar las barreras virtuales, pero existentes, que caracterizaban a los grupos que se movían entre las aguas de cantar en valenciano y una propuesta musical de rock internacional. Una propuesta que recuerda al soul más guitarrero de los Alabama Shakes sin dejar de ser ellos mismos y siendo una evolución coherente de su primer disco (“Valents”, ya un clásico para el público del Feslloch). El directo de Gener sigue siendo una delicia en cuanto al sonido. Carles Giner (voz y líder de Gener) sabe orquestar el concierto desde su guitarra con ligeros efectos que crean su atmósfera característica, acompañándolo de capas de teclados y segundas guitarras en proporciones perfectas. Destaca por encima de todo los trabajados juegos a cinco voces.

4. Xiromita Trad Project: Música tradicional para recorrer el País Valencià
El mismo Miquel Gironès, líder de Xiromita Trad Project, se sorprendía, entre risas, de la acogida que estaban teniendo pese a ser las 23.00 de la noche. Pero lo cierto es que Xiromita Trad Project es una propuesta que no tiene hora, porque es fácilmente disfrutable. Se trata de un proyecto liderado por el ex Obrint Pas Miquel Gironès, que se sube al escenario acompañado por conocidos músicos, como son: Miquel Gil, Rafa Arnal, Gusmà Gil, Toni Porcar, Víctor Través y Abel García, y se vale de la música tradicional para crear paisajes y recorridos sonoros.

Es una propuesta diferente dentro del cartel del Feslloch, pero necesaria. Hubo también hueco para que La Fúmiga, que habían actuado el día de antes y que volverían a subirse sobre el escenario esa misma noche junto a Pupil·les (“Karrasketón”), pusiese el toque de los instrumentos de viento; también para que Xavi Sarrià se subiese al escenario y se fundiese en aquel abrazo con su compañero de grupo y también para uno de los momentos más electrizantes, cuando sonó “Malaguenya de barxeta”.

5. El jueves de Oques Grasses
La primera jornada del Feslloch ha estado dominada por grupos de procedencia catalana, donde lo más destacable ha sido el concierto de Oques Grasses, que sorprendieron con una puesta en escena cuidada hasta el más mínimo detalle. Con unos componentes que derrochan calidad por si solos, el grupo ha sabido calar, y muestra de ello fue la entrega enérgica del público durante todo el concierto. El grupo, que presentaba su disco tercer largo You Poni, ha sabido recoger la tradición de rumba catalana y, lo más importante, marcar su estilo propio, si bien es palpable la influencia que ha dejado este grupo en la nueva hornada. Para seguirles la pista sin duda.

6. 8.000 personas, y como en casa
Según datos facilitados por la organización, la 11ª edición del Feslloch suma un total de 8.000 asistentes. Una de las particularidades que tiene el Feslloch, tanto por el propio carácter y la trayectoria del festival, el cual ha ido creciendo paulatinamente y ha conseguido asentarse en la oferta de festivales apostando por la música hecha en valenciano, pero también por su ubicación (Benlloch), es que se ha convertido en la casa de la música en valenciano. Artistas y público se encuentran edición tras edición en esta cita musical que crea un lazo diferente.

Sumando los conciertos, tanto en los escenarios ubicados en el campo de fútbol como en el Auditorio, y las actividades extramusicales, el Feslloch late prácticamente durante las 24 horas de cada jornada. Ni los avisos de mal tiempo han podido con el festival (con una lluvia que el viernes 7 esperó a que finalizase el Feslloch a Banda para descargar). Y es que el Feslloch ha sabido explotar su esencia, ese carácter de cercanía y en el que parece que cada poro de Benlloch respiraba Feslloch del 6 al 8 de julio.

Competiciones deportivas junto al camping. Foto: Andrea Sorribes (Feslloch).

7. Entre conciertos, los dj’s
Si ya el traslado del escenario principal al campo de fútbol fue todo un acierto, combinar la programación de ese mismo escenario con uno auxiliar con dj’s encargados de poner música durante los cambios de artista ha sido el acierto definitivo. Tal y como ya pasó en la edición de 2016, este pequeño escenario recogía al público mientras los artistas se preparaban en el principal. Y la verdad es que, con una propuesta que se movía entre la electrónica, casi la Ruta del Bakalao, el dancehall, reggae y la pachanga, conseguía retener a la gente dentro del recinto. Eso sí, para cerrar el festival, los dj’s se trasladaban al escenario principal y ya… Hasta que sale el sol.

Deja un comentario